La Opinión Popular
                  07:35  |  Sabado 18 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Internacionales - 26-09-2024 / 08:09
26 DE SEPTIEMBRE DE 1960

Primer debate televisado de la historia, entre los candidatos presidenciales Richard Nixon y John F. Kennedy

Primer debate televisado de la historia, entre los candidatos presidenciales Richard Nixon y John F. Kennedy
El 26 de Septiembre de 1960 ocurrió uno de los acontecimientos más resaltantes de la historia de la comunicación política moderna: el primer debate político televisivo de la historia donde participaron John F. Kennedy y Richard Nixon.
Las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1960 marcaron el final de la administración de Dwight D. Eisenhower. Su vicepresidente, Richard Nixon, que había transformado su oficina en una base política nacional, fue el candidato republicano, mientras que los demócratas nominaron al senador de Massachusetts, John F. Kennedy.
 
El punto de inflexión de la campaña fueron los cuatro debates entre Kennedy y Nixon, que fueron los primeros debates presidenciales que tuvieron lugar en la televisión, y por lo tanto atrajo un enorme interés. El primero se llevó a cabo el 26 de septiembre de 1960, en Chicago (EEUU). 
 
Nixon no se había recuperado completamente de su estancia en el hospital y por lo tanto estaba pálido, enfermizo, bajo de peso y cansado. También se negó a ponerse maquillaje para el primer debate, y como resultado, su barba incipiente mostró un lugar destacado en las pantallas de la era de la TV de blanco y negro. La pobre apariencia de Nixon en la televisión en el primer debate se reflejó en el hecho de que su madre lo llamó inmediatamente después del debate para preguntarle si estaba enfermo.
 
Kennedy, por el contrario, parecía curtido, confiado y relajado. Se estima que 80 millones de espectadores vieron el primer debate. La mayoría de las personas que vieron el debate en la televisión creyeron que Kennedy había ganado, mientras que los oyentes de radio (un público más pequeño) creyó que Nixon había ganado.
 
Después de que se había terminado, las encuestas mostraron Kennedy pasando de un ligero déficit en una ligera ventaja sobre Nixon. Para los otros tres debates Nixon recuperó el peso perdido, se maquillaba antes de salir en televisión, y apareció con más fuerza que su aspecto inicial.
 
La Opinión Popular


Primer debate televisado de la historia, entre los candidatos presidenciales Richard Nixon y John F. Kennedy 
Los debates entre Kennedy y Nixon fueron los primeros que tuvieron lugar en la televisión, y por lo tanto atrajo un enorme interés. Se calcula que fue seguido por nada menos que 70 millones de televidentes.


En Chicago, Estados Unidos, se llevaba a cabo el primer debate televisado de la historia, entre los candidatos presidenciales Richard Nixon y John F. Kennedy. El suceso tuvo lugar en los estudios de la cadena CBS y aún hoy continúa siendo un hito significativo para las campañas políticas modernas.
 
Sería el primero de una serie de cuatro debates que los tendrían como protagonistas. Sin embargo, este enfrentamiento sería determinante para el resto de las rondas de discusión.
 
Setenta millones de norteamericanos se sentaron frente a la tevé en sus casas para oír cada una de las propuestas. Pero no sólo se trataba de escuchar, sino también de observar. Esto último fue lo que captó a la perfección el equipo de campaña del candidato demócrata y sobre lo que trabajó.
 
A los 43 años, Kennedy debía convencer a la audiencia de que podría ser el comandante en jefe. Fue así que decidió lucir en perfectas condiciones para la contienda. Junto a su equipo de confianza, recopiló información como pocas veces antes. Practicó posibles preguntas incómodas y hasta qué gestos poner ante cada situación.
 
Pero no sólo eso. Sabía que debía permanecer "fresco" para esa noche y por eso durmió una siesta reparadora horas antes de pararse en el set de CBS.
 
Era la contracara de Nixon: el candidato republicano transmitía nervios, estaba pálido y su frente presentaba sudor. Su mirada esquiva y su boca reseca tampoco le jugaron a favor: su rostro no transmitió la confianza necesaria.
 
La situación del por entonces vicepresidente era completamente diferente. La campaña era agotadora para él y días antes del debate había estado internado. Incluso, el día de la primera ronda tenía unas líneas de fiebre, que le jugaron muy en contra.
 
La contienda oral no fue agresiva, pero Kennedy se mostró ante el público como un político mucho más resuelto que su rival. A pesar de los esfuerzos, el daño hecho en el primero de los debates había sido suficiente para el senador demócrata.
 
El 8 de noviembre se impondría Kennedy sobre su rival en las elecciones generales por tan solo 100 mil votos, uno de los márgenes más estrechos de los comicios de los Estados Unidos.
 
Primer debate televisado de la historia, entre los candidatos presidenciales Richard Nixon y John F. Kennedy 
El presidente John F. Kennedy sentado. Parados: Secretario de la Marina, John Connally, Jr .; subsecretario de Defensa, Roswell Gilpatric; secretario de Defensa, Robert McNamara; vicepresidente Lyndon B. Johnson; Secretario del Ejército, Elvis Jacob Stahr, Jr .; Secretario de la Fuerza Aérea, Eugene M. Zuckert. Oficina Oval, Casa Blanca, Washington, DC.

Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
12-04-2026 / 19:04
La estrepitosa caída de Viktor Orbán en Hungría no es solo un traspié electoral en el Viejo Continente; es el colapso del espejo donde Javier Milei proyectaba su fantasía de un régimen de excepción y ajuste perpetuo. Al quedarse sin su principal bastión en Europa, el proyecto libertario en Argentina tiene un traspié geopolítico, desnudando que la mística de las "fuerzas del cielo" carece de sustento cuando la realidad del bolsillo y el hartazgo social desintegran el marketing del odio.

 
El desmoronamiento del régimen de Orbán se tradujo en cifras que marcaron un giro copernicano en la política húngara: el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, alcanzó un contundente 46% de los votos, superando por más de diez puntos al oficialista Fidesz, que se hundió en un 35%, su peor desempeño en casi dos décadas. Esta brecha de 11 puntos no solo despojó a Orbán de su mayoría especial en el Parlamento, sino que sepultó la imagen de invencibilidad del modelo conservador, demostrando que el descontento social acumulado fue capaz de perforar un aparato estatal diseñado para la perpetuidad.


 
Este quiebre del eje derechista internacional funciona como una sentencia anticipada para quienes pretenden gobernar contra las mayorías: la derrota de Orbán demuestra que no hay blindaje mediático ni persecución política que logre frenar la voluntad popular cuando el autoritarismo se convierte en hambre. En la Casa Rosada, el impacto se siente. Orbán es uno de los principales referentes ideologicos de las nuevas derechas del siglo XXI, uno de los primeros y mas acabados exponentes. El miedo a que el "efecto Budapest" cruce el Atlántico y se expanda a latinoamerica ha dejado de ser una especulación de la oposición para transformarse en el fantasma que hoy recorre los pasillos de un gobierno que empieza a oler su propio fin de ciclo.

03-03-2026 / 18:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 19:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar