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Nacionales - 11-08-2024 / 08:08
CÍNICO DOBLE DISCURSO: EL LIBERTARIO, TRAS VACIAR LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DE GÉNERO, CONDENA AL EX PRESIDENTE

El peronismo sufre una crisis a causa de Alberto Fernández, pero encuentra un aliado en el desastre económico de Milei

El peronismo sufre una crisis a causa de Alberto Fernández, pero encuentra un aliado en el desastre económico de Milei
Fabiola Yáñez acusó al ex presidente Alberto Fernández de golpearla reiteradamente. Tiempo atrás, había transmitido por whatsapp imágenes y chats que probarían el maltrato, y esta semana ratificó la denuncia en sede judicial. En un tercer paso, Yáñez describió acoso psicológico y reiteró haber sido víctima de violencia física, aunque no abundó sobre lo último porque firmó un contrato de confidencialidad para la realización de un documental.
Fabiola Yáñez acusó al ex presidente Alberto Fernández de golpearla reiteradamente. Tiempo atrás, había transmitido por whatsapp imágenes y chats que probarían el maltrato, y esta semana ratificó la denuncia en sede judicial. En un tercer paso, Yáñez describió acoso psicológico y reiteró haber sido víctima de violencia física, aunque no abundó sobre lo último porque firmó un contrato de confidencialidad para la realización de un documental.
 
El exmandatario niega los hechos en forma terminante. A Fernández le caben, como a todos, el principio de inocencia y el derecho a la defensa, pero el testimonio de una mujer y fotografías y presuntos intercambios que concederían la acusación (ella: "Me volvés a golpear. Estás loco"; él: "Me siento mal"; ella: "Venís golpeándome hace tres días seguidos"; él: "Me cuesta respirar, por favor pará. Me siento muy mal") constituyen un punto de partida serio para una investigación judicial.
 
Yáñez indicó que el expresidente le advirtió día por medio que se suicidaría si ella avanzaba con la denuncia, lo que la mujer interprestó como "amenazas" y "terrorismo psicológico". Entre los pocos que hablaron con Fernández esta semana, escucharon frases al pasar como "me queda tirarme por la ventana" o "me pego un tiro", que podrían ser dichos sin trascendencia o lo contrario.
 
Juan Pablo Fioribello, abogado de Fernández y Yáñez hasta días atrás, validó en una entrevista con Eduardo Feinmann la existencia de un relato alternativo. El periodista de La Nación+ indagó sobre "cuestiones de alcohol y ella cayendo por la escalera". La presunta adicción al alcohol de Yáñez también fue difundida por el periodista Baby Etchecopar, quien citó a Fernández. De allí a que el presunto estado de embriaguez derive en lesiones autoinfligidas compatibles con la contusión en la zona del ojo o un diálogo que sugiere admisión de culpabilidad, hay un vacío probatorio a ser llenado.
 
Si en efecto Alberto Fernández resulta culpable de las lesiones, quedará en la historia como un golpeador machista que llevó adelante una doble vida hasta las últimas consecuencias. Se trata del mismo mandatario el que una noche de cuarentena se encontró con un brindis de Fabiola y sus amigos y, lejos de cancelarlo, se sumó.
 
Desde el mismo momento en que se conoció la denuncia, Javier Milei, sus voceros, su ejército de trolls contratados para las redes y la inusitada reacción conservadora que campea en los principales multimedios desde hace años apuntaron a deslegitimar las reivindicaciones feministas y las luchas progresistas en general. El razonamiento ultra indica que, dado que quien fue concebido como "el primer presidente feminista" deparaba a su pareja noches atroces en Olivos, las políticas de protección a las víctimas de violencia machista, reducción de inequidades, educación sexual integral, promoción de derechos y antidiscriminación serian meras farsas.
 
Del curro de los derechos humano al curro del feminismo, pilares sobre los que eligieron asentarse Mauricio Macri y Milei. Esa batalla se da en las redes sociales. Para ese fin, los hermanos Milei tienen una banda de matones digitales que cada tanto pasan a los hechos de la vida real. La reducción abismal de la tasa de embarazo adolescente en diez años (descenso de 57% según el INDEC) y la baja persistente de la mortalidad materna e infantil no son argumentos aptos para el contexto vandálico en que se discute en la Argentina.
 
Las consecuencias políticas de los golpes en Olivos -en cualquiera de sus versiones?- se verán en el tiempo. Pese a la cancha inclinada en los medios y los tribunales a favor de las ramas de la derecha -la liberal-conservadora y la ultra-, el resultado de políticas económicas vandálicas de Milei se ocupa de reequilibrar el tablero.
 

PANORAMA POLÍTICO
 
Una agobiante desconexión moral que va más allá de un presunto golpeador y obliga al progresismo a reaccionar
 
Alberto Fernández, entre la violencia machista y la temeridad de la inacción. La clase política se vuelca a la furia y el insulto, territorio donde reina Milei. Previsible ofensiva de los ultras y ardid burdo de La Cámpora para amonestar a desobedientes.
 
Por Sebastián Lacunza
 
Fabiola Yáñez acusó a Alberto Fernández de golpearla reiteradamente. Tiempo atrás, la expareja del último presidente peronista había transmitido por whatsapp imágenes y chats que probarían el maltrato, y esta semana ratificó la denuncia en sede judicial.
 
En un tercer paso, Yáñez describió, en entrevista con Infobae difundida anoche, un escenario de acoso psicológico y reiteró haber sido víctima de violencia física, aunque no abundó sobre lo último porque -según explicó- firmó un contrato de confidencialidad para la realización de un documental y se propuso reservar detalles para el expediente que tramita en el juzgado de Julián Ercolini.
 
El exmandatario niega los hechos en forma terminante. A Fernández le caben, como a todos, el principio de inocencia y el derecho a la defensa, pero el testimonio de una mujer y fotografías y presuntos intercambios que concederían la acusación (ella: "Me volvés a golpear. Estás loco"; él: "Me siento mal"; ella: "Venís golpeándome hace tres días seguidos"; él: "Me cuesta respirar, por favor pará. Me siento muy mal") constituyen un punto de partida serio para una investigación judicial. Así las cosas, la hipótesis de que las agresiones fueron reales no es descartada ni siquiera por algunos de los allegados más cercanos al exmandatario.
 
Hasta ahora, las pruebas centrales corresponden a supuestas capturas de pantalla enviadas en fecha incierta por Yáñez a María Cantero, secretaria del expresidente. Las imágenes al parecer encontradas al azar motivaron la apertura de un expediente paralelo en el marco de la investigación por el negocio de los seguros de Héctor Martínez Sosa, amigo de Fernández y pareja de Cantero.
 
 
Período de pruebas
  
En las declaraciones por venir, Fabiola ampliará el tenor de su denuncia y el padre de su hijo dará su versión sobre el sentido de lo escrito. En principio, el expresidente no tendría registrados en su teléfono diálogos inequívocos con su expareja que rechacen la acusación de golpes.
 
Los intercambios de whatsapp con Yáñez correspondientes a 2022 y 2023 habrían sido borrados del celular de Fernández por alguien. Junto a varios dispositivos, el aparato fue incautado en la noche del viernes por orden del fiscal federal Carlos Rívolo. No obstante, el expresidente transmitió a su entorno que podría aportar diálogos con terceros, que a su criterio orientarían la explicación en una dirección diferente.
 
Fernández vivió "azorado" estos días en el departamento que habita en Puerto Madero. Recibió a amigos históricos como Julio Vitobello y Alberto Iribarne, a su nueva abogada, Silvina Carreira, y a su medio hermano, Pablo Galíndez.
 
Yáñez indicó anoche que el expresidente le advirtió día por medio que se suicidaría si ella avanzaba con la denuncia, lo que la mujer interprestó como "amenazas" y "terrorismo psicológico". Entre los pocos que hablaron con Fernández esta semana, algunos escucharon frases al pasar como "me queda tirarme por la ventana" o "me pego un tiro", que podrían ser dichos sin trascendencia o lo contrario.
 
El exmandatario recibió llamados del expresidente colombiano Ernesto Samper y de su par ecuatoriano Rafael Correa, del exjuez español Blatasar Garzón y del excanddiato presidencial chileno Marco Enríquez-Ominami.
 
El exmandatario deslizó ante testigos una versión diametralmente opuesta, aunque la ubica en años anteriores: en una crisis, ella fue a vivir a lo de su amiga Sofía Pacci, y, luego de cinco días, contra la voluntad de Fernández, ella regresó.
 
El aspecto más novedoso de la entrevista de Yáñez con Infobae fue la declaración de que su mudanza de Olivos fue obstaculizada por Alberto Fernández y sus colaboradores durante la segunda mitad de 2023, cuando la relación ya estaba quebrada. La mujer, no obstante, aclaró que no estuvo "cautiva" en la residencia presidencial, sino que se recluyó por voluntad propia. El exmandatario deslizó ante testigos una versión diametralmente opuesta, aunque ubicada en años anteriores: en una crisis, ella fue a vivir a lo de su amiga Sofía Pacci, y luego de cinco días, contra la voluntad de Fernández, regresó a Olivos.
 
Juan Pablo Fioribello, abogado de Fernández y Yáñez hasta días atrás, validó en una entrevista con Eduardo Feinmann la existencia de un relato alternativo. El periodista de La Nación+ indagó el miércoles por la tarde sobre "cuestiones de alcohol y ella cayendo por la escalera".
 
"A mí (Fernández) me lo ha contado. Lo contó como usted lo dice", dijo Fioribello. Luego, matizó. "Yo no hablé del alcohol ni me compete a mí hacer declaraciones sobre un tema de salud". Ya era tarde. El letrado, que a esa altura, repentinamente, repudiaba a Alberto, había violado el secreto profesional y expuesto un supuesto dato de la salud de Fabiola, a quien intentaba conservar como representada.
 
Fioribello, un típico penalista mediático con pinta de practicante de crossfit, habló como confidente de la denunciante, pero a la vez parecía estar ofreciendo sus servicios "por cero pesos" y hasta se candidateó a viajar a Madrid. Fabiola finalmente optó por otra representante legal, Mariana Gallego, también abogada de famosos.
 
La presunta adicción al alcohol de Yáñez también fue difundida en América TV por el periodista Baby Etchecopar, quien citó a Fernández. Exfuncionarios del último Gobierno hablan desde "señales" a "situaciones complicadas" que atañerían a ese cuadro de salud, las que, si ocurrieron, debieron contar con testigos dentro y fuera de Olivos. De allí a que el presunto estado frecuente de embriaguez derive en lesiones autoinfligidas compatibles con la contusión de una mano en la zona del ojo o un diálogo que sugiere admisión de culpabilidad, hay un vacío probatorio a ser llenado.
 
 
Temeridad
  
La periodista del canal TN Sandra Borghi, quien remite contacto cotidiano con Yáñez desde junio pasado, anticipó que lo conocido es la punta del iceberg. "Hay más material" además de la imagen "escalofriante" de una mujer "desfigurada", indicó Borghi. En el mismo sentido, Fioribello anticipó que la historia conocida es "una gotita en un océano". Yañez confirmó esa idea anoche.
 
Si en efecto Alberto Fernández resulta culpable de las lesiones, quedará en la historia como un golpeador machista que llevó adelante una doble vida hasta las últimas consecuencias.
 
La hipótesis del alcohol que deslizó Fioribello señala de todas maneras la irresponsabilidad temeraria de un Presidente. Un supuesto cuadro grave de adicción requiere que su acompañante le provea asistencia, máxime cuando se trata de alguien con recursos económicos e institucionales. Tanto por las personas involucradas, incluido un niño pequeño, como por el mínimo de serenidad cotidiana que debe tener un Presidente al mando de un país que enfrenta crisis múltiples.
 
Se trata del mismo mandatario que ante los pedidos de su secretaria Cantero para que intercediera por los negocios de su marido, le contestó "yo me ocupo", en lugar de advertirle que cesara de buscar negocios desde un despacho oficial o despedirla en el acto; el que una noche de cuarentena se encontró con un brindis de Fabiola y sus amigos y, lejos de cancelarlo, se sumó; el que toleró el bullying cotidiano de Cristina y La Cámpora en aras de una absurda "unidad" y se entretuvo en batallitas irrelevantes; el que se rodeó de arribistas como sucesivos jefes de asesores y confidentes que articulaban operaciones con opositores y enemigos; el que procrastinó decisiones fundamentales por falta de convicción y de dedicación, y el que, durante todo el mandato, no atinó a evitar que las noches de Olivos fueran un infierno por razones de salud, si es que no fue él mismo el perpetrador de ese infierno y utilizó los recursos del Estado para cubrirse.
 
La idea de comparación ventajosa es cuando la conducta es descripta como menos perniciosa en virtud de alguna ventaja comparativa
 
Mario Riorda, docente y asesor de Comunicación Política en toda América Latina, utilizó Twiter para acertar una sintética definición sobre una "desconexión moral que da miedo". "Albert Bandura, psicólogo canadiense, habló tempranamente de desconexión moral. Representa algún signo evidente de deshumanización. De alguna manera, es el modo por el que se entienden algunos comportamientos de personas que llegan a cometer actos que signifiquen una completa transgresión de normas sociales aceptadas, o bien, que directamente incurran en actos inhumanos", escribió Riorda. "Se trata de la justificación que esbozan ante hechos escandalosos... en aras de protegerse y no dañar su reputación", explicó.
 
Siguió Riorda: "La idea de comparación ventajosa es cuando la conducta es descripta como menos perniciosa en virtud de alguna ventaja comparativa. Y puede ser doble la mirada, porque se autocomparan superiores, con más prerrogativas, o porque otros puedan hacerlo peor, entonces minimiza o plantea la insignificancia de su transgresión moral....Personas que actúan o infligen daño se amparan en el nombre de causas justas. Ideologías, religiones, imperativos, etc".
 
Ese relativismo es relatado de otra manera por un importante exfuncionario -no cristinista- durante los años del Frente de Todos. "Alberto no tiene estructura ósea", dijo en referencia a su volubilidad. Bastante antes de este escándalo, la práctica política de Fernández había extinguido cualquier cosa parecida a la lealtad política en su favor. "Carece absolutamente de red. Nadie va a dar la cara por él", transmitió otro importante exintegrante del gabinete.
 
 
Ofensiva ultra
  
Desde el mismo momento en que se conoció la denuncia, Javier Milei, sus voceros, su ejército de contratados para las redes y la inusitada reacción conservadora que campea en los principales multimedios desde hace años apuntaron a deslegitimar las reivindicaciones feministas y las luchas progresistas en general.
 
El razonamiento ultra indica que, dado que quien fue concebido como "el primer presidente feminista" deparaba a su pareja noches atroces en Olivos, las políticas de protección a las víctimas de violencia machista, reducción de inequidades, educación sexual integral, promoción de derechos y antidiscriminación se probaban meras farsas. Del curro de los derechos humano al curro del feminismo, pilares sobre los que eligieron asentarse Mauricio Macri y Milei.
 
Esa batalla se da en las redes sociales. Para ese fin, los hermanos Milei tienen una banda de matones digitales que cada tanto pasan a los hechos de la vida real. La reducción abismal de la tasa de embarazo adolescente en diez años (descenso de 57% según el INDEC) y la baja persistente de la mortalidad materna (a excepción de los años del COVID) e infantil no son argumentos aptos para el contexto vandálico en que se discute en la Argentina.
 
 
Un episodio bastante complejo
  
El Ministerio de las Mujeres ha sido un blanco predilecto de la gesta contra el "curro feminista". TN, pantalla del Grupo Clarín, informó que Yáñez pidió auxilio en la cartera que dirigieron sucesivamente Elizabeth Gómez Alcorta y Ayelén Mazzina, y fue ignorada.
 
Borghi, la periodista que en contacto con la expareja de Fernández, fue consultada en Radio Con Vos por Ernesto Tenembaum y Reynaldo Sietecase sobre cuál de las dos ministras habría desatendido el auxilio de Yáñez.
 
Respuesta: "Desde ayer estoy con esta diferencia. Es un episodio bastante complejo, pero si te tengo que dar una repuesta, te tengo que decir que era... Ayelén Mazzina... Directamente a la ministra". Amplió Borghi: "Ayelén Mazzina le responde: Tranquila Fabiola -mano en el hombro-. Esto ya va a pasar. Esperá un poco´". "Un tiempo después, se la encuentra en un acto, todavía barbijos mediante, y le pregunta ¿Y, cómo estás? Igual. Bueno, es tiempo, quedate tranquila, ya va a pasar. Le dio una palmadita en la espalda y no hizo absolutamente nada", relató la periodista, que dijo haber viajado a España motu proprio meses atrás para escuchar a Yáñez de primera mano.
 
Tanto Gómez Alcorta como Mazzina negaron haber tenido indicio alguno de los presuntos golpes de Fernández a Yáñez, con quien se solidarizaron. La segunda explicó que mal podría haberse encontrado en un acto "barbijos mediante", porque ella asumió el Ministerio de la Mujer en octubre de 2022, cuando ya la prevención por la pandemia era parte del pasado, y mucho menos si el supuesto diálogo relatado por Borghi ocurrió "meses después", en 2023.
 
La expareja de Fernández ratificó anoche que pidió ayuda a la titular del Ministerio de las Mujeres, sin proveer un nombre concreto. Se mostró dolida porque la funcionaria le pidió que se trasladara a su despacho, pero el relato dejó lagunas. La ampliación del testimonio de Yáñez, que podría demorarse más de lo previsto mientras se define la jurisdicción, acaso brinde claridad sobre ese punto.
 
 
Milei marca el tono
  
En la semana en que Guillermo Moreno fue condenado a tres años de prisión y seis de inhabilitación para ejercer cargos públicos por falsificar la estadística oficial, está claro que los problemas del peronismo no se agotan en la figura de Alberto Fernández. Si se habla de machismo, cabe recordar que, además de alterar el índice de inflación durante años, la gestión de Moreno, fuertemente respaldada por los Kirchner, incluyó una fuerza de choque en la sede del INDEC y el hostigamiento particular contra tres mujeres con larga experiencia en el organismo.
 
Moreno tiene la suerte de tener un acuerdo comercial con el Grupo Indalo, de trajinar a diario varios streamings y de que nadie en el peronismo se meta con él. Por el contrario, los dirigentes acuden al pie para elaborar un "programa justicialista".
 
Milei reina en una era en la que la violencia verbal es una vía indispensable para ocupar un lugar en el ágora. No sobran aspirantes a líderes y conductores de radio y televisión que se priven de hablar de "mierda", "hijo de puta", "cagada", "pelotudo" y "pajero". La rúbrica de Milei, "carajo", se transformó en un latiguillo para cualquier político gris que quiera acentuar una proclama.
 
De Luis DElía a Ofelia Fernández, la furia transformada en insulto inundó las redes, pero nadie apeló a un atajo intelectual tan burdo y prematuro como Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y discípula privilegiada de Cristina.
 
Al día siguiente de la publicación inicial de Clarín, hace una semana, Mendoza primereó a cualquiera de los antiperonistas más propensos al oportunismo y ensayó ante Página 12 el argumento de que los presuntos golpes a Fabiola eran previsibles porque el expresidente había desafiado el liderazgo de la exmandataria. "Dado el perfil de Alberto Fernández, hombre varón cis que evidenció no poder asumir la conducción política de una mujer como Cristina Fernández, y que siempre se preocupó por saber si iba a estar herido en su masculinidad, tiene todas las características de poder haber ejercido violencia de género".
 
El argumento fue reproducido en un comunicado del Frente de Mujeres de La Cámpora.
 
Eduardo de Pedro, rival de Mendoza en la disputa por la preferencia del Instituto Patria, se tomó unos días, pero fue a más. Afirmó haber sido "testigo" del "maltrato" de Alberto Fernández a Cristina. Si fue así, el exministro del Interior se privó de denunciar a tiempo un hecho tan grave.
 
De Luis DElía a Ofelia Fernández, la furia transformada en insultos inundó las redes, pero nadie apeló a un atajo intelectual tan burdo y prematuro como Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y discípula privilegiada de Cristina
 
Como está claro que ni De Pedro ni Mendoza expresan visiones que se aparten del repertorio de Cristina, ésta dedicó buena parte de su pronunciamiento en Twitter sobre los golpes exhibidos por Fabiola a hablar de sí misma. Desde hace tiempo, no parece haber hecho comentable para la expresidenta sin ponerse a ella, o a su esposo fallecido, o a su hijo como ejemplo o víctima.
 
Nada podría ser más funcional a la ofensiva antiderechos que la malversación de un argumento supuestamente feminista para saldar una disputa política. Si el mote de machismo se aplica selectivamente para amonestar a rivales, la acusación aviesa contra el feminismo como un ariete partidario encuentra espacio para ganar convencidos.
 
Bien leída, la postura de Mendoza y De Pedro no va tanto en detrimento de Alberto Fernández, cuyo caudal electoral tendía a cero antes de este capítulo, sino de quien crea que su futuro político no supone la obediencia irrestricta de lo que dispongan el Instituto Patria y Máximo Kirchner. Axel Kicillof debería tomar nota del tenor de los cuestionamientos que le esperan si se anima a dar el paso.
 
Fuera de las fronteras del peronismo, se desató un festival.
 
María Eugenia Vidal dio paso a la pulsión irrefrenable que derrite su capital político de años atrás. "Alberto es un golpeador y el kirchnerismo lo encubrió. De eso no se vuelve". El derrotero siguió con la exigencia de que Cristina pidiera perdón, como si la expresidenta hubiera estado al tanto de que su elegido en 2019 supuestamente era un machista violento. Por precaución lógica, la exgobernadora bonaerense no debería dar por cierta la rumorología sobre las figuras públicas para reclamar acciones de terceros.
 
Victoria Villarruel se permitió decir algo sobre los derechos de las mujeres y la doble vara del kirchnerismo.
 
A la vicepresidenta le pesa el hecho de que su mentor y amigo de su padre, Alberto González, fue el primer represor de la dictadura condenado por violencia sexual, en 2021. Este compinche de Alfredo Astiz sobrelleva tres condenas perpetuas por la desaparición de decenas de personas y la violación de tres mujeres. La negacionista Cecilia Pando contó que conoció a González a través de Villarruel, cuando él estaba escribiendo los libros que firmó quien luego fuera la elegida por Milei para acompañarlo en su aventura presidencial.
 
Paso a paso, el Gobierno ultraderechista prepara el terreno para darles impunidad a los terroristas de Estado. Avanzará por vía judicial o legislativa en cuanto vea la oportunidad.
 
 
Cancha inclinada y statu quo
  
Las consecuencias políticas de los golpes en Olivos -en cualquiera de sus versiones?- se verán en el tiempo. En el pasado, desde los bolsos de López (2016) a "los cuadernos de la corrupción" (2018) parecieron sentenciar un punto final, que acaso habría sido justo, pero no fue tal. Pese a la cancha inclinada en los medios y los tribunales a favor de las ramas de la derecha -la liberal-conservadora y la ultra-, el resultado de políticas económicas vandálicas se ocupa de reequilibrar el tablero.
 
Nadie medianamente informado debería trazar diferencias morales ni mucho menos de sospechas de corrupción. Del celular de Darío Nieto, secretario de Macri, se podrían haber derivado varias causas sobre vínculos espurios con jueces, favores a los defraudadores de Vicentín e tráfico de espionaje ilegal. A diferencia de su colega María Cantero, el joven fue indultado a tiempo por Comodoro Py, su celular, devuelto, y todas las causas asociadas, enterradas. Un caso más entre "sobres con verdes" que le acercaron a un ministro de CABA, cuentas en Luxemburgo con decenas de millones de dólares con un Macri de beneficiario final, celulares borrados en una oficina oscura de Patricia Bullrich, viajes a Lago Escondido e intereses financieros a los dos lados del mostrador sobre los que el sistema judicial argentino pone todo su empeño en no indagar.
 
El hecho doloroso que subyace es que la desconexión moral, el dogma autocomplaciente y la mala praxis provocan un empate entre facciones que se torna insoportable y, al fin y al cabo, equipara resultados económicos.
 
Lo que se llame progresismo o centroizquierda en Argentina debe demostrar con urgencia que es capaz de ofrecer algo distinto a la ciénaga.
 
Fuente: eldiarioar.com
 

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12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
La Opinión Popular
 

09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

07-02-2026 / 19:02
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, uno de los sectores que más se benefició en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, dijo que los empresarios votaron al cipayo Javier Milei porque esperaban un cambio. Bueno, el cambio llegó y ahora el ministro de Economía del gobierno que votó, promueve la ropa importada.
 
El problema de Drescher es que no es el único perjudicado. No lo dijo, es probable que no lo vea o no le importe, pero todos los miércoles apalean a los jubilados y el gobierno quiere imponer una nueva legislación laboral que precarizará el empleo. El trabajo está más barato que nunca porque con este gobierno el salario perdió el 35 por ciento de su valor, están más bajos que en el 2001. Zafan los que trabajan mal pagados en varios empleos.
 
Y el comercio debe pagar fletes, alquileres y tarifas astronómicas. Varias tiendas cerraron en la calle Avellaneda, pero una señora de condición humilde que pasaba por allí, fue entrevistada por el cronista "Sergio en la calle". La mujer dijo que le costaba llegar a fin de mes aunque tenía tres trabajos, pero que el rumbo del gobierno era correcto. "¿Qué le parecen estos comercios con las persianas bajas?" preguntó el youtuber. "No, eso no es culpa del Presidente, eso es por malas decisiones personales".
 
Con el kirchnerismo, pagando buenos salarios, los empresarios textiles hicieron fortunas, pero votaron el cambio, según Drescher. Como el empresario, la señora de la calle Avellaneda está peor, pero uno y otra son incapaces de asimilar que respaldan un modelo de país donde ellos no tienen ninguna importancia.
 
El gobierno que votaron para que las cosas cambien apareció envuelto en varios hechos de corrupción. Se destacaron dos por sus evidencias: el escándalo de las criptomonedas $Libra, que involucró de manera muy directa al presidente. El otro hecho de corrupción que destacó entre muchos, fueron las coimas del ocho por ciento a los laboratorios, por los remedios para discapacitados, una estafa denigrante, en la que se mencionó a Karina, la hermana del Presidente.
 
El modelo tiene banca también en el ámbito judicial. Esta semana un decreto de Milei retiró al Estado argentino como parte en la causa por el megacrédito tomado en 2018 con el FMI. La causa está caratulada como "Macri Mauricio y otros s/defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública". Entre los "y otros" están Federico Sturzenegger y el ministro de Economía que no compra nunca en Argentina, Luis Caputo.
 
La jueza María Eugenia Capuchetti, la misma que intervino en la fallida investigación del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, determinó que los delitos denunciados no eran tales sino "discrepancias con decisiones políticas". Por ese préstamo concedido de manera irregular, los funcionarios del Fondo que intervinieron, fueron expulsados. El fiscal Franco Picardi apeló la decisión de la jueza, porque el gobierno de Mauricio Macri tampoco siguió la normativa al tomar deuda y porque nunca se aclaró cuál sería el destino del préstamo ni en qué se usó. Esa deuda comprometió la soberanía argentina y el país quedó subordinado al control permanente de sus decisiones económicas.
 
Para Caputo no era una situación nueva. En 2017 apareció en los Panama Papers, en una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, como administrador de una gerenciadora de fondos de inversión en las islas Caimán, un paraíso fiscal. El periodista Marcelo Bonelli denunció en 2018 que la entonces "titular de la Oficina Anticorrupción y exlegisladora del PRO Laura Alonso, prometió al presidente Macri cerrar la investigación contra Caputo, por haber ocultado en sus declaraciones juradas que tenía acciones en dos compañías offshore en las Islas Caimán y que era dueño de una gerenciadora de fondos de inversión en Miami."
 

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