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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Internacionales - 10-05-2024 / 08:05
10 DE MAYO DE 1944: SE PROMULGA LA DECLARACIÓN DE FILADELFIA DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO

El trabajo no es una mercancía

El trabajo no es una mercancía
Las personas no deben ser tratadas como mercancías, capitales o un factor de producción o recurso.
"Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo". Del artículo 23 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, 1948
 
El trabajo no es una mercancía es un principio expresado en la Declaración relativa a los fines y objetivos de la Organización Internacional del Trabajo (Declaración de Filadelfia), integrada como anexo a la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo, el 10 de mayo de 1944, fijando los principios, fines y objetivos de la organización. 
 
Este principio expresa que las personas no deben ser tratadas como mercancías, capitales o un factor de producción o recurso; las personas que trabajan deben ser tratados como seres humanos, con dignidad y respeto.
 
La Declaración de Filadelfia (10/05/1944) expresa este principio así: La Conferencia reafirma los principios fundamentales sobre los cuales está basada la Organización y, en especial, los siguientes:
 
1.   El trabajo no es mercancía.
2.   La libertad de expresión y de asociación es esencial.
3.   La pobreza en cualquier lugar constituye un peligro para la prosperidad en todas partes.
4.   La guerra contra las carencias se debe desatar con vigor implacable.
 
La lucha contra la necesidad debe proseguirse con incesante energía dentro de cada nación y mediante un esfuerzo internacional continuo y concertado, en el cual los representantes de los trabajadores y de los empleadores, colaborando en un pie de igualdad con los representantes de los gobiernos, participen en discusiones libres y en decisiones de carácter democrático, a fin de promover el bienestar común.
 
La Opinión Popular

El trabajo no es una mercancía 


La Declaración de Filadelfia destaca la necesidad de una acción internacional y nacional para alcanzar el progreso social y establece estos principios fundamentales para conseguirlo; son principios fundamentales de la OIT.
 
El trabajo no es como un producto, un objeto inanimado con el que se pueda negociar para obtener el mayor beneficio y conseguir el precio más bajo. El trabajo es parte de la vida diaria de todos y el factor determinante para alcanzar la dignidad humana, el bienestar y el desarrollo como seres humanos.
 
El desarrollo económico debe incluir la creación de empleo y unas condiciones de trabajo adecuadas para que las personas puedan trabajar con libertad y en condiciones de seguridad y dignidad.
 
El trabajo es un medio para sustentar la vida y satisfacer las necesidades básicas; también es la actividad por la que las personas afirman su propia identidad, tanto ante sí mismas como ante quienes les rodean.
 
El trabajo es crucial para el ejercicio de opciones personales, para el bienestar de la familia y para la estabilidad de la sociedad.
 
En palabras de Juan Somavía, Director General de la OIT (1999 - 2012):
...el trabajo no es una mercancía ni el ciudadano es sólo un consumidor; dimensiones a las cuales a veces se les reduce. Desde el punto de vista económico, existe efectivamente un mercado laboral pero para el ser humano, el trabajo es fuente de dignidad personal, es fuente de estabilidad, es factor de cohesión social. No podemos reducir el trabajo a su dimensión puramente mercantil, es la razón por la cual la OIT dice que el trabajo no es una mercancía sino un bien social. 
 
El desarrollo económico no debe ser un fin en sí mismo; debe ser una herramienta para mejorar la vida de las personas y garantizar su dignidad intrínseca.
 
Fuente: DHpedia   

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04-01-2026 / 21:01
03-01-2026 / 10:01
Repudiamos de manera categórica y con todas nuestras fuerzas el ataque militar perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela en la madrugada de este sábado 3 de enero, con explosiones registradas en Caracas y en otras regiones del país. Donald Trump ha anunciado la captura de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores. Se trata de una agresión directa, deliberada y criminal contra un país oprimido, que constituye una flagrante violación a la soberanía venezolana. ¿Se abre un periodo de guerra civil y anti imperialista en Venezuela?

Esta madrugada, la capital de Venezuela se conmocionó cuando comenzaron a escucharse explosiones y el vuelo de aviones a baja altura. Poco después se supo que se trataba de un ataque de los Estados Unidos. El propio presidente norteamericano Donald Trump lo confirmaba a través de su red social donde sostenía que fuerzas yanquis han capturado al presidente constitucional venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores y los sacaron del país.

El gobierno venezolano denunció "la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América" y convocó "a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista". El gobierno bolivariano declaró "el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional" y llamó a "pasar de inmediato a la lucha armada". "Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista", publicó.

Por su parte, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, a través de un mensaje que se transmitió por la cadena de noticias Telesur, reconoció que el país fue objeto de "un ataque aéreo brutal" y aseguró que se desconoce el paradero del presidente Maduro
Trump restablece la ley de la selva y el garrote yanqui en Latinoamérica.


Mientras amanecía en Venezuela, el gobierno local emitió un comunicado donde sostuvieron que "este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza". Incluso afirma que "tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas". En este momento ha comenzado a aglutinarse gente frente al Palacio Miraflores, sede del gobierno venezolano, que llega para repudiar el ataque y reclamar la libertad de Maduro y su esposa.


La ofensiva neocolonial de Trump ha dado así un salto cualitativo, expresando una escalada mayor de la agresión imperialista no solo contra el pueblo venezolano, sino contra América Latina en su conjunto. Esta agresión militar constituye la intensificación extrema de la política de amenazas, sanciones, bloqueos y "máxima presión", orientada a imponer por la fuerza un cambio de régimen favorable a los intereses del imperialismo estadounidense en la región.


Tras la confirmación de la agresión, con el único objetivo de robarle el petróleo e imponer un gobierno títere, los mandatarios de distintas naciones condenaron el ataque y reclamaron que se busque una salida pacífica. Javier Milei, el títere yanqui que ejerce como representante de Trump en Argentina, celebró la invasión imperialista en Caracas. "La libertad Avanza. Viva la libertad carajo", escribió horas después de que su par estadounidense Trump confirmara ser el autor de los bombardeos en Caracas y el secuestro de Maduro y su esposa. También se sumó Patricia Bullrich en X: "Venezuela será libre". Unos verdaderos cipayos arrastrados.

 
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02-01-2026 / 20:01
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