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Sociedad e Interés General - 25-09-2024 / 09:09
25 DE SEPTIEMBRE DE 1942, NACE EN PARQUE PATRICIOS, BUENOS AIRES

El inolvidable Ringo Bonavena

El inolvidable Ringo Bonavena
El inolvidable "Ringo" combate con el legendario Cassius Clay, a quien llegó a "tambalear" en una pelea famosa que lo consagró leyenda.

El inolvidable Ringo Bonavena
Imposible no quererlo. Para Ringo, la vida era un juego y un permanente salto al vacío.
 
El 25 de septiembre de 1942, en Parque Patricios, Buenos Aires, nace Oscar Natalio "Ringo" Bonavena, un boxeador argentino de peso pesado que marcó una época en el boxeo mundial.
 
Bonavena se destacó por ser un púgil tan valiente como carismático. Con la ingenuidad propia de un niño y la voracidad de una fiera, Ringo se abrió un camino en el mundo de los puños.
 
Enfrentó a los grandes campeones made in USA. Fue rico, fanfarrón, excéntrico, bromista, parlanchín, filósofo callejero, bueno como el pan y el agua, generoso, idólatra de su madre y dueño de un coraje a toda prueba.
 
Tras iniciarse como profesional en 1964, Ringo se destacó en New York, por su pegada y su tremenda capacidad para asimilar golpes. Así fue como cautivó a todos. Con las apuestas en contra 1 a 10, el 7 de diciembre de 1970, llegó a tumbar a Cassius Clay (el más grande de la historia), y soportó 14 vueltas en pie. Después, Bonavena cayó dignamente por nocaut en el 15° asalto.
 
Lo asesinó un matón a sueldo de la mafia en Reno, Nevada. Pero sigue vivo en la memoria recibiendo eternamente el cariño de la gente.
 
La Opinión Popular
 
El inolvidable Ringo Bonavena 
Ringo Bonavena y Elvis Presley.

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
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