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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 06-10-2024 / 12:10
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Boleta Única, pobreza y universidades en lucha: se acelera la crisis final de la era del Loco Milei

Boleta Única, pobreza y universidades en lucha: se acelera la crisis final de la era del Loco Milei
El veto al presupuesto universitario, la privatización de Aerolíneas y el ajuste en salud agravan la crisis de Javier “el Loco” Milei, con una inflación que no cede y más pobreza, mientras Cristina retoma protagonismo en un clima de creciente tensión política y social.
El veto al presupuesto universitario, la privatización de Aerolíneas y el ajuste en salud agravan la crisis de Javier "el Loco" Milei, con una inflación que no cede y más pobreza, mientras Cristina retoma protagonismo en un clima de creciente tensión política y social.
 
El proyecto explícito de demolición del Estado nacional que promueve Milei tuvo esta semana otra colección de momentos infames entre los que se destacan el veto a la ley de presupuesto universitario, que no será fácil de defender en el Congreso, el decreto que habilita la privatización de Aerolíneas Argentinas, yendo en contra de lo que propio gobierno le prometió a varios gobernadores cuando se negociaba la ley de bases, y una profundización en el desguace del sistema de salud pública que incluye el cierre de algunos establecimientos (como el Hospital Laura Bonaparte, que dejará de funcionar a partir del lunes) y el vaciamiento de otros (incluyendo el Garrahan).
 
Educación, transporte, salud: la maquinaria cruje exactamente donde todos esperaban, porque todo sucede a plena luz del día. Nadie puede escudarse en el desconocimiento ni vale hacerse el sorprendido.
 
A pesar del dólar planchado y la recesión brutal, la inflación se niega a continuar bajando una pendiente que la acerque, en algún momento, al cero. En ese contexto, las paritarias pisadas y el desempleo rampante siguen infligiendo daño a los salarios mes a mes.
 
La brecha entre los tipos de cambio se achica gracias a la entrada de divisas por el blanqueo, pero al mismo tiempo lo que se agranda es la distancia que separa el salario que percibe un trabajador de los gastos que debe afrontar cada familia todos los días.
 
Según datos oficiales hay seis millones de pobres nuevos desde que asumió el desquiciado Milei y que se explican, principalmente, por la devaluación del primer mes de su gobierno y la caída sostenida del empleo durante lo que va de su mandato. Tres millones cayeron por debajo de la línea de indigencia, es decir que no les alcanza para evitar la malnutrición, que puede dejar secuelas permanentes.
 
Un reporte de la Agencia Reuters publicado esta semana da cuenta de que "en los barrios pobres de Argentina está arraigando una emergencia alimentaria a medida que crece la pobreza, con aumento en la malnutrición y médicos que deben tratar a niños por enfermedades en los ojos e incluso escorbuto vinculados a la falta de vitaminas en sus dietas".
 
El informe indica que más de un millón y medio de chicos se saltea una comida todos los días y se alimentan de forma menos nutritiva por el aumento del costo de vegetales y carne. Norma Piazza, una pediatra especializada en nutrición, asegura: "Estas cosas existen en América Central, en África, en Asia, pero aquí nunca se había visto". De acuerdo a la nota, uno de cada diez chicos de menos de cinco años en el país está desnutrido y la tendencia es que esa cifra siga subiendo a medida que siga subiendo el precio de la comida.
 
En el gobierno de Milei se defienden argumentando que el aumento de la AUH supera la inflación acumulada en estos meses. Está a la vista que eso alcanza para evitar que se dispare la cantidad de pobres. Se trata de la demostración empírica de que nadie vive de un plan o un programa social sino que son ingresos que casi siempre complementaban el fruto de changas, rebusques y trabajo informal. 
 

 
Cuando la recesión elimina esa fuente de recursos paralelos, que representa, casi sin excepción, la principal entrada de dinero en cada familia, la asignación que hoy alcanza unos 70 mil pesos por hijo queda demasiado lejos de la canasta básica alimentaria, que determina la línea de indigencia, y ya está en 405 mil pesos mensuales. El ajuste de Milei está montado sobre la expropiación del valor de los salarios, los ahorros y las jubilaciones de todos los argentinos.
 
La multitudinaria marcha de este miércoles dio cuenta de que la licencia social a semejante saqueo comienza a flaquear, impresión que coincide con los números que manejan las consultoras contratadas por el propio gobierno. Varios políticos de primera línea que habían elegido el silencio desde diciembre del año pasado, mientras Milei desplegaba su plan de destrucción sistemática del país, están percibiendo lo mismo y levantaron notoriamente su perfil durante la última semana.
 
Por momentos parece que se saltearon el 2024 y pasaron directamente a la siguiente campaña electoral. Habrá que ver si saben interpretar el reclamo masivo, que exige una estrategia común para ponerle freno a la topadora libertaria, o si quedarán enredados en internas que difícilmente ayuden a reconciliar a la sociedad con la política en general o con ellos en particular.
 
Cristina Fernández de Kirchner caminó por La Matanza el martes, salió al balcón del Instituto Patria el miércoles y el jueves se hizo aclamar presidenta del PJ. El operativo lanzado a través de sus redes sociales tuvo poco rebote por fuera del dispositivo más cercano a la expresidenta.
 
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, que ya se había postulado para esa posición, confirmó que intentará competir contra ella en las internas. Dos rarezas que componen el cambio de época. Ella nunca aceptó esa formalidad durante una década y media en la que condujo sin mayor resistencia al peronismo.
 
Y en otro momento si la hubiera querido podría haberla tomado sin resistencia. Una tercera rareza: hasta ahora, cada vez que intentaron disputarle esa primacía fue por derecha. En esta ocasión el desafío llega desde un sector ideológicamente afín, de indudable pedigrí kirchnerista.
 
Su postulación fue leída como el reconocimiento tácito de que su dedo ya no tiene el peso de antes. Que necesita jugar ella para seguir resultando determinante. Eso abre una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿Quién es el candidato o candidata de ese dispositivo político? CFK deberá encontrar una explicación convincente de por qué, después de haber encolumnado al peronismo detrás de Daniel Scioli, Alberto Fernández y Sergio Massa, hoy cuestiona el liderazgo en ascenso de Axel Kicillof.
 
Después de todo, hace poco más de un año ella hablaba de trasvasamiento generacional y pedía que todos los militantes sacaran de la mochila su bastón de mariscal y no para que le peguen en la cabeza a otro compañero. ¿Qué pasó? ¿Qué cambió desde entonces? Entre varias otras cosas, cambió el sistema electoral que los argentinos usaron el último siglo.
 
La implementación de la boleta única debilitará el sistema de partidos políticos en la Argentina y fomentará una mayor atomización de la representación parlamentaria junto a la llegada al Congreso de figuras conocidas en los medios o las redes sin estructura política detrás. Uno, dos, muchos Milei.
 
Pero además, al desenganchar las elecciones nacionales de las distritales termina con el arrastre del candidato presidencial hacia abajo, de los intendentes hacia arriba y promueve o facilita el desdoblamiento de los comicios locales, lo que cambiará radicalmente la lógica de armado de listas y la confección de las campañas electorales. Después de la sanción de la ley, todos los sectores parecen convencidos de que la novedad los beneficia. Necesariamente alguno está equivocado.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
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