La Opinión Popular
                  07:21  |  Viernes 03 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 15-05-2024 / 07:05
EL PRESIDENTE SE ABRAZA A LA RECESIÓN PERMANENTE COMO ÚNICA POLÍTICA ANTI-INFLACIÓN

Cosa de locos: Milei festejó la inflación de abril que fue de 8,8%, 289,4% en el año y respaldó al ministro Caputo

Cosa de locos: Milei festejó la inflación de abril que fue de 8,8%,  289,4% en el año y respaldó al ministro Caputo
El peor festejo. Javier “el Loco” Milei lo hace con su primer índice de inflación de un dígito: 8,8%. Todavía por encima del 8,3% que demolió a Sergio Massa en octubre, acumula casi 100% desde que asumió y 289,4% en el año. El impacto resulta aún peor si se considera que para lograrlo el Gobierno libertario hundió los ingresos populares y forzó una caída de la actividad de niveles históricos. Milei, como Presidente, es un desastre.
El peor festejo. Javier "el Loco" Milei lo hace con su primer índice de inflación de un dígito: 8,8%. Todavía por encima del 8,3% que demolió a Sergio Massa en octubre, acumula casi 100% desde que asumió y 289,4% en el año. El impacto resulta aún peor si se considera que para lograrlo el Gobierno libertario hundió los ingresos populares y forzó una caída de la actividad de niveles históricos. Milei, como Presidente, es un desastre. 

Milei festeja el dato de inflación de abril como si fuese un gol y se abraza al endeudador serial Luis "Toto" Caputo con la esperanza de que consiga más dólares con deuda externa. La farsa de la desaceleración de precios que siguen al alza a ritmos históricos licuando a su paso salarios, jubilaciones e ingresos populares. En medio de una brutal recesión, con el dólar planchado, recortes de subsidios en puerta y mega endeudamiento. Y tres millones de nuevos pobres.

Con el IPC en un dígito pero el salario perdiendo y dólar y tarifas pisadas, la actividad se desplomó a dos dígitos altos y es la razón de la desaceleración. Eso fue un efecto buscado por el Gobierno anarco capitalista, que decidió planchar el Salario Mínimo, ajustar las jubilaciones y sueldos estatales y, a la vez, liberar todos los precios de la economía juntos.  
 
La venta de gaseosas cayó 30 por ciento, la de cerveza 40, electro un 50, aceites bajó un 54 por ciento, carne casi 20 puntos y pescado un 45. Dato de color: la malaria es tal que el tercer producto más vendido en el Hot Sale de Mercado Libre que arrancó el lunes fue el jabón para lavar la ropa.
 
Este 8,8% de abril apenas implicó volver a los niveles de octubre del año pasado (8,3%), y representa casi el doble el promedio de inflación mensual que existe desde diciembre de 2016 (4,8%), cuando se inició el nuevo relevamiento de IPC. El propio Milei que criticaba el "robo" del impuesto inflacionario ahora festeja la "licuadora" sobre salarios, jubilaciones y partidas sociales y celebra el superávit fiscal apoyado en un ajuste brutal.
 
La mentada "desaceleración" desde niveles estratosféricos tiene un componente de "inflación reprimida" mal que le pese a Milei. El dólar planchado y la suspensión transitoria de algunas subas de tarifas previstas buscaron llegar a este número de una cifra en abril para tener "algo" que mostrar. Milei y Caputo buscan tapar que entre los principales factores del dato hay otro más grave, la fuerte desaceleración de la industria, la construcción y el consumo a causa de los ingresos deprimidos.
 
No hay mucho para festejar. Primero, es todavía una inflación muy alta. Por ejemplo, a lo largo de todo el gobierno de Alberto Fernández, solo se superó ese número en agosto, septiembre y noviembre del año pasado. Nunca en el gobierno de Mauricio Macri y mucho menos en el de Cristina donde jamás se verificó un valor semejante. En fin, falta muchísimo para poder hablar de baja inflación.
 
La Opinión Popular
 

EL PRESIDENTE SE ABRAZA A LA RECESIÓN PERMANENTE COMO ÚNICA POLÍTICA ANTI-INFLACIÓN
 
Lo que los números fríos y Milei no dicen
 
La imagen, el contraste, es de impacto y grafica casi a la perfección el modelo de Javier Milei y lo que posiblemente ocurrirá hacia adelante: al mediodía de ayer, casi en el mismo instante, mientras el Presidente inauguraba el busto de Carlos Menem en la Casa Rosada -el período democrático con mayor impacto negativo sobre la industria, desempleo de dígitos y, a la vez, el  proceso de mayor desinflación con la ficción del 1 a 1- un grupo muy importante de pymes le rogaban de manera desesperada al senador de UP, José Mayans, soluciones ante la intransigencia del gobierno de corregir el RIGI y ocuparse de una recesión impiadosa con todo el arco empresario.
 
Una crisis que se está llevando puestos el nivel de actividad, el empleo y que en breve redundará en cierre de empresas. Un rato después de eso, por la tarde, el INDEC dio a conocer el número de inflación y el Gobierno celebró una cifra que se explica, sobre todo, por el desplome en la economía.
 
El organismo oficial reportó un 8,8 por ciento en abril, baja considerable en relación al 11 por ciento del mes y muy cerca del 8,3 octubre del 2023, cuando a decir verdad la curva ya tenía tendencia ascendente y no descendente.
 
Ese 8,8, que lógicamente el Gobierno pondera -es la primera vez que toca un dígito y la tedencia es a la baja-, es aún una inflación récord para lo que va de su gestión pero, sobre todo, para los niveles de contracción económica actuales: si se toman los últimos 4 meses, la inflación toca los 65 puntos, y llega al 100 por ciento si se incluye diciembre, con un IPC del 25 por ciento tras la devaluación que generó Milei. En los últimos 12 meses, la inflación acumuló 289,4 por ciento, muy por encima de la gestión de Alberto Fernández.
 
Hasta ahí los números fríos, que el Gobierno interpreta como producto de su plan económico y, sobre todo, del ajuste fiscal. Pero como la inflación no opera en el vacío, la explicación de la moderación de precios requiere contexto y análisis serio de los modos para alcanzarla.
 
El eje más fuerte para entender lo que pasa es que mientras el IPC camina a un dígito, la caída de la actividad se desploma a dos dígitos altos en todos los rubros. Eso fue un efecto buscado por el Gobierno, que decidió planchar el Salario Mínimo, ajustar las jubilaciones y sueldos estatales y, a la vez, liberar todos los precios de la economía juntos.
 
Por todo eso, hoy el regulador de los precios y lo que no permite ver la desinflación en el bolsillo es que nadie compra nada. Ese diagnóstico es el que tienen los empresarios, quienes mientras Milei festeja el IPC no saben cómo hacer para vender algo, no mucho, algo.
 
 
La inflación, en contexto
  
En abril, según cifras a las que accedió Página I12 de cada sector, el consumo masivo, la industria y la construcción caen muy fuerte a dos dígitos, siendo los sectores que representan casi 9 puntos del PBI. Algunos ejemplos puntuales de cómo la recesión condicionó el gasto y reguló los precios: la venta de gaseosas cayó 30 por ciento, la de cerveza 40, electro un 50, aceites bajó un 54 por ciento, carne casi 20 puntos y pescado un 45. Dato de color: la malaria es tal que el tercer producto más vendido en el Hot Sale de Mercado Libre que arrancó el lunes fue el jabón para lavar la ropa.
 
Tan fuerte es el precio que paga la actividad por el vicio apurado del ministro Luis Caputo de darle a Milei una inflación muy baja, que  no se condice esa morigeración de precios con un mayor empuje a las ventas: en abril, los super registraron un alza de entre 2 y 3 puntos en el precio de productos de la canasta básica, y las ventas cayeron entre 12 y 14 por ciento. Es evidente, no hay plata.
 
En este punto, el programa de Milei-Caputo empieza a tener contradicciones serias: si la baja en los precios está atada a la recesión, los salarios y jubilaciones pisadas, el dólar clavado y precios regulados pospuestos, ¿cómo habrá una recuperación en "V"? Y, de darse, ¿cómo evitaría Milei que los precios vuelvan a subir?
 
Un empresario alimenticio que habló con este diario apuntó, con bastante lógica, que "la política de desinflación de Milei es bastante populista y, quizás, la medida más cortoplacista y menos sustentable del programa". Es que, en general, los empresarios diagnostican que si bien el ajuste fiscal pega en salarios públicos, jubilaciones y quita de subsidios, el corazón del ajuste es la crisis de actividad por la liberación de precios.
 
Un dato que lo muestra más gráficamente: en abril, una familia tipo necesitó arriba de los 370 mil pesos para no ser indigente y más de 828 mil para no ser pobres. Hoy, un Salario Mínimo -que pone piso al sueldo de la informalidad- son 234 mil pesos y el salario promedio registrado es de 555 mil pesos. No hay plata.
 
 
Los problemas de desregular
  
Ahora bien, ¿por qué si Alimentos, que pondera muy alto en el IPC, quedó por debajo del índice general en abril, el consumo no se recupera? es la pregunta que el Gobierno no responde. La responden los empresarios: los supermercadistas y proveedores nucleados en la cámara Copal hacen una cuenta fácil.
 
La canasta de una familia incluye todos los bienes y servicios que el Gobierno liberó de manera conjunta. Si el paquete de fideos pasó de 5000 a 4500 pesos, el impacto no se ve, primero, porque esa baja viene de un precio ya muy alto y, sobre todo, porque prepagas, colegios privados, naftas, peajes y el tarifazo (aún incompleto) a la energía y el agua arrasaron los bolsillos.
 
Todos esos servicios, además, tienen una nominalidad muy alta, es decir, son todos costos mensuales muy elevados que no permiten ni el ahorro familiar ni la derivación de excedentes al consumo masivo. Ergo, los precios naturalmente bajan porque los fideos no se venden, literal.
 
Un último dato de contexto muy relevante y que los economistas empiezan a ver como un problema. Hace unos días, CEPAL, organismo que depende de Naciones Unidas, diagnosticó que Argentina será uno de los dos países de LATAM-Caribe que tendrán caídas en el PBI (-3,1%). El otro es Haití, el país más pobre de la región, que cae menos, 2,1. Con estos números de actividad, tomada por Milei como la clave para bajar la inflación, las consultoras ya piensan que el pronóstico es corto, y que el PBI podría caer entre 5 y 6 puntos este año. Demasiado caro poner los precios más baratos.
 
Por Leandro Renou
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 18:04
02-04-2026 / 18:04
01-04-2026 / 14:04
La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar