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Sociedad e Interés General - 29-03-2024 / 08:03
MUERE EL 29 DE MARZO DE 1829

Cornelio Saavedra: el boliviano que fue el primer presidente de Argentina

Cornelio Saavedra: el boliviano que fue el primer presidente de Argentina
El 29 de marzo de 1829, en Buenos Aires, moría Cornelio Judas Tadeo de Saavedra y Rodríguez, más conocido como Cornelio Saavedra. Nacido en Otuyo, corregimiento de Potosí, actual Bolivia, fue presidente del primer gobierno patrio argentino.
El 29 de marzo de 1829, en Buenos Aires, moría Cornelio Judas Tadeo de Saavedra y Rodríguez, más conocido como Cornelio Saavedra. Nacido en Otuyo, corregimiento de Potosí, actual Bolivia, fue presidente del primer gobierno patrio argentino. Durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807, comandó el Cuerpo de Patricios, que tuvo destacada actuación en la expulsión de los británicos.
 
En mayo de 1810, encabezó la revolución que derrocó al virrey español Baltasar Hidalgo de Cisneros y fue presidente de la Primera Junta de gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y de la Junta Grande, que se formó luego. A mediados de 1811, fue derrocado y tuvo que exiliarse en Chile. Regresó en 1815 y murió en Buenos Aires. 
 
Nacido el 15 de septiembre de 1759, a los 14 años ya estudiaba en el Real Colegio de San Carlos, que se año inauguraba el dictado del curso anual de Lógica. Para ingresar se debía aprobar un examen previo de gramática latina, condición indispensable para el estudio de la filosofía. En años sucesivos aprobó los cursos de Física y Metafísica, e incluso se recibió de licenciado en Teología. Sin embargo, no pudo continuar sus estudios universitarios y debió dedicarse a la administración de los bienes familiares.
 
En 1797, un año antes del fallecimiento de su primera esposa, comenzó su carrera en el Cabildo de Buenos Aires, donde asumiría distintos cargos administrativos. En 1801, se convirtió en Alcalde de Primer Voto y en 1805 fue nombrado Administrador de Granos, para encargarse del abastecimiento de trigo y harina en la Capital del Virreinato del Río de la Plata. 


La Opinión Popular

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
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