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                  19:10  |  Lunes 16 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 16-06-2024 / 10:06
LA “DOCTRINA” DEL FISCAL MACRISTA STORNELLI GENERA LOS PRIMEROS PRESOS POLÍTICOS DE LA ERA MILEI

¿La desquiciada Patricia Bullrich plantó servicios de inteligencia infiltrados para crear el caos entre los manifestantes?

¿La desquiciada Patricia Bullrich plantó servicios de inteligencia infiltrados para crear el caos entre los manifestantes?
LOS SIMULADORES. Cómo se construyó el sabotaje a la movilización opositora en Plaza Congreso. El papel de Bullrich y la Policía Federal, el ataque a los diputados para preparar el terreno, la absurda inacción de los uniformados ante el incendio del auto, los dos hombres que participaron del hecho y no fueron molestados, y el “terrorista” que fue recibido con abrazos por los represores.
Jefes sonrientes. Estaban todos conformes con la operación, que tuvo un objetivo primordial: romper la concentración del miércoles contra la Ley Bases antes que llegara el grueso de la gente. O sea, antes que llegaran los gremios y, sobre todo, evitar que la plaza se llene con ciudadanos comunes que se acercarían al atardecer, después de salir del trabajo.
 
Ninguno de los jefes federales podía responder, por ejemplo, a la pregunta de por qué habiendo decenas de motos, ninguna llegó enseguida al lugar donde prendían fuego al móvil de Cadena 3. Tampoco llegaron cuando, minutos después, dos hombres terminaron de vandalizar el móvil y se fueron tranquilamente en un viejo vehículo con la patente NBO 056 dada vuelta. La patente es trucha, no existe.
 
Todos los jefes de la Federal se hacen los distraídos ante el dato de que efectivos tiraron gases desde el séptimo piso de la ex Caja de Ahorro, ahora anexo del Congreso, sobre Hipólito Yrigoyen. Nadie hubiera admitido la imagen del hombre que participó de disturbios y luego fue muy bien recibido detrás de las vallas por los policías. Y nadie puede explicar que entre los detenidos no están los que quemaron el auto, sino manifestantes apresados a 5 o 6 cuadras de la plaza, principalmente sobre la avenida 9 de julio.
 
Un viejo sabueso de los servicios de inteligencia razonó: "nosotros esto lo hacíamos, pero para dispersar, para que no haya gente, no para meter manifestantes presos. Cuando quemamos Modart, en 1988, en avenida De Mayo y Perú, el objetivo era terminar con el acto que encabezaba (Saúl) Ubaldini. No hubo nadie preso. Eso sí, en la semana siguiente se vieron a unos cuantos de la SIDE muy bien vestidos".


Cuando a las 13.30 salieron los diputados a ver qué sucedía, se acercaron a la formación de policías con mucha tranquilidad. No había ningún elemento de agresión. Desde atrás de la formación de policías, apareció un efectivo y de manera brutal les tiró gas en la cara, principalmente a Carlos Castagneto y a Eduardo ValdésLas fuerzas de Bullrich, en lugar de prevenir desmanes, los provocan. El mensaje era "no se acerquen a la plaza, porque si le hacemos esto a los diputados, se imaginan lo que les haremos a los demás".

Como ocurrió antes y después de ese momento, los efectivos de las fuerzas de seguridad hostigaron a los que estaban en la plaza e incluso a los que iban llegando tranquilamente. Los uniformados avanzaban en formación y, después de agredir a los diputados, pusieron en marcha los dos camiones hidrantes que estaban frente al Congreso. El objetivo fue siempre el mismo: impedir que la concentración perdurara hasta el atardecer.

La operación del miércoles no sólo estuvo destinada a romper la movilización contra la Ley Bases, sino también a meter presos a manifestantes e instalar el temor a protestar de aquí en más. Todo el clima fue represivo. Se maltrató a los detenidos de una manera que registra pocos antecedentes en los últimos años: a las mujeres las tuvieron horas y horas en un celular policial, esposadas, sin permitirles ir al baño.

El control total de la operación, para crear un clima de terror que desaliente la resistencia popular, lo tuvo la Federal, con Patricia Bullrich monitoreando desde el Departamento Central. La brutal agresión a los diputados, cuando no había conflicto y sin justificación alguna, fue defendida por la ministra. Parece evidente de dónde salió la orden.

 
CÓMO SE CONSTRUYÓ EL SABOTAJE POLICIAL A LA MOVILIZACIÓN OPOSITORA
 
Infiltrados, la operación de los servicios para romper la protesta en Plaza Congreso
 
El papel de Bullrich y la Policía Federal, el ataque a los diputados para preparar el terreno, la absurda inacción de los uniformados ante el incendio del auto, los dos hombres que participaron del hecho y no fueron molestados, el "terrorista" que fue recibido con abrazos por los represores.
 
La provocación se demuestra con el hecho de que hubo recientemente movilizaciones incluso más grandes que las del miércoles, que cortaron calles por su masividad -por ejemplo, la marcha universitaria o la de la CGT del 1 de mayo- y no hubo problema alguno. Todo transcurrió en paz. Aquí irrumpió Bullrich y su patota.
 
 
Con poca gente, es más fácil
 
Para el momento de la agresión a los diputaos, las fuerzas de seguridad ya habían obstaculizado el paso a las columnas gremiales más poderosas, Camioneros, Smata y CTA. La policía sabe que esos gremios tienen su propia seguridad y cualquier cosa que hagan los uniformados es de final imprevisible: los policías pueden pegar y recibir.
 
Y, además, la seguridad de los gremios no permite que ningún extraño haga nada. Según se dice, ante el clima de patoteo, los gremios decidieron no transitar las dos cuadras que faltaban hasta la plaza. En los sindicatos aseguran que eso no fue así: que los efectivos les impidieron el paso con provocación tras provocación.
 
El episodio siguiente fue el lanzamiento de gases desde el edificio de la ex Caja de Ahorros, sobre Hipólito Yrigoyen. La versión es que le permitieron a efectivos subir hasta el séptimo piso y desde allí dispararon los gases. Por supuesto, produjo el efecto deseado: dispersar a la ya disminuida multitud.
 
 
Preguntas sin respuestas
 
Nadie en el Departamento Central de la Federal podía responder a la pregunta de por qué no llegaron las motos de inmediato al lugar donde dieron vuelta y quemaron el móvil de Cadena 3. Orlando Morales es un viejo conocido de todos: de los movimientos sociales y de los manifestantes. Siempre le facilitan el paso en cualquier marcha.
 
También los jefes policiales saben que siempre está, de manera que fue un objetivo de la misma estrategia: disolver la marcha con la maniobra espectacular que significa quemar el móvil de un medio de comunicación. "Esto estuvo armado -dijo Morales-. Estaba arriba del móvil. Dije que lo quería sacar. Me sacaron de un brazo, me tiraron al suelo, lo dieron vuelta y lo quemaron". Las fuerzas de seguridad estaban a 50 metros, pero ninguna moto se acercó.
 
Lo insólito es que minutos más tarde, cuando el fuego ya estaba apagado, dos individuos se acercaron al móvil y le sacaron cosas. Pareció una vandalización. Pero sea como fuera, nadie los paró, nadie les preguntó nada. Luego se subieron a un auto, con la patente trasera dada vuelta, y se fueron sin problemas. De acuerdo a lo relevado después, esa patente es inexistente, o sea falsa. En el video se escucha que algún efectivo desliza "hay que detenerlos", pero no pasó nada.
 
El mismo miércoles se viralizó la imagen de un supuesto manifestante, encapuchado, que pasó de ser un "terrorista", como lo definió el gobierno en el comunicado oficial, a cruzar las vallas y ser recibido con los brazos abiertos por los uniformados. Hay más imágenes de esa naturaleza, pero requieren de un chequeo más preciso.
 
 
Caras conocidas
 
Por supuesto que ninguna fuerza ni organismo reconoce a los encapuchados. Los de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) aseguran que están sin gente y que el nuevo jefe, Sergio Neiffert, no está en condiciones de firmar ninguna orden todavía. Es un novato total, al punto que el día que asumió le tuvieron que explicar cuestiones elementales de funcionamiento y medidas de confidencialidad.
 
Las miradas están más puestas en lo que se conoce como los plumas, inteligencia de la Policía Federal. Son agentes muy orgánicos dedicados a juntar información, pero que de vez en cuando salen a la calle a hacer operaciones.
 
En el gobierno afirman que en la plaza había tres fuerzas de seguridad -Gendarmería, Prefectura y Policía Federal- y que ninguna se arriesgaría a que su gente sea detenida por otra fuerza.
 
 
La cacería inaudita
 
Los plumas de la Federal entran todavía más en las sospechas cuando se verifican que entre los detenidos no hay ni uno asociado, por ejemplo, a la quema del móvil de Cadena 3. Y la gran mayoría fueron arrestados lejos de la plaza del Congreso, principalmente en la avenida 9 de julio.
 
En el listado de 16 detenidos suministrado por la jueza María Servini, a seis se los acusa de tirar piedras, a dos de patear policías y al resto de cuestiones asombrosas: saltar la valla, ser beligerante (¿?), fotografiar, ayudar al fotógrafo, a una profesora universitaria de patear a un policía (se ve en la imagen que es una acusación falsa), y los señalados más seriamente son dos imputados, uno por tener una granada (parece que trucha) y, la otra, aparentemente, por haber incendiado las bicicletas.
 
Pese a esa descripción de la magistrada, tratándose de hechos de escasa relevancia, el gobierno habla de terrorismo y de impedir el funcionamiento de las instituciones.
 
 
Modart está de moda
  
La operación del miércoles no sólo estuvo destinada a romper la movilización contra la Ley Bases, sino también a meter presos a manifestantes e instalar el temor a protestar de aquí en más. Todo el clima fue represivo. Se maltrató a los detenidos de una manera que registra pocos antecedentes en los últimos años: a las mujeres las tuvieron horas y horas en un celular policial, esposadas, sin permitirles ir al baño.
 
Cuando los abogados salieron de Comodoro Py a tomar aire y a hablar con los medios de comunicación, no los dejaron volver a entrar. No se permitió el contacto de detenidos con sus familiares y algunos fueron trasladados a unidades carcelarias -ahora manejadas por Bullrich- sin que se hubiera resuelto su situación. El sábado, a los familiares no los dejaron entrar al penal de Ezeiza, donde están alojadas las mujeres.
 
El viejo hombre de la SIDE recordó y confesó las andanzas de los agentes de inteligencia. "sí, nosotros hicimos cosas como estas del miércoles. Pero las hacíamos con un grupito de infiltrados para dispersar a la gente, no para meterla presa. En aquel acto de Saúl Ubaldini, cuando hablaba en Plaza de Mayo, se hizo la vandalización de Modart. El objetivo era que la gente se fuera del acto. No más que eso. Lo del miércoles fue distinto: metieron gente presa y la dejan adentro por unos cuantos días. El objetivo es atemorizar. Lo nuestro era más light. Eso sí, la semana siguiente (febrero de 1988) veías a los agentes bien empilchaditos con la ropa que se llevaron de Modart".
 
Por Raúl Kollmann
 
Fuente: Página 12
 

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16-02-2026 / 09:02
Si algo faltaba para completar la foto de una ofensiva gubernamental a todo trapo, llegó con las medias sanciones de reforma laboral y baja en la edad de punibilidad. Triunfo político del Gobierno, sin dudas, con paliza para la oposición. Sin embargo, resta constatar si esa foto es parte de una película rumbo a ser concluida o si, al cabo, no es más que un recuadro.
 
Lo que el oficialismo se anima a denominar como "modernización" de las condiciones laborales se vio impregnado por el despliegue represivo en los alrededores del Congreso. Hay que detenerse en este punto, porque algunos de sus rasgos son sustantivos para entender fondos de la cuestión.
 
Hubo una marcha de protesta -no impactante, sí muy numerosa- que se dispersó apenas diseminado el impresionante operativo policial. Esos manifestantes fueron ignorados por la prensa oficialista, desde ya. Pero resulta que los medios opositores, con escasas excepciones, también ningunearon a los manifestantes. Prefirieron centrarse en lo burdo de infiltrados y/o marginales que fueron a pudrirla, casi sin registro de quiénes, cuántos, con qué composición, habían ganado la calle.
 
Todo fue de manual. Cuando una manifestación es imponente y bien organizada, no hay services ni ocho cuartos capaces de empiojar. Hacía falta -y esto no se dice con el diario de lunes, sino con repetida evidencia- que los organizadores tomaran precauciones ante lo obvio. No lo hicieron, y lo obvio sucedió.
 
Primeros apuntes, entonces: una marcha justificadísima pero convocada sin mayor convicción, empezando por la otrora "central obrera", y unos marchantes que quedaron al arbitrio de ser operados en forma infantil.
 
Luego, adentro del Congreso ya estaba cocinado que la cúpula cegetista -no hablamos de toda la CGT- había conseguido retener sus cuotas de privilegios burocráticos en materia de aportes sindicales y empresariales. Ellos y los tránsfugas del peronismo "del interior" o "dialoguista", en reemplazo de otras definiciones que hoy resuman de qué se trata el peronismo por fuera de consignas clásicas.
 
Lo objetivo es que se medio-sancionó una reforma de la que, en primer término, una mayoría de la población no tiene o parece no tener ni la menor idea informativa. "Porque son todos iguales". "Porque gracias si me dedico a arreglarme como puedo". "Porque la política no me interesa" y, con sus variantes, sigue la lista de respuestas similares.
 
Viene la votación en Diputados. No debiera arriesgarse una sentencia concluyente porque, en un país político como éste que para bien y mal siempre depara sorpresas, habrá de verse si no falla alguna transa en el propio oficialismo. Por caso, es incierto que el ítem espeluznante de las licencias por enfermedad atraviese el filtro de la Cámara Baja.
 
Como fuere y de hecho, el gobierno de los Milei se metió sus denuncias retóricas contra "las ratas de los senadores" allí donde la espalda pierde su buen nombre y honor. Negoció cuanto era necesario y dos de los grandes bloques de intereses, el del empresariado sin un mínimo rasgo de burguesía inteligente y el de los dirigentes sindicales entregados, obtuvieron lo que querían.
 
Nadie en su sano juicio supone que esta reforma significará potenciar el mercado laboral, ni oportunidades de empleo, ni cosa que se le asemeje. Lo aceptan ellos mismos, los voceros del establishment, en sus diálogos reservados. Reconocen que se da trabajo cuando crece la economía y la gente tiene un mango en el bolsillo. No cuando se profundizan las condiciones contractuales entre el zorro y las gallinas.
 

15-02-2026 / 09:02
Hay algo que Javier "el Loco" Milei parece haber entendido con claridad y que demuestra que, más allá de cuán loco esté, tiene intuición política. Lo que Milei entendió es que la oligarquía: los sectores del poder fáctico de la argentina, los siete grupos empresarios aglutinados en AEA, los medios de comunicación hegemónicos, el Poder Judicial de la guarida de Cómodo Py, tienen un mismo jefe. Vive en Avenida Pennsylvania al 1600, en la Casa Blanca, ciudad de Washington. Milei puede decirle "señor chatarrín" al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo abierto de Donald Trump. El líder del Grupo Techint jamás entraría en fricción con el inquilino de la Casa Blanca. Lo mismo se aplica a Héctor Magnetto de Clarín y a toda la cúpula judicial. 
 
El "gran empresariado argentino", a diferencia del brasileño, no tiene proyecto nacional. Una "burguesía nacional" se piensa a si misma rivalizando con otras por negocios y mercados. Eduardo Duhalde, cuando fue presidente interino, decía que había que cobrarle impuestos a los grandes empresarios, pero "aliarse con ellos" para rivalizar con las empresas de otras latitudes. Es la concepción básica del capitalismo nacional. El punto es que los grupos económicos locales no tienen una visión de país. Su imaginario es el de quien administra un territorio colonial. Tienen sus cuentas en EE UU y consiguen ahí el financiamiento. Entonces están sometidos a la legislación americana y a los jueces americanos que sólo un niño puede creer que son independientes.
 
Cristina Fernández está presa por el deseo de venganza de la derecha argentina que quiere darle una lección a la clase política. Es cierto. Pero también es una perseguida política de un sector del poder estadounidense que hoy está gobernando. El anuncio del secretario de Estado Marco Rubio en marzo de 2025 de que le quitaba la visa a CFK para ingresar a EE UU fue la batiseñal para que el poder judicial argentino actuara. Y lo hizo de inmediato. El poder judicial es veloz cuando las órdenes vienen del jefe supremo. Hay que recordar el episodio vergonzoso del Boing 747 de la empresa venezolana Emtrasur que fue directamente robado por la justicia argentina por orden de EE UU. Los jueces le tienen terror a la CIA.
 
Incluso entre los políticos peronistas, si se mira con detenimiento, los que conservan buenas relaciones con Washington también tienen menos problemas judiciales. No es una crítica a esos dirigentes ni una acusación de cipayismo. Es una descripción de cómo funciona el poder en Argentina, de quién maneja los hilos detrás del telón. El economista Roberto Felleti sostiene la hipótesis de que Milei quiere reemplazar al gran capital argentino por uno de origen norteamericano. El único freno que ese proyecto podría tener está en el propio Estados Unidos. El gran capital local se entregaría sin ofrecer resistencia.
 
¿Cómo se libera a la Colonia Argentina? Liberarla del todo es imposible. Se pueden ganar márgenes de soberanía. Los 12 años de peronismo muestran que mientras más soberanía se gana mejor vive el pueblo. No existe la colonia próspera. Es la gran mentira de la derecha. Tampoco hay prosperidad enfrentándose por completo al imperio militar más poderosos que conoció la historia humana. Es un juego de equilibrios.
 
El documento que anunció la lista de unidad para elegir las autoridades del peronismo bonaerense es una luz en el camino. Se sabe que quienes lo firmaron no se quieren demasiado. No se reunirían para brindar en año nuevo. La política se trata justamente de construir entre los que no se quieren en pos de un objetivo superior. El documento tiene dos puntos clave: termina de posicionar a Axel Kicillof como jefe político y no como subalterno y pone el acento en la necesidad de lograr la liberación de CFK como objetivo estratégico. No hay recuperación de soberanía sin la liberación de Cristina. Y el peronismo no tiene sentido sin la búsqueda de soberanía.
 
La Opinión Popular
 

14-02-2026 / 10:02
Hace 12 meses, Javier "el Loco" Milei promocionó el lanzamiento de la memecoin $Libra: hizo perder decenas millones de dólares a inversores en distintos continentes. Quedan flotando en el aire al menos 20 preguntas distintas que el Jefe de Estado debería responder, pero en la causa $Libra, en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi y el fiscal Eduardo Taiano quienes aún no han citado a ninguno de los sospechosos.
 
La inacción llegó a tal punto que la Sala I de la Cámara Federal que le imprimiera celeridad a una acción que tiene como imputados al norteamericano Hayden Davis y los argentinos Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. Por el escándalo están denunciados también el propio Jefe de Estado; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el empresario Julian Peh y Sergio Morales, ex funcionario de la Comisión Nacional de Valores.
 
1-¿Por qué dijo que consiguió el código alfa numérico para hacer la inversión desde internet si esa fuente de números y letras nunca había tomado estado público antes que él posteara? Ahora, se sabe que el mensaje exclusivo nació en Dallas y contenía un código de 44 dígitos que alternaba mayúsculas, minúsculas y números.
 
Servía como llave para comprar la recién creada criptomoneda $LIBRA. Sin ese mensaje, el precio del token no se hubiese disparado. - ¿Por qué el ex jefe de gabinete Guillermo Francos tampoco respondió cuando fue citado por el Congreso Nacional cómo accedió Milei al "contrato"? La respuesta del experimentado funcionario fue tan escueta como inverosímil: "No sé dónde estaba ese código".
 
2-Si $Libra se creó el 14 de febrero a las 18:38 horas. ¿Cómo puede ser que a las 19:00 horas (22 minutos más tarde) 74 billeteras compraron US$ 13 millones en cripto antes del tuit de Milei? ¿Tenían información privilegiada? Uno de los grandes ganadores del truco financiero embolsó US$ 8 millones en ganancias. Cabe recordar que el tuit del Jefe de Estado se produjo a las 19:01, apenas un minuto después que las posiciones estuvieron consolidadas.
 
3-¿Por qué borró su posteo a las 00.36 horas del sábado 15 de febrero si la baja estrepitosa de la cotización ya llevaba más de 4 horas "masacrando" inversores que confiaron en Milei a lo largo y ancho de todo el mundo? Alcanzó un monto de US$ 280 millones la recaudación en apenas 5 horas de la nueva cripto.
 
4-¿Por qué su posteo se materializó un viernes de San Valentín a una hora de la tarde/noche cuando los mercados estarían cerrados hasta las llegada del lunes 17 de febrero de 2025?
 
5-¿Por qué promocionó un producto de un "empresario" como Hayden Davis, quien ya tenía antecedentes negativos en el mercado cripto? Este pseudo financista, minutos después de la publicación de Milei en redes, hizo movimientos de blockchain: 2 transferencias por US$ 507.000 cada una enviadas a una billetera virtual perteneciente a un hombre de 75 años, señalado como intermediario en la conversión de criptos a moneda tradicional.
 
6-¿Tampoco conocía los antecedentes de Novelli y Terrones quienes estuvieron involucrados en "esquemas ponzi"?
 
7-¿Por qué no se pusieron los hermanos Milei a disposición inmediata de la justicia y la comisión parlamentaria investigadora del caso? ¿No hubiera ayudado su completa colaboración en lugar de plantear chicanas para evitar que Karina tuviera que comparecer en el Congreso Nacional?
 
8-¿No le llamó nunca la atención que todos los involucrados en $LIBRA haya escogido el silencio absoluto frente a los requerimientos de la Comisión Investigadora y todavía no fueron citados por la Justicia?
 

13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

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