La Opinión Popular
                  15:25  |  Jueves 02 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 15-07-2024 / 09:07
SU ALIANZA CON LA OTAN LO PONE JUNTO A GRAN BRETAÑA, Y MALVINAS ES UN OBSTÁCULO

Aliado del Rey británico, el cipayo Milei habla de Malvinas pero entrega las banderas una a una

Aliado del Rey británico, el cipayo Milei habla de Malvinas pero entrega las banderas una a una
Hicieron desfilar a los veteranos de guerra, los llevaron a sus programas de televisión, hicieron como si este fuera el primer gobierno que lo hacía, Milei se representó como el gran paladín de Malvinas. Es un golpe bajo que utilice así a los ex combatientes, cuando su política pro OTAN le exige un entreguismo cipayo con Malvinas.
En formato inverso, 18 gobernadores firmaron un pacto que no compromete a nadie, pero que concede argumentos al gobierno nacional para negarles financiamiento cuando lo necesiten. No se puede gastar más del 25 por ciento del PBI, firmaron. En formato grotesco, suboficiales y oficiales veteranos de Malvinas desfilaron para un gobierno que desmontó el respaldo al reclamo argentino por las islas.
 
Como si el país hubiera pasado del otro lado del espejo, las cosas suceden al revés. La mayoría eligió a un gobierno para que baje la inflación. El gobierno la aumentó y después la bajó al nivel que estaba antes de la devaluación. La mayoría votó a un gobierno para que mejore su calidad de vida y en seis meses este gobierno arrebató el 20 por ciento del salario y de las jubilaciones. Un recorte espantoso, pero que a muchos de los afectados les pareció bien. Hay que sufrir. Es como un parto la vida.
 
El país está pariendo algo, suponen. Y defienden el sufrimiento que les impone ya no Dios ni la Naturaleza, sino las grandes corporaciones cuyos CEOs están en el santoral del presidente ambulante Javier Milei. Han cerrado miles de pequeñas y medianas empresas pero en estos seis meses el Grupo Eurnekian y la corporación de Paolo Roca han tenido más ganancias que en lo que va del siglo, junto con otras corporaciones cuyos gerentes ahora son funcionarios de este gobierno.
 
Hicieron desfilar a los veteranos de guerra, los llevaron a sus programas de televisión, hicieron como si este fuera el primer gobierno que lo hacía, Milei se representó como el gran paladín de Malvinas. Es un golpe bajo que utilice así a los ex combatientes, cuando su política pro OTAN le exige un entreguismo cipayo con Malvinas. Pero es la lógica inversa de este lado del espejo.
 
A poco más de un mes de haber asumido, Milei viajó a Davos. La única bilateral importante, supuestamente fuera de agenda, fue con el entonces canciller británico, David Cameron. El presidente comentó que se había mencionado el tema Malvinas, pero no fue específico. A partir de esa reunión, Gran Bretaña lanzó una fuerte ofensiva diplomática para fortalecer su posición en las islas. El gobierno de Milei apenas reaccionó, como si todo ya hubiera sido negociado.
 
En febrero, pocos días después de reunirse en Davos con Milei, Cameron se convirtió en el primer canciller británico que visitó las islas. Para el status creado después de la guerra, la sola visita del canciller significó una avanzada británica. Cameron fue más allá y desde Malvinas hizo declaraciones ofensivas para Argentina. "Desde aquí decimos que las islas Falkland son y serán de Gran Bretaña".
 
La canciller Diana Mondino y el gobierno en general, permanecieron callados. La presión de la opinión pública hizo que la mujer difundiera un tuit "chistoso" sobre el tema. Una semana después, cuando Cameron ya había regresado a Londres, el gobierno británico anunció que duplicaba, de 166 mil kilómetros cuadrados a 449 mil kilómetros cuadrados, la zona de Exclusión alrededor de las islas Malvinas y de las Georgias del Sur.
 
Otra vez se desentendió el gobierno que acaba de alardear de malvinero con los ex combatientes. Y finalmente, la empresa británica Rockhopper anunció que se asoció con la petrolera israelí Navitas, para explotar un yacimiento en el mar argentino, a 200 kilómetros de las Malvinas. Esperan trabajar 30 años para extraer 580 millones de barriles de petróleo.
 
Y otra vez Milei miró y se hizo el tonto. Subió a un tanque producido durante los gobiernos peronistas, hizo como si fuera lo que no es. El gobierno hizo el simulacro malvinero cuando en realidad estaba entregando las riquezas de las islas. Un vendepatria.
 

Aliado del Rey británico, el cipayo Milei habla de Malvinas pero entrega las banderas una a una  

Mientras desfilaban los ex combatientes, muchos de cuyos compañeros dieron sus vidas para defender lo que hoy regala el presidente, el alineamiento internacional del gobierno argentino se plantaba junto a los que siempre votan en contra de los reclamos argentinos por Malvinas: Gran Bretaña, Israel y Estados Unidos.
 
No es un secreto la admiración de Milei por Margaret Thatcher, la que dio la orden de hundir el crucero General Belgrano fuera del Teatro de Operaciones. Incluso tiene recuerdos de ella en su despacho, como lo consignó la periodista de la BBC de Londres cuando lo entrevistó en junio.
 
En esa entrevista, Milei defendió la visita de Cameron y de alguna manera confirmó que había consentido en Davos la ofensiva británica: "Si ese territorio está ahora en manos del Reino Unido tiene derecho a hacerlo, no lo veo como una provocación", afirmó. Se desprende de esa afirmación que también le concedió derecho para ampliar la zona de exclusión y explotar la pesca y el petróleo.
 
En esos días, la canciller Diana Mondino hizo declaraciones que parecieron fruto de su inexperiencia al afirmar que había que escuchar a los ciudadanos británicos que viven en Malvinas. Esas declaraciones iban a contrapelo de las reglas internacionales que ven a esos ciudadanos como población implantada y por lo tanto no tienen derecho a la autodeterminación.
 
Gran Bretaña es miembro estratégico de la OTAN, adonde pidió ingresar la Argentina de Milei, con lo cual el reclamo de soberanía en las islas se convierte en un obstáculo que debe extirpar de su política internacional. De hecho, al romper la posición tradicional de Argentina por la paz, el alineamiento del gobierno en dos guerras como las de Ucrania y Medio Oriente impactó en la estrategia diplomática por Malvinas.
 
Las islas no son apenas un promontorio, tienen casi 13 mil kilómetros cuadrados, están sobre la plataforma continental argentina, están en el mar argentino a menos de doscientos kilómetros del continente. Gran Bretaña había desistido de su reclamo ante los reyes de España y las islas pasaron por la legislación internacional a la Argentina. En el momento de la invasión había población y autoridades argentinas que fueron retiradas. Argentina hizo el reclamo desde el primer momento de la invasión. Gran Bretaña no tiene ningún derecho sobre las islas. Argentina padece en ese enorme territorio uno de los residuos anacrónicos del colonialismo del siglo XIX. El reclamo argentino no se puede reemplazar por un desfile de uniformes planchaditos.
 
En la última reunión del Concejo de Descolonización de la ONU --el C-24-- donde el respaldo a la posición argentina siempre ha sido de total unanimidad, este año encontró más de un obstáculo. Los países árabes, enojados por la decisión de trasladar la embajada argentina en Israel de Tel Aviv a Jerusalen más los caribeños del CARYCOM, finalmente invitaron a los kelpers a exponer en la comisión. Algunos representantes se resistieron a repetir su voto con Argentina y la sesión estuvo al borde de ir a votación. Finalmente, la resolución salió como todos los años, pero, desde que asumió Milei, la falta de energía y de políticas para sostener el reclamo argentino por Malvinas debilitó la posición del país y puso el reclamo en la cuerda floja.
 
En el plenario de presidentes del Mercosur que se realizó esta semana en Paraguay, a la que no asistió Milei, no hubo declaración de respaldo a la Argentina, como se acostumbra. Tampoco la hubo en la asamblea de la OEA que también se efectuó en Paraguay. El bloque de la CELAC no respaldó la posición argentina, porque los países del CARYCOM fueron reticentes. Argentina rechazó en la OEA la agenda 2030 sobre cambio climático, cuando varios de esos países han sido muy afectados.
 
Esta vez el espejo o la lógica inversa no alcanzan. Un desfile no puede tapar el abandono de los derechos argentinos frente al colonialismo británico.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
01-04-2026 / 14:04
La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar