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Groucho Marx dijo: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". En ese punto, Javier Milei es marxista.
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Nacionales - 09-06-2024 / 09:06
180 DÍAS DE LOS HERMANOS MILEI EN LA ROSADA: EL ESTADO EN MANOS DE QUIENES SE PROPONEN DESTRUIRLO

Torpeza planificada, batalla cultural y desconcierto opositor: inédita cruzada ultraderechista en su punto de partida

Torpeza planificada, batalla cultural y desconcierto opositor: inédita cruzada ultraderechista en su punto de partida
El Gobierno ultraderechista expone otra característica esencial, que pesa tanto en su identidad como su ideología: la torpeza como ejercicio de Gobierno. El reconocimiento por parte de Milei de que se propone destruir al Estado “desde adentro”, “como un topo”, lleva a pensar que el conjunto de arribistas y hombres y mujeres de negocios de los que se rodeó no son producto de alguna limitación social o psicológica de los hermanos gobernantes, sino que fueron seleccionados para un objetivo premeditado.
En un tiempo, la sociedad argentina sentirá consternación al observar que muchos de sus ciudadanos apoyaron, disimularon y votaron a un Gobierno como el de Javier "Papada de Sapo" Milei. Es una hipótesis. El lapso que llevará asimilar este dato de la historia podrá llevar meses, años o décadas. Otra hipótesis, un tanto inespecífica.
 
El bochorno de este presente al que llegó la política argentina no se limita a un Presidente que hace bandera de la crueldad en cada una de sus acciones, como ninguno de sus antecesores democráticos de la amplia familia de la centroderecha y la derecha.
 
No casualmente, además de lo que significa el apoyo recibido en las urnas, hay formas de Milei que hacen al fondo de las relaciones sociales y encuentran eco en quienes se presentan como adversarios o enemigos. La estridencia, lo soez y la violencia que el ultra derechista llevó a la jefatura de Estado aparecen como ráfagas cotidianas en emergentes opositores y en pantallas televisivas y de streaming -al menos en los papeles- antimilieístas.
 
Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri -muy distintos en sus condiciones de liderazgo personal, representatividad, construcción política y éxito en sus propios términos- tocaron partituras liberal-conservadoras y apelaron, en un tópico de los promotores del libre mercado, a un "último sacrificio" que sería redentor, antes de poner a Argentina en la senda de los "países exitosos". Ninguno actuó con el grado de desprecio y odio que enarbola el economista de La Libertad Avanza hacia sus adversarios y hacia los millones que padecen sus medidas.
 
Martín Vicente, investigador sobre las derechas en el Conicet y docente de la Universidad de Mar del Plata, traza un puente entre la narrativa de Milei y el "cambio de mentalidad" que se proponía un emblema de la no democracia, José Alfredo Martínez de Hoz, algo perceptible en la coincidencia terminológica de ambos economistas.
 
El Gobierno ultraderechista expone otra característica esencial, que pesa tanto en su identidad como su ideología: la torpeza como ejercicio de Gobierno. El reconocimiento por parte de Milei de que se propone destruir al Estado "desde adentro", "como un topo", lleva a pensar que el conjunto de arribistas y hombres y mujeres de negocios de los que se rodeó no son producto de alguna limitación social o psicológica de los hermanos gobernantes, sino que fueron seleccionados para un objetivo premeditado.
 
Las partidas sociales que no se ejecutan, las obras públicas próximas a concluirse que se abandonan, los recursos humanos valiosos a los que se expulsa, los alimentos que se vencen en depósitos, los obscenos negocios que se habilitan, las muertes por medicamentos que no se entregan y los programas científicos que se atascan en mails que quedan sin responder no obedecen sólo a que hay una tarotista que se toma su tiempo para entender de qué se trata o un abogado de un estudio privado con intenciones aviesas.
 
Mucho más que eso, hay una decisión política de desmantelar "el colectivismo" que representa la mera existencia del Estado, más allá de la función básica de seguridad y tribunales para arbitrar conflictos. No cabe elucubrar teorías conspirativas. Hay que escuchar a Milei. Este capítulo de individualismo enseñoreado, en el que el goce con el sufrimiento ajeno parece un componente indisociable, excede con creces a las figuras de los hermanos Milei.
 

 
Aquel violento y auspiciado panelista que atravesaba la pantalla televisiva tuvo capacidad para navegar y atizar una era. Cuando Milei gritaba en los estudios de América y sus videos volaban a la pantalla de los celulares, Agustín Laje y Nicolás Márquez emprendían una "batalla cultural" con bestsellers y concurridas conferencias, el periodismo tóxico calentaba el ambiente con pseudoinvestigaciones y canilla libre para la vulgaridad, y millones de familias sentían que "el Estado presente", "la década ganada" o "no vas a perder nada de lo que ya tenés" se habían transformado en consignas cristalizadas.
 
Los referentes políticos conocidos, aun con sus idas y vueltas y con la dosis de desconfianza que podían haber inspirado incluso entre sus votantes, no sólo se mostraban incapaces de concretar sus promesas, sino que parecían haber dejado de hablarle a un porcentaje importante de la población.
 
 
El entretenedor
  
El escritor Marcelo Figueras traduce el ascenso de Milei en estos términos: "Un tipo que lee el relajamiento de la idea del Estado-Nación en beneficio de las corporaciones y que entiende que cambió el sujeto político. Que los pibes y pibas vienen con una cabeza distinta, y que presentan prioridades distintas con respecto a otras generaciones".
 
El resquebrajamiento de ideas como el ascenso social a partir del trabajo, de alguna pertenencia a una comunidad transversal, fuera política o cultural, exacerba la apuesta individual por la salvación. Bajo ese prisma, el esfuerzo personalísimo "pese" y "contra" el Estado, el objetivo de "pegarla con un curro" o la mera apuesta por el juego online son ejes con los que Milei supo sintonizar, en la mirada de Figueras, entrevistador de Cristina en presentaciones del libro Sinceramente. Si rige la ley de la selva, que no haya privilegios para nadie, una categoría laxa en la que caben quienes reciben un subsidio, un plan social o un sueldo público.
 
El autor de Todos los demonios están aquí anota otra característica de Milei, que lo blinda hasta cierto punto de las consecuencias más dramáticas de las medidas de Gobierno. "Se concibe como quien tiene que entretener todo el tiempo y cambiar de personaje para estar en el centro de la escena".
 
Marcelo Leiras, director del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de San Andrés, apunta un elemento constitutivo del ascenso de Milei: "el odio a los pobres, muy extendido en todo Occidente, que se manifiesta en la puja política de manera desembozada y encontró en las redes sociales un terreno para dar aceptabilidad a esos argumentos".
 
"Cierto fastidio con la ineficacia de las políticas públicas alimentó la adhesión a políticas de la crueldad, en particular con aquellas medidas con las que cierta gente no se siente directamente beneficiada", puntualiza Leiras.
 
El docente de San Andrés resalta un factor decisivo para el liderazgo, que es la "capacidad de nombrar la política de una manera que parezca verosímil. Ello le otorga una ventaja intepretativa sobre el presente y un marco que a cierta parte de la población le parece aceptable, como la denuncia contra la casta y el Estado que no sirve".
 
 
La vía de La Libertad Avanza
  
La "batalla cultural" hizo blanco en ejes narrativos y prioridades de actores políticos preponderantes en las últimas décadas.
 
Vicente, de la Universidad de Mar del Plata, sitúa a La Libertad Avanza en la vía que nació con el fusionismo de las derechas en la década de 1960 y buscó consolidar un mínimo común denominador que agrupara a todas las vertientes: liberales, conservadoras, religiosas, nacionalistas, cosmopolitas, reaccionarias, etcétera. El factor de cohesión sería el derecho del individuo como medida universal, en oposición al colectivismo.
 
Inspirado en Murray Rothbard, el autor que le "cambió la vida", Milei extendió la lucha contra todo colectivismo y puso en el blanco al feminismo, las minorías culturales, el indigensimo y el movimiento de derechos humanos. Esas batallas son parte de la guerra contra el Estado y el "totalitarismo progresista", indica Vicente.
 
"Una disputa por los sentidos y un desafío a la convivencia social", "contra lo políticamente correcto que se rompió", grafica Shila Vilker, directora de la consultora Trespuntozero y docente de Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
 
Vilker se detiene en la vigencia de la "batalla cultural" de Milei. El desafío oficial a los derechos de las minorías lgbti, el aborto, parte de las luchas feministas y la alusión a los 30.000 desaparecidos; el señalamiento a instituciones como el INADI y "el nido de ratas" del Congreso encuentran "un terreno fértil" en un sector de la sociedad.
 
Ello no quiere decir que sean disputas saldadas ni mucho menos, ni que ese consenso relativo, en algún punto mayoritario, se extienda a un negacionismo puro y duro sobre los crímenes de lesa humanidad, al aval a conductas discriminatorias o a un desentendimiento estatal de la violencia de género, especifica la analista.
 
"El mandato de Milei, y él ha dicho que lo tiene claro, no es terminar con los derechos de las minorías, sino cuestiones económicas y de seguridad, y el resto de la batalla cultural es subsidiara de esos desafíos principales", dice Vilker. Coincide con Figueras en cuanto a la aptitud de Milei por dominar la escena y, en ese parámetro, ubica el combate de las sub-batallas contra el colectivismo.
 
 
Márgenes de la motosierra
  
La prédica de Milei contra "la casta", "los chorros de los políticos" y "los empobrecedores de siempre" encabeza el ajuste llevado a cabo durante su primer semestre en Casa Rosada, basado en la reducción de las jubilaciones, el congelamiento de la obra pública y la asfixia a las provincias.
 
La recesión disparada con motosierra y un sinfín de anclajes terraplanistas sobre el porcentaje de la inflación, la pobreza, el déficit y la deuda -otro factor constitutivo que habla del Presidente ultra y de la sociedad que le dio el liderazgo- no parece haber encontrado un final. El consenso de los economistas indica que, aun si se hubiera tocado un piso, la recuperación para una de las caídas más aceleradas que se registren será lenta.
 
¿En qué medida el deterioro de las condiciones materiales de la clase media y los más humildes, que votaron en un porcentaje muy significativo a Milei, podría marcar un pronto declive irreversible para el proyecto ultraderechista?
 
"La premisa no hay plata y la idea del ajuste es hipertransversal, incluso en un contexto en que las condiciones materiales ya se desmoronaron", describe Vilker. Mágister en Comunicación y Cultura, la consultora agrega que el liderazgo mesiánico y el miedo a las consecuencias de que no salga bien juegan un papel relevante a la hora del "aguante" al Presidente.
 
Vicente, que además es doctor en Ciencias Sociales por la UBA, entiende que se está "empezando a ver un desgajamiento en la popularidad de Milei" en segmentos que fueron cruciales para sostener su candidatura cuando parecía acechada. Los hombres jóvenes, pilar en el voto libertario, ven más degradado el mercado laboral y sus ámbitos de pertenencia.
 
El otro factor al que prestar atención -para este coautor de Está entre nosotros ¿De dónde sale y hasta dónde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir? (Siglo XXI, 2023)- es el del ingreso de las familias. Cuanto mayor espalda económica haya en el hogar para mitigar los efectos de la motosierra, mayores son las posibilidades de prolongar la adhesión ideológica y los diferentes capítulos de la "batalla cultural". 
 
En un contexto de privaciones aceleradas, Leiras todavía ve margen para que el Gobierno de los Milei "utilice el Estado para hacer blanco en sectores progresistas como modo de confirmar los prejuicios de mucha gente", aunque también ubica la existencia de frenos ya consolidados, que difícilmente serán amenazados, como la apertura social a la exhibición de los cuerpos y las relaciones entre personas del mismo sexo.
 
"La derecha radicalizada está montada en una insuficiencia real de los últimos gobiernos y ello la habilita para plantear soluciones inexistentes y a apuntar disparatadamente contra el socialismo y el keynesianismo", explica.
 
Leiras cita el antecedente de Menem entre 1989 y 1991, antes de que acertara un plan antiinflacionario como la convertibilidad. En ese lapso, el mandatario se desdijo por completo de sus promesas electorales, tuvo tres ministros de economía, recayó en varias espirales al alza de precios, despidió a miles de empleados públicos, puso a funcionarios oscuros a privatizar empresas, indultó a los represores y dio rienda suelta a la corrupción a gran escala que lo acompañaría en sus dos mandatos.
 
Con ese trasfondo, el ayudamemoria recurrente sobre la debacle final de Raúl Alfonsín le alcanzó para dominar el centro político y mantener niveles de popularidad aceptables.
 
 
Una oposición que actúe como oposición
 
En la mirada del investigador de San Andrés, el predominio de Milei o alguien de su sector podría mantenerse hasta tanto sus mayores adversarios "no demuestren que una política progresista puede resolver el problema de crecimiento que tiene la Argentina hace años, y asuman el compromiso con el orden de las cuentas públicas y la imposibilidad de vivir sin crédito y sin moneda".
 
La voz de Leiras encierra una crítica al sector peronista-progresista del que es cercano. "El juicio sobre los responsables el 210% de inflación con el que terminó el Gobierno del Frente de Todos ya está dado, no hay nada que esperar de ahí".
 
"Si la novedad que tiene para ofrecer el peronismo son personajes como Guillermo Moreno, con lo que representa por su paso en el INDEC y el retorno del a inflación tras los primeros años de Néstor Kirchner, evidencia una amnesia absoluta que lo lesiona como alternativa", agrega este sociólogo de la UBA y doctor por Notre Dame (EE.UU.).
 
En su mirada, sin la asunción de demandas que marcaron la histórica derrota de 2023 y "una estrategia muy amplia, a lo Lula (Da Silva) o lo (Joseph) Biden", la reversión de la hegemonía ultra se presenta improbable.
 
La amplitud, para Leiras, no es sinónimo de vaguedad o seguidismo de la agenda de los hermanos Milei, sino que debe hacer eje en "un argumento contraindividualista, y no dejar de consignar que estamos ante un Presidente que no sabe nada de economía, y que hace y dice locuras".
 
Vilker coincide en cuanto a la amplitud. El Lula que venció a Jair Bolsonaro por un margen ínfimo "fue un opositor duro, pero portó traje, dio señales de previsibilidad y no se recluyó en el primer PT", pese a que había salido de la cárcel y el arco político del centro a la derecha lo había dejado solo.
 
"Milei es un líder global de la alt right y genera estímulos permanentemente. El estímulo, cuando se repite, comienza a anestesiar", dice Vilker. "Un error crucial en política es creer que cualquier escena se puede eternizar", concluye.
 
Por Sebastián Lacunza
 
Fuente: eldiarioar.com
 

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15-06-2024 / 08:06
La idea de distribuir los alimentos a través del Ejército, que el Gobierno de Javier "el Loco" Milei tenía encanutados en galpones a la Fundación Conin, dirigida por el polémico ultra derechista Abel Albino, surgió luego de que el Ministerio de Capital Humano, que conduce la inepta Sandra Pettovello, fuera intimado por la justicia a entregar los alimentos que tenía almacenados en galpones ya que la mercadería estaba próxima a vencer.
 
Esto derivó en un hecho de corrupción que se conoció esta semana luego de una denuncia de la organización elegida por la ministra Pettovello para distribuir los productos almacenados. Luego de que el Ministerio de Capital Humano enviara 87 mil kilos de leche en polvo a la ciudad de Las Heras, en Mendoza, la fundación Conin denunció que parte de esos productos se pusieron a la venta. Su director ejecutivo acusó a asociaciones, pero también manifestó que hubo particulares que lo hicieron. Hay malestar en los movimientos sociales: "Nos pusieron trabas para controlarnos porque supuestamente así iban a controlar que nadie la vendiera. No nos la entregaron a nosotros y aún así les pasó", afirmaron.
 
La denuncia fue realizada este jueves en la Oficina Fiscal N° 6 de Mendoza bajo la carátula de defraudación en perjuicio de la administración pública. El director Diego Álvarez calificó de "sinvergüenzas" a quienes aprovecharon la necesidad para hacer un negocio y aclaró: "Son dos cosas distintas. En Marketplace había personas que ofrecían una o dos cajas de leche, particulares que las habían recibido. Pero después nos enteramos que corrían audios de que pedían 1000 pesos por caja de leche", sostuvo.
 
Sin dar nombres, detalló que hubo organizaciones civiles que de inmediato comenzaron con la venta a sus asociados, algo que también fue percibido por la policía. "Una familia que recibe dos cajas ha ido a un almacén y la ha canjeado porque no la necesitaba. Esto es distinto a publicar que se venden las cajas de leche en la asociación y este es el caso", diferenció.
 
"El miércoles llegaron los camiones de leche. Ese día se distribuyo el 80 por ciento. Ayer fue cuando advertimos y nos llegaron mensajes de que la estaban ofreciendo en Marketplace", dijo en diálogo con radio LV Diez. "Hay comedores y merenderos con los que trabajamos. Esto nos superó, entonces empezamos a recibir pedidos de otras asociaciones que no asistíamos. En estos dos días hemos distribuido en más de 180 comedores", agregó el directivo.
 
El miércoles llegó el cargamento con decenas de cajas enviadas por la cartera de la inepta Sandra Pettovello y, de acuerdo a Álvarez, el jueves se completó toda la entrega. Ahora, la investigación avanza sobre los sospechados de querer cobrar 3000 pesos por cada caja o 30.000 pesos por 12 unidades.
 
El objetivo del Gobierno anarco capitalista, según expresaron en reiteradas oportunidades sus funcionarios, es cortar con los "intermediarios" para que la ayuda social llegue directamente a quienes la necesitan y evitar los "curros". La venta de la leche en polvo destinada a comedores, en un contexto en el que alrededor de 10 millones de chicas y chicos en Argentina comen menos lácteos que en el 2023, es un paso en falso.
 
La Opinión Popular
 

15-06-2024 / 06:06
El ensañamiento con los detenidos durante el acto del miércoles en Congreso, unido a la acusación de terroristas, estableció un paralelismo con el lenguaje de las viejas dictaduras, sumado al sarcasmo revanchista de acusarlos de intentar un golpe de Estado.
 
Fue como si estuvieran burlándose por la estupidez de haberlos votado. Ahora pueden aplicar el proyecto neocolonial y antipopular sin necesidad de recurrir a los militares, como en otras épocas. Llegaron al gobierno votados por muchos de los que sufrirán sus políticas.
 
Todos los detenidos fueron capturados en las zonas del acto donde no había disturbios. Donde sí los hubo, no se produjo ninguna detención. A la actuación de los infiltrados que incendiaron un automóvil para crear un escenario de violencia, más la captura de 33 manifestantes pacíficos para acusarlos de terrorismo, se sumó la colaboración del fiscal Carlos Stornelli, que fue central en la persecución judicial contra disidentes durante el macrismo.
 
Fiel a sus antecedentes, Stornelli los acusó de 15 delitos y pidió prisión preventiva, por lo cual la mayoría de ellos fue alojada en cárceles fuera de la ciudad. La supuesta aparición de una granada de gas en poder de uno de los detenidos resultó grotesca en ese cuadro de infiltrados que tras incendiar un automóvil se unían a las filas de los represores, personas detenidas al voleo y acusadas de intentar un golpe de Estado, y diputados heridos en el rostro con gases de gran poder corrosivo.
 
Ningún efectivo se hubiera animado a agredir de esa forma a los legisladores si no tuviera una orden directa. La ministra Patricia Bullrich dio a entender que ella fue la que dio la orden, al justificarla después en una conferencia de prensa.
 
Este gobierno, que a través de su vicepresidenta ha justificado las dictaduras y la represión sangrienta, acusó de intentar un golpe de Estado a los manifestantes que estaban ejerciendo en forma pacífica su derecho a expresarse: "Una forma moderna de golpe de Estado que pasa por desgastar al gobierno", dijo desde una ignorancia berreta la ministra Bullrich. Cualquier disidente entra en esa definición propia de golpistas bananeros.
 
El objetivo es el mismo: desalentar con el miedo a que las personas se expresen con libertad. No hubo ningún atisbo de toma del Congreso, como mintieron con un desparpajo propio del autoritarismo. Ignorancia y salvajismo. Dos cualidades que han ido de la mano de los autoritarios en este país. Son brutos y violentos.
 
El desproporcionado despliegue policial fue amedrentador desde el principio y se convirtió en provocador cuando impidió la llegada al Congreso de las columnas de los gremios. A partir de ese momento fue imposible el acceso de otras columnas. En la cabeza de todos rondaba el empate en la inminente votación. El gobierno no podía arriesgarse a que una inmensa concentración en la plaza provocara el arrepentimiento de alguno de los votos que habían comprado con concesiones mínimas.
 

14-06-2024 / 10:06
La ministra de Seguridad, la macrista Patricia "Pato" Bullrich, acusa a los detenidos ilegales por la represión en el Congreso de "sedición", con el agravante de "terrorismo". La absurda estrategia tiene el apoyo del fiscal ultra macrista Carlos Stornelli. Ninguno de esos detenidos fue responsabilizado del incendio del auto, ejecutado por servicios de inteligencia oficialistas, ni de cualquier acción concreta. Hay una familia de vendedores de empanadas (abuelo, hija y nieta), otro de choripanes y una señora que filmaba los excesos policiales. Ahora son acusados de sedición y ataque al orden constitucional.
 
En concreto, el Gobierno anarco capitalista de Javier "el Loco" Milei dijo que frente al Parlamento hubo "terroristas" que querían un "golpe de Estado". El fiscal Stornelli se sumó a la opereta y pide prisión preventiva para decenas de personas que fueron cazadas al voleo lejos del Congreso, horas después de la feroz represión hacia aquellos que se manifestaban contra la Ley de Bases. El arco politico repudia las falsas imputaciones y calumnias de Bullrich y Manuel Adorni, así como el dictamen del fiscal Stornelli, que atacan a organizaciones, manifestantes y legisladores que fueron parte de la masiva movilización.
 
Quedaron a disposición de la jueza María Servini y el fiscal Stornelli, quien pidió prisión preventiva para todos/as y les imputó 15 delitos, entre ellos contra el orden constitucional. Como broche, amenazó con aplicar, oh causalidad, un agravante previsto en delitos que buscan "atemorizar a la población" (o sea, terrorismo).
 
El día pos votación la ministra Bullrich respaldó la comunicación oficial. Dijo que hubo un "golpe de Estado moderno". Lo definió como "el desgaste permanente para tratar de generar una situación para que el Estado pierda la capacidad de acción", su forma particular de entender la crítica popular a una ley promovida por una administración empobrecedora. ¿Un golpe de Estado con palos y piedras?

Son las típicas figuras -cuyas penas Bullrich quiere agravar- que se usan cuando la policía agarra gente al voleo como método disciplinador y marcar supuestos "violentos". Esta vez hubo 23 detenciones en el ámbito porteño y una decena que fueron a parar a la justicia federal. El juez de la Ciudad Pablo Casas se declaró incompetente y Servini/Stornelli se quedaron con todo. Ahí se pueden imputar delitos federales graves.

El accionar represivo a cargo de Bullrich es siempre proclive a la violencia de los uniformados. No es posible que una familia que vende chorizos fuera a tomar el Congreso para un golpe de Estado. Lo que se vio en todos los medios fue la violencia de la policía contra manifestantes indefensos, también los que incendiaron el coche, que tuvieron contacto con los uniformados, y es muy posible que sean de las fuerzas represivas. La "libertad" de reclamar y expresarse está ausente en este gobierno "libertario". 
Así Argentina va camino a una tiranía con fachada democrática que no alcanza a encubrir su rostro autoritario. 


La Opinión Popular



13-06-2024 / 08:06
Con modificaciones, la nefasta ley Bases, que pretende consolidar el coloniaje y la entrega de la Patria, se aprobó y ahora regresa a Diputados. En medio de la brutal represión a la multitud que protestaba en Plaza Congreso, como en los peores tiempos de la dictadura, donde hasta fueron atacados varios diputados con gas pimienta, el Senado aprobó en general la ley Bases. A pesar de los numerosos cambios aceptados por el Gobierno para conseguirlo, que obligan a que el proyecto vuelva a Diputados, tuvo que decidir Victoria Villarruel porque la votación terminó empatada.
 
Con el show de Patricia Bullrich, un montaje mediático y represivo para desalojar la plaza antes de que se vote, la ministra de Seguridad no solo instaló un desmesurado operativo policial sino que también montó falsas acusaciones contra la izquierda y el kirchnerismo con el objetivo de militarizar el centro porteño. Tuvo un gran apoyo de grandes corporaciones mediáticas porteñas a esta operación para intentar aprobar una ley a favor de los poderosos y en contra de los sectores populares.
 
El objetivo Bullrich era claro: desalojar las calles del centro porteño aledañas al Congreso Nacional, para que cuando se vote la Ley Bases -un paquetazo a favor del gran poder económico-, el territorio estuviera despejado. Un ataque en toda la línea contra el derecho a protestar y los que manifestaban su descontento contra una situación social muy grave y un plan económico para profundizar el ajuste.
 
En medio de amenazas, cambio de votos por cargos y represión a los manifestantes en las afueras del Congreso, el gobierno logró la aprobación en general de la ley Bases en el Senado, aunque con modificaciones en el RIGI, las privatizaciones y la continuidad de la moratoria previsional. La votación terminó 36 a 36 y la que desempató fue la vicepresidenta ¡ Villarruel, que justificó voto y se regocijó por la represión callejera.
 
A continuación, comenzó el tratamiento en particular del extenso articulado. Más allá de eso, los proyectos deberán volver a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo podrá insistir con su versión original. Javier "el Loco" Milei, mientras tanto, tenía que subirse al ARG 01 para participar del G7, pero decidió demorar la partida para poder viajar con la sesión resuelta.
 
El interbloque de Unión por la Patria (UxP) aportó 33 votos en contra. A ellos se sumaron los dos senadores de Santa Cruz: José María Carambia y Natalia Gadano y también el presidente de la UCR, Martín Lousteau. La santacruceña cometió un error al votar y apareció apoyando el proyecto. A viva voz pidió el cambio del sentido de su voto. Se lo concedieron.
 
En tanto, los 36 positivos se alcanzaron con los 7 de La Libertad Avanza, 6 del PRO, 12 de la UCR y 11 de distintos bloques provinciales. Como indica el reglamento, los senadores volvieron a votar y como la paridad se mantenía, llegó el turno de Villarruel que desempató en favor del gobierno anarco capitalista. Con una sonrisa de oreja a oreja lo hizo como si se tratara de una revancha luego que fuera corrida de gran parte de las negociaciones por la Casa Rosada. Después de la represión, en un tuit ridículo, el gobierno libertario habló de "grupos terroristas" y denunció las protestas como un insólito "golpe de Estado" solo con piedras y palos.
 
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12-06-2024 / 09:06
A la senadora neuquina Lucila Crexell su mandato le concluye el 09/12/2025 y ella está buscando hace tiempo un cargo público para cuando tenga que dejar la Cámara Alta. Olfateó la oportunidad de canjear sus críticas a la Ley Ómnibus por voto positivo. París era una fiesta, escribió alguna vez Ernest Hemingway. Crexell quiere saber si es cierto. La mesa estaba servida hace tiempo pero no había quien pagara la fiesta. Entonces, Javier Milei decidió hacerse cargo de la cuenta. Algunos dicen que pagó con una Banelco. En el Senado la palabra Banelco suena feo, siempre.
 
El problema es que todo fue muy grosero, por Santiago Caputo, por Guillermo Francos... tan chabacano resultó que el gobernador neuquino Rolo Figueroa tuvo que afirmar que él no había dado ninguna autorización al respecto. Crexell entró en crisis, y comenzó (tardíamente) a articular una explicación que, básicamente, no es verificable, y no le creen sus colegas del Senado de la Nación, donde ella sumó ahora críticas y hasta le han quitado el crédito.
 
A la senadora nacional por Neuquén / Juntos por el Cambio le cabría una denuncia por el delito de dádivas, fundamentada en su apoyo a Ley Bases a cambio de la embajada argentina ante la Unesco (en París, Francia), con un sueldo mensual de 15.000 dólares, una recompensa por su voto.
 
En la víspera del tratamiento en el Senado de la Ley Bases y el Paquete Fiscal, las negociaciones se empantanaron para la Casa Rosada. El Gobierno confiaba contar con 37 o 38 senadores garantizados para el quórum, y luego para la votación en general, pero los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano denunciaron a través de un video que el oficialismo desconoció a último momento los acuerdos a los que habían llegado para firmar el dictamen, y sorpresivamente llamaron a no bajar al recinto.
 
El mensaje descolocó al jefe de Gabinete, Francos, que se enteró por la prensa que estaba a punto de perder dos votos clave. Sin embargo, La Libertad Avanza podrá sesionar igual este miércoles, porque el radical Martín Lousteau, que estaba en duda, confirmó luego de reunirse con Victoria Villarruel que se sentará en su banca. "Mañana voy a estar sesionando porque debemos discutir leyes que son muy importantes para el futuro de los argentinos", se justificó. Más allá del quórum, el resultado final sigue abierto. La moneda está en el aire: Milei podría finalmente festejar este miércoles un día de gloria en el Congreso o sumar una nueva frustración política.
 
El poroteo marca que para la votación en general habría 33 votos en contra --de Unión por la Patria-- y los 36 a favor que habría logrado juntar el oficialismo. En duda estaban los dos senadores de Santa Cruz, que con el video de este martes están más cerca de ser negativos, y el de Lousteau, que firmó un dictamen propio.
 
Si ellos tres votan por la negativa desempatarían (según la hora que se vote) Victoria Villarruel o el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala (cuyo voto valdría doble). Sucede que, después de las 22.30, Milei estará viajando para una nueva gira fuera del país y Villarruel tendrá que hacerse cargo del Poder Ejecutivo.
 
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