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Groucho Marx dijo: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". En ese punto, Javier Milei es marxista.
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Nacionales - 07-07-2024 / 09:07
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Antes de asumir, Federico Sturzenegger ya sentó las bases de su nefasto plan

Antes de asumir, Federico Sturzenegger ya sentó las bases de su nefasto plan
Sturzenegger, coordinador de este plan, que tiene sus terminales en los grandes estudios jurídicos de la City, asumió el viernes como ministro de Desregulación y Transformación del Estado. Hasta entonces, él y su equipo habían trabajado de manera cuasi clandestina, sin ninguna responsabilidad legal sobre su tarea.
El país transita la tercera experiencia de Federico Sturzenegger en el gobierno. Tiene facultades políticas y legales para realizar una intervención profunda en el Estado. Expectativas y realidad de un gobierno en búsqueda de oxigeno.
 
Javier Milei no miente cuando se jacta de haber hecho "la reforma estructural más grande de la Argentina". Las disposiciones del DNU 70/23, que sigue en vigencia (con la excepción de un puñado de artículos frenados por el Poder Judicial), sumadas a las que fueron sancionadas en el marco de la ley de bases, sentaron la arquitectura legal para dar vuelta el país como una media.
 
Sus efectos pueden ser diferidos pero están destinados a cambiar, thatcherianamente, más temprano que tarde, el espíritu de la Nación, a quebrarlo hasta volverlo irreconocible. Ese es el objetivo explícito. El ejecutor es un viejo conocido: Federico Sturzenneger.
 
El problema es que todo lo que se hizo hasta ahora resulta insuficiente. Ni la aprobación tácita del DNU ni la explícita de la ley alcanzan para aplacar las dudas que generan un plan económico inconsistente y un gobierno sin palabra. 
 
Sin devaluación ni salida del cepo, nadie quiere apostar la suya: ni el campo, que liquidó apenas lo mínimo y necesario, ni el FMI, ni siquiera los empresarios locales que dictaron al oído del presidente las reformas que siempre soñaron y luego hicieron todo lo posible para conseguir su aprobación. Los grandes beneficiarios de estos primeros meses de Milei ya pasaron por caja, pero sólo retiraron su parte.
 
Sturzenegger, coordinador de este plan, que tiene sus terminales en los grandes estudios jurídicos de la City, asumió el viernes como ministro de Desregulación y Transformación del Estado. Hasta entonces, él y su equipo habían trabajado de manera cuasi clandestina, sin ninguna responsabilidad legal sobre su tarea.
 
Para sus primeros días en el cargo promete una nueva tanda de reformas. Gracias a la tarea de diputados y senadores, muchas de ellas podrán llevarse a cabo sin pasar por el Congreso; entre ellas algunas de las iniciativas que eran parte de la ley de bases original y quedaron por el camino fruto de las negociaciones con sus aliados.
 

 
A partir del viernes 29 de diciembre del año pasado está vigente el DNU 70/23. Ya lleva más de medio año.
 
Desde entonces rigen, entre otras, las siguientes reformas:


·         Derogación de la ley de alquileres y desregulación del mercado inmobiliario.
·         Derogación de la ley de tierras. Ya no hay límites para la adquisición de territorios limítrofes por capitales extranjeros.
·         Derogación de la ley de abastecimiento. El gobierno no tiene herramientas para intervenir en el mercado interno en casos de escasez.
·         Derogación de la ley de góndolas y el observatorio de precios, dos de los mecanismos que regulaban el comercio minorista para proteger a consumidores y empresas pequeñas y medianas de conductas predatorias de los grandes jugadores del sector.
·         Desregulación del mercado aerocomercial. Esta semana se publicarán más decretos complementarios para avanzar en este sentido.
·         Desregulación de la salud privada. Permitió la espiralización de los precios de las prepagas.
·         Desregulación de las tarjetas de crédito. No hay límite para los intereses y punitorios por mora.
·         Transformación de todas las empresas del Estado en sociedades anónimas, paso previo para su privatización.
·         Eliminación de los programas de promoción industrial y comercial y derogación de la ley de compre argentino. Condena a la desaparición a miles de PyMEs.
·         Derogación de regímenes jurídicos que norman industrias con actores dominantes, como la del azúcar.
·         Eliminación del Sistema Nacional de Comercio Minero, que se encargaba de los controles de esa actividad.
·         Modificaciones al Código Aduanero y al régimen de comercio exterior para eliminar cupos, controles y tasas de importación y exportación.
·         Modificaciones al Código Civil y Comercial para dar márgenes mayores de libertad contractual, erosionando la protección de la parte más débil.
·         Obligación de pagar los compromisos en moneda extranjera en la misma divisa, no pudiendo saldarse en moneda de curso legal.
·          
El decreto fue cuestionado judicialmente por no corroborarse las condiciones de necesidad y urgencia que exige la Constitución Nacional para que el presidente se arrogue facultades legislativas. Siete meses más tarde, la Corte Suprema no se explayó todavía sobre la cuestión. Resulta evidente que no existe tal urgencia, pero a efectos prácticos el máximo tribunal aceptó la validez del DNU. El Congreso tampoco pudo ponerle un freno. 
 
A pesar del rechazo en el Senado, la ley que reglamenta establece que para derogarlo es necesario el concurso de ambas cámaras. Hasta ahora, los diputados no lo han puesto en consideración.
 
En cambio el Poder Legislativo sí aprobó, finalmente, en los últimos días de junio, la ley de bases junto al acuerdo fiscal. En cuanto se publique la reglamentación (una tarea que se está demorando más de lo previsto y, según fuentes oficiales, podría ir ejecutándose de manera paulatina durante varios meses), tendrá plena vigencia otra serie de normas que avanzan en el mismo sentido que el decreto 70/23:


·         Delegación de facultades extraordinarias en materia administrativa, económica, financiera y energética.
·         Reforma del Estado. Facultades para la modificación, reorganización, transferencia a provincias y eliminación de organismos públicos. Control sobre los fondos fiduciarios públicos.
·         Privatización de empresas públicas (AySA, Nucleoeléctrica Argentina, los trenes, entre otras).
·         Reforma de procedimiento administrativo. Interpretación positiva del silencio administrativo para ciertos casos.
·         Reforma de la ley de empleo público. Eliminación de la estabilidad de la planta permanente. Se habilitan las jubilaciones forzadas. Prohibición de la actividad política a los empleados públicos. Endurecimiento de sanciones.
·         Renegociación de todos los contratos de obra pública.
·         Blanqueo laboral sin costos para el empleador.
·         Reforma laboral. Reemplazo de indemnizaciones por fondos de cese. Ampliación de los períodos de prueba. Eliminación de multas por subregistro. Flexibilización de las relaciones laborales. Límites en el derecho a protesta.
·         Desregulación de la actividad hidrocarburífera. Se elimina la prioridad del abastecimiento interno.
·         Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, con beneficios estúpidamente generosos y garantía de estabilidad durante tres décadas.
·         Blanqueo de capitales casi gratis, apalancado en una reforma fiscal que le baja el impuesto a los Bienes Personales a los más ricos y vuelve a imponer Ganancias a un millón de trabajadores que no alcanzan a cubrir dos canastas básicas.
·          
 
Entre los planes inmediatos del flamante ministro están:
 
·         Despido de alrededor de 30 mil empleados estatales, entre contratados, transitorios y permanentes.
·         Una ley (bautizada "hojarasca") y varios decretos simples que eliminarán regulaciones para el sector privado, incluyendo normas de control ambiental, bromatología, de seguridad, entre otros.
·         Profundización de la apertura comercial, con eliminación de aranceles, cupos y controles.
·         Reforma electoral y política. Eliminación de las PASO. Boleta única. Relajamiento en los límites para el financiamiento privado de la política.
·         Privatizaciones de las empresas que fueron excluidas de la ley de bases.
·         Derogación o modificación de leyes ambientales, como la ley de fuegos, ley de bosques y ley de glaciares.
·         Reforma educativa, incluyendo el arancelamiento universitario.
·         Derogación de la ley de competencia.
·         Desregulación de la actividad editorial
·         Desregulación del mercado de compra, venta y reventa de entradas para espectáculos.
·         Eliminación o reducción del Instituto Nacional del Teatro, del Fondo Nacional de las Artes, del INCAA, del Instituto Nacional de la Música y de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares.
·          
Nunca está de más recordarlo. Estamos transitando la tercera experiencia de Sturzenegger en el gobierno. Las otras no terminaron bien. En el sector privado nunca serían tan indulgentes. Para peor, las similitudes son alarmantes. En marzo de 2001, asumió, jovencísimo, como número dos de Domingo Cavallo en el ministerio de Economía, para salvar el gobierno de Fernando De La Rúa. Contaban, para esa tarea, con facultades extraordinarias aprobadas con pocos días de diferencia en el Congreso. La consigna, igual que ahora, era déficit cero. Con la recaudación fiscal se debían pagar intereses de la deuda antes que los salarios.
 
Fue el autor intelectual y material del "megacanje", una operación que engrosó criminalmente la deuda pública y empapeló a los bancos con letras del Tesoro garantizadas por el dinero de los impuestos. Con una recesión galopante, la actividad cayó a pique y, con ella, la recaudación que respaldaba esos papeles. El final de la historia lo conocemos. Depósitos incautados, muertos en las calles y la sucesión de cinco presidentes en una semana; pero para Sturzenegger y algunos bancos intermediarios fue una operación por demás lucrativa. Fue procesado por negociaciones incompatibles con la función pública.
 
Lo sobreseyeron 15 años más tarde, convenientemente a poco de comenzar su segundo paso por la administración nacional, en esta ocasión como presidente del Banco Central durante el gobierno de Macri. En aquel momento decidieron sacar el cepo de golpe pero no tocaron el déficit fiscal, que incluso aumentó. Exactamente al revés que ahora, que fueron a fondo por el superávit pero no levantan las regulaciones cambiarias. No es casualidad: hasta ellos saben que si aplican las recetas que predican, todo vuela por los aires. Por eso intentan, cada vez, distintas combinaciones de shock y gradualismo, ortodoxia y heterodoxia. Nunca funciona.
 
Uno podría creer que, a esta altura del partido, existió un aprendizaje y esta vez las cosas pueden terminar distinto. Pues no. Como casi todos los especímenes del ecosistema Milei, el flamante ministro está fascinado con Elon Musk. Su biografía circula de mano en mano en el gabinete. En las habituales charlas que da con empresarios, Sturzenegger destaca un pasaje de ese libro que sirve para explicar a la perfección qué podemos esperar de esta, su tercera experiencia en el gobierno. Se refiere a SpaceX, la empresa que tiene el dueño de Tesla y que se dedica a desarrollar vehículos de transporte espacial.
 
En sus charlas, el ministro cuenta que cuando empezó a desarrollar cohetes, un ingeniero le advirtió a Musk que había que hacer una serie de pruebas antes del primer lanzamiento. El magnate amenazó con echar al ingeniero hasta que le explicaron que eran requerimientos de la NASA. "Por eso los cohetes de la NASA salen 2000 millones y yo voy a fabricarlos por 100 millones", dijo. Sturzenegger explica que Musk prefiere no hacer ningún test y dejar que los cohetes fallen y exploten que sobrecargar los costos con exámenes preventivos. "No se trata de evitar riesgos sino de encontrar rápido dónde está el problema y resolverlo", es la lección.
 
Musk necesitó tres despegues fallidos antes de anotar su primer éxito. Ninguno de esos cohetes estaba tripulado. Sturzenegger intentará, por tercera vez, hacer despegar su experimento económico. A bordo viajamos los 47 millones de argentinos.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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12-07-2024 / 09:07
La ministra de Seguridad, Patricia "la Pistolera" Bullrich, vuelve a ser noticia por prácticas con tufo a corrupción. En el último Boletín Oficial se publicaron dos resoluciones que revelan un gasto superior a los 12 millones de dólares en armamento y vehículos para las fuerzas federales, adquiridos por contratación directa. Estas compras, que incluyen pistolas, escopetas, patrulleros y camionetas 4x4, se realizaron sin pasar por los mecanismos de control técnico de precios establecidos para transacciones de esta magnitud en el sector público. Además, no se detalla la cantidad de artículos adquiridos.
 
El argumento legal para justificar esta adquisición sin control es que se trata de una "contratación directa encuadrada en razones de emergencia". Sin embargo, no hay una emergencia en seguridad declarada en el país que justifique tal gasto. La referencia al "comité de crisis" formado en marzo en Rosario, tras el asesinato de un playero, se utiliza como justificación para estas compras.
 
En un contexto donde más de la mitad de los argentinos viven en pobreza y el Gobierno no invierte en alimentos, estas compras sugieren una preparación para responder con represión a potenciales reacciones sociales. Cabe recordar que el marido de la Bullrich se dedica a los negocios sucios con armas y municiones y se aprovecha del Estado para hacerse rico.
 
Para dimensionar la magnitud de esta compra, las adquisiciones de toda la administración anterior en cuatro años no alcanzaron esta suma. Entre las compras destacan escopetas y pistolas semiautomáticas 9 milímetros adquiridos a la firma Bersa por 6.144.800 dólares, a pesar de que en marzo se rescindió una licitación pública para adquirir las mismas pistolas a la firma Beretta por falta de presupuesto.
 
Es curioso que, en el mismo período, se planificara una nueva compra por contratación directa con un plazo de 60 días para la entrega de las armas, lo que contradice la supuesta emergencia y falta de fondos que se alegaron para cancelar la licitación anterior.
 
Esta situación recuerda otras compras polémicas de Bullrich en gestión de Macri, como lanchas y sistemas de monitoreo adquiridos a Israel que no pudieron utilizarse. La Oficina Anticorrupción detectó en su momento irregularidades en los procedimientos y sobreprecios.
 
Aunque se abrió una oferta pública para estas nuevas compras, quedaron fuera del sistema de control de precios testigos de la Sindicatura General de la Nación. Así, no se puede establecer si los precios pagados son adecuados.
 
El refuerzo vehicular se hizo en pesos: más de 2.800 millones a Toyota Argentina y más de 6.200 millones a la concesionaria Ford Igarreta, para adquirir una cantidad no informada de camionetas patrulleras 4x4 y doble cabina.
 
Sin una emergencia en seguridad declarada a nivel federal, Bullrich justifica estas compras por la situación en Rosario, donde se formó un comité de crisis en marzo pasado. La justificación se basa en hechos delictivos recientes en esa ciudad que, según el texto oficial, generaron una situación de conmoción social.
 
Aunque la "emergencia en seguridad" se cayó de la Ley Bases, Bullrich inventó una "emergencia" a su medida para gastar millones de dólares en pistolas, escopetas y camionetas 4x4 compradas en forma directa, por fuera del sistema de precios testigo de la Sigen.
 
La Opinión Popular
 

11-07-2024 / 08:07
Federico "Terminator" Sturzenegger va por su tercera oportunidad como alto funcionario en el Estado. Después de fundir al país con Fernando De la Rúa y Mauricio Macri, juró como ministro de Desregulación y Transformación del Estado de Javier "el Loco" Milei. Cada vez que Sturzenegger tuvo una lapicera cargada a las mayorías populares les fue mal. La élite oligárquica que integra y representa se hizo más rica, beneficiada por sus decisiones y acciones de gestión.
 
Ahora Sturzenegger debutó como ministro con un fuerte golpe contra Aerolíneas Argentinas. Con tres nuevos decretos, la obligan a ceder rutas y prioridades en los aeropuertos a favor de las compañías privadas nacionales e internacionales, que tendrán acceso ilimitado al mercado doméstico. "Esto es una desregulación total que no funciona en ningún lugar del mundo", respondieron desde los gremios, ante la entrega vendepatria de la soberanía y el espacio aéreo nacional.
 
Los primeros anuncios vía medios afines fueron que, entre las primeras medidas y decretos, estarán la reforma del código aeronáutico y la reforma del sector aerocomercial:
 
-      Reducción de rutas no rentables de Aerolíneas Argentinas (afecta conectividad).
-      Facilidades y autorización sin fin de rutas a las Low Cost y privadas (para competir con Aerolíneas).
-      Reordenamiento de Aeroparque y Ezeiza que obligaría a Aerolíneas a dejar posiciones en aeroparque para dárselas a las Low Cost que vienen reclamando hace rato.
 
Desde ya esto incluye seguir desfinanciando Aerolíneas Argentinas, que, a pesar de no ser privatizable, el gobierno insistirá en su destrucción y pérdida de soberanía en favor de las líneas aéreas privadas de capitales extranjeros, muchas de ellas con importantes
 
La quita de Aerolíneas, la línea aérea de bandera, del pliego de empresas a privatizar fue el resultado de una gran campaña de acciones desplegadas contra la privatización y contra los despidos, combinado con una crisis parlamentaria con los gobernadores, que lograron evitar momentáneamente el delirante plan de máxima de Milei. Pero "el Loco de la Motosierra" no se resigna y contraataca.
 
La política de cielos abiertos, también llamada "desregulación del mercado aerocomercial", que busca habilitar la participación de empresas extranjeras en el mercado de vuelos domésticos, ya se aplicó con las empresas como Flybondi en la gestión de Mauricio Macri. ¿Mejoró algo el mercado? Es una repetición de un fracaso anunciado. Vendrán aviones obsoletos, alquilados a las aerolíneas fundidas de África pero que aún pueden servir para el negocio sucio de los anarco-capitalistas y su verso de la "competencia" en el mercado. Sólo los "comisionistas" libertarios creen en ella.
 
La Opinión Popular
 

10-07-2024 / 09:07
El sermón en la misa de cuerpo presente es la que se dice estando el cadáver del difunto expuesto y preparado para llevarlo después al entierro. Es lo que escuchó el presidente Javier "el Loco" Milei del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, durante el Tedeum que se realizó por el Día de la Independencia en la Catedral metropolitana, quien pidió "no cascotear" el "esfuerzo esperanzador" que realizan los argentinos y exhortó al Gobierno a que "nadie quede afuera" y "que se agrande la torta".
 
Con cara de pocas horas de sueño, Milei escuchó cada palabra de la misa, en la que el religioso pidió "no cascotear" el "esfuerzo esperanzador" que realizan los argentinos en el marco de la crisis, con referencias explícitas al Papa Francisco y su prédica de la "cultura del encuentro". Son ideas que en cualquier otro momento habrían sido tildadas de "comunistas" por el anarco capitalista.
 
A muchos funcionarios les resultó difícil disimular el cansancio: todos participaron del acto en San Miguel de Tucumán en el que finalmente se firmó el Pacto de Mayo junto a la mayoría de los gobernadores. Todos, menos una figura clave: la vicepresidenta Victoria Villarruel. Su presencia en el tedeum sorprendió tras su faltazo a la ceremonia tucumana. La explicación oficial de su entorno fue que estaba engripada y su médico le recomendó no viajar.
 
Monseñor García Cuerva hizo un fuerte pedido de unidad en el marco de la crisis que vive la Argentina, recostado en pasajes bíblicos y en el espíritu de 1816. "Si los congresales de Tucumán insistían en sus diferencias, todavía hoy estarían discutiendo, aunque no sé si con los gritos, descalificaciones, expresiones vulgares y agresiones a las que nosotros tristemente estamos acostumbrados hace años. Pero no, los congresales entendiendo que por sobre todo está la Nación y el bien del pueblo argentino", sostuvo durante la misa.
 
"Señor Jesús, muchos argentinos están haciendo un esfuerzo enorme, un esfuerzo que conmueve, un esfuerzo esperanzador. No permitas que lo cascoteemos con intereses mezquinos, con la voracidad del poder por el poder mismo, con conductas reprochables que solo demuestran que a muchos le falta el termómetro social de saber lo que viven los argentinos de a pie", subrayó García Cuerva ante los presentes, entre los que se encontraba el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
 
El arzobispo porteño resaltó la necesidad de "un plan de desarrollo" ?concepto ausente hasta el momento en el vocabulario oficial? y repasó algunos datos que pintan la actual situación sociales de la Argentina, como que "6 de cada 10 chicos son pobres" o que hay "chicos escolarizados que no pueden leer de corrido ni interpretar un texto". "El hambre de instrucción no es menos deprimente que el hambre de alimentos", sintetizó.
 
Al final de la tradicional ceremonia, que contó con referencias explícitas al problema de la desigualdad ("Algo no está bien cuando tenemos dirigentes muy ricos y un pueblo trabajador muy pobre"), García Cuerva enumeró sus principales anhelos, que son también los de la Iglesia. "Que entren todos, que nadie quede afuera, que no haya excluidos, que se agrande la torta, que todos se sienten a la mesa de la dignidad, que todos reciban la mejor educación", exhortó el religioso.
 
Una vez terminada la misa, el liberal-libertario Milei volvió a la Casa Rosada. Desde allí, antes de partir rumbo al desfile militar sobre la avenida Libertador, el Presidente se dedicó a intercambiar pavadas con algunos de sus seguidores a través de su cuenta de X.
 
La Opinión Popular
 

09-07-2024 / 08:07
En un lunes frío de julio, en el que tantas familias tuvieron que apagar sus calefactores porque no pueden afrontar las tarifas de gas, un Gobierno simulador de patriotismo sacó provecho del aniversario de la Independencia para ir por su próximo objetivo: la firma conjunta de un documento que abre una nueva etapa de dependencia colonial de la administración anarco capitalista, esta vez signada por una nueva alianza con los gobernadores.

Pocos minutos después de la medianoche, todos vestidos de negro como exigía la invitación, y en una ciudad de Tucumán helada por las bajas temperaturas, el presidente Javier "el Loco" Milei y un grupo de 18 gobernadores colaboracionistas a los empujones firmaron por fin el postergado (y devaluado) Pacto de Mayo. Lo hicieron dentro del salón de la jura en la Casa Histórica, cuya cuadra estuvo todo el día vallada y rodeada por un gran operativo de seguridad que incluía a la policía federal, a la policía local y a la gendarmería nacional.


A la firma del pacto, con el que el gobierno pretende comenzar "una segunda etapa de la gestión", no solo faltaron seis gobernadores, la mayoría de los expresidentes --salvo Mauricio Macri y Adolfo Rodríguez Saá--, los jueces de la Corte Suprema de Justicia y la CGT, sino que también se borró la vicepresidenta "libertaria", Victoria Villarruel, que, según intentaron justificar en su entorno, "estaba muy resfriada".


Si bien la gobernación de Tucumán, para atraer a la gente, montó un show durante todo el día en la plaza Independencia, que incluyó hasta un recital de 
Panam, el Chaqueño Palavecino, Los Palmeras más empanadas tucumanas, en la Plaza San Martín iba a haber un festival en contra de la presencia de Milei que no se pudo realizar porque la policía local reprimió y se llevó detenidas a 4 personas.


Atados de pies y manos, los extorsionados mandatarios provinciales no tuvieron margen de acción para resistir en un contexto donde les urge reactivar la obra pública y obtener los fondos coparticipables que necesitan para mantener a flote a sus administraciones. Con la cabeza gacha y lapicera en mano, desfilaron por la histórica y emblemática Casa de Tucumán para allanarle el camino al presidente Milei, quien tanto los humilló en reiteradas oportunidades.


Sostenido ahora por una red de gobernadores, Milei intentará desde esta semana sostener gobernabilidad e impulsar la "batalla cultural" libertaria contra aquellos que se atreven a desafiar las delirantes reformas estructurales que llegarán en la segunda fase de su plan de ajuste, a través de la obtención de facultades especiales para avanzar con la motosierra.

Para ello, se nutrirá de las manos quemadas del polémico economista Federico Sturzenegger, flamante conductor del recientemente inventado Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que se dedicará a profundizar el desguace de los organismos públicos y continuar con la política de privatizaciones. Lo hará despreciando al Estado mientras sigue malgastando los recursos en lugar de destinarlos al bienestar general de una población que está asfixiada por sus medidas opresivas.

Los gobernadores se dejaron manipular y se subieron al trencito del delirio mileista, sometiéndose a un abuso de poder por parte de un Ejecutivo centralista que detesta el federalismo del interior e impone condiciones de manera unilateral bajo amenaza de cortarles el chorro. Este "pacto" falaz no es más que un nuevo plan neoliberal diseñado para seguir privilegiando a los ricos a expensas de trabajadores y jubilados, mientras millones de argentinos siguen esperando un cambio que les permita una vida mejor.

La Opinión Popular

07-07-2024 / 09:07
El país transita la tercera experiencia de Federico Sturzenegger en el gobierno. Tiene facultades políticas y legales para realizar una intervención profunda en el Estado. Expectativas y realidad de un gobierno en búsqueda de oxigeno.
 
Javier Milei no miente cuando se jacta de haber hecho "la reforma estructural más grande de la Argentina". Las disposiciones del DNU 70/23, que sigue en vigencia (con la excepción de un puñado de artículos frenados por el Poder Judicial), sumadas a las que fueron sancionadas en el marco de la ley de bases, sentaron la arquitectura legal para dar vuelta el país como una media.
 
Sus efectos pueden ser diferidos pero están destinados a cambiar, thatcherianamente, más temprano que tarde, el espíritu de la Nación, a quebrarlo hasta volverlo irreconocible. Ese es el objetivo explícito. El ejecutor es un viejo conocido: Federico Sturzenneger.
 
El problema es que todo lo que se hizo hasta ahora resulta insuficiente. Ni la aprobación tácita del DNU ni la explícita de la ley alcanzan para aplacar las dudas que generan un plan económico inconsistente y un gobierno sin palabra. 
 
Sin devaluación ni salida del cepo, nadie quiere apostar la suya: ni el campo, que liquidó apenas lo mínimo y necesario, ni el FMI, ni siquiera los empresarios locales que dictaron al oído del presidente las reformas que siempre soñaron y luego hicieron todo lo posible para conseguir su aprobación. Los grandes beneficiarios de estos primeros meses de Milei ya pasaron por caja, pero sólo retiraron su parte.
 
Sturzenegger, coordinador de este plan, que tiene sus terminales en los grandes estudios jurídicos de la City, asumió el viernes como ministro de Desregulación y Transformación del Estado. Hasta entonces, él y su equipo habían trabajado de manera cuasi clandestina, sin ninguna responsabilidad legal sobre su tarea.
 
Para sus primeros días en el cargo promete una nueva tanda de reformas. Gracias a la tarea de diputados y senadores, muchas de ellas podrán llevarse a cabo sin pasar por el Congreso; entre ellas algunas de las iniciativas que eran parte de la ley de bases original y quedaron por el camino fruto de las negociaciones con sus aliados.
 

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