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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 18-09-2024 / 09:09
MOVILIZACIÓN, PROTESTAS Y CACEROLAZOS FRENTE A LA QUINTA PRESIDENCIAL

El Loco Milei y la casta se ríen del pueblo: banquete en Olivos celebrando un ajuste que hambrea a los jubilados

El Loco Milei y la casta se ríen del pueblo: banquete en Olivos celebrando un ajuste que hambrea a los jubilados
El desquiciado Javier “el Loco” Milei organizó un festejo en la quinta presidencial, invitando a la casta de los 87 diputados a los que llamó "héroes" por haber votado a favor de mantener el ajuste a los jubilados. Asado para los diputados, pan y agua para jubilados. Indignación es poco. Los verdaderos héroes, una nutrida manifestación de jubilados repudió en la puerta de la Quinta de Olivos el suculento banquete con que Milei agasajó a los 87 falsos “héroes”, buena parte de los cuales modificó su voto a cambio de prebendas materiales y políticas.
El desquiciado Javier "el Loco" Milei organizó un festejo en la quinta presidencial, invitando a la casta de los 87 diputados a los que llamó "héroes" por haber votado a favor de mantener el ajuste a los jubilados. Asado para los diputados, pan y agua para jubilados. Indignación es poco. Los verdaderos héroes, una nutrida manifestación de jubilados repudió en la puerta de la Quinta de Olivos el suculento banquete con que Milei agasajó a los 87 falsos "héroes", buena parte de los cuales modificó su voto a cambio de prebendas materiales y políticas.
 
Gracias a semejante "hazaña", quedó firme el veto que bloqueó un modesto aumento en las jubilaciones y las dejó congeladas en el nivel más bajo de la historia. Con mentir ya no les alcanza. Cuando ya estaba claro que la campaña electoral libertaria había sido toda una mentira tras otra y que el ajuste no lo iba a pagar la casta sino las grandes mayorías populares, encima se les ocurrió, en un gesto de inmensa crueldad, festejarlo. Reirse del pueblo. Humillar a los ancianos y enrostrárselo a todos. La casta hizo la fiesta de Olivos para celebrar que gobiernan a favor de los ricos. Demostrando que pueden hacer lo que se les de las ganas. Por ahora.
 
La burla y la crueldad, sin embargo, no terminaron ahí, en medio de los jubilados que decían que no les alcanza para pagar los remedios, ni para comprar alimentos, los diputados de LLA desfilaban vestidos de gala. La legisladora María Celeste Ponce, por ejemplo, posó en la puerta de uno de los anexos del Congreso vestida con una remera dorada, pollera larga negra, botas altas y una enorme sonrisa y escribió: "En el Congreso por partir a la cena en Olivos. Viva la Libertad Carajo". Algunos diputados, burlones, incluso llevaron ensaladas y vinos al "banquete de la infamia", con la obscenidad de Milei y los diputados de festejar con un asado la comida que les sacan a los jubilados.
 
Invitados por Milei, una importante casta de diputados que cobran millones de pesos por mes se reunió a celebrar que vetaron el ajuste a los jubilados. Que les negaron un aumento de apenas $ 17.000 a los que cobran la mínima de $ 304.540, con el bono incluido. Que los adultos mayores sigan ganando haberes de miseria, mientras en este país siguen amasando fortunas los grandes sojeros, los magnates petroleros, los empresarios mineros... Mientras todo el plan económico neoliberal se ordena en función de hacer un enorme ajuste fiscal para pagarle la deuda al FMI y al gran capital financiero internacional. Para los buitres todo, para los jubilados, nada.
 
Por su parte, los jubilados volvieron a salir a las calles para repudiar tanto el veto presidencial como el agasajo a los diputados traidores y panqueques que acompañaron la medida. En la puerta de la Quinta presidencial, vecinos del barrio y de distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano protestan con cacerolas y banderas. "Lo que está pasando en la Quinta de Olivos es una burla, una provocación", expresó uno de los manifestantes, sosteniendo un cartel que rezaba: "Todos somos jubilados, es cuestión de tiempo".
 
De esta manera, el Gobierno anarco capitalista no solo dejó a los abuelos por debajo de la línea de la pobreza, sino que también los sometió a una burla descarada, agasajándose con la casta en lujos inalcanzables para aquellos que, luego de toda una vida de trabajo, no logran llegar a fin de mes. Además, Milei tuvo otro objetivo: el de asegurarse el número clave "de los 87 héroes" para los vetos que ya sabe que vendrán. El primero en la lista de espera, ya prometió, será el de la ley de financiamiento universitario en contra de la educación pública y gratuita.
 
La Opinión Popular
 

 
MOVILIZACIÓN, PROTESTAS Y CACEROLAZOS FRENTE A LA QUINTA DE OLIVOS
 
Asado para los diputados, pan y agua para jubilados
 
El Presidente agasajó a los legisladores, propios y aliados, que apoyaron el bloqueo a la reforma previsional. De los radicales que cambiaron su voto solo participó Mariano Campero.
 
"Asado para los diputados, pan y agua para los jubilados", decía el cartel que sostenía una jubilada de pelo blanco en la cercanía de la Quinta de Olivos. Cerca de ella, y vestidos de gala, ingresaban a la residencia presidencial, para "celebrar" el veto contra los jubilados y compartir un asado con el Presidente, los diputados del bloque de la Libertad Avanza, los del PRO y el radical Mariano Campero.
 
Todos ellos apoyaron el veto presidencial a la ley de movilidad jubilatoria y para el Jefe de Estado son considerados "los 87 héroes". Campero no fue el único radical que en menos de dos meses cambió su voto para perjudicar a los jubilados, otros tres también lo hicieron y les valió la suspensión por la Convención Nacional de la UCR del partido.
 
Si bien finalmente no fueron expulsados, de todos ellos solo Campero decidió participar del  asado. El vocero presidencial Manuel Adorni, ante las críticas por el festejo en el marco de un gobierno que no deja de repetir que "no hay plata", pero realiza banquetes para lo que ellos mismos denominan "la casta", salió a aclarar que cada diputado iba a pagar su plato 20 mil pesos. Algunos, burlones, incluso llevaron ensaladas y vinos.
 
En la reunión, que al cierre de esta edición aún continuaba, más allá de que se habló y se "festejó" el veto en contra de los jubilados. "El costo de la cena será de $20.000 por persona y lo abonaremos con tarjeta de débito (no se aceptará pago en efectivo)", dijo jocoso el vocero del Presidente en sus redes sociales --el día que lo ascendieron con rango de ministro--. La excusa, sin embargo, no les alcanzó a los jubilados que se manifestaron el martes por la noche en la puerta de la residencia presidencial.
 
"Es una vergüenza. Se está burlando de nosotros que no podemos ni llegar al día diez del mes y estos comen asado. ¿Hasta dónde quieren llegar? Mi marido ya no tiene remedio para el corazón y no lo podemos comprar", dijo una jubilada, con los ojos vidriosos, que viajó para estar presente desde el municipio de Tres de Febrero y fue entrevistada por un móvil de televisión.
 
"Lo pague quién lo pague, no se trata de eso. Esta noche un montón de abuelos se van a ir a la cama sin comer y a ellos no les importa. Saben muy bien lo que están haciendo", dijo otro señor que también fue consultado. Otra de las jubiladas contó que tenía el brazo roto porque la policía la había golpeado cuando participó de la marcha en contra del veto que se hizo frente al Congreso de la Nación el día de la sesión y que terminó con una brutal represión.
 
La invitación formal al "festejo" en la Quinta de Olivos fue enviada el día anterior al asado a la casilla de mail de los "87 héroes" --como llamó el Presidente a los legisladores que lo acompañaron con el veto-- y no estaba firmada por Milei, sino por su hermana, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
 
Cerca de las siete y media de la tarde los diputados de La Libertad Avanza se subieron a dos combis de la Cámara de Diputados --las mismas que usaron para ir a visitar a los genocidas en el penal de Ezeiza-- con destino a la Quinta de Olivos. Los del PRO, por separado, hicieron lo propio.
 
Uno de los que comensales fue Martín Yeza, muy cercano a Mauricio Macri. María Eugenia Vidal había dicho en la previa que "cualquier encuentro que ayude a generar consensos y ponernos de acuerdo sin gritos y descalificación es bueno". El diputado Damián Arabia, cercano a Patricia Bullrich, también estuvo presente y subió una foto de una ensalada de papa y huevo y puso risueño: "Hay mucha gente preguntándome, y si: traje una ensalada de papa y huevo. Me parece descortés caer a una casa con las manos vacías".
 
El clima no fue tan jocoso para los radicales. Mientras los diputados de los bloques de LLA y el Pro posaban para las fotos, mostraban sus looks y sus ensaladas, se reían y festejaban que habían logrado voltear una ley que iba a significar un aumento de unos quince mil pesos para los jubilados (por el asado iban a pagar 20 mil unas horas más tarde), los diputados de la UCR mantenían una acalorada reunión de bloque. Allí estuvieron tres de los diputados que responden al partido, que votaron en un principio a favor de la ley y luego a favor del veto, y que, por esa actitud, sufrieron una suspensión por parte la convención Nacional de la UCR.
 
En la reunión de los radicales, que empezó a las 18 y siguió hasta pasadas las 20, estuvieron: Martín Arjol, Mariano Campero y Pablo Cervi. Luis Picat no voló a la ciudad de Buenos Aires y decidió quedarse en Córdoba. José Tournier, responde al gobernador radical de Corrientes, Gustavo Valdés, pero no está afiliado al partido y tampoco estuvo presente. Si bien Cervi y Arjol decidieron no tirar más de la cuerda y no ir a Olivos, Mariano Campero, sí. Temprano, el diputado confirmó que iba a ir al asado y dijo en tono de chiste: "Vamos a llevar el débito y el vinito".
 
Después de gritos y fuertes discusiones, el bloque de la UCR en Diputados no se rompió, pero desde el sector ligado a Facundo Manes pidieron la renuncia a la presidencia del bloque de Rodrigo de Loredo y dispararon que "el bloque, en la práctica, está quebrado. La novedad es que hay ahora un grupo de cinco libertarios a los que sostiene Rodrigo de Loredo y son topos de LLA dentro de la UCR".
 
Por parte del PRO, en tanto, Álvaro González, Héctor Baldassi, Ana Clara Romero y Héctor Stefani no fueron invitados. González porque votó en contra, los otros tres diputados porque se ausentaron el día de la votación.
 
Una vez que los legisladores ingresaron a la Quinta de Olivos, esquivando jubilados que se quejaban con sus carteles y cacerolas, el personal de casa militar hizo que los legisladores dejaran sus teléfonos en bolsitas para que no saquen fotos, filmen o escriban mensajes durante la cena. Un miembro del bloque de LLA, antes de dejar el celular, llegó a disparar un mensaje para dejar en claro que la interna en el espacio no da tregua ni siquiera durante el "festejo" por recortar a los jubilados: "me alegro que nos hagan dejar los teléfonos porque hay gente en el grupo que graba a sus compañeros", se quejaba.
 
Además del Presidente y su hermana, iban en representación del gobierno el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el ministro de Defensa, Luis Petri, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, el vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, el asesor Santiago Caputo y Manuel Adorni.
 
Por Melisa Molina
 
Fuente: Página 12
 

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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
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