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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 08-04-2024 / 10:04
ES UN NEGOCIO RENTABLE, PERO EL GOBIERNO ANARCO CAPITALISTA Y VENDEPATRIA NO LA VE

Cipayo: Milei cede a la presión de la militar yanqui Richardson y frena la construcción del reactor argentino Carem

Cipayo: Milei cede a la presión de la militar yanqui Richardson y frena la construcción del reactor argentino Carem
El gobierno proyanqui de Javier "el Loco" Milei se comprometió con Estados Unidos a cancelar el proyecto de Atucha III que tiene financiamiento chino y frenó la construcción del reactor Carem, un hito en la historia del desarrollo nuclear argentino, para endulzarle los oídos a la comandanta militar de los Estados Unidos en un acto vergonzoso de bajada de lienzos que sólo aplaudieron cipayos y gorilas vernáculos vendepatrias, felices de entregar la soberanía.
El gobierno proyanqui de Javier "el Loco" Milei se comprometió con Estados Unidos a cancelar el proyecto de Atucha III que tiene financiamiento chino y frenó la construcción del reactor Carem, un hito en la historia del desarrollo nuclear argentino, para endulzarle los oídos a la comandanta militar de los Estados Unidos en un acto vergonzoso de bajada de lienzos que sólo aplaudieron cipayos y gorilas vernáculos vendepatrias, felices de entregar la soberanía.
 
La manera de Milei de desmantelar la política nuclear argentina es la misma que aplica a otras áreas: deja sin fondos al sector. El Gobierno libertariano dejó a la Comisión Nacional de Energía Atómica sin presupuesto para continuar con los proyectos Carem y RA-10, dos reactores nucleares de desarrollo nacional que podrían exportarse y generar un notable ingreso de divisas. Si se paraliza la construcción se perdería el lugar ya alcanzado en una tecnología en que Argentina es pionera mundial y empezaría la fuga de cerebros.
 
Las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica enviaron una carta al personal para transmitir "preocupación por la situación presupuestaria crítica que está atravesando nuestra Institución". El comunicado lleva la firma de catorce gerentes de área. En primer lugar, resaltan que para el 2024 cuentan con la misma asignación presupuestaria prorrogada del año 2023, que alcanza como mucho hasta junio.
 
Los gerentes informaron que, "a pesar de los esfuerzos institucionales", no se realizaron las transferencias de fondos para poder realizar los pagos efectivos a los proveedores de todo lo devengado, con la excepción de las transferencias correspondientes a salarios y becas. "Recién en el día de hoy, terminando el trimestre, está llegando la primera cuota de transferencia de fondos por $3.077.859.234 que representan sólo el 11,7% de todo lo que se había previsto devengar y el 16,4% de lo que será la deuda exigible de proveedores, que alcanzará para pagar una mínima parte de todo lo comprometido", indicaron.
 
Durante el encuentro que mantuvieron en Ushuaia Milei y la generala Laura Richardson del Comando Sur, el Presidente argentino se comprometió, frente a una militar de cuarto orden de los EEUU, a frenar el avance del proyecto de Atucha III así como el resto de las obras comprometidas con China tanto en el acuerdo de cooperación como en la Ruta de la Seda. Ése es el camino para ser una colonia, que la oligarquía sueña, porque en esas condiciones la explotación humana es más barata y las protestas se responden a palos, violencias o peor aún.
 
La industria nuclear siempre fue una política de Estado y se esperaba que lo siga siendo. Por otro carril corre la cuestión geopolítica. El desarrollo nuclear argentino es reconocido por el resto del mundo. El potencial doméstico es tal que el país diseñó un reactor 100% nacional, formando así parte de un selecto grupo de países.
 
Ahí radicaba el interés de China por financiar la cuarta central nuclear argentina tal lo comprometido bajo el mecanismo del Diálogo Estratégico para la Cooperación y Coordinación Económica (DECCE) por más de USD 14.000 millones cuyo origen se remonta a la gestión de Julio De Vido. Sin embargo se trata de proyectos que no avanzan en gran parte por la intervención de Estados Unidos.
 
La Opinión Popular
 

 
AJUSTE NUCLEAR
 
Energía nuclear, de ser vanguardia a la parálisis
 
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) informó la falta de presupuesto para continuar con las obras de los proyectos Carem y RA-10, dos reactores nucleares cuya construcción se inició en 2014 y 2016, respectivamente, y que ahora quedan al borde de la parálisis. Se trata de tecnologías con un potencial económico y estratégico considerable en la medida en que podrían exportarse y generar un notable ingreso de divisas.
 
Argentina está a la vanguardia en este rubro de fabricación, cuyas aplicaciones son casi infinitas en el campo de la salud, la industria, la ciencia y la tecnología. En definitiva, si el Gobierno promoviera su desarrollo podría participar de un negocio rentable, sobre todo en un contexto de recambio de matriz energética como el que el mundo afronta.
 
La sensación de oportunidad perdida aumenta por un motivo geopolítico adicional: mientras otras naciones iniciarán el desarrollo de reactores similares hacia 2030, Argentina podría tenerlos listos entre 2025 y 2028. Como "no hay plata" para el desarrollo de conocimiento autóctono, las deudas no se pagan, se pierden puestos de trabajo y los cerebros se fugan.
 
Cuando los funcionarios de la gestión actual distinguen de manera injusta y arbitraria "la ciencia que sirve" de la "ciencia que no sirve" para justificar recortes presupuestarios, en verdad están recurriendo a un artilugio discursivo porque en la práctica la desfinancian en bloque, sin distinción alguna.
 
En diálogo con Página|12, la presidenta de CNEA, Adriana Serquis, explica cuál es la situación de ambas obras. "En la actualidad, no se encuentran detenidas, ya que no hubo ninguna orden y pararlas es demasiado difícil de un día para otro. Sin embargo, hay deudas gigantes que se acumulan porque prácticamente no estamos recibiendo ningún pago. Dependemos de la Secretaría de Energía y tenemos una previsión presupuestaria que no se está cumpliendo por parte del Estado. Por lo tanto, no podemos prever lo que va a ocurrir y estamos en la peor de las situaciones". Y remata: "No queremos que las obras se paren, pero dependemos del presupuesto del Estado Nacional. Hasta ahora ni siquiera responden al pedido de reuniones".
 
La situación de ambos proyectos es distinta: mientras que el RA-10 está prácticamente terminado, al Carem todavía le falta. Para poder cumplir con las metas de construcción del primer trimestre y que la situación se destrabe, el Estado debería desembolsar 9 millones de dólares; mientras que para cubrir el año completo, la cifra debería incrementarse a 50 millones de dólares.
 
Para tener referencia, el proyecto Carem ya lleva invertidos 650 millones de dólares y requeriría algo así como 200 millones más para concluir; cuando un proyecto de la misma envergadura en Estados Unidos cuesta 1400 millones de dólares. En relación a las ganancias que se podrían obtener, la venta de un reactor de la magnitud del Carem podría significar un ingreso de 4 mil millones de dólares; mientras que el RA-10, de ponerse en marcha, podría significar ingresos de 90 millones de dólares al año. En efecto, Argentina tiene a mano una oportunidad muy clara que no debería dejar pasar gracias al diseño y fabricación de iniciativas tecnológicas con capacidad exportadora.
 
A fines de marzo, la CNEA publicó un comunicado en el que detallaba la "situación presupuestaria crítica". En el documento, las autoridades que lo firman explicaban que, del mismo modo que sucedió con toda la administración pública, el Gobierno prorrogó el presupuesto de 2023 para 2024. Con lo cual, con la inflación reinante tendrán resto para funcionar hasta mayo o junio, al igual que otros actores de relevancia para la vida intelectual del país, como las universidades públicas. En el texto, además de aludir a la situación salarial de los trabajadores, se destacaba: "A la fecha son muchos los compromisos asumidos con muchos proveedores a los cuales no se les han podido efectivizar los pagos correspondientes de varios meses. Es así que, ante la falta de flujo y continuidad en los pagos, muchos proveedores se han visto en la obligación de comenzar a no prestar servicios".
 
 
El Carem, la envidia del mundo
  
El Carem (Central Argentina de Elementos Modulares) es el primer reactor nuclear de potencia diseñado y desarrollado integralmente en Argentina. Gracias a este avance, el país se convertiría en referencia internacional en el rubro y podría poner en valor la nucleoelectricidad como energía limpia. Actualmente son muy pocas las naciones que fabrican sus reactores modulares de potencia media y baja. De hecho, se trata de un prototipo que, de llegar a buen puerto, podría abrir la puerta para la puesta en marcha de ejemplares comerciales.
 
La obra, ubicada en Lima (Buenos Aires, lindante con el complejo Atucha) se inició en 2014 y posee una superficie de 18.500 m2. En su mayor parte, está ocupada por el módulo nuclear, esto es, la infraestructura de contención del reactor, la sala de control y los sistemas de seguridad. Una vez en funcionamiento podría servir para el abastecimiento eléctrico en zonas alejadas de centros urbanos y en parques fabriles, así como también para objetivos diversos que serán centrales en los próximos años, como la desalinización del agua de mar y la producción de hidrógeno.
 
"El Carem es el reactor modular más importante y avanzado, entre las más de 60 experiencias internacionales. Es realmente la envidia del mundo, lo advertimos en los viajes de venta de tecnología y mercado que realizamos en diversas giras. La demanda de energía pasa a ocupar un lugar central, como bien demostró la guerra de Ucrania", apunta el exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Daniel Filmus. Y continúa: "Si su construcción se frena, realmente se pierde un tren de capacidad de exportación enorme. En 2007, como ministro de Educación, Ciencia y Tecnología, inauguramos en Australia la exportación tecnológica más importante que hizo nuestro país por 400 millones de dólares para el reactor nuclear OPAL, empleado para fines de salud".
 
El caso del Carem es particular porque se financia a partir de un fideicomiso. Según un decreto de comienzos de marzo todos los fideicomisos requieren de una autorización del Ministerio de Economía, previa auditoría de la gestión de fondos. Al momento, según Serquis, la situación vinculada al reactor se está revisando, pero mientras tanto el banco que funciona como intermediario no autoriza los pagos. Como la obra no se detuvo, la deuda con los contratistas se sigue incrementando y en el presente asciende a 7 mil millones de pesos.
 
Otro de los problemas adicionales es el de las fuentes de trabajo en peligro. Para el proyecto de este reactor, se realizaron alrededor de 160 contratos con compañías que se encargan de las diversas partes del proceso. De todos, el acuerdo de mayor relevancia es con Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), que se ocupa de la obra civil. Serquis puntualiza al respecto: "Como viene el asunto, se decidió que una parte de la obra no se continuara. Como resultado, se despidieron 69 trabajadores. El jueves pasado hubo una citación del juez que pidió Uocra y se dictó una conciliación obligatoria. En los próximos días veremos cómo sigue".
 
 
Un multipropósito casi listo
  
El RA-10 (Reactor Nuclear Argentino Multipropósito) es una tecnología que podría tener un impacto considerable en diversas áreas. Se localiza en el Centro Atómico Ezeiza y su construcción se inició en 2016 con el objetivo de asegurar el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico. Así lo explica la especialista: "La producción de radioisótopos alimenta todos los centros de medicina nuclear del país; son insumos fundamentales para el diagnóstico y el tratamiento de cáncer. Con el RA-10 la provisión de radioisótopos que en el presente no alcanza, podría multiplicar por diez las capacidades ya instaladas, tanto para satisfacer el mercado local como internacional", sostiene.
 
Como es multipropósito, la tecnología persigue otros fines vinculados al silicio dopado, que permitiría obtener ganancias de entre 10 y 20 millones de dólares anuales; y ser útil, por otra parte, en la irradiación de combustibles nucleares. Este último constituye un hecho clave en la medida en que la energía nuclear es considerada parte fundamental de la transición energética que el mundo -con resultados altamente dispares- está comenzando a realizar.
 
Sobre la situación del RA-10, Serquis -que presentó la renuncia el 10 de diciembre y aún no fue aceptada- puntualiza: "El ciento por ciento de la obra civil está finalizada. En este momento, nuestra principal contratista es Invap y hay otros actores menores que tienen que ver con la instalación de componentes y termodinámica. Tenemos una deuda muy grande con Invap. De hecho, pertenezco al directorio y realizamos una reunión de emergencia para ver cómo solicitar préstamos con el objetivo de realizar el pago de salarios a los trabajadores. En efecto, también están en riesgo estas fuentes laborales de compañías subcontratistas porque algunas líneas podrían ser detenidas".
 
 
Soberanía vs. dependencia
  
La puesta en marcha de ambos reactores podría ser un auténtico punto de inflexión en la historia nuclear argentina. El argumento del déficit fiscal que desde Economía utilizan como comodín para justificar decisiones que podrían ser distintas, choca de frente con el impulso del desarrollo nuclear y la construcción de centrales propias. El mismo dilema de décadas pasadas se reflota en pleno 2024: ¿un país subdesarrollado necesita producir su propia tecnología o alcanza con comprarla en el exterior? Por el momento, no parece haber fondos para la tecnología propia pero sí para comprar aviones de combate como gesto frente a las potencias que monitorean la sumisión local.
 
Tanto el Carem como el RA-10 están íntegramente desarrolladas por científicos y científicas locales; conocimiento autóctono que genera valor agregado. Cerebros formados en disciplinas híper específicas valoradas en todo el mundo. "Si las obras se paralizan, todos nuestros científicos e ingenieros serán tentados por otros países y la mayoría se irán. Es otro hecho que no se puede pasar por alto", subraya Filmus.
 
Finalizar la construcción de los reactores, por tanto, es indispensable para alimentar la soberanía en energía nuclear. Desde aquí, Serquis manifiesta una esperanza: "Sería excelente que el Estado argentino pueda seguir siendo el dueño mayoritario, sin descuidar la posibilidad de conseguir mayores inversiones de afuera. Sostenemos la misma postura que le manifestamos al gobierno anterior, para eso realizamos acuerdos de entendimiento con diferentes actores. Hay muchos países interesados en nuestros productos con valor agregado".
 
La historia reciente muestra que los deseos deben ser acompañados de voluntad política. De otro modo, si nadie frota y enuncia con firmeza sus deseos, el genio no sale de la lámpara.
 
Por Pablo Esteban
 
Fuente: Página 12
 

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05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
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