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Nacionales - 25-09-2024 / 11:09
DEMENCIA IDEOLÓGICA Y SHOW ANARCOCAPITALISTA EN LA ONU

Un desquiciado Milei, pretende ser líder (anti)global de una Argentina aislada del mundo

Un desquiciado Milei, pretende ser líder (anti)global de una Argentina aislada del mundo
En su discurso ante la Asamblea Gral. de la ONU, Milei dejó en claro el rol que pretende para la Argentina en el escenario global: el de un país solitario, subalterno y conspirativo, entregado a la agenda personal de un individuo, divorciado de la defensa del interés nacional. En la ONU, Javier “el Loco” Milei no habló como presidente de los argentinos, sino como jefe de una secta fanática ultraderechista. No habló desde los intereses del país y, por el contrario, quebró puentes de alianzas históricas. Habló de Malvinas al pasar, pero adscribió a todos los lineamientos que repudian los países que han acompañado el reclamo argentino. Y exigió una polémica alianza con EEUU e Israel, que han votado siempre contra esa posición argentina.
En la ONU, Javier "el Loco" Milei no habló como presidente de los argentinos, sino como jefe de una secta fanática ultraderechista. No habló desde los intereses del país y, por el contrario, quebró puentes de alianzas históricas. Habló de Malvinas al pasar, pero adscribió a todos los lineamientos que repudian los países que han acompañado el reclamo argentino. Y exigió una polémica alianza con EEUU e Israel, que han votado siempre contra esa posición argentina.
 
Buscado instalarse como un profeta anarco capitalista mundial, a Milei solo le interesaba llamar la atención y despotricar contra las políticas de defensa del medio ambiente mientras se le incendia la provincia de Córdoba, no se sabe si por incendios intencionales o por el cambio climático. La gran mayoría de los cordobeses lo votó, pero no hubo socorro del gobierno nacional en la tragedia porque los dos helicópteros que se utilizaban para incendios fueron regalados a su amigo, Volodímir Zelenski, el payaso presidente de Ucrania.
 
Antes del discurso circuló la versión de que también hablaría contra la República Popular China, pero la inminente salida de Petronas y el rumor que se difundió previamente de que también abandonaría el país la empresa constructora de las represas de Santa Cruz tuvo algún efecto. China no figuró en su diatriba en la ONU. Se asustó.
 
Fue un discurso que no se pensó para buscar alianzas o fortalecer intereses nacionales o atraer inversiones. El personaje habló como representante de "las fuerzas del cielo" en un infierno comunista. Fue un discurso pedante, más a la derecha de los que formuló en el país desde que es presidente. O sea, parecía Milei en campaña. Es que, la "libertad" según él... es hacer lo que se le canta.
 
Y en realidad fue así. El presidente usa a la Argentina como trampolín para su aspiración a convertirse en el principal referente de los partidos de ultraderecha que están surgiendo en Occidente. Igual que Milei, ese fenómeno constituye una expresión indiscutible de la decadencia del mundo occidental y de las ideas que quiere representar.
 
En ese imaginario mileísta, Argentina pasó a convertirse en una meta menor y llena de complicaciones, en comparación con los discursos en convenciones terraplanistas, reuniones con empresarios con delirio de grandeza, entrevistas con medios internacionales atraídos por el disparate y la farsa y embobado por su mundo preferido detrás de la pantalla, el universo digital, donde se siente rey verdadero.
 
La foto de la portada del The Wall Street Journal de cuando pegó el martillazo en Wall Street, lo deleitó, lo llenó de gozo. Pero cualquier editor sabe cómo se eligen las imágenes. Debe haber cientos o miles de todos los personajes mundiales en actitudes ridículas. Pero el editor elegirá siempre la que defina mejor al protagonista. En este caso, Milei tendría que tener vergüenza por la foto que difundió el diario yanqui. El editor eligió la imagen donde ostenta más cara de loco. Y allí muestran a un señor que es presidente de un país sudamericano cuando revolea el martillo con cara de loco de remate.
 
Pero así compite en la carrera de jefe de los desaforados, de los que sirven a rajatabla a grandes empresarios exitosos y sus corporaciones. La transgresión está en ser más conservador que sus dueños, en exagerar hasta el infinito la aceptación de la lógica de los explotadores, de los guerreristas y de los que destruyen el medio ambiente.
 
Mientras Israel lanza ataques sobre el Líbano dejando miles de muertos, y continúa su genocidio sobre el pueblo palestino, Milei salió a defenderlo en la ONU, a la que criticó con dureza, junto a las extremas derechas imperialistas, y que uso la palabra "libertad" para pedir más saqueo y explotación y menos derechos sociales.
 
La Opinión Popular
 

 
SHOW ANARCOCAPITALISTA EN NUEVA YORK
 
Javier Milei calificó de "socialista" a la ONU, rechazó la agenda 2030 y anunció el fin de la "neutralidad"
 
En su primer discurso en la ONU, el Presidente anunció que Argentina no va a adherir al Pacto del Futuro y que abandonará "la histórica posición de neutralidad" que mantiene al país.
 
El presidente Javier Milei protagonizó un nuevo show a escala internacional. Esta vez se paró por primera vez ante el pleno de la asamblea de las Naciones Unidas y, bajo la mirada de su hermana Karina, la Canciller Diana Mondino y del ministro de Economía Luis Caputo, que esbozaba una sonrisa mientras filmaba al Presidente con su celular, dijo que llegaba allí a "alertar al mundo" sobre "el rumbo trágico que esta institución (por la ONU) ha adoptado". Acusó al organismo de "socialista", de haber tomado medidas de "izquierda" que provocaron "un rumbo trágico".
 
Además, anunció que Argentina abandonará la neutralidad ante los conflictos internacionales y que estará "a la vanguardia de la lucha por la defensa de la libertad". Por último, dijo que la ONU fue "propulsora de la violación sistemática de la libertad con las cuarentenas a nivel global durante el año 2020, que deberían ser consideradas un delito de lesa humanidad".
 
En ningún momento el Presidente mencionó la deuda externa sin precedentes que el país contrajo con FMI --por el mismo ministro que ahora lo filmaba desde el público con su celular--, ni tampoco habló de los números de la economía como el de la pobreza, la desocupación y la indigencia que empeoraron mes a mes desde que asumió la gestión.
 
Tal como si él fuera un reconocido líder mundial --en reiteradas ocasiones explicó que así se autopercibe-- aclaró que, si bien es presidente de un país, "no es político", sino "un economista liberal libertario", que vino a "combatir las políticas colectivistas".
 
Luego, disparó que la Argentina "va a abandonar la posición de neutralidad histórica que nos caracterizó", resaltó su alineamiento a Israel en el conflicto en Medio Oriente y confirmó que no va a adherir al Pacto del Futuro, que fue firmado en el marco de la ONU por 193 países miembro, quedando del lado de países como Rusia, Venezuela, Nicaragua y Corea del Norte, que también lo rechazaron.
 
Con un tono altivo, en tanto, pronunció: "invitamos a todas las naciones del mundo libre a que nos acompañen, no sólo en el disenso de este pacto, sino en la creación de una nueva agenda para esta noble institución: la agenda de la libertad".
 
Milei dijo que la ONU se alejó de "su misión original", que ponderó, ya que en un comienzo, desarrolló, "bajo la adopción de sus ideas, la humanidad vivió el período de paz global más largo de la historia". En ese punto, como si pudiera ver el futuro, disparó: "vengo aquí a decirle al mundo lo que va a ocurrir si las Naciones Unidas continúan promoviendo las políticas colectivistas, que vienen promoviendo bajo el mandato de la agenda 2030".
 
En varios fragmentos el discurso tomó ribetes místicos. En un momento citó a un profeta del antiguo testamento, Isaías, y luego dijo que "el Creador", es quién nos dio "el derecho a la vida a la libertad y la propiedad", que él dice defender. Según su visión, la ONU se alejó de sus principios "como suele ocurrir con la mayoría de las estructuras burocráticas", y "dejó de velar por los principios esbozados en su declaración fundante y comenzó a mutar".
 
"Una organización que había sido pensada - esencialmente - como un escudo para proteger el Reino de los Hombres se transformó en un Leviatán de múltiples tentáculos, que pretende decidir no sólo qué debe hacer cada Estado-Nación, sino también cómo deben vivir todos los ciudadanos del mundo", expresó.
 
Luego, criticó que el organismo "ha sido reemplazado por un modelo de gobierno supranacional de burócratas internacionales, que pretenden imponerles a los ciudadanos del mundo un modo de vida determinado", y, en ese momento, aprovechó para cuestionar la Agenda del Futuro. Opinó que ese proyecto firmado por 193 naciones "profundizará el rumbo trágico que esta institución ha adoptado".
 
Para Milei la agenda 2030 "es un programa de gobierno supranacional, de corte socialista, que pretende resolver los problemas de la modernidad con soluciones que atentan contra la soberanía de los Estados Nación y violentan el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de las personas". Y dijo que esa agenda: "obedece a intereses privilegiados" y puso a la ONU "en una senda equivocada".
 
También denunció que para él el organismo no respeta los Derechos Humanos y criticó el ingreso al Consejo de Derechos Humanos, de "dictaduras sangrientas como la de Cuba y Venezuela". Milei cuestionó que "se haya votado en contra del Estado de Israel, que es el único país de Medio Oriente, que defiende la democracia liberal", mientras --dijo-- "se ha demostrado una incapacidad total de responder al flagelo del terrorismo".
 
En otro punto de su discurso --en el que más cerca estuvo de mencionar la deuda sin precedentes que el país tiene con el FMI-- opinó que la ONU "ha promovido una relación tóxica entre las políticas de gobernanza global y los organismos de crédito internacional, exigiéndole a los países más relegados que comprometan recursos que no tienen en programas que no necesitan, convirtiéndolos en deudores perpetuos para promover la agenda de las elites globales".
 
En ese punto hay una conexión con reclamos que hizo el gobierno anterior, aunque con diferencias. La gestión de Alberto Fernández, por ejemplo, pedía que las acciones vinculadas a revertir el cambio climático sean consideradas como pago de deuda en el caso de los países emergentes.
 
De manera escueta, el Presidente argentino mencionó a las Islas Malvinas cuando dijo que la ONU tampoco "ha cumplido satisfactoriamente su misión de defender la soberanía territorial de sus integrantes, como sabemos los argentinos de primera mano, en la relación con las Islas Malvinas", y aprovechó para decir que se trata de "una organización impotente en brindar soluciones a los verdaderos conflictos globales, como ha sido la aberrante invasión rusa a Ucrania". En el discurso no hubo críticas a China, como se especulaba que sí habría.
 
Casi al final de su alocución, y con tono grandilocuente, Milei vociferó: "Quiero hacer una advertencia: estamos ante un fin de ciclo. El colectivismo y el postureo moral, de la agenda woke --se trata de un enfoque que enfatiza la conciencia social y la acción en torno a las desigualdades y las injusticias sociales--, se han chocado con la realidad y ya no tienen soluciones creíbles para ofrecer a los problemas reales del mundo", espetó.
 
Por última vez volvió a criticar la agenda 2030 y subrayó: "siempre ocurre lo mismo con las ideas que vienen de la izquierda: diseñan un modelo acorde a lo que el ser humano debería ser - según ellos - y cuando los individuos - libremente - actúan de otra manera, no tienen mejor solución que restringir, reprimir y coartar su libertad".
 
Por Melisa Molina
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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