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Sociedad e Interés General - 19-07-2024 / 08:07
19 DE JULIO DE 1998: MUERE UN HÉROE DE LA RESISTENCIA PERONISTA

Envar El Kadri, legendario fundador del Movimiento de la Juventud Peronista

Envar El Kadri, legendario fundador del Movimiento de la Juventud Peronista
“Como modelo de país no es este el que soñamos” decía El Kadri en el año 1996 durante el menemato, “no es este el país por el cual lucharon y entregaron su vida nuestros compañeros, este es el país del individualismo, del no te metás, del sálvese quién pueda, de la exclusión social, del modelo económico que beneficia a unos poco y deja con el rótulo ahora de marginales a la mayoría de la población”.
Envar "Cacho" El Kadri desde muy joven dedicó su vida a la militancia solidaria, generosa y por lo tanto, sacrificada. Fue uno de esos muchachitos de quince o dieciséis años que inventaron la Juventud Peronista, junto a Carlos Caride, Jorge Rulli, Felipe Vallese y el recordado Gustavo Rearte, entre otros.
 
Los bombardeos a la Plaza de Mayo, los fusilamientos de José León Suárez y la proscripción del peronismo fueron acontecimientos que los marcaron a fuego. El Kadri fundó, junto con otros patriotas, el Movimiento de la Juventud Peronista (MJP) en la etapa de la Resistencia heroica a la dictadura militar fusiladora de 1955.
 
En 1968, como jefe guerrillero desarrolló, con otros jóvenes rebeldes, el destacamento rural 17 de Octubre implantado por las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) en los montes de la localidad tucumana de Taco Ralo. Prematuramente abortado el intento, fue encarcelado por varios años hasta que recuperó la libertad por obra y gracia de la movilización popular que forzó el decreto de amnistía en 1973.
 
Liberado, se integró inmediatamente a la militancia del Peronismo Revolucionario y tuvo que seguir el camino del exilio donde trabajó por la caída de los milicos y forjó junto a otros compañeros, que sufrían la misma suerte, generosas instancias de solidaridad.
 
Retornó al país lleno de ganas y se encontró con que el mismo había cambiado. Sin embargo no aflojó, recorrió barrios y provincias, hablando con jóvenes que ansiosos, requerían de sus conocimientos de la historia reciente, la de los años en que otros jóvenes estaban dispuestos a entregar todo lo que tenían, incluso su vida, a cambio de que el Pueblo pudiera aspirar a vivir mejor.

Sin embargo, los dolores recibidos en el pasado no fueron nada comparado con lo que tuvo que padecer en los años nefastos del menemismo. A él, como a tantos que abrazaron con pasión la causa del peronismo revolucionario, Menem le significó algo peor que los militares y su cruzada genocida.
 
La razón es obvia: el riojano culminó con éxito lo comenzado por los uniformados y lo hizo, nos guste o no, en nombre del peronismo. Usufructuando las banderas históricas arrojó a la miseria a millones de compatriotas.
 
De allí que no es impensable que el infarto de Cacho El Kadri en Tilcara, el 19 de julio 1998,  tuviera mucho que ver con la bronca e impotencia acumulada al ver cómo se iba desmoronando paso a paso la esperanza surgida tras el retorno del peronismo al poder.
 
Por Carlos Morales


Envar El Kadri: El legendario fundador del Movimiento de la Juventud Peronista 

Cuando Envar Cacho El Kadri Entró al Comando Celestial
 
Por Susana El Kadri
 
Nació en Rio Cuarto, provincia de Córdoba, el 1° de mayo de 1941.
 
Era abogado, comenzó su militancia luego del derrocamiento de Perón en 1955 en las filas de la juventud peronista. En 1960 estuvo detenido en las cárceles de Caseros, Neuquen, y Santa Rosa (La Pampa) hasta su liberación por la ley de amnistía de 1963.
 
En 1967, el año en que Ernesto Che Guevara preparaba su guerrilla en Bolivia, organizó las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), y fue detenido en un campamento guerrillero en Taco Ralo (Tucumán) en septiembre de 1968. Preso en La Plata, Villa Devoto, Resistencia (Chaco), Rawson, Buque Granaderos, recuperó la libertad con la Ley de amnistía del 25 de mayo de 1973.
 
Militante del peronismo de base, partió al exilio en 1975 amenazado por la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A)
 
Permaneció en Beirut (Líbano) y en Madrid (España), donde en mayo de 1976 fue secuestrado por la policía española durante 4 días y finalmente fue expulsado a Francia, país en el que solicitó asilo y donde residió hasta su regreso a la Argentina en 1984.
 
En Francia trabajó ocho años de sereno en el Theatre du Soleil de Ariane Mnouchkine.
 
Participó en organismos de derechos humanos, siendo miembro fundador de la Association Internationale de Defense des Artistas Victimes de la Repression dans le monde (AIDA) ONG presidida por Ariane Mnouchkine, Claude Lelouch y Simone Signoret, entre otros.
 
Formó parte del Comité de Solidaridad con Miguel Ángel Estrella, presidido por Yves Haguenauer, y colaboró en la fundación de la Asociación Música Esperanza, creada por Miguel Ángel Estrella luego de su liberación.
 
Participó activamente en el Comité Contra la Organización del Mundial de Fútbol en la Argentina (COBA), y en numerosos actos realizados en Europa por la aparición con vida de los detenidos-desaparecidos.
 
Colaboró con las madres de Plaza de Mayo en sus viajes de denuncia y fue organizador de la Marcha por 100 Artistas Argentinos Desaparecidos realizada en Paris en 1979, colaborando en la recolección de fondos para la publicación de una solicitada con esa lista, realizada por la Comisión de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, en Buenos Aires.
 
Al mismo tiempo, estudió en la Universidad de Paris y obtuvo sendos diplomas superiores universitarios en Derecho del Trabajo y la Seguridad Social (1978) y en Relaciones Internacionales (1979)
 
Ese año publicó Argentine: una cultura interdite (Francois Maspero Editions, Paris) reuniendo testimonios sobre la represión cultural de Mercedes Sosa, Ricardo Carpani, Fernando Solanas, Noe Jitrik, Alberto Adellach, Ignacio Columbres, entre otros, con epilogo de Julio Cortazar.
 
En 1980 las Ediciones Zeta de Madrid publicaron la versión en castellano de ese libro.
 
En 1980 participó en la producción con el Vicariato de la Solidaridad de Santiago de Chile, del medio metraje documental Ronquen del Grupo Cine Memoria, con el que obtuvo el primer premio en el Festival de Cine Documental de Bilbao, España.
 
Entre 1980/83 organizó acciones de solidaridad con el escritor Vaclav Havel, los cineastas Yilmaz Guney y V Paradajnov, el Teatro Aleph, de Chile, la pianista Alba Castillo, de Uruguay.
 
A su regreso al país, en marzo de 1984, produjo la primera actuación del pianista Miguel Ángel Estrella en el Centro Cultural San Martín y en el teatro Alberdi de San Miguel de Tucumán en la función de gala del 9 de julio, continuando su colaboración con la ONG Música Esperanza, presidida por Estrella, hasta la actualidad.
 
También produjo la presentación de José Luis Castiñeira, Susana Lago y el grupo Anacrusa, en Obras, el 20 y 21 de septiembre de ese año.
 
En 1984 publica Diálogos en el exilio con Jorge Rulli (Punto Sur Ed, Buenos Aires), reflexión sobre la historia reciente que ambos protagonizaron, tanto dentro como fuera del país.
 
A partir de 1985 comienza su colaboración con Fernando E Solanas, produciendo Tangos, el exilio de Gardel (1989) y El Viaje (1992) Esta actividad de productor cinematográfico lo lleva a participar en seminarios y congresos, entre ellos: Coloquio sobre Cine Latinoamericano, en Río De Janeiro, Brasil. Acuerdo de coproducciones entre países de América Latina, Buenos Aires, México y Brasilia.
 
El protocolo 18 y el intercambio cultural entre Brasil y Argentina, Brasilia: así como en los festivales internacionales de Cine: Cannes, Venecia, La Habana, Washington, Denver, Chicago, Miami, San Juan de Puerto Rico, Bogotá, Río De Janeiro, Gramado, Viña del Mar, Biarritz, Troia.Bilbao, Huelva, Punta del Este, Montevideo, Mar del Plata.
 
A partir de 1989 crea, junto a Emmanuel Chamboredon, la sociedad Milán Sur, especializada en la edición de música de películas, entre las que sobresalen las bandas sonoras de Ghost, La Cosas del querer, La sociedad de los poetas muertos, Taxi Driver, El amor y la furia, Como agua para chocolate, entre unos 400 títulos, licenciados por Milan (Francia)
 
Pero fundamentalmente produce discos de música argentina, entre otros: Piazzola / Ginastera y Piazzola Classique, con la Orquesta Sinfónica de Buenos Aires, dirigida por Pedro I Calderon, Tangos del Sur, de Roberto Goyeneche y Néstor Marconi, Mano Brava de Salgan y De Lio, Misa criolla, de A Ramírez y Zamba Quipildor, Carnavales Porteños, de Gustavo Mozzi y el Murgon, Piazzola Clásico, de la Camerana Bariloche y Daniel Binelli, Astor Piazola: flauta y piano, de Jorge de La Vega y Carlos Franzetti, Piazzola por Piazzola, con Daniel Piazzola y su Octeto Electrónico, con Fito Paez, culminando su participación, en dicha sociedad, con la producción del disco Borges y Piazzola, con Daniel Binelli, Jairo y Lito Cruz, que ha sido editado en la Argentina, Estados Unidos y Europa y Japón en 1997.
 
Su testimonio de vida ha sido recogido en Cazadores de Utopías (1996) film de David Blaustein, y en La Voluntad, libro de Martín Caparros y Eduardo Anguita, (Ed Norma, 1997), así como en Che Ernesto (1997) film de Miguel Pereira.
 
Se desempeñó como profesor en la Cátedra Ernesto Che Guevara en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, y en las cátedras correspondientes en las universidades de La Plata, Mar del Plata, y Río Cuarto (Córdoba)
 
También fue abogado en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) liderada por Víctor de Genaro.
 
Falleció en Tilcara, provincia de Jujuy el 19 de julio 1998. Le pedimos a Allah que se apiade de él y le otorgue el paraíso eterno.
 
Fuente: Nac & Pop

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
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