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Sociedad e Interés General - 15-07-2024 / 08:07
FALLECE EL 15 DE JULIO DE 1851

Juan Felipe Ibarra, el pilar del federalismo en el norte argentino

Juan Felipe Ibarra, el pilar del federalismo en el norte argentino
El 15 de julio de 1851 fallece, en la ciudad de Santiago del Estero, el gran caudillo federal don Juan Felipe Ibarra Paz y Figueroa, después de gobernar su provincia durante 31 años.
El 15 de julio de 1851 fallece, en la ciudad de Santiago del Estero, el gran caudillo federal don Juan Felipe Ibarra Paz y Figueroa, después de gobernar su provincia durante 31 años. Había participado, a las órdenes de Manuel Belgrano, en las batallas de Salta y Tucumán, así como en el desastre de Sipe Sipe. 
 
Ibarra fue un celoso custodio de la soberanía nacional, y a la muerte de Estanislao López llegó a ser "la más firme columna" del federalismo en el interior del país.
 
La Opinión Popular


Juan Felipe Ibarra
 
Juan Felipe Ibarra Paz y Figueroa nació en Matará el 1° de mayo de 1787 y pertenecía a un viejo tronco hispánico colonial. Fueron sus padres el comandante Felipe Matías Ibarra y doña María Antonia de Paz y Figueroa.
 
Realizó estudios en el Colegio de Monserrat de Córdoba, a partir de 1801, y a fines de 1810 se enroló en el Batallón de Patricios Santiagueños, primera milicia del interior que se incorporó al ejército patriota.
 
Hizo la campaña del Alto Perú peleando en Huaqui y Juraicoragua, y luego se batió en Tucumán y Salta, así como también en Sipe Sipe. Fue ayudante de campo del general Belgrano en 1816, y al año siguiente, designado por el jefe del Ejército del Norte comandante general de la frontera de Santiago del Estero.
 
En marzo de 1820 liberó a su provincia de las fuerzas tucumanas que la avasallaban, y poco después, bajo la bandera del federalismo, consolidó la autonomía provincial santiagueña, formalizada el 27 de abril del mismo año. Ibarra fue elegido entonces gobernador por el voto de su pueblo.
 
Apoyó con decisión el Congreso Nacional convocado por Bustos desde Córdoba y que fracasó por las maniobras de los diputados de Buenos Aires. Mandó azotar al francés Miguel Sauvage, por acuñación falsa de moneda, y se salvó providencialmente de ser asesinado por éste, en atentado que tuvo una víctima inocente: Domingo Garro, huésped accidental del gobernador.
 
Sostuvo el sistema federal en el Congreso Constituyente de 1826, a través de sus diputados Manuel Dorrego, José F. Ugarteche y Vicente Mena. Mantuvo con Rosas una amistad de veinte años, si bien nunca llegaron a conocerse personalmente. Mandó construir iglesias y reparar templos, y ayudó a su prima Ana María Taboada en sus obras del Convento de Belén.
 
Apoyó a su amigo el lego dominico fray Juan Grande en su quehacer de educador, y defendió la economía artesanal de su provincia con medidas proteccionistas. En 1840 se negó rotundamente a integrar la Coalición del Norte contra Rosas, la que fracasó en gran parte por la ausencia del santiagueño.
 
Pedro Ferré dice de él: "Conocí y traté en Santa Fe a don Juan, Felipe Ibarra, y me hizo la mejor impresión por su educación, y la nobleza de sentimientos que manifestaba". Se han exagerado algunos castigos que Ibarra impuso a quienes intentaron matarlo o derrocarlo, como en el caso del comerciante José María Libarona.
 
Ibarra murió el 15 de julio de 1851.
 
Fuentes:
 
- Chávez, Fermín - Iconografía de Rosas y de la Federación - Buenos Aires (1970).
- La Gazeta Federal: www.lagazeta.com.ar

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
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