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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 06-07-2024 / 08:07
COMO NO FUE CONSENSUADO, NO ES UN PACTO SINO UNA DECLARACIÓN QUE NO PUEDE OBLIGAR A NADIE

El Pacto de Mayo, será de Julio: Será de negro y a la noche, como fiesta de brujas

El Pacto de Mayo, será de Julio: Será de negro y a la noche, como fiesta de brujas
No será un pacto de nada, ni de Mayo ni de Julio y nadie estará comprometido a cumplirlo. Sólo será la foto de respaldo de los gobernadores a Milei, una foto que necesita cuando su respaldo ya bajó de la marca de los 40 puntos y sigue en baja, aún cuando este pacto se haga de traje oscuro y a la hora favorecida por los astros.
El 9 de Julio, en Tucumán, un grupo de gobernadores harán como si firmaran un pacto. Porque un pacto que no fue pactado no compromete y entonces no es un pacto. Y se convierte en una farsa de señores de traje oscuro en la noche haciendo como si pactaran.
 
En todo caso, el pacto tiene diez puntos que están más relacionados con la histórica recesión actual, con el brutal aumento de la pobreza, el cierra de cientos de empresas y comercios, la retirada de grandes compañías trasnacionales y la complicación del país en dos guerras sangrientas en las que no tiene ninguna relación, ningún interés, ni nada que ganar y mucho por perder.
 
El punto diez habla de la "apertura de Argentina al comercio internacional", pero este gobierno se malquistó con los socios comerciales más importantes del país, Brasil y China. Habla de apertura y al mismo tiempo ideologizó al máximo la política exterior, se fue del BRICS y puso al borde la ruptura con grandes inversores en obras como Rusia y China.
 
Ninguno de los diez puntos habla de la pobreza ni del trabajo ni del medio ambiente. No hay un solo punto que se relacione con los problemas cotidianos de los argentinos. Si hubiera preguntado en la calle seguramente hubiera escuchado la preocupación por la falta de trabajo, los bajos salarios, la seguridad, el futuro de los hijos o el precio de los alimentos.
 
En la calle, nadie mencionará a ninguno de los diez puntos de este aparatoso pacto fallido. A lo sumo habrá alguna mención al punto cuatro sobre educación, el único que puso en reemplazo de otro que pretendía una reforma política. Y en ese punto sobre educación no figura garantizar la gratuidad.
 
No escuchó a la calle. Pero tampoco lo hizo con los partidos, los legisladores, los sindicalistas, los dirigentes sociales y de derechos humanos y menos con los gobernadores que son los que firmarán en nombre de todos los otros.
 
Hay una mala lectura del resultado electoral. No lo votaron por esos diez puntos. Son letras que no tienen el respaldo de los votos que lo eligieron presidente. Es el presidente, pero tiene que hacer un recorrido distinto para llegar a esos diez puntos como parte de un pacto entre los argentinos. Hay una mitad, los que no lo votaron, que quedó fuera. Y la otra mitad ni siquiera fue consultada.
 
No hizo ese recorrido. Se limitó a poner en la cabeza de los gobernadores el revólver de los aportes a las provincias. De los 19 que comprometieron su presencia hay varios que irán para no desairar. La hermana presidencial ya les advirtió que tienen que asistir de traje oscuro y que el acto se realizará en la madrugada del 9 de Julio, en la noche. Será como otro episodio de la saga Hombres de Negro.
 
No será un pacto de nada, ni de Mayo ni de Julio y nadie estará comprometido a cumplirlo. Sólo será la foto de respaldo de los gobernadores a Milei, una foto que necesita cuando su respaldo ya bajó de la marca de los 40 puntos y sigue en baja, aún cuando este pacto se haga de traje oscuro y a la hora favorecida por los astros.
 

 
No asistirán los gobernadores de Tierra del Fuego, Gustavo Melella; La Rioja, Ricardo Quintela; La Pampa, Sergio Ziliotto; de Formosa, Gildo Insfrán, y de Buenos Aires, Axel Kicillof. El bonaerense se convirtió en el blanco principal del gobierno nacional para arruinarle la gestión con vistas a las elecciones de medio término.
 
A pesar de la ofensiva de Milei, con malabarismos y un gran esfuerzo, Kicillof pudo llegar con superávit en el primer semestre, con lo que está menos vulnerable al chantaje financiero del gobierno central.
 
Hay gobernadores que pueden coincidir, y otros que pueden opinar sobre los diez puntos. Pero ninguno regalaría su respaldo político a quien no juega en su equipo y además no le va tan bien con la economía.
 
Pero la mayoría de los gobernadores asistirá al convite por la extorsión del gobierno nacional. Resulta irónico porque el punto cinco propone "la rediscusión de la coparticipación federal de impuestos, para terminar para siempre con el modelo extorsivo actual".
 
También invitó a los ex presidentes, pero Eduardo Duhalde, Cristina Kirchner y Alberto Fernández, no dependen de los aportes presidenciales y no aceptaron.
 
El único que todavía especula si estará en Tucumán es Mauricio Macri, quien ya le pidió que devuelva a Jorge Macri, su primo y jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la parte de coparticipación que le cedió durante su gobierno en detrimento de las provincias.
 
En los pasillos de la política se dice que el acto forma parte además de una estrategia de Milei para discutir en forma directa con los gobernadores la integración de las listas para las elecciones de medio término del año que viene. Con este sistema de cooptación de los gobernadores le restó algunos integrantes al bloque de Unión por la Patria en la votación de la Ley Bases.
 
En un principio, Macri pensó que coparía fácilmente al gobierno por la debilidad parlamentaria que tendría y por la falta de cuadros técnicos para la gestión. Milei aceptó negociar el respaldo del macrismo para la segunda vuelta, pero pronto advirtió que gran parte de ese voto ya se sentía más mileísta que macrista y de allí en adelante no se reunió con Macri. No necesitaba negociar porque los votos ya habían migrado.
 
Milei necesita una fuerza propia que reúna los votos que obtuvo en las elecciones que ganó. Su objetivo claro es sumar lo que pueda del peronismo y del macrismo. Macri advirtió la jugada cuando dejó de levantarle el teléfono.
 
Los cuadros macristas del gobierno, como Patricia Bullrich, leyeron ese fenómeno en las encuestas, dejaron de responderle a Macri y rindieron tributo a Milei. Al principio de este gobierno no quedaba espacio para propuestas de derecha y el PRO se encaminaba a la extinción.
 
El resurgimiento de Macri para desplazar a Bullrich y recomponer las filas del PRO no podría ocurrir en cualquier momento. Se produjo cuando ya es evidente que el gobierno empezó a decaer, los índices macro empiezan a fallarle y el respaldo del círculo rojo se resquebraja. Un sector empresario ya desconfía del futuro con el anarco capitalista.
 
Entre los que ya no respaldan al gobierno y los que temen su fracaso apuestan otra vez a una opción de la derecha neoliberal. Necesitan que exista el PRO si fracasa Milei. En ese contexto, Macri desplazó sin miramientos a todo el sector de Bullrich y se quedó con el aparato del PRO.
 
Ministros como Federico Sturzenegger, Luis Caputo y Bullrich, que fueron funcionarios de Macri se subieron al carro de Milei. La mayoría de los votos del PRO se fue al oficialismo. Pero Macri retuvo el control del Partido y tiene el respaldo de un sector del círculo rojo.
 
En todo caso, la lectura que se puede hacer de esta disputa en el macrismo y el resurgimiento de Macri, es la confirmación de que un sector de las corporaciones ve con preocupación la deriva del gobierno y teme perder lo que ganaron hasta ahora.
 
En el peronismo hay gobernadores tentados a dar el mismo salto que Bullrich y encadenarse al gobierno. El tucumano Osvaldo Jaldo quemó las naves y buscó esa sociedad aunque es difícil saber hasta dónde lo acompañaría el peronismo de la provincia.
 
El peronismo en la oposición hizo una demostración de unidad en el acto por el aniversario de la muerte de Perón en San Vicente donde, a pesar de los debates internos, hubo asistencia bastante completa.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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