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Groucho Marx dijo: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". En ese punto, Javier Milei es marxista.
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Nacionales - 27-06-2024 / 09:06
EL PRINCIPAL ACUSADO DEL INTENTO DE MAGNICIDIO DECLARÓ EN EL INICIO DEL JUICIO ORAL A “LOS COPITOS”

Sabag Montiel: Sabía que si mataba a Cristina se venía una desestabilización o guerra civil

Sabag Montiel: Sabía que si mataba a Cristina se venía una desestabilización o guerra civil
En el primer día del juicio a los autores materiales del atentado contra Cristina Fernández de Kirchner, Fernando Sabag Montiel, el ejecutor directo, solo se preocupó por asumir toda la culpa y desactivar cualquier intento por hurgar en las conexiones políticas y económicas del intento de asesinato. En ese esfuerzo, contó cómo tomó la decisión de hacerlo junto a su pareja, aunque cayó en evidentes contradicciones. El autor del disparo intentó negar que tuviera un móvil político o económico. "No soy un sicario ni soy de Revolución Federal", dijo.
En el primer día del juicio a los autores materiales del atentado contra Cristina Fernández de Kirchner, Fernando Sabag Montiel, el ejecutor directo, solo se preocupó por asumir toda la culpa y desactivar cualquier intento por hurgar en las conexiones políticas y económicas del intento de asesinato. En ese esfuerzo, contó cómo tomó la decisión de hacerlo junto a su pareja, aunque cayó en evidentes contradicciones. El autor del disparo intentó negar que tuviera un móvil político o económico. "No soy un sicario ni soy de Revolución Federal", dijo.
 
Había algo llamativo en el relato de Sabag Montiel: usaba la palabra "atentado" para referirse a su intento de matar a Cristina, decía "los copitos" al aludir al grupo de vendedores de copos de azúcar que frecuentaba por esos días con su novia Brenda Uliarte, actividad que usaban para "estudiar --dijo-- cómo perpetrar" el crimen. Parecía un cronista de sí mismo. La fiscala Gabriela Baigún le preguntó a qué se refería al hablar de "atentado". "Se contesta sola la pregunta: Matar a Cristina", respondió sin titubear. "Yo la quería matar y ella quería que se muera", resumió "la decisión" que había tomado junto con su pareja Uliarte "la semana previa" al hecho, lo que dejaba en claro la planificación.
 
En la primera audiencia del juicio por el intento de magnicidio contra la expresidenta, a Sabag Montiel se lo vio con el pelo crecido, enmarañado, y la barba larga. Era evidente que quería hablar. Ya lo había intentado cuando todavía no era su turno, cerca del mediodía, y trató de subirse a un planteo del abogado del tercer acusado, Gabriel Carrizo --el dueño del negocio del algodón de azúcar--, que reclamaba un jurado popular para el caso. "Ya lo planteé en la Corte", esbozó el principal acusado desde su asiento, en el medio de la sala, todavía enfundado en una gruesa campera bordó, y siguió con frases confusas.
 
Varias veces Sabag Montiel habló de las razones que, definió sin pruritos, lo llevaron a acercar una pistola Bersa calibre 32 a muy pocos centímetros "de la cara" de CFK. "Gatillé una vez, no fueron dos. No le volví a dar carga porque fui interceptado", quiso aclarar. Como es conocido, la bala no ingresó a la recámara del arma y por eso el disparo no salió. No tuvo, recapituló el asesino fallido, "escape del plan", una idea que dejaba flotando que habría imaginado huir. "No sé qué pasó con el cargador. Un acto reflejo es descartarse del arma. Nunca maté a una persona, iba a ser la primera vez, pasa todo como un flash", fue explícito. En efecto, tiró el arma al piso y fue hallada después. Reconoció que intentó hacerse pasar por militante kirchnerista para que no lo capturaran, pero no le creyeron.
 
Su intento de asesinato tuvo, buscó argumentar, "una motivación personal". Lo veía como "un acto de justicia". "No traté de beneficiarme económicamente". "Tiene una connotación más profunda, mas ética, y más comprometida con el bien social que otra cosa". "No soy un sicario, ni un psicópata ni conozco a Revolución Federal". A esas afirmaciones sumó una teoría sobre sus compañeros de banquillo, Uliarte y Carrizo: "les pagaron para auto incriminarse". Ellos no llegaron a declarar en la primera jornada.
 
Es evidente que la defensa de Sabag Montiel consiste en hacerse el justiciero.
 

 
Cuando la presidenta del Tribunal Oral Federal 6 (TOF6), Sabrina Namer, lo convocó a pasar al frente para prestar declaración indagatoria, fue decidido y dijo que quería contestar preguntas. Se presentó: 37 años, nacionalidad "brasileña", estudios "terciarios" (luego dijo hizo dos años de ingeniería industrial en la UBA), trabajó de remisero, vendía copitos. Su tono era calmo y monocorde. Tenía puestas las mismas zapatillas blancas con rayas negras que llevaba cuando lo detuvieron la noche del 1 de septiembre de 2022 en medio de la multitud que llevaba once días de movilización en apoyo a CFK alrededor de su casa en Recoleta. Primero lo agarraron entre dos militantes, como recordó la lectura de la acusación de la fiscalía y la querella. Otro lo había visto apuntar y gritó "¡Tiene un fierro!". Recién después quedó en manos de la policía.
 
En una de las pocas fotos que se pudieron rescatar del celular de Sabag Montiel --que apareció dañado en las primeras horas pos atentado--, se lo veía con el pelo largo, apuntando con la misma arma que utilizó para el intento de magnicidio. La imagen la tomó un vecino suyo, el mismo que le había dado la pistola ese mismo día de 2021: "César Bruno Herrera, fallecido de Covid". Le había prometido, contó, que la pondría a su nombre, cosa que no sucedió. Le pagó 20.000 pesos. Tenían a la vez un acuerdo y compartieron vivienda. Sabag parecía empecinado en hacer notar que no sabía usar el arma y que en un video solo "emuló" a que la recargaba. Admitió, sí, que la probó una vez. Dijo que era una Bersa que tenía 22 años y no conocía el uso que es le había dado. "No lo hice más porque no es una cosa agradable", aclaró.
 
 
La relación con Uliarte
  
En la historia que ofrece a los presentes en la sala, Sabag Montiel conoció a Uliarte hace siete años, se fueron juntos de una fiesta, y desde entonces tuvieron encuentros eventuales. Recién un mes antes del atentado se fueron a vivir juntos. La diferencia entre ambos, dice Sabag, es que él se considera "apolítico", y ella cultivó simpatía por Javier Milei.
 
Hasta metió en su declaración, sin mencionarlo como tal, el romance que Brenda tuvo con Miguel Prestofelippo, un youtuber libertario conocido como "El Presto" (que hasta tiene una condena por amenazas a CFK). "Eso también nos llevó a interiorizarnos en temas políticos (...) el último tiempo (previo al ataque) fue dedicado a la política (...) yo no creo en Milei, Cristina o Macri".
 
Sabag buscó darle a Uliarte en la  trama un papel de "acompañante". "Ella me escuchó mis ideas, lo que quería hacer y hasta donde quería llegar. Y compartió conmigo. Ella no estaba tan segura de lo que yo podía llegar a hacer. Tal vez lo tomó como juego de niños. No como algo serio, algo profundo. Si bien eso la complicó tampoco hubo un freno para decir no hagamos esto, podemos caer presos, complicarnos la vida. Me hubiera gustado que hubiera salido una palabra de ella para poder frenar. Creo que no midió las consecuencias. Y las consecuencias son graves (...) Quizá pensó que al día siguiente íbamos a estar en casa durmiendo tranquilos".
 
Consideró que ella "es chica, tiene 24". Y coló una frase paradójica: "ante un acto así una persona tiene que tener los pies sobre la tierra y entender las consecuencias de sus actos".
 
En ese momento, a Brenda, que llevaba un abrigo con estampado escocés rosa y violeta y el pelo amarrado con un gancho,  no se la vio gesticular tanto como cuando el secretario del tribunal leyó al comienzo de día los chats previos al intento de asesinato, en los que ella decía que había mandado a matar a Cristina, que se le había "metido el espíritu de San Martín en el cuerpo" y, cuando buscaban con Sabag Montiel un departamento cerca del de la expresidenta y fueron a ver uno en Recoleta, ella decía: "Cristina vive en Recoleta, estamos re cerca de la mina, la podemos hacer pija... hay que ir y pegarle un corchazo". En ese y otros momentos de los diálogos se tentó y se rió.
 
Carrizo había ido con un camisa y saco, el pelo largo atado muy prolijo. Se mostraba serio.  Sabag lo acusó de haber plantado otra arma (una calibre 22 corto, que menciona el jefe de los copitos en mensajes pero jamás apareció). Pero dijo que con él, que más tarde comentó en mensajes con conocidos "recién intentamos matar a Cristina", no tuvo conversaciones "que impliquen un plan criminal". Con Brenda dijo que pensaron el atentado desde al menos una semana antes. Ella tiene fotos con armas desde abril de 2022.
 
Sabag Montiel dijo que el arma la había llevado él al lugar, en su campera. Que la bolsa que tenía Brenda en la mano, con la que se la ve en filmaciones, tenía azúcar y palitos para los copos y un paraguas verde. "Estuve una sola vez antes del atentado: fui a vender copitos y estudiar cómo perpetrar el atentado. Si vamos a entrar en detalle, la inteligencia no era tan necesaria se podría prever en el acto mismo; si veo que una persona está en un estado de indefensión puedo actuar pero si atento contra una persona que tiene seguridad ambos podemos salir lastimados", mostró su razonamiento. Cuando sobrevenía un silencio le preguntaba con desparpajo a quien lo estuviera interrogando: "¿Más preguntas?"
 
 
Por qué CFK
  
Tanto la fiscalía como la defensora de Sabag, Fernanda López Puleio, insistieron en que explicara sus razones para un intento de magnicidio. En el plano de "el fin personal", sostuvo que "son cuestiones de incomodidad con lo establecido".
 
"Respecto de la persona de Fernández de Kirchner --agregó-- no me gusta, es corrupta, roba, hace daño a la sociedad y demás cuestiones que ya son sabidas. No es necesario que sean aclaradas por mí porque cualquier persona siente lo mismo que yo, o la mayoría. Pensamientos que son bien vistos por la sociedad". 
 
Parecían referencias repetidas en los medios de comunicación, en especial desde la época de macrismo que comenzó la persecución judicial contra la dos veces presidenta.
 
También la responsabilizó de la  "inflación" y de terminar sintiéndose "humillado" porque "de tener un buen pasar a ser vendedor de copitos". José Manuel Ubieira --quien comparte la querella de CFK con Marcos Aldazabal-- le preguntó qué lo llevaba  de decir que el gobierno de Fernández de Kirchner lo había empobrecido si al comienzo de la audiencia había dicho que él llevaba una buena vida.
 
De hecho, habló de que tenía una propiedad y cinco vehículos, se quejó porque su casa estaba ocupada desde que lo metieron preso y que hasta le sacaron la ropa. El acusado dudó y respondió que "no podía arreglar los autos".
 
--¿Le genera arrepentimiento (lo que hizo)?-- preguntó Ubeira.
 
--Uno se arrepiente más por sí mismo que por el otro--
 
 
Alta tensión
 
Después del primer tramo de la audiencia, en que se leyó el detalle de las acusaciones, la fiscala Baigún pidió la palabra para anunciar que llegado el momento iba a agravar la acusación para incluir violencia política fundada en razones de género, algo que había sido descartado por el fiscal de instrucción Carlos Rívolo.
 
López Puleio la cruzó, y le dijo que si iba a ampliar la acusación había que suspender todo, porque su defendido tenía derecho a que le expliquen de que se lo acusa. La jueza Namer siguió de largo, dijo que solo era un anuncio de la fiscalía, pese a que a lo largo de toda la audiencia se cruzó varias veces con Baigún.
 
La fiscala dijo que hablaba de odio de género y de violencia política porque intentar matar a CFK había sido una forma de buscar "en forma definitiva impedirle seguir ejerciendo su cargo en la vida pública".
 
Sabag Montiel dijo que en algún momento se le había cruzado por la cabeza que el magnicidio podía generar "desestabilización, guerra civil, enojo grande de la sociedad". Lo decía como una idea más, casi de paso. "Fue un acto en contra de mi voluntad. Que no lo quería hacer pero lo tenía que hacer", dijo.
 
Cuando la fiscalía le pidió que muestre sus tatuajes, explicó uno por uno, incluso los que son símbolos nazis y dijo que había agregado una cruz cristiana porque después de una larga enfermedad (el dice arteriosclerosis), había abandonado otras "prácticas paganas" y  se volcó al cristianismo. "Hoy soy cristiano, pese a haber intentado matar a una persona, sin ser hipócrita, soy cristiano", soltó.
 
Entrada la tarde se notaba la ansiedad en el recinto por terminar un largo día y la presidenta del tribunal trató de apurar a quienes hacían las últimas preguntas.
 
Sabag Montiel dijo que no tenía problema en seguir: "Estoy regio".
 
Por Irina Hauser
 
Fuente: Página 12
 

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12-07-2024 / 09:07
La ministra de Seguridad, Patricia "la Pistolera" Bullrich, vuelve a ser noticia por prácticas con tufo a corrupción. En el último Boletín Oficial se publicaron dos resoluciones que revelan un gasto superior a los 12 millones de dólares en armamento y vehículos para las fuerzas federales, adquiridos por contratación directa. Estas compras, que incluyen pistolas, escopetas, patrulleros y camionetas 4x4, se realizaron sin pasar por los mecanismos de control técnico de precios establecidos para transacciones de esta magnitud en el sector público. Además, no se detalla la cantidad de artículos adquiridos.
 
El argumento legal para justificar esta adquisición sin control es que se trata de una "contratación directa encuadrada en razones de emergencia". Sin embargo, no hay una emergencia en seguridad declarada en el país que justifique tal gasto. La referencia al "comité de crisis" formado en marzo en Rosario, tras el asesinato de un playero, se utiliza como justificación para estas compras.
 
En un contexto donde más de la mitad de los argentinos viven en pobreza y el Gobierno no invierte en alimentos, estas compras sugieren una preparación para responder con represión a potenciales reacciones sociales. Cabe recordar que el marido de la Bullrich se dedica a los negocios sucios con armas y municiones y se aprovecha del Estado para hacerse rico.
 
Para dimensionar la magnitud de esta compra, las adquisiciones de toda la administración anterior en cuatro años no alcanzaron esta suma. Entre las compras destacan escopetas y pistolas semiautomáticas 9 milímetros adquiridos a la firma Bersa por 6.144.800 dólares, a pesar de que en marzo se rescindió una licitación pública para adquirir las mismas pistolas a la firma Beretta por falta de presupuesto.
 
Es curioso que, en el mismo período, se planificara una nueva compra por contratación directa con un plazo de 60 días para la entrega de las armas, lo que contradice la supuesta emergencia y falta de fondos que se alegaron para cancelar la licitación anterior.
 
Esta situación recuerda otras compras polémicas de Bullrich en gestión de Macri, como lanchas y sistemas de monitoreo adquiridos a Israel que no pudieron utilizarse. La Oficina Anticorrupción detectó en su momento irregularidades en los procedimientos y sobreprecios.
 
Aunque se abrió una oferta pública para estas nuevas compras, quedaron fuera del sistema de control de precios testigos de la Sindicatura General de la Nación. Así, no se puede establecer si los precios pagados son adecuados.
 
El refuerzo vehicular se hizo en pesos: más de 2.800 millones a Toyota Argentina y más de 6.200 millones a la concesionaria Ford Igarreta, para adquirir una cantidad no informada de camionetas patrulleras 4x4 y doble cabina.
 
Sin una emergencia en seguridad declarada a nivel federal, Bullrich justifica estas compras por la situación en Rosario, donde se formó un comité de crisis en marzo pasado. La justificación se basa en hechos delictivos recientes en esa ciudad que, según el texto oficial, generaron una situación de conmoción social.
 
Aunque la "emergencia en seguridad" se cayó de la Ley Bases, Bullrich inventó una "emergencia" a su medida para gastar millones de dólares en pistolas, escopetas y camionetas 4x4 compradas en forma directa, por fuera del sistema de precios testigo de la Sigen.
 
La Opinión Popular
 

11-07-2024 / 08:07
Federico "Terminator" Sturzenegger va por su tercera oportunidad como alto funcionario en el Estado. Después de fundir al país con Fernando De la Rúa y Mauricio Macri, juró como ministro de Desregulación y Transformación del Estado de Javier "el Loco" Milei. Cada vez que Sturzenegger tuvo una lapicera cargada a las mayorías populares les fue mal. La élite oligárquica que integra y representa se hizo más rica, beneficiada por sus decisiones y acciones de gestión.
 
Ahora Sturzenegger debutó como ministro con un fuerte golpe contra Aerolíneas Argentinas. Con tres nuevos decretos, la obligan a ceder rutas y prioridades en los aeropuertos a favor de las compañías privadas nacionales e internacionales, que tendrán acceso ilimitado al mercado doméstico. "Esto es una desregulación total que no funciona en ningún lugar del mundo", respondieron desde los gremios, ante la entrega vendepatria de la soberanía y el espacio aéreo nacional.
 
Los primeros anuncios vía medios afines fueron que, entre las primeras medidas y decretos, estarán la reforma del código aeronáutico y la reforma del sector aerocomercial:
 
-      Reducción de rutas no rentables de Aerolíneas Argentinas (afecta conectividad).
-      Facilidades y autorización sin fin de rutas a las Low Cost y privadas (para competir con Aerolíneas).
-      Reordenamiento de Aeroparque y Ezeiza que obligaría a Aerolíneas a dejar posiciones en aeroparque para dárselas a las Low Cost que vienen reclamando hace rato.
 
Desde ya esto incluye seguir desfinanciando Aerolíneas Argentinas, que, a pesar de no ser privatizable, el gobierno insistirá en su destrucción y pérdida de soberanía en favor de las líneas aéreas privadas de capitales extranjeros, muchas de ellas con importantes
 
La quita de Aerolíneas, la línea aérea de bandera, del pliego de empresas a privatizar fue el resultado de una gran campaña de acciones desplegadas contra la privatización y contra los despidos, combinado con una crisis parlamentaria con los gobernadores, que lograron evitar momentáneamente el delirante plan de máxima de Milei. Pero "el Loco de la Motosierra" no se resigna y contraataca.
 
La política de cielos abiertos, también llamada "desregulación del mercado aerocomercial", que busca habilitar la participación de empresas extranjeras en el mercado de vuelos domésticos, ya se aplicó con las empresas como Flybondi en la gestión de Mauricio Macri. ¿Mejoró algo el mercado? Es una repetición de un fracaso anunciado. Vendrán aviones obsoletos, alquilados a las aerolíneas fundidas de África pero que aún pueden servir para el negocio sucio de los anarco-capitalistas y su verso de la "competencia" en el mercado. Sólo los "comisionistas" libertarios creen en ella.
 
La Opinión Popular
 

10-07-2024 / 09:07
El sermón en la misa de cuerpo presente es la que se dice estando el cadáver del difunto expuesto y preparado para llevarlo después al entierro. Es lo que escuchó el presidente Javier "el Loco" Milei del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, durante el Tedeum que se realizó por el Día de la Independencia en la Catedral metropolitana, quien pidió "no cascotear" el "esfuerzo esperanzador" que realizan los argentinos y exhortó al Gobierno a que "nadie quede afuera" y "que se agrande la torta".
 
Con cara de pocas horas de sueño, Milei escuchó cada palabra de la misa, en la que el religioso pidió "no cascotear" el "esfuerzo esperanzador" que realizan los argentinos en el marco de la crisis, con referencias explícitas al Papa Francisco y su prédica de la "cultura del encuentro". Son ideas que en cualquier otro momento habrían sido tildadas de "comunistas" por el anarco capitalista.
 
A muchos funcionarios les resultó difícil disimular el cansancio: todos participaron del acto en San Miguel de Tucumán en el que finalmente se firmó el Pacto de Mayo junto a la mayoría de los gobernadores. Todos, menos una figura clave: la vicepresidenta Victoria Villarruel. Su presencia en el tedeum sorprendió tras su faltazo a la ceremonia tucumana. La explicación oficial de su entorno fue que estaba engripada y su médico le recomendó no viajar.
 
Monseñor García Cuerva hizo un fuerte pedido de unidad en el marco de la crisis que vive la Argentina, recostado en pasajes bíblicos y en el espíritu de 1816. "Si los congresales de Tucumán insistían en sus diferencias, todavía hoy estarían discutiendo, aunque no sé si con los gritos, descalificaciones, expresiones vulgares y agresiones a las que nosotros tristemente estamos acostumbrados hace años. Pero no, los congresales entendiendo que por sobre todo está la Nación y el bien del pueblo argentino", sostuvo durante la misa.
 
"Señor Jesús, muchos argentinos están haciendo un esfuerzo enorme, un esfuerzo que conmueve, un esfuerzo esperanzador. No permitas que lo cascoteemos con intereses mezquinos, con la voracidad del poder por el poder mismo, con conductas reprochables que solo demuestran que a muchos le falta el termómetro social de saber lo que viven los argentinos de a pie", subrayó García Cuerva ante los presentes, entre los que se encontraba el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
 
El arzobispo porteño resaltó la necesidad de "un plan de desarrollo" ?concepto ausente hasta el momento en el vocabulario oficial? y repasó algunos datos que pintan la actual situación sociales de la Argentina, como que "6 de cada 10 chicos son pobres" o que hay "chicos escolarizados que no pueden leer de corrido ni interpretar un texto". "El hambre de instrucción no es menos deprimente que el hambre de alimentos", sintetizó.
 
Al final de la tradicional ceremonia, que contó con referencias explícitas al problema de la desigualdad ("Algo no está bien cuando tenemos dirigentes muy ricos y un pueblo trabajador muy pobre"), García Cuerva enumeró sus principales anhelos, que son también los de la Iglesia. "Que entren todos, que nadie quede afuera, que no haya excluidos, que se agrande la torta, que todos se sienten a la mesa de la dignidad, que todos reciban la mejor educación", exhortó el religioso.
 
Una vez terminada la misa, el liberal-libertario Milei volvió a la Casa Rosada. Desde allí, antes de partir rumbo al desfile militar sobre la avenida Libertador, el Presidente se dedicó a intercambiar pavadas con algunos de sus seguidores a través de su cuenta de X.
 
La Opinión Popular
 

09-07-2024 / 08:07
En un lunes frío de julio, en el que tantas familias tuvieron que apagar sus calefactores porque no pueden afrontar las tarifas de gas, un Gobierno simulador de patriotismo sacó provecho del aniversario de la Independencia para ir por su próximo objetivo: la firma conjunta de un documento que abre una nueva etapa de dependencia colonial de la administración anarco capitalista, esta vez signada por una nueva alianza con los gobernadores.

Pocos minutos después de la medianoche, todos vestidos de negro como exigía la invitación, y en una ciudad de Tucumán helada por las bajas temperaturas, el presidente Javier "el Loco" Milei y un grupo de 18 gobernadores colaboracionistas a los empujones firmaron por fin el postergado (y devaluado) Pacto de Mayo. Lo hicieron dentro del salón de la jura en la Casa Histórica, cuya cuadra estuvo todo el día vallada y rodeada por un gran operativo de seguridad que incluía a la policía federal, a la policía local y a la gendarmería nacional.


A la firma del pacto, con el que el gobierno pretende comenzar "una segunda etapa de la gestión", no solo faltaron seis gobernadores, la mayoría de los expresidentes --salvo Mauricio Macri y Adolfo Rodríguez Saá--, los jueces de la Corte Suprema de Justicia y la CGT, sino que también se borró la vicepresidenta "libertaria", Victoria Villarruel, que, según intentaron justificar en su entorno, "estaba muy resfriada".


Si bien la gobernación de Tucumán, para atraer a la gente, montó un show durante todo el día en la plaza Independencia, que incluyó hasta un recital de 
Panam, el Chaqueño Palavecino, Los Palmeras más empanadas tucumanas, en la Plaza San Martín iba a haber un festival en contra de la presencia de Milei que no se pudo realizar porque la policía local reprimió y se llevó detenidas a 4 personas.


Atados de pies y manos, los extorsionados mandatarios provinciales no tuvieron margen de acción para resistir en un contexto donde les urge reactivar la obra pública y obtener los fondos coparticipables que necesitan para mantener a flote a sus administraciones. Con la cabeza gacha y lapicera en mano, desfilaron por la histórica y emblemática Casa de Tucumán para allanarle el camino al presidente Milei, quien tanto los humilló en reiteradas oportunidades.


Sostenido ahora por una red de gobernadores, Milei intentará desde esta semana sostener gobernabilidad e impulsar la "batalla cultural" libertaria contra aquellos que se atreven a desafiar las delirantes reformas estructurales que llegarán en la segunda fase de su plan de ajuste, a través de la obtención de facultades especiales para avanzar con la motosierra.

Para ello, se nutrirá de las manos quemadas del polémico economista Federico Sturzenegger, flamante conductor del recientemente inventado Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que se dedicará a profundizar el desguace de los organismos públicos y continuar con la política de privatizaciones. Lo hará despreciando al Estado mientras sigue malgastando los recursos en lugar de destinarlos al bienestar general de una población que está asfixiada por sus medidas opresivas.

Los gobernadores se dejaron manipular y se subieron al trencito del delirio mileista, sometiéndose a un abuso de poder por parte de un Ejecutivo centralista que detesta el federalismo del interior e impone condiciones de manera unilateral bajo amenaza de cortarles el chorro. Este "pacto" falaz no es más que un nuevo plan neoliberal diseñado para seguir privilegiando a los ricos a expensas de trabajadores y jubilados, mientras millones de argentinos siguen esperando un cambio que les permita una vida mejor.

La Opinión Popular

07-07-2024 / 09:07
El país transita la tercera experiencia de Federico Sturzenegger en el gobierno. Tiene facultades políticas y legales para realizar una intervención profunda en el Estado. Expectativas y realidad de un gobierno en búsqueda de oxigeno.
 
Javier Milei no miente cuando se jacta de haber hecho "la reforma estructural más grande de la Argentina". Las disposiciones del DNU 70/23, que sigue en vigencia (con la excepción de un puñado de artículos frenados por el Poder Judicial), sumadas a las que fueron sancionadas en el marco de la ley de bases, sentaron la arquitectura legal para dar vuelta el país como una media.
 
Sus efectos pueden ser diferidos pero están destinados a cambiar, thatcherianamente, más temprano que tarde, el espíritu de la Nación, a quebrarlo hasta volverlo irreconocible. Ese es el objetivo explícito. El ejecutor es un viejo conocido: Federico Sturzenneger.
 
El problema es que todo lo que se hizo hasta ahora resulta insuficiente. Ni la aprobación tácita del DNU ni la explícita de la ley alcanzan para aplacar las dudas que generan un plan económico inconsistente y un gobierno sin palabra. 
 
Sin devaluación ni salida del cepo, nadie quiere apostar la suya: ni el campo, que liquidó apenas lo mínimo y necesario, ni el FMI, ni siquiera los empresarios locales que dictaron al oído del presidente las reformas que siempre soñaron y luego hicieron todo lo posible para conseguir su aprobación. Los grandes beneficiarios de estos primeros meses de Milei ya pasaron por caja, pero sólo retiraron su parte.
 
Sturzenegger, coordinador de este plan, que tiene sus terminales en los grandes estudios jurídicos de la City, asumió el viernes como ministro de Desregulación y Transformación del Estado. Hasta entonces, él y su equipo habían trabajado de manera cuasi clandestina, sin ninguna responsabilidad legal sobre su tarea.
 
Para sus primeros días en el cargo promete una nueva tanda de reformas. Gracias a la tarea de diputados y senadores, muchas de ellas podrán llevarse a cabo sin pasar por el Congreso; entre ellas algunas de las iniciativas que eran parte de la ley de bases original y quedaron por el camino fruto de las negociaciones con sus aliados.
 

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