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Nacionales - 25-07-2024 / 09:07
CIEN MIL MILLONES DE PESOS EN JUEGO PARA LOS “GASTOS RESERVADOS” DE LA SIDE

Interna libertaria al rojo vivo: Milei y Villarruel riñen por quién presidirá la Comisión Bicameral de Inteligencia

Interna libertaria al rojo vivo: Milei y Villarruel riñen por quién presidirá la Comisión Bicameral de Inteligencia
RIÑA DE PESO. En público dicen que la relación es “excelente”, pero detrás de escena ya empezó el nuevo round de la pelea entre el presidente Milei y la vice Villarruel. Los dos se quieren asegurar la presidencia de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia, que deberá controlar el destino de los 100.000 millones que el Gobierno le asignó por decreto a la SIDE.
La asignación de $100.000 millones a la flamante Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) en materia de fondos reservados volvió a poner sobre la mesa una pelea por el control de los organismos dedicados al espionaje, siempre sospechados de maniobras ilegales. A partir de esa ampliación de las partidas presupuestarias, todas las miradas comenzaron a posarse sobre el Congreso, más precisamente en la estratégica Comisión Bicameral de Seguimiento de los Organismos de Seguridad e Inteligencia, que a ocho meses de la asunción de Javier "el Loco" Milei todavía no está conformada.
 
Se trata del único órgano con potestad de monitorear los gastos reservados de la SIDE, encabezada hoy por el inexperto Sergio Neiffert, pero comandada en las sombras por el cada vez más poderoso asesor presidencial Santiago Caputo alias "Caputito". En La Libertad Avanza tienen un obstáculo en su debilidad legislativa: la titularidad de la bicameral, por reglamento, le corresponde a un integrante de la Cámara alta, pero no hay senadores libertarios que vayan a integrar la comisión, sino solo diputados.
 
Ese lugar está disputado por el dirigente misionero del PRO, Martín Goerling, y el peronista tránsfuga entrerriano Gustavo Kueider, un aliado clave del Gobierno en el Senado. El principal impulsor de la candidatura de Kueider es ni más ni menos que Caputito. Ambos estrecharon lazos en el último tiempo a partir del acompañamiento del senador del PJ a la ley Bases. Como recompensa a su voto afirmativo, Kueider logró colocar a un hombre de su confianza al frente de la conducción de la represa de Salto Grande.
 
Sin embargo, puertas adentro de La Libertad Avanza no hay consenso y se reaviva la guerra que por estas horas cruza el vínculo de la vicepresidenta Victoria Villarruel con Karina Milei. "Muy peronista", deslizan cerca de la titular del Senado en referencia al Kueider. ¿Hubo un acuerdo entre el macrismo y Villarruel para que sea Goerling quien comande la Comisión de Inteligencia? Los movimientos autónomos de Villarruel incluyen coqueteos PRO.
 
En el libertarianismo están muy interesados en que la bicameral cuente con una mayoría de legisladores afines que frene cualquier investigación de chanchullos. Por eso, la semana pasada, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, tomó una decisión de alto impacto: le quitó el lugar que le había prometido a Emilio Monzó para dárselo a un diputado libertario, una actitud que detonó los puentes construidos con el bloque de Hacemos Coalición Federal, comandado por Miguel Ángel Pichetto. En la mesa chica del Presidente no cayó bien la ausencia del diputado al Pacto de Mayo en Tucumán. "Sabían que era un evento importante para el Gobierno y aún así no fueron", deslizan, con rencor.
 
Nada es casualidad. Pocos días antes del lanzamiento del nuevo organigrama de la SIDE, desde la Casa Rosada le bajaron la orden a Menem para que acelerase la conformación de la Comisión de Inteligencia, que cuenta con algunas peculiaridades: sus miembros sesionan en secreto, en una oficina del quinto piso del edificio anexo del Senado, donde reciben a los agentes y estudian la documentación enviada por los funcionarios.
 
"Es grave que se haya resuelto una reforma de la AFI por DNU", advirtió Leopoldo Moreau. La oposición considera que La Libertad Avanza tendría que haber enviado un proyecto de ley para ser debatido en el Congreso debido a que la AFI fue creada en marzo de 2015 con la promulgación de la Ley de Inteligencia Nacional (N° 25 520), que disolvió la otrora Secretaría de Inteligencia (SI).
 
La Opinión Popular
 

 
MILEI Y VILLARRUEL DISPUTAN EL CONTROL DE LA BICAMERAL DE INTELIGENCIA
 
La interna libertaria no se toma vacaciones
 
La conformación de la comisión, clave por la supervisión de los gastos reservados de la SIDE, aumenta la disputa. A pesar de la evidente tensión, la vice asegura que la relación es "excelente".
 
Por más que en las declaraciones públicas desde los dos bandos oficialistas intentan apagar el fuego de la interna, en privado el conflicto entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y el círculo íntimo del presidente Javier Milei sigue escalando. El mandatario se subió junto a su hermana a un avión privado para participar de la apertura de los juegos olímpicos en Francia, pero la batalla entre el Senado y la Casa Rosada no se toma vacaciones.
 
En este momento las rispideces giran en torno a otro tema sensible: la conformación de las comisiones bicamerales, en particular en Balcarce 50 están con todos los ojos puestos sobre la de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia (CBI).
 
Sucede que, según consigna el artículo 37 de la Ley de Inteligencia nacional, esa comisión será la encargada de "supervisar y controlar los Gastos Reservados que fueren asignados a los componentes del Sistema de Inteligencia Nacional". Es decir, es la que controlará qué hace el gobierno con los 100 mil millones de pesos que el asesor presidencial todoterreno, Santiago Caputo, consiguió para usar en la SIDE --bajo el liderazgo de su hombre de su extrema confianza, Sergio Neiffert-- sin tener que dar explicaciones.
 
"Es una comisión estratégica para el Ejecutivo y debe ser el Ejecutivo el que decida", disparan desde el círculo íntimo de Milei como si no existiera la división de poderes en la Argentina. Los fondos reservados de la SIDE, según analizan desde la oposición, no serán solo los 100 mil millones que anunciaron por decreto, sino que a eso se le sumarán unos 40 mil millones más que tenía la AFI en el presupuesto de 2023. "Ni Ucrania o cualquier país en guerra tienen algo semejante", expresan.
 
En el oficialismo argumentan que utilizarán parte de esos fondos reservados para la construcción de nuevos edificios para todas las áreas que se crearon con la reestructuración de la SIDE. Sin embargo, eso es extraño porque para comprar inmuebles no se necesitan fondos reservados.
 
Además, mediante el decreto 636/2024 que fue publicado este fin de semana y está dedicado a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), el gobierno buscará vender la mayor cantidad posible de terrenos y edificios públicos. Es decir, sería contradictorio que compren edificios nuevos cuando lo que dicen es que quieren deshacerse de los bienes del Estado.
 
La comisión bicameral de Inteligencia, que será la encargada de controlar esos gastos, en tanto, está conformada por ocho miembros: cuatro senadores y cuatro diputados y para designar a un presidente se necesitan ocho votos. Es decir, su conformación no es algo que el poder Ejecutivo pueda decidir por decreto.
 
La discusión con Villarruel entra en juego en este tema porque ella es muy cercana al senador Enrique Martín Goerling Lara y, por más que en su entorno dicen que "Victoria no tiene interés en alguien en especial", y que "los que tienen que definirlo son los miembros de la comisión", él sería el favorito de la vicepresidenta para comandarla.
 
Desde Casa Rosada, en cambio, quieren que el elegido sea el senador peronista de Entre Ríos, Edgargo Kueider, que, luego de votar a favor de la Ley Bases, está muy cerca de La Libertad Avanza. Si bien Kueider fue elegido como senador por la boleta de Alberto Fernández en 2019, los rumores consignan que durante los últimos días habría pedido al oficialismo ser candidato de Milei el año que viene en Entre Ríos, donde hoy gobierna Rogelio Frigerio, de JxC. De hecho, Kueider hasta se sacó una foto con el presidente del Partido Libertario de esa provincia, Juan Erro.
 
Cerca de Milei apuntan contra Villarruel, una vez más: "si hubo algún tipo de acuerdo en el Senado para la conformación y presidencia de esa comisión lo desconocemos", dicen y se quejan porque no hubo comunicación por parte del Senado para hablar de nada vinculado a ese tema. "No sabemos qué quiere Victoria", espetan.
 
Además de reclamar la presidencia Kueider y Goerling Lara, los radicales se suman. Ellos vociferan que tenían un acuerdo con el gobierno y que la presidencia de la comisión de Inteligencia les corresponde. Lo cierto es que, por ahora, nadie junta los ocho votos necesarios. Los miembros del Frente de Todos serán tres.
 
Otro que viene perdiendo en la repartija es el diputado Emilio Monzó, que quería formar parte de la comisión de Inteligencia. El presidente del bloque de Hacemos Coalición Federal, Miguel Ángel Pichetto, había reclamado un lugar en ese espacio para su bloque, pero desde el oficialismo le respondieron que eso no corresponde.
 
"Es mentira el argumento que dan desde HCF y que quieren instalar. Ellos venden que tienen 31 legisladores --porque cuentan adentro a la CC y a Innovación Federal, pero son 16", resaltan la presidencia de Diputados.
 
En esa línea, agregan desde el oficialismo, "para cada discusión particular no podés armar una coalición, decir que tenés un bloque, y pedir cargos". Dicen que no le dieron a HCF un lugar en Inteligencia, pero que, de todos modos, propondrán que Pichetto sea presidente de la Comisión Revisora de Cuentas. "El problema es Monzó, no Pichetto", opinan en el oficialismo y disparan: "Quieren comisiones porque son contratos millonarios. La revisora de cuentas, por ejemplo, tiene mil millones de pesos".
 
La vicepresidenta, mientras tanto, este miércoles fue a la exposición Rural, antes de que lo haga el Presidente, que recién irá el domingo cuando vuelva de Francia para dar el discurso de cierre del evento. Allí, más allá de que no fue con Milei y se anticipó, Villarruel dijo que la relación con el Presidente "es excelente". Esas declaraciones se sumaron a las del día anterior, cuando habló de su tweet que generó un conflicto diplomático con Francia: "Yo siempre quise defender a la Selección Argentina y a los argentinos así que todas las demás interpretaciones, la verdad que paso por alto y no me ofendo", había remarcado.
 
Además, el martes por la noche, la presidenta del Senado se encargó de subir a sus redes sociales decenas de fotos de una recorrida que hizo por la provincia de Catamarca. Ella se muestra como una dirigente que recorre el país y que está "cerca de la gente". En Rosada responden que "históricamente" hubo peleas entre los Presidentes y sus vices y rematan jocosos "es natural que el tipo que está abajo intente que el que está arriba se muera. No tiene más función que esa".
 
Ante la comparación de internas entre la de Villarruel y Milei y la de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, responden: "No es igual, porque entre Alberto y Cristina la que tenía más poder era ella. Acá no". A Villarruel, confían cerca de Milei, "le será muy complejo construir políticamente dentro de La Libertad Avanza", porque la que cerrará las listas el año que viene, recuerdan, será Karina.
 
Por Melisa Molina
 
Fuente: Página 12
 

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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