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                  20:41  |  Jueves 05 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 21-07-2024 / 08:07
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Victoria Villarruel se prepara por si los hermanos Milei colapsan y le toca dar un paso al frente

Victoria Villarruel se prepara por si los hermanos Milei colapsan y le toca dar un paso al frente
Victoria Villarruel, primera en la línea sucesoria, comenzó a mover fichas para contar con apoyo político y un plan económico en caso de que el experimento de Javier y Karina Milei colapse. En Casa Rosada tomaron nota y la pusieron en la mira. Las fuerzas del cielo se partieron en las redes sociales. El enfrentamiento seguirá escalando.
Las inconsistencias cada vez más evidentes en la tarea del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, y el daño agravado que esto provoca en la confianza del sistema financiero son datos que no pasan desapercibidos. En estos días lo pusieron en relieve Cristina Fernández de Kirchner, Domingo Cavallo, Teodoro "Teddy" Karagozian y Martín Guzmán, entre otras figuras con poco en común.
 
También tomó nota Victoria Villarruel. Primera en la línea sucesoria, la vicepresidenta comenzó a mover fichas para contar con apoyo político y un plan económico en caso de que el experimento de Javier y Karina Milei colapse. En Casa Rosada tomaron nota y la pusieron en la mira. Las fuerzas del cielo se partieron en las redes sociales. El enfrentamiento seguirá escalando.
 
Villarruel tiene un proyecto político propio, autónomo y representa, a fin de cuentas, una amenaza para los hermanos Milei desde la campaña, sino antes. Ya entonces mostraba señales de independencia que causaban desconfianza en la hermana de su compañero de fórmula, siempre muy celosa de otras mujeres. Ahora son dos polos de poder en disputa. En esa pelea se cifra, acaso, el destino de este país.
 
La hipótesis sobre la que trabaja la vice, algo extendida en el círculo rojo, es que tarde o temprano la experiencia de Caputo se va a agotar, no sin antes pegar un cimbronazo. El reemplazo será Federico Sturzenegger o alguien de su equipo, que acelerará y profundizará un ajuste ortodoxo, postergando la salida de la recesión y causando una crisis social que va a manifestarse con violencia en las calles.
 
Allí es donde ella imagina una proyección como salida institucional, garante del orden público y de las concesiones realizadas por este gobierno en el DNU 70/23, la generosa ley de bases y el subsiguiente proceso de reforma y desregulación. Para prepararse de cara a un escenario así, recibió a dos importantes economistas del sistema, de esos que suenan en los Prode cada vez que hay recambio en el área.
 
Desde el Senado, Villarruel teje lazos con todos los bloques de legisladores y con varios gobernadores. Subterráneamente construye vínculos con sindicalistas y con empresarios. Su proyección contempla acuerdos amplios que van desde Mauricio Macri hasta sectores del peronismo. Si llegara el momento de asumir el Poder Ejecutivo quiere tener respaldo y quiere tener un plan.
 
Encuentra terreno fértil para crecer en el norte grande, territorio en disputa que tiene un padrón de tamaño similar al conurbano bonaerense. Allí Milei sumó muchos votos pero ahora pegan más fuerte las políticas de austeridad. Villarruel visita con más frecuencia de lo que se sabe. Este fin de semana, Catamarca: Fiesta del Poncho, reunión con el gobernador Raúl Jalil y dos días de agenda privada.
 
Todavía no va a confrontar abiertamente con los Milei pero las señales están allí para quien quiera verlas. Su faltazo al Pacto de Mayo celebrado el 9 de Julio, en Tucumán, aduciendo un estado gripal, es doblemente significativo si al día siguiente participa del desfile militar. La resistencia que opone al tratamiento del pliego del juez Ariel Lijo para la Corte Suprema también debe atenderse.
 
El último episodio de rebeldía de la vicepresidenta fue postear en sus redes sociales una diatriba nacionalista en supuesta defensa de Enzo Fernández, tras el escandalete que se armó durante los festejos por la Copa América por una canción de naturaleza paródica y letra racista, y las quejas posteriores por parte de la Federación Francesa de Fútbol respecto a esa conducta.
 

 
En su posteo, la vicepresidenta, que todos los 12 de octubre celebra el día de la Hispanidad, apuntó contra la naturaleza colonialista y la hipocresía de los franceses: "Ningún país colonialista nos va a amedrentar por una canción de cancha ni por decir las verdades que no se quieren admitir. Basta de simular indignación, hipócritas", escribió y dejó fijado en la posición más visible de su perfil.
 
No es un mensaje muy diferente al que replicó el propio Milei en su cuenta, a partir de un posteo de un usuario anónimo que utilizó un tono más exaltado para decir algo similar: "Decir que Messi tiene que pedir disculpas a unos europeos colonizadores por una canción que encima dice la verdad es ir totalmente en contra de la ideología del Javo". Pero Karina decidió que suene el escarmiento.
 
En vísperas de un viaje a Francia para presenciar la inauguración de los Juegos Olímpicos, con la perspectiva de una bilateral con el primer ministro Emmanuel Macron, decidió sobreactuar distancia. Sin que se entere la todavía canciller Diana Mondino, quien goza de cargo y sueldo pero ya no de atribuciones ni tareas, Karina gestionó un llamado y una visita a la embajada que llegó rápidamente a los titulares.
 
No debería pasar por alto el detalle que destacó Jon Heguier en El Destape: ante la consulta respecto a en condición de qué la secretaria general de la Presidencia acudía a una cita ante una representación extranjera, en la Casa Rosada le contestaron que fue "en condición de presidente". El mensaje es claro: la desautorización a la vicepresidenta surge del más alto nivel.
 
Fue un gesto pensado más para la agenda local que para la diplomacia, ejecutado por la flamante jefa de Gabinete de Cancillería, Ursula Basset, que intervino la gestión de Mondino y responde directamente a Karina. Horas más tarde fue reforzado por el vocero, Manuel Adorni, y por el propio presidente, en una entrevista con Alejandro Fantino. Todos los cañones contra Villarruel.
 
La interna llegó a las redes, donde una parte de las cuentas que usualmente amplifican la agenda oficial decidió tomar partido por la vice. "A Villarruel la votamos, a Karina no" era el mensaje que se viralizó tanto que la cuenta que se le atribuye al propio Santiago Caputo tuvo que salir a bajar línea de madrugada y terminó amenazando de muerte a uno de los influencers que milita a su propio gobierno.
 
El tándem de Karina y Caputo sigue ocupando espacios en el gobierno. Además de la nueva estructura para la SIDE, donde se dará cobijo a varias capas geológicas de servicios de inteligencia, y del desembarco en Cancillería, se preparan para avanzar sobre algunas de las áreas que dependen del ministerio de Capital Humano que encabeza (es una forma de decir) Sandra Pettovello.
 
Son espacios que van a utilizarse el año que viene en la campaña electoral. El más importante es ANSES, que viene con caja y capilaridad territorial. Aunque en voz alta el gobierno apunta al objetivo improbable de alcanzar una mayoría en las elecciones, puertas adentro la meta es otra: el monopolio del voto de derecha. Que todos se alineen con Milei, tal como consiguió Trump en Estados Unidos.
 
Otro frente de esa interna tomó temperatura en los últimos días. Tiene que ver con las Fuerzas Armadas, que acumulan motivos de malestar. En primer lugar, desde diciembre se interrumpió el proceso de jerarquización salarial que había comenzado el gobierno del Frente de Todos. En segundo lugar porque horas después del desfile de 9 de julio les informaron que va a privatizarse la obra social IOSFA.
 
Sobre ese clima se montaron un reducido grupo de criminales condenados por delitos de lesa humanidad para volver a presionar al gobierno con la esperanza de que Milei acepte firmar el indulto que prepara el Procurador del Tesoro, Rodolfo Barra. Para contener ese reclamo es que hubo seis diputados, muy cercanos Villarruel, que les hicieron una visita a principios de mes en el penal de Ezeiza.
 
Interpelado por otros legisladores oficialistas, el organizador de la excursión, el entrerriano Beltrán Benedit, publicó un texto en un grupo de whatsapp donde asegura que los condenados por delitos de lesa humanidad no son represores sino "excombatientes que libraron batallas contra la subversión marxista", que "los cargos son inventados" por jueces que adscriben al "terrorismo marxista".
 
La secuencia, que despertó repudio de todos los otros bloques y de parte de la propia bancada oficialista, también salpica a Karina porque sus dos principales alfiles en el Congreso, el presidente de la cámara de Diputados, Martín Menem, y el titular el bloque de la Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, tuvieron que dar el visto bueno para que la visita se realizara en una camioneta que pertenece al cuerpo.
 
Quizás por eso no hubo, desde el gobierno, ni siquiera una aclaración o una desautorización de los legisladores que participaron de esa visita a la cárcel. La laxitud contrastó especialmente con la dureza que mostraron, simultáneamente, con un asesor económico o con el ex subsecretario de Deportes, expulsado por pedir que Lionel Messi se disculpe en el corranlabolagate.
 
Es posible que los ecos de ese episodio persigan a Javier y Karina Milei en su nueva travesía transatlántica. Sucede que entre los militares que fueron reivindicados sobresale por su infamia Alfredo Astiz, condenado, entre otros crímenes aberrantes, por la desaparición de las ciudadanas francesas Alice Domon y Leonie Duquet. Es seguro que las novedades no pasaron desapercibidas en París.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
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