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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 02-06-2024 / 10:06
NO PIENSAN GESTIONAR, SÓLO DESTRUIR

¿Quién gobierna?: La Argentina comienza a derrumbarse mientras Milei pasea demasiado tiempo por el extranjero con la plata nuestra

¿Quién gobierna?: La Argentina comienza a derrumbarse mientras Milei pasea demasiado tiempo por el extranjero con la plata nuestra
¿Quién gobierna? ¿Alguien se encarga, en la Casa Rosada, de la gestión cotidiana de la inmensa maquinaria del Estado? Todo indica que no. El presidente pasa demasiado tiempo afuera del país y demasiado tiempo en las redes sociales. No tiene, casi nunca, agenda oficial. No suele hablar con sus funcionarios, exceptuando a la hermana y a Pettovello. Cuando está en el país visita poco la sede del gobierno y prefiere quedarse en la quinta de Olivos.
La inútil e inhumana Sandra Pettovello está aterrada. No quiere ir presa. La investigación de Ari Lijalad para El Destape que dio con cinco millones de toneladas de alimentos inmovilizados en depósitos del ministerio de Capital Humano inició una sucesión de escándalos dentro de la cartera que la involucran directamente, incluyendo delitos graves como incumplimiento de deberes, malversación de fondos públicos y amenazas, en el marco de un conflicto a cielo abierto del gobierno de los hermanos Milei con Comodoro Py.
 
De acuerdo al relato coincidente de un testigo en Buenos Aires y otro en California, durante el viaje que hizo esta semana el presidente Javier "Embajador Internacional de la Luz" Milei tuvo que interrumpir varias veces sus actividades para contener a la funcionaria, que volvió a amenazar con la renuncia, como ya había hecho otras veces. El respaldo también fue público, a través de sus redes sociales, de manera efusiva, reiterada y en horarios intempestivos de la madrugada en San Francisco, para mayor tranquilidad.
 
En el gobierno insisten: son inseparables. La relación comenzó siendo terapéutica, hace más de quince años. Ella es una de las pocas personas, junto con su hermana Karina, que pueden calmar a Milei en sus momentos más delicados. Por eso, sin otro pergamino, recibió la responsabilidad de gestionar cinco ministerios, que claramente excede sus escasas capacidades y aptitudes. La dependencia entre los dos ahora es mutua, pero ambos eslabones siguen siendo inestables. Así de frágil todo.
 
Milei aterrizará en la Argentina esta noche después de haber pasado toda la semana afuera. Las horas que sigan a su arribo serán cruciales para el futuro de Pettovello. La salida del exsecretario de Niñez, Adolescencia y Familia, Pablo De La Torre, no funcionó como un cortafuegos sino que potenció el conflicto, revelando una trama de acusaciones cruzadas, sobresueldos y contratos truchos financiados con fondos de la Organización de Estados Iberoamericanos destinados a la compra de alimentos.
 
En un primer momento la ministra intentó clausurar el escándalo usando a De La Torre como chivo expiatorio, pero se topó con los límites que impone la realidad. Las denuncias de corrupción la comprometen también a ella y la decisión política de no repartir comida fue expresada en reiteradas ocasiones por las principales figuras del gobierno, comenzando por Milei. Las reglas de la política son claras en casos como este. Javier y Karina asumen el riesgo de sostenerla, por ahora.
 
Además de cumplir el mandato judicial de repartir los cinco millones de kilos de alimentos que existen en los depósitos, el gobierno tendrá, ahora, la tarea de montar nuevamente el complejo operativo que se requiere para comprar y repartir comida de forma cotidiana en un país en el que más de diez millones de personas dependen de algún tipo de ayuda para tener dos platos por día sobre la mesa. ¿Tiene, esta administración, la capacidad de llevar adelante esa tarea, que no es optativa?
 
Ya que estamos en tema: ¿Quién gobierna? ¿Alguien se encarga, en la Casa Rosada, de la gestión cotidiana de la inmensa maquinaria del Estado? Todo indica que no. El presidente pasa demasiado tiempo afuera del país y demasiado tiempo en las redes sociales. No tiene, casi nunca, agenda oficial. No suele hablar con sus funcionarios, exceptuando a la hermana y a Pettovello. Cuando está en el país visita poco la sede del gobierno y prefiere quedarse en la quinta de Olivos.
 

 
Según informó esta semana el periodista Sebastián Iñurrieta, en seis meses desde que asumió Milei solamente registró doce audiencias, la décima parte que Mauricio Macri o Alberto Fernández a esta altura de sus mandatos. Hay, seguramente, algo de subregistro de sus reuniones (que también es problemático, por no decir ilegal, y tiene como antecedente inmediato su estadía en el Hotel Libertador) pero el dato da cuenta del desapego con las responsabilidades que trae consigo el cargo.
 
Tampoco es Karina Milei quien se encarga de hacer andar el país cada día. Permanece en el exterior tanto tiempo como su hermano, del que no se separa nunca, y en la Argentina está abocada exclusivamente al armado político de un partido propio. Encuentra obstáculos y fuego amigo. La crisis en Capital Humano tuvo como coda la ruptura con Joaquín De La Torre, hermano del funcionario defenestrado, exintendente de San Miguel y armador libertario en conurbano norte.
 
Algunos gobernadores tienen la esperanza de que, a partir de ahora, sea Guillermo Francos el responsable de la gestión, pero hasta el momento se trata solamente de eso, una esperanza. En sus primeras horas como jefe de Gabinete se encuentra dedicado exclusivamente a conseguir que se apruebe una versión aceptable de la ley de bases. A pesar de haber inaugurado su tarea con un dictámen firmado, las disidencias pronostican un tratamiento tumultuoso en el recinto.
 
El modus operandi es el mismo que fracasó en el verano. A diferencia de Nicolás Posse, que prefería postergar cada paso hasta no tener garantizados los votos y apostaba, incluso, a ganar por cansancio, Francos elige una permanente fuga hacia adelante. Acuerdos parciales, promesas dudosas, negociaciones a libro abierto, compromisos vaporosos. Todo vale. Terminemos el día con una buena noticia y mañana vemos.  El riesgo es que todo se termine cayendo, como ya sucedió.
 
Habrá que ver hasta dónde puede llegar su tarea de componedor político antes que los hermanos vuelvan a ponerle límites. En qué momento chocará el pragmatismo del jefe de Gabinete con la cruzada ideológica del presidente. Hay quienes fantasean con que Milei se dedique a viajar por el mundo como referente de la ultraderecha global y le deje las llaves a Francos. Así, creen, el gobierno podría conjugar amabilidad con el establishment y gobernabilidad. Difícil.
 
Quien atiende cada vez más asuntos de gestión y se mueve por Casa Rosada como la persona a cargo es Santiago Caputo. Su rol inicial de consejero en asuntos de comunicación estratégica se fue ampliando y ahora asume responsabilidades de gestión en distintas áreas y comisariado político. Fue el gran ganador de la salida de Posse porque quedó a cargo del sistema de inteligencia, que sigue engrosando su presupuesto, a contramano con la austeridad aplicada en otras áreas.
 
En ausencia de los hermanos Milei utiliza un broche con el símbolo de "la mano del rey", tomado de la serie de televisión Game of Thrones. De acuerdo a esa fantasía, su portador tiene autoridad real cuando el monarca no se encuentra en el palacio. Caputo es el intelectual orgánico que pavimenta la deriva autoritaria de Javier Milei. Sus opiniones, vertidas a través de cuentas anónimas en X que usa y descarta periódicamente, corren el límite de lo aceptable por el sistema, con poca resistencia.
 
No puede esperarse de él una gestión de los grises engranajes de la burocracia, pues considera que su reino es el de los grandes asuntos y desprecia el Estado, al que propone destruir. En su credo, compartido con el presidente, cuando algo no funciona no nace la necesidad de arreglarlo sino una oportunidad para venderlo, fundirlo, vaciarlo, eliminarlo o una combinación de dos o más de esas opciones. "No hay nada que gestionar. Sólo desarmar", tuiteó el viernes por la noche.
 
Esa combinación de desinterés e incapacidad para afrontar las responsabilidad que trae consigo el gobierno ya comienza a exhibir sus consecuencias gravosas para el país y sus habitantes. La crisis auto infringida en el sistema energético que estalló esta semana es el ejemplo perfecto. Una sucesión de decisiones estúpidas llevaron a la interrupción de la industria en todo el país por más de un día completo para evitar que los cortes afecten el tendido domiciliario.
 
El día del último paro nacional, el 9 de mayo, varios canales de televisión transmitieron toda la jornada con un contador en pantalla que iba diciendo cuánto dinero le costaba supuestamente al país la medida de fuerza. Esta vez se olvidaron de calcular las pérdidas que causó la falta de gas. Las empresas del sector advierten que habrá más cortes durante el invierno. Mientras tanto las facturas llegan a hogares y empresas con cifras que a veces multiplican por diez la del mes anterior.
 
Es un desguace planificado. El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, advierte que en la obra comenzada durante el gobierno anterior y suspendida desde el 10 de diciembre hay invertidos más de 6 mil millones de dólares del fisco, que van a perderse si esas iniciativas se dejan abandonadas durante cuatro años. Eso sin contar los problemas que cause la falta de mantenimiento sobre toda la infraestructura del país.
 
El paso del tiempo es implacable. Abandonado al descuido, todo comienza a caerse a pedazos. En el norte de Santa Cruz, cerca de la localidad de Cañadón Seco, apareció recientemente un socavón debajo del trazado de la Ruta 3. El intendente Jorge Soloaga denuncia que Vialidad Nacional solamente rellenó el hueco pero no se hicieron tareas estructurales de reparación. "Hicieron un simple amontonamiento de tierra", advierte Soloaga, "falsa tranquilidad para hoy y tragedia para mañana".
 
Si la ruta 3 se interrumpiera por un derrumbe, dos provincias argentinas quedarían aisladas por tierra del resto del continente. Quienes viven en Río Gallegos, o en Tierra del Fuego saben que cada vez que una protesta interrumpe el tránsito pueden pasar días o semanas sin encontrar frutas o verduras frescas en las góndolas. Además, por allí pasa el tendido de fibra óptica que brinda conectividad a toda la Patagonia argentina. El escenario es potencialmente catastrófico.
 
El abandono no es cuestión exclusiva de los parajes lejanos al centro del país. En plena ciudad de Buenos Aires colapsó esta semana por falta de mantenimiento la terapia intensiva del Hospital Durand. Los pacientes tuvieron que ser trasladados a un área de menor complejidad. Las autoridades locales adoptaron rápidamente y con gusto la filosofía de abandono de la ciudadanía propuesta por Milei, como puede apreciarse rápidamente en cualquier paseo por las calles.
 
Hablando de salud: mientras las grandes prepagas acordaron con el gobierno y podrán retomar sus aumentos desde julio y devolver en cuotas lo que ya cobraron de más, las pequeñas empezaron a quebrar por tener mayores costos y menos clientes. Es el caso de Servin Vida, una de las 600 empresas inscriptas en la Superintendencia de Servicios de Salud para brindar esta clase de cobertura, y que tenía 2800 afiliados, en su mayoría adultos mayores y personas con discapacidad.
 
En otro momento, el Estado se hubiera hecho cargo de transferir esa cartera a otra compañía para garantizar que todos ellos siguieran recibiendo el servicio por el que pagaron durante buena parte de su vida. El problema es que el DNU 70/23, en plena vigencia, establece que "en caso de quiebra, cierre o cesación de actividades de una empresa de medicina prepaga la autoridad de aplicación no transferirá la cobertura de salud de sus afiliados a otros prestadores". ¿La gente hará algo para no morirse?
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 10:02
El ministro de Economía, el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, salió este domingo a interpelar públicamente al empresariado por la falta de respaldo explícito a la reforma laboral retrograda y esclavista impulsada por el Gobierno anarco capitalista. A través de un mensaje directo en redes sociales, el funcionario expresó su "asombro" ante lo que consideró una reacción tibia -o directamente nula- de las cámaras empresarias frente a los beneficios fiscales incluidos en el proyecto.
 
El reclamo de Caputo se produjo en un momento de alta tensión política y sindical, con la Confederación General del Trabajo convocando a un paro en rechazo al proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado y aguarda su tratamiento en la Cámara de Diputados. En ese contexto, el ministro buscó correr el foco del conflicto y presionar al sector privado para que se pronuncie en favor de una reforma que el Ejecutivo presenta como anti trabajadores.
 
El eje del planteo oficial es el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), dos herramientas que apuntan a reducir significativamente el costo laboral. La reforma permitiría bajar las contribuciones patronales por cada nuevo trabajador desde el 27 actual al 15 por ciento durante un período de 48 meses. En términos más amplios, la cuña laboral promedio se reduciría del 44 al 32 por ciento del salario bruto.
 
Pese a estos números, Caputo se mostró molesto por la falta de entusiasmo empresario. "Les bajamos un 85 por ciento las cargas patronales para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. ¡No salgo de mi asombro!", escribió en la red social X.
 
Sin embargo, el silencio por parte del empresariado expone una incomodidad que el Gobierno subestima. Voces del sector privado reconocen que la baja de cargas es un incentivo relevante, pero advierten que persisten dudas sobre la implementación del nuevo esquema, la estabilidad macroeconómica y la falta de políticas complementarias para reactivar la producción y el crédito. En sectores industriales, incluso, señalan que la reducción de costos laborales no alcanza si no hay demanda ni financiamiento.
 
Mientras el Gobierno ultra derechista exhibe el recorte de cargas patronales como una concesión histórica al empresariado, las principales cámaras evitan celebrarlo abiertamente, atrapadas entre el conflicto sindical, la incertidumbre económica y un modelo laboral que todavía genera más interrogantes que certezas.
 
Muchos empresarios están sensibilizados por los juicios laborales, pero hay que tener cuidado con la degradación de los derechos de los trabajadores, afecta la masa salarial, reduce el poder adquisitivo y por lo tanto achica aún más el mercado interno, con lo que a las Pymes les pega de lleno.
 
Los empresarios ni fu ni fa con la medida. En tanto, la CGT resolvió realizar un paro nacional para este jueves o el día en que se trate el proyecto oficial que destruye los derechos laborales de los trabajadores. El Gobierno libertario quiere que la Cámara de Diputados lo transforme urgente en ley, aunque si le hacen cambios volvería al Senado. La masividad de la medida está asegurada porque ya se sumaron los decisivos gremios del transporte.
 
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