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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 05-05-2024 / 10:05
PRETENDE ESTABILIZAR A CUALQUIER COSTO, SIN IMPORTAR EL DAÑO QUE SE PROVOQUE EN EL CAMINO

Desempleo y precarización: segunda etapa del siniestro plan de Javier el Loco Milei

Desempleo y precarización: segunda etapa del siniestro plan de Javier el Loco Milei
El proceso ya está en marcha. La UOCRA denunció que desde diciembre se perdieron 100 mil puestos de trabajo en la industria de la construcción. Cuatro de cada cinco fueron a causa del freno en la obra pública. Las industrias PyME hablan de 20 mil empleos menos en el primer trimestre y proyectan 150 mil para todo el 2024. Por ahora se trata, principalmente, de empresas que achican su dotación, pero pronto van a empezar a hacerse más habituales los cierres. La caída del consumo, la apertura de las importaciones y la suba de tarifas serán barreras infranqueables para miles de empresas en los próximos meses.
La primera etapa del plan económico de Javier "el Loco" Milei consistió, básicamente, en pulverizar el poder adquisitivo de los salarios, es decir el valor del trabajo argentino, que se encuentra en pisos históricos.
 
El efecto inmediato fue una retracción inédita del consumo, único ancla para la inflación que, incluso si en abril consigue evitar la doble cifra, sigue estando en valores absolutamente anormales, sobre todo teniendo en cuenta la magnitud del ajuste, el más grande de la historia de acuerdo al mismo presidente.
 
Estancamiento con inflación y salarios a la baja; nada en el horizonte invita a imaginar una salida de ninguno de esos tres problemas. Al contrario.
 
Mientras el Gobierno habla de recuperación, sigue apretando el torniquete, simplemente porque no puede permitir una mejora. El veloz atraso cambiario y la insustentabilidad del falso superávit fiscal proyectan dudas que ninguna ley podrá aplacar. En estas condiciones, en cuanto repunte la demanda volverá a subir la inflación.
 
Esta semana, por decreto, se determinó la actualización del salario mínimo, que quedará en 234 mil pesos a partir de mayo. Desde diciembre, apenas aumentó un 50 por ciento, lo que no alcanza a cubrir la mitad de la inflación acumulada en el mismo período. La canasta de indigencia está en 377 mil pesos.
 
No es un error de cálculo ni un efecto colateral sino el corazón de la apuesta política de Milei: estabilizar a cualquier costo, sin importar el daño que se aplique en el camino.
 
Esta semana lo dijo el empresario y heredero Eduardo Bastitta Harriet, miembro del consejo de asesores del presidente, en una entrevista con Ramón Indart: "Todos los países que partieron de una situación inestable que tuvieron que estabilizar tuvieron años de recesión".
 
Muchos economistas consideran que la recuperación, cuando llegue, será en forma de Y: algunos sectores (finanzas, agro, hidrocarburos, minería) podrán remontar pero el resto sufre un desplome vertical.
 
Lo que se va a pique son los sectores que demandan la enorme mayoría de los empleos en este país: industria, comercio, servicios, construcción. Después de destruir el valor del trabajo la segunda etapa del plan económico es destruir empleo para asegurarse que el salario no vuelva a subir.
 
Las paritarias pierden fuerza cuando hay que luchar por mantener las fuentes de trabajo y el ejército de reserva de desocupados juega para el patrón en la puja distributiva. Salarios por el piso y desempleo por las nubes: nada nuevo bajo el sol. A este gobierno las cuentas sólo le cierran con la gente afuera y las puertas tapiadas.
 
El proceso ya está en marcha. La UOCRA denunció que desde diciembre se perdieron 100 mil puestos de trabajo en la industria de la construcción. Cuatro de cada cinco fueron a causa del freno en la obra pública. Las industrias PyME hablan de 20 mil empleos menos en el primer trimestre y proyectan 150 mil para todo el 2024. 
 

 
Por ahora se trata, principalmente, de empresas que achican su dotación, pero pronto van a empezar a hacerse más habituales los cierres. La caída del consumo, la apertura de las importaciones y la suba de tarifas serán barreras infranqueables para miles de empresas en los próximos meses.
 
Si Milei consigue que el Senado apruebe la ley de bases y que la cámara de diputados no rechace el DNU 70/23 contará con las herramientas necesarias para profundizar los recortes en el Estado, incluyendo a más de 120 mil trabajadores en situación de planta permanente.
 
También podrá disolver a sola firma, de forma parcial o total, un centenar de organismos públicos, entre los que están el CONICET (ciencia y tecnología), la ANMAT (seguridad alimenticia), la CONAE (energía atómica), el INCUCAI (trasplante de órganos) o la UIF (investigación de delitos financieros). Milei ya ejecutó 15 mil despidos en el Estado y anunció llegar a 70 mil.
 
También está en marcha la operación psicológica con la que el gobierno intentará deslindarse de la suba del desempleo. El modus operandi es recurrente: utilizar algún cálculo esotérico para anunciar una situación catastrófica imaginaria, por ejemplo una hiper del 15 mil por ciento, para luego celebrar una mejora allí donde nunca la hubo.
 
Es parecido al cuento del rabino y la cabra pero en este caso la cabra no existe, como Conan. En este caso inventaron la idea de que existe una tasa de desempleo "oficial" (la que publica el INDEC) y luego una "real", que triplica la otra, una vez descontado "el efecto del clientelismo político".
 
Ese brillante razonamiento es obra del no menos luminoso economista Ramiro Castiñeira, y fue incorporada al canon a través de un retuit presidencial, como se estila. Según explica Castiñeira en una nota publicada en el diario La Nación hace un año, el desempleo "neto de clientelismo" es 18 por ciento.
 
Para llegar a ese número cuenta como desempleados a todos los cargos públicos creados en los últimos diez años, a los beneficiarios de planes sociales (aunque trabajen), y a quienes no trabajan y no buscan hacerlo, que metodológicamente se excluyen del índice oficial. Pronto, cuando el desempleo suba, nos explicarán que está bajando.
 
 
Tres frases peronistas
  
Gobernar es crear trabajo, es decir planificar la explotación de cada recurso que ofrece un país de forma tal que multiplique su valor tanto como sea posible antes de ser exportado, porque en ese proceso se requieren trabajadores y se produce la riqueza que permite pagarles bien por su trabajo.
 
El desarrollo de una nación sucede cuando se gobierna bien y de forma sustentable en el tiempo y no es otra cosa que incorporar cada vez más eslabones a la cadena de valor del trabajo local. En ese sentido, resulta evidente que el plan de Milei no es un plan de gobierno sino de desgobierno y que su implementación no lleva al desarrollo sino todo lo contrario.
 
Ya desde comienzos de abril la desocupación comenzó a aparecer en las encuestas como una de las principales preocupaciones de los argentinos, junto con la inflación. Debería ser una oportunidad para la oposición que quiere representar una alternativa posible al modelo autodestructivo de Milei.
 
Hay una demanda permanente desde, por lo menos, 2012: la demanda de una vida tranquila, ordenada, sin tantos sobresaltos. Esa demanda, y la manera en que distintos sectores y referentes políticas reaccionaron a ella, llevaron a los argentinos a elegir a Macri en 2015, a Alberto Fernández en 2019 y, agotadas todas las instancias, a Milei el año pasado.
 
Y el gran ordenador de la vida en comunidad, al menos para el peronismo, debe ser el trabajo. Pero no cualquier trabajo sino trabajo con derechos y bien retribuido, de forma tal que el laburante y su familia puedan tener una vida digna, acceso al consumo y alguna perspectiva de progreso. Si no, no ordena.
 
El trabajo precario o, para ser más específicos, el trabajador cuya vida se vuelve más precaria a partir de un trabajo de peor calidad, se encuentra en las bases del descontento que nos trajo hasta acá. Pasó en Estados Unidos a la salida de la crisis de las hipotecas y terminó en Donald Trump. Pasó en Brasil y llegó Bolsonaro. Pasó en Argentina y vino Milei.
 
Este jueves el periódico uruguayo La Diaria publicó una interesante entrevista con el economista brasileño Pedro Abramo, quien destaca un fenómeno detectado en Brasil que pone de manifiesto uno de los aspectos de esa precarización.
 
"En Río de Janeiro, en el último censo de población que vive en la calle, se reveló una situación muy interesante. Más de la mitad de la población tiene casa, pero de lunes a viernes duerme en la calle. Porque los costos de volver a su hogar en la superperiferia son muy altos. No les da para ir y volver todos los días con lo que ganan en el mercado informal de trabajo", explica.
 
No hace falta ser una eminencia en economía, como Abramo, para entender el efecto que puede tener en la Argentina la combinación de medidas tomadas en estos meses como la destrucción del salario, el encarecimiento del transporte público y la liberalización del mercado de viviendas.
 
Esta semana los medios mendocinos informaron que la cantidad de personas en situación de calle en la capital de esa provincia se duplicó en el último año. En Rosario, según la secretaría de Desarrollo Social de la municipalidad, aumentó un 30 por ciento. En CABA no hay datos oficiales pero Jorge Macri hace campaña "limpiando" la ciudad a la fuerza.
 
La oposición podría levantar esas banderas y mostrarse como una alternativa para devolverle la dignidad y el valor al trabajo de los argentinos pero antes deberá revisar el espejo retrovisor.
 
No solamente porque el gobierno del Frente de Todos falló a la hora de hacerlo, y ese recuerdo aún está demasiado fresco, sino también porque incluso durante sus mejores etapas los gobiernos kirchneristas aprendieron a convivir con tasas de informalidad altísimas, que naturalizaron la desigualdad entre trabajadores ante los ojos de todos, excepto de aquellos que quedaron del lado malo en el reparto, esperando, sin resultado, que alguien vuelva a tenderles una mano.
 
Si no existe más que una sola clase de personas, las que trabajan, entonces todas las personas que trabajan deben pertenecer a la misma clase. Y sin embargo, desde hace tanto tiempo, en la Argentina no es así.
 
En esa división entre formales e informales, entre protegidos y precarios, entre los que a ver cómo llegan y los que ya no tienen ni esperanza de llegar, creció Milei. Hasta no cerrar esa herida será difícil torcer la historia.
 
Pero además, o mejor dicho antes que eso, si el peronismo no siente la herida en carne propia, si no experimenta la necesidad urgente de curarla, no termina de entenderse en qué es distinto a aquello a lo que dice oponerse.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

07-02-2026 / 19:02
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, uno de los sectores que más se benefició en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, dijo que los empresarios votaron al cipayo Javier Milei porque esperaban un cambio. Bueno, el cambio llegó y ahora el ministro de Economía del gobierno que votó, promueve la ropa importada.
 
El problema de Drescher es que no es el único perjudicado. No lo dijo, es probable que no lo vea o no le importe, pero todos los miércoles apalean a los jubilados y el gobierno quiere imponer una nueva legislación laboral que precarizará el empleo. El trabajo está más barato que nunca porque con este gobierno el salario perdió el 35 por ciento de su valor, están más bajos que en el 2001. Zafan los que trabajan mal pagados en varios empleos.
 
Y el comercio debe pagar fletes, alquileres y tarifas astronómicas. Varias tiendas cerraron en la calle Avellaneda, pero una señora de condición humilde que pasaba por allí, fue entrevistada por el cronista "Sergio en la calle". La mujer dijo que le costaba llegar a fin de mes aunque tenía tres trabajos, pero que el rumbo del gobierno era correcto. "¿Qué le parecen estos comercios con las persianas bajas?" preguntó el youtuber. "No, eso no es culpa del Presidente, eso es por malas decisiones personales".
 
Con el kirchnerismo, pagando buenos salarios, los empresarios textiles hicieron fortunas, pero votaron el cambio, según Drescher. Como el empresario, la señora de la calle Avellaneda está peor, pero uno y otra son incapaces de asimilar que respaldan un modelo de país donde ellos no tienen ninguna importancia.
 
El gobierno que votaron para que las cosas cambien apareció envuelto en varios hechos de corrupción. Se destacaron dos por sus evidencias: el escándalo de las criptomonedas $Libra, que involucró de manera muy directa al presidente. El otro hecho de corrupción que destacó entre muchos, fueron las coimas del ocho por ciento a los laboratorios, por los remedios para discapacitados, una estafa denigrante, en la que se mencionó a Karina, la hermana del Presidente.
 
El modelo tiene banca también en el ámbito judicial. Esta semana un decreto de Milei retiró al Estado argentino como parte en la causa por el megacrédito tomado en 2018 con el FMI. La causa está caratulada como "Macri Mauricio y otros s/defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública". Entre los "y otros" están Federico Sturzenegger y el ministro de Economía que no compra nunca en Argentina, Luis Caputo.
 
La jueza María Eugenia Capuchetti, la misma que intervino en la fallida investigación del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, determinó que los delitos denunciados no eran tales sino "discrepancias con decisiones políticas". Por ese préstamo concedido de manera irregular, los funcionarios del Fondo que intervinieron, fueron expulsados. El fiscal Franco Picardi apeló la decisión de la jueza, porque el gobierno de Mauricio Macri tampoco siguió la normativa al tomar deuda y porque nunca se aclaró cuál sería el destino del préstamo ni en qué se usó. Esa deuda comprometió la soberanía argentina y el país quedó subordinado al control permanente de sus decisiones económicas.
 
Para Caputo no era una situación nueva. En 2017 apareció en los Panama Papers, en una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, como administrador de una gerenciadora de fondos de inversión en las islas Caimán, un paraíso fiscal. El periodista Marcelo Bonelli denunció en 2018 que la entonces "titular de la Oficina Anticorrupción y exlegisladora del PRO Laura Alonso, prometió al presidente Macri cerrar la investigación contra Caputo, por haber ocultado en sus declaraciones juradas que tenía acciones en dos compañías offshore en las Islas Caimán y que era dueño de una gerenciadora de fondos de inversión en Miami."
 

07-02-2026 / 11:02
El vergonzoso acuerdo que Javier "el Cipayo" Milei selló recientemente con Estados Unidos constituye el Estatuto Legal de Coloniaje, al transformar la actual dependencia de la Argentina respecto de Washington en un esquema permanente de subordinación colonialista que, además de poner en riesgo la producción y el empleo nacional en numerosos sectores, restringe severamente el margen de acción del estado nacional en áreas críticas. La decisión de convertir a la Argentina en un apéndice económico y político de la potencia yanqui ya está tomada.
 
La lectura rigurosa del tratado permite observar con claridad el contraste entre las partes. Washington utilizó el proceso para fijar reglas, ampliar su acceso al mercado argentino y alinear el marco regulatorio local con sus propias prioridades económicas y estratégicas. Los cipayos funcionarios libertarios, por su parte, aceptaron servilmente ese esquema sin introducir compensaciones, contrapesos ni salvaguardias. La Argentina incorpora más de un centenar de obligaciones operativas, mientras que Estados Unidos asume menos de una decena de compromisos, en su mayoría condicionales o discrecionales.
 
Ese patrón se reproduce capítulo por capítulo. En comercio de bienes, numerosos productos industriales pasan a tener arancel cero desde la entrada en vigor del acuerdo, incluyendo dispositivos médicos, instrumental hospitalario, reactivos químicos, maquinaria eléctrica y componentes industriales. Otros productos contemplan una reducción inmediata del arancel al 2 por ciento. Entre ellos, autopartes, insumos industriales y bienes de capital. La apertura recae, asimismo, sobre múltiples sectores sensibles, sin instancias de adecuación ni salvaguardias productivas, en un contexto de desindustrialización y destrucción de empleo.
 
El sector automotor es ilustrativo de esa lógica. El acuerdo habilita un cupo anual de 10.000 vehículos originarios de Estados Unidos con arancel cero, desde el primer año de vigencia. El impacto se concentra en provincias con fuerte base automotriz y autopartista como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Aquí tampoco se introducen mecanismos de administración del flujo ni exigencias de inversión, trasladando el impacto de la apertura directamente sobre la producción local.
 
En el complejo aviar, la asimetría es todavía más directa. El tratado obliga a habilitar el ingreso de aves y productos avícolas estadounidenses en un plazo máximo de un año. El régimen sanitario queda alineado así con los criterios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la certificación del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria, facilitando el acceso de productos provenientes de uno de los principales exportadores mundiales del sector y exponiendo al entramado avícola argentino, con impacto directo en Entre Ríos y Buenos Aires.
 
En salud, el acuerdo profundiza la apertura importadora de medicamentos y dispositivos médicos de uso humano. A esa liberalización comercial se suma un corrimiento del poder regulatorio del Estado argentino, al aceptar como suficientes las autorizaciones otorgadas por la autoridad sanitaria estadounidense. La combinación de apertura y subordinación normativa limita la capacidad de la ANMAT de definir estándares propios y condiciona el desarrollo del complejo médico-industrial local.
 
El capítulo aduanero consolida una apertura sin instrumentos de administración del comercio. Se elimina el requisito consular y se fija la eliminación de la tasa estadística en un plazo de tres años; mientras en economía digital, el tratado garantiza el libre flujo transfronterizo de datos, reconoce a Estados Unidos como jurisdicción adecuada y prohíbe requisitos de localización o transferencia tecnológica, restringiendo severamente la capacidad regulatoria del Estado sobre las grandes plataformas tecnológicas.
 

06-02-2026 / 09:02
Con un comunicado insólito el gobierno autoritario de Javier "el Loco" Milei anunció la creación de una cuenta de X que será la Oficina de Respuesta Oficial que tendrá como objetivo "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Asociaciones como Adepa (que agrupa a más de 180 empresas periodísticas) y Fopea (que nuclea a cientos de periodistas) expresaron su rechazo. El Gobierno anarco capitalista se autopercibe como dueño de la verdad y busca atacar la libertad de expresión con fondos públicos para imponer sus dogmas y su relato libertario.
 
"La Oficina de Respuesta Oficial fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas", anunció el Gobierno al crear esta página que funcionará como el oscuro "Ministerio de la Verdad" que Orwell anunció en su novela de ciencia ficción "1984". Del odio periodístico a la patrulla digital: el cipayo Milei copia a Trump y crea quilombo anti-fake news.
 
Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá la mentira de la inflación. Milei dijo que no cambiará el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció que es necesario cambiar el sistema que usó hasta ahora porque no arrojó resultados reales. La Oficina de Respuesta Oficial deberá aclarar porqué si reconoce que el Indec mintió cada mes, igual anunció que seguirá mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual está mintiendo.
 
Hay falsedades concretas por todos lados. Que la Oficina de Respuesta Oficial desmienta entonces a su inventor. En un canal de cable, la "psiquiatra pediátrica" Lilia Lemoine diagnosticó al chico autista Ian Moche como un chico sin autismo que simulaba su condición. El pibe recorrió los medios de comunicación para defender los derechos de la discapacidad, que el Gobierno abolió. Y la "psiquiatra" Lemoine diagnosticó que eso demostraba que no era autista. Al parecer Lemoine no es pediatra ni psiquiatra y, aunque lo fuera, nunca tuvo contacto con Ian como para diagnosticarlo. Mintió la terraplanista. Pero a Ian le hizo bien defender su dignidad, porque además lo hizo de manera inteligente, a diferencia de la señora mentirosa Lemoine que cree en la Tierra plana.
 
O sea, la terraplanista estaba mintiendo con el único objetivo de hacerle daño al pibe con autismo que lucha por sus derechos, que es lo mismo que luchar por dignidad. La Justicia le dio la razón a Ian y a su madre porque obligó al gobierno que integra Lemoine a reponer los derechos de la discapacidad que intentó retirarle. O sea, la señora Lemoine, mintió para hacer daño desde un lugar de poder y contra personas especialmente vulnerables. Como si un médico se ensañara con su paciente atado a la camilla. O sea que, además de mentirosa, es cruel y poco inteligente si se tiene en cuenta que era una mentira repugnante y de patas cortas.
 
Señores de la Oficina de la Respuesta Oficial de la República Argentina, ya tienen dos grandes mentiras para desmentir: la de una inflación de mentira que le ha comido el salario y la jubilación a los argentinos y una diputada que miente para atacar a un pibe de doce años para defender las mentiras del gobierno. Pero la Oficina Tal por Cual solo desmentirá y perseguirá a la verdad. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras.
 
En ese contexto, la "Oficina de Respuesta Oficial" no parece solo una herramienta comunicacional. Es la institucionalización de una lógica: responder siempre, atacar primero y convertir cada crítica en un enemigo. Una versión local de un libreto yanqui importado, aplicada con fanatismo y sin demasiados matices. La libertad de expresión y el derecho a la información están bajo ataque autoritario.
 
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05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
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