La Opinión Popular
                  11:31  |  Lunes 21 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 11-06-2024 / 07:06
11 DE JUNIO DE 1982

El papa Juan Pablo II visitó la Argentina en el marco de la Guerra de Malvinas

El papa Juan Pablo II visitó la Argentina en el marco de la Guerra de Malvinas
Juan Pablo II llega a la Argentina, en lo que representa la primera visita de un papa al país. Arriba en condiciones dramáticas, con los combates terrestres en las islas Malvinas, cuando faltan 72 horas para que se produzca la rendición del general Menéndez. Karol Wojtyla oficia misa en la Catedral y se reúne con la Junta Militar en la Casa Rosada. Por la tarde celebra una misa multitudinaria en Luján ante 700 mil personas. Al día siguiente, reúne a otros dos millones al pie del Monumento de los Españoles. Ese 12 de junio se despide del dictador Leopoldo Galtieri y regresa a Roma.
El 02 de abril de 1982 la Argentina recupera las Islas Malvinas, lo que desencadena la reacción británica y sobreviene la guerra entre la Argentina y el Reino Unido. En esos días se conoce la noticia de que el 28 de mayo el Papa haría una visita apostólica a Gran Bretaña. Es entonces cuando Juan Pablo II decide, fuera de todo programa y sin preparación alguna, una visita fugaz a la Argentina.
 
En Gran Bretaña, Juan Pablo II trató de convencer a la entonces primer ministra Margaret Thatcher que abandonara las Islas Malvinas pues temía que un colapso del régimen militar en Argentina podría muy bien conducir a un gobierno de izquierda bajo la influencia de la entonces Unión Soviética.
 
Si bien el papa polaco había adoptado el papel de mediador honesto entre los dos países, quizás condicionado por su pasado anticomunista, tenía temores que una derrota militar de Argentina significara el fin de la dictadura de derecha en favor de un gobierno de izquierda que permitiría el avance del dominio soviético en la región. Pero, Thatcher se mantuvo firme insistiendo que las tropas argentinas debían regresar al continente y abandonar las islas.
 
El 11 de junio de 1982, en el marco de la Guerra de las Malvinas, el papa Juan Pablo II visitaba la Argentina. Esta visita constituyó un acontecimiento nunca visto en el país y tal vez la mayor concentración de gente que haya recibido el Papa en sus trece visitas.
 
En la Casa Rosada, fue recibido por el Presidente y tuvo un encuentro con los miembros de la Junta Militar. Después de una conversación a solas con el dictador militar Galtieri, de unos 20 minutos, el Pontífice pronunció el discurso de despedida que concluyó con un "¡Hasta la vista!".
 
La Opinión Popular
 

En el marco de la Guerra de las Malvinas, el papa Juan Pablo II visitó la Argentina

A las 8.50 horas del 11 de junio de 1982, aterrizó en el aeropuerto internacional de Ezeiza el avión que lo conducía. El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Juan Carlos Aramburu y el nuncio apostólico subieron a la aeronave a darle bienvenida. Luego de besar el suelo, fue recibido por el presidente de la Nación, General Leopoldo Fortunato Galtieri y por autoridades civiles y militares.
 
Durante los 40 kilómentros de su viaje hacia la catedral de Buenos Aires por las autopistas Ricchieri y 25 de Mayo, miles de personas, a pesar del crudo tiempo invernal, saludaban con desbordante entusiasmo al Santo Padre, que respondía visiblemente emocionado a los saludos de la multitud.
 
En la catedral metropolitana lo esperaban sacerdotes, seminaristas, religiosos, religiosas y miembros de movimientos eclesiales, junto con los obispos argentinos y presidentes de las conferencias episcopales de Latinoamérica. Luego de orar ante el Santísimo Sacramento, pronunció un alocución e impartió la bendición a los presentes.
 
En la Casa Rosada, fue recibido por el Presidente y tuvo un encuentro con los miembros de la Junta Militar. Luego pasó a la capilla de la Casa de Gobierno donde oró unos momentos. Antes de retirarse el Santo Padre se asomó al balcón para saludar a la inmensa muchedumbre que colmaba la Plaza de Mayo.
 
Poco después de las 14 el Santo Padre inició su viaje a Luján. En la Basílica Nacional, ante la imagen de la Patrona de la Argentina, oró por la paz, luego le ofreció a la histórica imagen la "Rosa de Oro" que le había traído desde Roma.
 
Concelebró la Misa con los cardenales, obispos y sacerdotes presentes, ante una multitud calculada en una cifra cercana a las 700.000 personas. El Papa pronunció una homilía en la que exhortó a imitar a Cristo, pidió por los muertos en la guerra con Gran Bretaña y por la rápida terminación del conflicto.
 
El día siguiente, en la Curia Metropolitana tuvo un encuentro con los cardenales y obispos argentinos, tras orar en la capilla de la Curia, les dirigió un mensaje a puertas cerradas a los obispos.
 
Luego de saludar a la multitud desde los balcones de la Curia arzobispal se dirigió en «papamóvil» hasta Palermo, donde junto al Monumento de los Españoles se había levantado un gigantesco altar cubierto en el que se concelebró la Santa Misa ante una inmensa multitud, en su mayoría jóvenes.
 
Después de una conversación a solas con el Presidente Galtieri, de unos 20 minutos, el Pontífice pronunció el discurso de despedida que concluyó con un "¡Hasta la vista!".
 
Fuente: aica.org

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar