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Nacionales - 25-08-2024 / 09:08
TARIFAZOS DE AGUA, LUZ, GAS Y TRANSPORTE Y LA CUOTA DE LA PREPAGA SE LLEVAN EL 36% DEL INGRESO PROMEDIO

Milei destruye la clase media en tiempo record con políticas de ajuste económico regresivo

Milei destruye la clase media en tiempo record con políticas de ajuste económico regresivo
El gasto en tarifas de luz, gas, agua y transporte, así como en la cuota de la prepaga, suma en promedio 354.106 pesos en agosto. Solo estas dos cuentas son demoledoras para el presupuesto familiar. Ha habido varios momentos de políticas de ajuste económico regresivo, pero ninguno con la velocidad de destrucción de la clase media como la que está ejecutando el gobierno de Javier Milei.
El gasto en tarifas de luz, gas, agua y transporte, así como en la cuota de la prepaga, suma en promedio 354.106 pesos en agosto. Solo estas dos cuentas son demoledoras para el presupuesto familiar. Ha habido varios momentos de políticas de ajuste económico regresivo, pero ninguno con la velocidad de destrucción de la clase media como la que está ejecutando el gobierno de Javier Milei.
 
Dos rubros reflejan el golpe demoledor al presupuesto de los hogares, en especial los de la clase media, en casi nueve meses de gobierno de Javier Milei: las tarifas de servicios públicos esenciales y la factura de la medicina prepaga. Ambos gastos representan el 36% del salario promedio de agosto, el porcentaje más elevado de los últimos doce años.
 
A esta cuenta se le suma el dinero destinado a la compra de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y tocador; la cuota de la escuela privada; las expensas en caso de vivir en una propiedad horizontal; y el consumo de bienes culturales y restaurantes.
 
En este último rubro, la agencia de marketing digital Sherlock Communications detalló que uno de cada cuatro afirmó haberse dado de baja de alguna plataforma en los últimos 12 meses por la suba de precios. La Cámara Argentina de Internet informó que el 67,5% de los hogares hizo recortes en sus servicios de internet fijo, mientras que el 65,3% lo hicieron con cable y streaming.
 
El derrumbe de las ventas en supermercados, la migración hacia la escuela pública y la disminución en actividades de ocio y entretenimiento se explican por el efecto conjunto de ingresos que no acompañan la evolución de la inflación y del aumento extraordinario de las tarifas y de la prepaga.
 
La política económica de Milei está destruyendo el piso básico material de la clase media. El Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP (UBA-Conicet) presentó su último informe con datos reveladores que permiten evaluar el retroceso relativo del bienestar de las familias.
 
En agosto, un hogar promedio del Área Metropolitana sin subsidios (universo donde está incluida la clase media) destina 143.082 pesos al mes en cubrir sus necesidades energéticas, de transporte y de agua potable en el hogar.
 
El aumento del 0,3% del gasto en servicios públicos de julio se explica por:
 
1. Menores consumos de energía eléctrica y gas que comienzan a bajar una vez pasado el pico estacional de invierno, mientras que los cuadros tarifarios se modificaron muy levemente: un 4% en energía eléctrica, mientras el del gas se mantiene sin cambios.
2. Incrementos en los cuadros tarifarios de agua y transporte público.
 
El gasto en transporte público será mayor en septiembre ante igual cuadro tarifario. Eso se debe a que en agosto el aumento se efectivizó a partir del día 12 y, por lo tanto, el gasto refleja doce días con la tarifa anterior y diecinueve con el valor actual del boleto.
 
En CABA, en el primer trimestre, unos 155.000 hogares y unas 364.000 personas de los sectores medios han descendido en la pirámide de ingresos. Dejaron de ser clase media. Son pobres.
 

 
Siguen los subsidios y el ajuste fiscal adelanta más tarifazos
 
La cobertura tarifaria residencial, estimada como el promedio ponderado de costos de los servicios públicos en el AMBA a cargo del usuario, es del 43% en agosto. El Estado se hace cargo del 57% restante.
 
Este cálculo del Observatorio adelanta que, en caso de que el gobierno de Milei quiera avanzar en eliminar la totalidad de los subsidios como parte de la obsesión fiscalista del superávit de las cuentas públicas, las tarifas de luz, gas y agua que deberán pagar los hogares serán aún más elevadas en términos reales.
 
Lo mismo corresponde evaluar para los propietarios o inquilinos de departamentos en la liquidación de las expensas en el rubro servicios públicos.
 
El monto de subsidios es dispar entre segmentos de hogares y entre servicios. En general, el reporte indica que la cobertura tarifaria de los costos de los servicios públicos se mantiene similar a lo observado en los últimos cuatro meses. Sin embargo, es levemente superior al promedio de los últimos ocho meses (39%).
 
 
La canasta de servicios públicos se multiplicó por cuatro
  
El informe del Observatorio estima que, con respecto a diciembre de 2023, el costo de la canasta total se incrementó en un 375% a partir de las actualizaciones de tarifas de transporte (enero y febrero), energía eléctrica (febrero, junio y agosto), gas natural (abril y junio) y agua (abril, julio y agosto).
 
Los consumos de gas natural y energía eléctrica están ajustados por la estacionalidad del consumo.
 
En lo que va del gobierno de Milei, la carga de los pagos por el consumo de servicios públicos básicos para la población se ha multiplicado casi por cuatro. Pasó de 30.105 a 143.082 pesos. No existe presupuesto familiar que aguante semejante ajuste en un contexto de caída de salarios de trabajadores formales e informales y de las jubilaciones.
 
La canasta de servicios públicos del AMBA de agosto representa el 14,5% del salario promedio registrado estimado del mes, a la vez que el peso proporcional del gasto en transporte es algo más elevado respecto de los demás servicios.
 
En diciembre de 2023 era de 6,2%. Es decir, que más que se duplicó la incidencia del pago de las tarifas sobre el salario, con una perspectiva de ampliar esta proporción.
 
 
El otro golpe sobre la clase media
  
La otra cuenta que está atormentando el presupuesto familiar es la medicina prepaga. Un reciente estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) revela que, en agosto, la incidencia de la medicina prepaga dentro del salario formal es la mayor de los últimos doce años.
 
Una manera simple de analizar la relación entre medicina prepaga y salario es calcular la proporción que el gasto en medicina prepaga ocupa dentro de un sueldo formal promedio argentino.
 
La relación entre medicina prepaga y salario es calcular la proporción que el gasto en medicina prepaga ocupa de un sueldo formal promedio, con estimaciones de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables para los meses de junio, julio y agosto.
 
De esta forma, el Iaraf calcula que en 2013 el gasto en, por ejemplo en un plan de medicina prepaga Omint (con pago a mes anticipado), exigía el 11% del salario formal promedio. En el periodo que va desde el 2013 hasta el 2019, la incidencia aumentó a un promedio del 19%. Por su parte, en abril de 2024 el gasto en medicina prepaga dentro del salario tuvo una incidencia del 27,5%, la máxima de los últimos doce años.
 
El acuerdo entre el gobierno y las prepagas hizo que se modificara el valor de las cuotas, lo que, dado el salario formal de los últimos meses, generó una menor incidencia. En efecto, en mayo fue del 21,4% y en este mes subiría levemente hasta el 21,7%.
 
 
Igual que con Macri solo que muchísimo más rápido
  
El reporte del Iaraf indica que existe un comportamiento particular de los períodos 2016-2018 (gobierno de Macri) y el actual (gobierno de Milei). En marzo de 2016, el valor real del plan de la prepaga era de 147.227 pesos y experimentó un incremento sostenido de 19 meses hasta el valor de 237.124 pesos; es decir, subió un 61% en 19 meses.
 
Ahora, el monto del plan era de 150.000 pesos en diciembre pasado y subió un 59%, llegando a 236.000 pesos en abril. Es decir, en tan solo 4 meses subió casi el mismo porcentaje que en el ciclo de ajuste macrista. De ambos comportamientos, surge que la recomposición relativa actual se hizo en un quinto del tiempo que se necesitó en el periodo 2016-2018.
 
Con el acuerdo de devolución a los afiliados por parte de las prepagas, el valor real cayó hasta alcanzar en mayo un mínimo de 188.238 pesos.
 
Desde junio, volvió a aumentar en términos reales hasta que en agosto el valor real de la cuota alcanzó los 211.024 pesos, reflejando un incremento real del 40% respecto al valor mínimo que había alcanzado en diciembre de 2023.
 
Hasta ahora, el acuerdo alcanzado con el Gobierno implicó un cambio de sendero del valor real de la cuota, que, luego de la caída evidenciada en mayo, siguió subiendo en los meses posteriores.
 
 
Tarifazos y prepagazos: dos golpes de knock out al presupuesto familiar
  
En la billetera, el gasto en tarifas de luz, gas, agua y transporte, así como en la cuota de la prepaga, suma en promedio 354.106 pesos en agosto, de acuerdo a las investigaciones mencionadas. Solo estas dos cuentas son demoledoras del presupuesto familiar.
 
Una de las conductas defensivas ante semejante agresión al bienestar en el hogar es reducir el consumo de otros bienes y servicios. Leandro Renou publicó en este diario, con información adelantada sobre la tendencia de ventas en supermercados en los primeros 11 días de agosto, elaborada por la consultora Scentia, el consumo cayó 18,8% en comparación con el mismo período del 2023.
 
En julio, el consumo masivo bajó un 16,1% y en mayo, un 12,0% interanual. Este cuadro dramático ocurre en las góndolas, y Renou destaca que el escenario del derrumbe de ventas se extiende a productos frescos. Indica que el consumo de carne es el más bajo en 100 años, con 45 kilos por habitante, frente a los más de 75 kilos en los últimos años, según la Bolsa de Comercio de Rosario. El Observatorio de la Cadena Láctea informó que las ventas cayeron un 14,4 por ciento en el primer semestre.
 
Es la primera vez, según la consultora Scentia (que analiza tickets en todo el país en el 100% de los hiper y 17.500 autoservicios), que se registra una caída consecutiva del consumo masivo en niveles tan elevados durante siete meses.
 
 
El consumo baja en un tobogán enjabonado
  
Esta tendencia se verifica en el Índice Banco Provincia de Consumo, que releva el gasto promedio que realizan las y los clientes de la entidad con tarjetas de crédito y débito y la billetera digital Cuenta DNI, deflactado por el IPC del Indec.
 
Es un índice muy potente porque la información relevada es amplia, al incluir movimientos de 1,2 millones de tarjetas de crédito y 2,6 millones de tarjetas de débito, así como el análisis de las transacciones de más de 9,2 millones de personas usuarias de la billetera digital Cuenta DNI.
 
En julio, este indicador volvió a acelerar su ritmo de caída hasta un 23,4% interanual. De esta manera, la retracción se agudizó por segundo mes consecutivo luego de haberse contraído un 20,8% en junio, tras la desaceleración del 15,7% en mayo.
 
Por segunda vez en el año, los montos consumidos retrocedieron un 2,4% en términos interanuales a valores constantes. La primera vez que se registró este fenómeno fue en abril. Este efecto vino acompañado de una significativa pérdida de ritmo en el crecimiento interanual de las transacciones realizadas por las y los clientes del Banco Provincia.
 
 
Licuación del gasto de las familias
  
El equipo de Estudios Económicos de Banco Provincia indica que la principal explicación de este deterioro es "la merma del gasto de las familias", que "reprodujo la imagen más vívida de la magra coyuntura a la que se está exponiendo el ingreso personal disponible debido al laxo proceso de recomposición salarial nominal y al avance de los esquemas de retiro de subsidios."
 
Al igual que en meses anteriores, el IBP consumo de la Región Metropolitana de Buenos Aires registró una caída mayor que el del Interior de la provincia con respecto al mismo mes de 2023: -28,6% contra -14,5%, respectivamente.
 
"En ambas zonas, el dinero gastado por transacción, literalmente, se derrumbó durante el último año", precisa el reporte.
 
El dato más relevante consignado es que en los rubros supermercados y alimentos se registró una fuerte baja mensual del 6%, sorprendiendo la retracción de las compras de productos claves para la alimentación, como el caso de los lácteos. Para concluir, que "el 2024 cerrará con una caída del consumo de leche sin precedentes históricos".
 
 
La clase media se desliza hacia la vulnerabilidad en el distrito más rico del país
  
En un contexto de reducción de la tasa de actividad y de empleo, la expansión de los ingresos laborales y no laborales no resulta suficiente para compensar los aumentos de precios.
 
El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en un reciente estudio, explicó que, como consecuencia a esta situación sociolaboral, las condiciones de vida de los hogares de la Ciudad se deterioran en forma generalizada, afectando el acceso a las canastas básicas y reduciendo el peso de los sectores medios.
 
Para este organismo de estadísticas los hogares tienen un ingreso total familiar mínimo (casi 1,5 millones de pesos) y máximo (4,6 millones de pesos) teóricos de cada estrato para un hogar compuesto por una pareja mujer y varón de 35 años de edad, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos varones de 9 y 6 años.
 
En el primer trimestre, el reporte del Instituto estimó que unos 155.000 hogares y unas 364.000 personas de los sectores medios han descendido en la pirámide de ingresos, una disminución de casi 12 puntos porcentuales. Dejaron de ser clase media. En el segundo trimestre (el informe se difundirá en octubre próximo), se profundizó la tendencia de acuerdo con la evolución de variables clave, como el consumo de bienes y servicios básicos.
 
Hubo varios momentos pasados de políticas de ajuste económico regresivo, pero ninguno con la velocidad de destrucción de la clase media como la que está ejecutando el gobierno de Milei.
 
Por Alfredo Zaiat
Fuente: Página 12

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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