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Sociedad e Interés General - 04-09-2024 / 07:09
MUERE EN BUENOS AIRES, EL 4 DE SEPTIEMBRE DE 1962

Juan A. Bramuglia: El Canciller de Perón que presidio el Consejo de Seguridad de la ONU

Juan A. Bramuglia: El Canciller de Perón que presidio el Consejo de Seguridad de la ONU
Juan Atilio Bramuglia.
El 04 de septiembre de 1962, en Buenos Aires, muere Juan Atilio Bramuglia. Fue un abogado, político y diplomático argentino. Como abogado sindical de la Unión Ferroviaria, el sindicato más importante de la Argentina; de ideas socialistas, influyó decisivamente en la creación del Peronismo. Raanan Rein lo califica como "el más eminente y talentoso de los ministros de la primera presidencia de Juan Perón".
 
No se puede explicar el éxito del peronismo hablando nada más que de Perón. Hay otros dirigentes como Bramuglia que era un socialista, hijo de inmigrantes italianos, que se acercó a Perón cuando era abogado del gremio ferroviario y terminó siendo su ministro de Relaciones Exteriores. Por orden de su Líder, asumió la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU ante el primer conflicto elevado a ese organismo en la posguerra: el bloqueo soviético de Berlín.
 
En el cargo de Canciller llevó adelante la política llamada de Tercera Posición, de equilibrio y no alineación con el capitalismo de Estados Unidos y el comunismo de la Unión Soviética, enfrentados en la Guerra Fría. Un David entre dos Goliat.
 
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Juan A. Bramuglia: El Canciller de Perón que presidio el Consejo de Seguridad de la ONU 
Ministro de Relaciones Exteriores, Juan Atilio Bramuglia, jurando la Constitución de 1949 ante el Presidente Perón.

 
Bramuglia, junto con Ángel Borlenghi y Francisco Capozzi, formó el grupo inicial vinculado al sindicalismo que en 1943 decidieron establecer contacto con jóvenes militares participantes de la llamada Revolución del 43 con el fin de formar una alianza de tipo laborista que originó el peronismo.
 
Las gestiones de Borlenghi y Bramuglia y las necesidades de Perón de contar con una base propia fueron claves para llegar al decreto del 2 de octubre de 1945, de plenos derechos para los sindicatos. Uno de esos derechos era el de participar en política.
 
En 1944 fue Director del Departamento de Previsión Social de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social. En 1945 fue interventor de la Provincia de Buenos Aires.
 
Entre 1946-1949 fue Ministro de Relaciones Exteriores, durante la primera presidencia de Juan Perón. En este cargo llevó adelante una política llamada de tercera posición, de equilibrio entre Estados Unidos y la Unión Soviética enfrentadas en la Guerra Fría.
 
El 15 de agosto de 1947 en Petrópolis, Brasil, se inaugura la Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad del Continente, como canciller tendrá un papel destacado para sentar las bases para el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca.? Presidió provisionalmente la III Asamblea de las Naciones Unidas reunida en París (1948). Tras su renuncia en 1949 retornó a su cátedra de Derecho del Trabajo en la Universidad de Buenos Aires.
 
Tras el golpe de estado militar que derrocó e ilegalizó al peronismo, en 1955, Bramuglia fue fundador del partido Unión Popular, un fallido intento de desarrollar un partido político alternativo al peronismo proscripto, el neoperonismo.
 
Juan A. Bramuglia: El Canciller de Perón que presidio el Consejo de Seguridad de la ONU 
El profesor R. Raanan Rein, de la Universidad de Tel Aviv, escribió un libro sobre los líderes políticos de la segunda línea de poder del histórico peronismo argentino.

Fuente: Wikipedia

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
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