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Nacionales - 06-09-2024 / 08:09
“RATAS INMUNDAS FRACASADAS REPUGNANTES Y VOMITIVAS” LES DIJO A EMPRESARIOS, INTELECTUALES, CIENTÍFICOS Y PERIODISTAS QUE NO COINCIDEN CON ÉL

El psiquiátrico Milei pretende gobernar solo con una catarata sin límites de insultos, agravios y citas religiosas

El psiquiátrico Milei pretende gobernar solo con una catarata sin límites de insultos, agravios y citas religiosas
Como si fuera poco, el desquiciado Milei sumó en ese listado a "los supuestos científicos e intelectuales, que creen que tener una titulación académica los vuelve seres superiores, y, por ende, todos debemos subsidiarles la vocación". Cuando empezó a hablar de los científicos se puso rabioso y no podía parar de agraviarlos: "Si tan útiles creen que son sus investigaciones, los invito a salir al mercado, como cualquier hijo del vecino, y que investiguen, publiquen un libro y vean si la gente le interesa o no, en lugar de esconderse canallescamente detrás de la fuerza coactiva del Estado", gritaba.
La sala "La Ballena" del Centro Cultural Kirchner --al que el gobierno le quiere cambiar el nombre-- este jueves amaneció a oscuras. Pasadas las diez de la mañana una luz blanca en el centro del escenario se prendió e iluminó al presidente Javier Milei. Parado en un atril, con los lentes puestos y el discurso que iba a leer en sus manos, el mandatario cantó "Hola a todos...", al ritmo de Panic Show.
 
El público estaba compuesto por españoles y argentinos que lo vitoreaban y reían. Las pantallas de los celulares comenzaron a iluminar algunas de las caras de los presentes que se disponían a filmar lo que sería una catarata sin límites de insultos, agravios y citas religiosas que el presidente argentino espetó en contra de todos los que no piensan como él. Este tipo está "chapita".
 
Durante la inauguración del III Encuentro Regional del Foro Madrid, Río de la Plata, organizado por Santiago Abascal, el líder del partido de ultraderecha español VOX, Milei también se deshizo en elogios al menemismo --dijo orgulloso que en esos primeros meses de gestión ya superó por ocho "las reformas" del gobierno del riojano-- y vociferó: "No sólo estoy poniendo a la Argentina al tope mundial, siendo uno de los dos políticos más conocidos del mundo junto a Donald Trump, sino que, además, estoy haciendo el mejor gobierno de la historia del país". Un delirante.
 
La perorata de Milei se centró en las críticas a lo que él denomina "el partido del Estado", un nuevo mote para lo también llama "la casta". Según el Presidente, la población que él gobierna se divide en dos: "los pagadores de impuestos y los consumidores de impuestos".
 
La segunda categoría funciona para el mandatario como una especie de bolsa en la que mete a distintos sectores de la sociedad sin distinción y la vincula, como si aún estuviésemos en tiempos de la guerra fría con "el socialismo". Allí también estarían para Milei los que forman parte del supuesto "partido del Estado". "Entre los consumidores de impuestos se encuentran, obviamente, las ratas del poder que en vez de ver la política como vocación de servicio, ven una caja a la que parasitar de por vida y un medio para enquistar a su familia en el Estado, como si fuera un título nobiliario", disparó.
 
Luego, añadió que "el partido del Estado no se agota en los políticos y en los contratistas", y enumeró: "También son los empresarios prebendarios; los periodistas y los medios de comunicación --que hoy son un servicio de propaganda en venta al mejor postor--; los sindicalistas que entregan a los trabajadores a cambio de prebendas; los gerentes de la pobreza que administran asistencia social de los más vulnerables".
 
Como si fuera poco, el desquiciado Milei sumó en ese listado a "los supuestos científicos e intelectuales, que creen que tener una titulación académica los vuelve seres superiores, y, por ende, todos debemos subsidiarles la vocación". Cuando empezó a hablar de los científicos se puso rabioso y no podía parar de agraviarlos: "Si tan útiles creen que son sus investigaciones, los invito a salir al mercado, como cualquier hijo del vecino, y que investiguen, publiquen un libro y vean si la gente le interesa o no, en lugar de esconderse canallescamente detrás de la fuerza coactiva del Estado", gritaba.
 
La lista, sin embargo, no terminó ahí. El anarco capitalista siguió despotricando contra otros sectores sociales: "También podemos hablar de los artistas amigos del régimen", remarcó. "Reciben cuantiosas sumas de dinero para ir a dar recitales para 30 personas y sacarse fotos con el Intendente y el Gobernador". En ese momento citó a Juanse, el cantante de los Ratones Paranoicos. "No puede ser que vayas a dar un recital, a Caleta Olivia, con 50 personas y cobres como si estuvieras llenando el Madison Square Garden", habría dicho.
 

 
Durante más de 40 minutos Milei hizo una oda al "capitalismo de libre empresa", dijo que "durante 250 años, el capitalismo de libre mercado hizo milagros en el mundo generando una explosión de riqueza tan dramática, que sacó de la pobreza al 90% de la población", y que la Argentina estuvo a la cabeza de ese modelo "durante los primeros 125 años".
 
El problema, según interpretó, fue que "en nombre de la justicia y la igualdad tuvimos un Estado omnipresente, controlador y opresivo que se arrogó el derecho de robarle a uno para darles a otros", y que "en estos últimos 123 años se castigó a los creadores de riqueza con impuestos impagables y se los condenó públicamente como villanos".
 
También hubo críticas a los legisladores a los que volvió a llamar "degenerados fiscales" y "ratas inmundas". "Cuanto más voto tiene un proyecto en el Congreso, peor es para la sociedad", dijo sin disimular su falta de republicanismo y disparó: "Los degenerados fiscales están dispuestos a quebrar al Estado y que 10 millones de argentinos más caigan en la pobreza y la miseria, con tal de sumar unos puntitos con discursos lindos en el recinto. Desde acá se les ven los colmillos".
 
Durante el discurso, el Presidente también confirmó que irá al Congreso a presentar el Presupuesto 2025 en persona --como anticipó este diario--, aunque en su entorno dicen que lo mejor que les puede pasar es que los legisladores no lo aprueben para seguir ejecutando a su gusto el de 2023. "Cuando discutamos el Presupuesto ellos van a hacer lo imposible para que no salga porque es un Presupuesto liberal y austero que significa el fin de miles de curros", opinó.
 
El Jefe de Estado hizo críticas al excandidato presidencial Sergio Massa y a la gestión que hizo el gobierno anterior de la pandemia. Recomendó "Pandenomics", el que él mismo ponderó como "uno de sus mejores libros" y, sin ningún tipo de rigurosidad en el análisis, dijo que, según su visión, "hubo más muertos de los que debería haber habido".
 
De paso, aprovechó la ocasión para disparar una frase que dejó a la vista su postura negacionista de la última dictadura cívico militar: "si Argentina hubiera hecho las cosas como un país mediocre deberían haber muerto por el COVID 30 mil personas. 30 mil de verdad", leyó.
 
El que tampoco se salvo de los insultos --en otro fragmento dijo que quienes lo criticaban eran "ratas inmundas, fracasadas y liliputienses"-- fue el presidente de Brasil, Luis Inácio "Lula" da Silva. Al mandatario del país que es el primer socio comercial de la Argentina lo describió como "un tirano que está equivocado en todo", y lo criticó por su pelea con X, cuyo dueño es el magnate Elon Musk, a quién Milei considera su amigo, y que está muy interesado en quedarse con el litio que hay en el norte de nuestro país.
 
Cuando se iba acercando el final, el discurso del Presidente se cargó de un fuerte moralismo y fue incorporando metáforas bélicas y citas religiosas. "No hay que abandonar nunca la batalla, hay que darla siempre desde el lugar en el que estamos sin cuartel y aunque nos cueste la vida. Y hay que darla tirando con el mismo fuego que tiran ellos, no prendiendo velas, ni pidiendo perdón ni permiso", remarcó.
 
Todo se tornó más extraño cuando, lejos de la realidad argentina, comenzó a recitar las "Sagradas Escrituras". "Ellos nos atacan, llenos de insolencia y de impiedad para exterminarnos a nosotros, a nuestras mujeres y a nuestros hijos, y para apoderarse de nuestros despojos. Nosotros, en cambio, luchamos por nuestra vida y por nuestras costumbres; el cielo los aplastará delante nuestro, no les tengan miedo", leyó, como si fuera un pastor y no el Jefe de Estado, vociferó: "¡No teman! nuestra fe es tan grande como el desafío. Estamos dispuestos a perder todo con tal de dar vuelta esta página siniestra de la historia".
 
Por último hubo tiempo para la interna libertaria. Antes de terminar el discurso, Milei le dedicó a los miembros de LLA unas líneas: "No nos podemos dar el lujo de la dispersión y de las peleas intestinas, sólo estando juntos podemos ser fuertes. Solo siendo leales, de militante a militante, y ayudándonos entre nosotros, podemos defender a los argentinos de las garras del poder permanente", disparó y remarcó: "no hay lugar para ambiciones personales".
 
Por Melisa Molina
 
Fuente: Página 12
 

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28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

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