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Nacionales - 01-06-2024 / 10:06
PUTREFACCIÓN LIBERTARIA: PETTOVELLO FIRMÓ EL CONVENIO DE LOS SOBRESUELDOS Y LA JUSTICIA FEDERAL LE ABRE UNA CAUSA

Milei no quiere echar a la inútil Pettovello pero temen que renuncie desbordada por la corrupción de los sobresueldos

Milei no quiere echar a la inútil Pettovello pero temen que renuncie desbordada por la corrupción de los sobresueldos
Pettovello tuvo otra crisis de llanto y volvió a amagar con renunciar al ministerio de Capital Humano tras el escándalo de los sobresueldos que derivó en la salida de Pablo de la Torre. Milei no la quiere echar ni mucho menos, pero en el Gobierno temen que la propia Pettovello decida abandonar el gobierno. No es la primera crisis de llanto que tiene la ministra, pero ahora la preocupa el avance de la causa judicial que ella mismo inició por el pago de sobresueldos.
La inhumana e inútil Sandra Pettovello firmó el convenio de la secretaría de Niñez y Familia con un opaco organismo internacional que se utilizó para instrumentar un sistema de pago de sobresueldos a funcionarios libertarios, que llevó a la propia ministra de Capital Humano a echar y denunciar a su secretario Pablo de la Torre, cuando el caso trascendió públicamente. Calificado, en medio de la debacle, de "chivo expiatorio". Uno de los convenios firmados por la ministra con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) por el que se le transfiere 6.772 millones de pesos de fondos públicos como parte de un "convenio marco de colaboración" con la secretaría de Niñez. El convenio fue firmado digitalmente por "Sandra Viviana Pettovello".

Por este escándalo, Pettovello no sólo desplazó a De la Torre sino que le abrió una causa en el fuero federal, que la sorteará el lunes. Será un momento incómodo para la ministra ya que en la justicia analizan incluirla en la carátula. Más allá que los haya denunciado, ella firmó los convenios. Por una responsabilidad funcional similar, incluso sin haber firmado, Cristina Kirchner fue condenada en la causa de la obra pública de Santa Cruz. Pero por más que Pettovello le eche la culpa a "la banda de San Miguel", puede ser considerada como responsable para la Justicia no sólo porque puso su firma en los convenios sino porque a quienes acusa dependían de su autoridad. El amateurismo de la inexperiencia. 

Pettovello tuvo otra crisis de llanto y volvió a amagar con renunciar al ministerio de Capital Humano tras el escándalo de los sobresueldos que derivó en la salida de Pablo de la Torre. Javier "el Loco" Milei no la quiere echar ni mucho menos, pero en el Gobierno temen que la propia Pettovello decida abandonar el gobierno. No es la primera crisis de llanto que tiene la ministra, pero ahora la preocupa el avance de la causa judicial que ella mismo inició por el pago de sobresueldos.

Desde la salida de De la Torre, Milei compartió decenas de tuits y me gusta para bancar a Pettovello. "¿Quieren saber por qué la operan a la Ministra Pettovello con tanta furia? Aquí la respuesta. Está sacando a la luz lo peor de la corrupción política: robarle el alimento a los segmentos vulnerables del país. Están desesperados y dispuestos a lo que sea con tal de frenarla. VLLC", deliró en tuit Milei en la noche del viernes, en un espectáculo grotesco de internismo, de incompetencia y eventualmente de corrupción.

Además, denuncian que la custodia de Pettovello secuestró a un funcionario de De la Torre y lo amenazó con una pistola en la cabeza para que declarara contra el echado secretario de Niñez. Se trata de Federico Fernández, director administrativo del ex secretario de Niñez y Familia que fue despedido y denunciado por Pettovello ante la Oficina Anticorrupción por retener alimentos y armar un circuito de corrupción con ñoquis para repartirse sobresueldos.


El Psiquiátrico Milei tiene una consideración especial hacia Pettovello. En su despacho la única foto que tiene es de cuando le toma juramento a la ministra de Capital Humano, que suele dormir en Olivos casi todas las semanas. "Antes de que se vaya Sandra, se va Javier", repiten en la Rosada para defender a la ministra. Otros libertarios recuerdan con cinismo que Nicolás Posse era el mejor amigo que tenía Milei en la política y eso no lo salvó de ser el jefe de gabinete con menos días en el cargo en la historia.

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CAPITAL INHUMANO
 
Las intrigas acechan a Pettovello, que busca sobrevivir en un ministerio cruzado por la polémica
 
La ministra de Capital Humano no solo acusa al saliente Pablo de la Torre de haber contratado a empleados de su secretaría de forma irregular. También sospecha que detrás del exfuncionario se tejía una conspiración para eyectarla de su cartera. Pese a contar con el apoyo incondicional de Milei, los constantes conflictos internos no dejan de ponerla en jaque.
 
Las desventuras de Sandra Pettovello al frente del Ministerio de Capital Humano parecen estar llegando a su punto más álgido. Tras casi seis meses de gestión libertaria y más de 30 funcionarios desplazados solo en su cartera, la reciente decisión de echar a Pablo de la Torre de su cargo al frente de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, en medio de acusaciones por supuesto "mal desempeño" que derivaron en una denuncia ante la Oficina Anticorrupción, agitó todavía más las aguas al interior del ministerio más voluminoso y conflictivo del gabinete de Javier Milei.
 
Rodeada de un hermetismo particular, Pettovello no concede entrevistas hace tres meses y quienes la frecuentan aseguran que está "concentrada en su labor cotidiana". Se sabe una de las funcionarias con más poder del Gobierno y confía en que su lugar nunca estará puesto en cuestión por Milei, que la considera una de sus amigas y "la mejor ministra en el área social sin lugar a dudas desde el regreso de la democracia", según la definió este viernes en su cuenta de X. Un respaldo presidencial que se hace sentir mucho más sobre todo después de que se disipara un factor que no dejaba de ponerla en jaque: el constante acecho del exjefe de gabinete Nicolás Posse, hasta esta semana, su principal adversario puertas adentro del oficialismo.
 
Sin embargo, son numerosas las voces internas que resaltan la "falta de tacto" de Pettovello y su notoria "improvisación" en muchos de los temas con los que debe lidiar cotidianamente. Esos cuestionamientos, que circulan de forma fluida por los pasillos del poder, llegaron hasta los oidos de la ministra, que ató cabos y desembocó en una conclusión inquietante: todo era parte de una conspiración con el fin de eyectarla de su lugar al frente de Capital Humano. Y que quien estaba detrás de ese plan era ni más ni menos que el hermano de su por entonces secretario: el exintendente de San Miguel, Joaquín de la Torre. Sus sospechas recayeron principalmente sobre una funcionaria: Ana Belén Marmora. La ahora exsubsecretaria de Políticas Familiares era apuntada por Pettovello como una de las responsables de filtrar información a la prensa en contra suyo.
 
"Laburaba para que Joaquín ocupara el lugar de Sandra", deslizó a elDiarioAR una fuente al tanto de los entretelones de la cartera dedicada a la política social, confirmando las presunciones de la propia ministra. La incorporación del dirigente bonaerense, con pasado en el PRO y en el massismo, a las filas de La Libertad Avanza se formalizó hace relativamente poco tiempo. Sin embargo, el affaire en el que se ve envuelto su hermano habría puesto en cuestión esa afiliación y su ruptura con el espacio oficialista estaría al caer. Apenas diez días atrás, De la Torre visitó a Milei en su despacho de la Casa Rosada acompañado por Carlos Curestis y Florencia Arietto, con quienes todavía conforma un bloque libertario en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires. De ese encuentro también formó parte el referente provincial Sebastián Pareja.
 
En un principio, la opinión pública pensó que el desplazamiento de Pablo De la Torre se debía únicamente a la polémica alrededor de la falta de entrega de alimentos. Pero con el correr de las horas trascendió el verdadero motivo. Según pudo saber elDiarioAR, De la Torre fue el responsable de refrendar un convenio entre la cartera que conduce Pettovello y la Organización de Estados Iberoamericana (OEI) para, a través de esa institución y no del Estado, contratar a funcionarios de manera temporal. La revalidación de ese mecanismo estuvo a cargo del ahora exsecretario, quien a fines de abril selló con la OEI un desembolso de $645 millones, que se sumaron a los $395 millones que ya habían sido girados en enero, según la información publicada por Federico González del Solar en el diario La Nación.
 
La cantidad de puestos que son ocupados en Capital Humano por funcionarios que carecen de una designación formal en el Boletín Oficial es otro de los problemas que, desde el minuto cero, complica el día a día de Pettovello. Según argumenta el Gobierno, algunos de los nombres de "caídos" que trascendieron a la prensa en los últimos meses en realidad nunca habían sido confirmados en sus cargos. De hecho, a eso se aferran en el entorno de De la Torre para contrarrestar las acusaciones sobre supuesto desmanejo de contratos y sobresueldos: reconocen que recurrían a la OEI, en una maniobra válida y legal, debido a la falta de celeridad para normalizar la situación laboral de varios de los integrantes de los equipos de trabajo.
 
Es que, más allá de que el Estado no incurra en un delito al contratar a un tercero a través de un "convenio marco de colaboración", como es el caso del firmado con la OEI, la sospecha que recae sobre De la Torre es otra: que a través de esa herramienta haya beneficiado con contratos a personas que incluso no forman parte del Ministerio de Capital Humano y que se desempeñarían, por ejemplo, como asesores de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados. Un espíritu muy alejado del original, que planteaba emplear a profesionales externos para proyectos puntuales en áreas como trabajo, educación o cultura.
 
Fueron esas dudas acerca de la existencia de "ñoquis" amparados bajo la estructura de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, las que se sumaron a la inoperancia de De la Torre a la hora de notificar las fechas de vencimiento de los productos almacenados, muchos próximos a la fecha límite. Un complejo combo que motivó a Pettovello a presentarse ante la OA para solicitar que se investigue el accionar del que, hasta esta semana, fuera uno de los principales funcionarios de su cartera. Nada le garantiza, sin embargo, un porvenir tranquilo: la firma de la ministra favorita de Milei aparece estampada en cada uno de los convenios realizados con la OEI. Esta historia recién comienza.
 
Fuente: eldiarioar.com
 

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05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
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