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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 19-02-2024 / 12:02
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Milei y Caputo celebran el superávit de la motosierra y en la calle se potencia la preocupación por las consecuencias sociales del plan

Milei y Caputo celebran el superávit de la motosierra y en la calle se potencia la preocupación por las consecuencias sociales del plan
Este fin de semana el Observatorio Social de la UCA publicó su estimación de pobreza, que dio el resultado más alto de los últimos veinte años: un 57 por ciento, es decir unos 27 millones de personas. Con Milei, en la Argentina hay tres millones y medio de nuevos pobres en solamente dos meses. La indigencia también saltó de cinco a siete millones de personas. Para tener como referencia, la misma serie arrojaba un 28,2 por ciento de pobres en 2015, 39,8 por ciento en 2019 y 44,7 por ciento en noviembre del año pasado. Junto a Caputo, el coqueto Milei, bajando la pera para que no se le vea la papada de sapo que tiene.
La sombra de una nueva crisis mundial, la tercera en cuatro años, asoma en el horizonte. En este escenario la Argentina sufre un triple riesgo. Por un lado, porque su matriz económica sobreexpone al país a los vaivenes internacionales y lo deja a la merced de cada uno de los cimbronazos. Esa ha sido la regla durante el último medio siglo, con la única pero notable excepción de la crisis de 2008. A diferencia de entonces, hoy el sobreendeudamiento y la escasez de reservas actuales potencian la intemperie y limitan las herramientas a mano para capear la tormenta.
 
Pero principalmente el peligro reside en que el plan de gobierno de Javier "el Loco" Milei es como salir a campo abierto sin impermeable y blandiendo un pararrayos como si fuera su varita mágica. Es algo de lo que han tomado nota quienes que tienen un inmenso poder sobre el destino de países a la hora de elegir dónde depositan sus inmensas carteras de inversiones, así como los burócratas de los organismos internacionales de crédito. Así lo han hecho saber a emisarios del gobierno y la oposición durante esta semana.
 
El presidente y su ministro de Economía, el endeudador serial macrista Luis "Toto" Caputo, apoyado por un formidable aparato de propaganda en medios y redes, intentaron instalar que, gracias a la licuadora y la motosierra, por primera vez en una década se cerraba un mes con equilibrio en las cuentas.
 
Ahora es Milei quien promete un horizonte en plazos. "Lo peor llegará en marzo y abril, cuando toquemos fondo", vaticinó en una de las rigurosas entrevistas que dio durante los contados ratos libres que le dejan sus responsabilidades como tuitero en Jefe de la Nación. Su gobierno comenzó hace diez semanas, 70 días, la misma cantidad de tiempo que falta para finales del más cruel de los meses. En la V que proyecta el presidente, todavía no llegamos a la mitad de la caída. El paisaje al pie del tobogán resultará irreconocible.
 
La jubilación mínima ya está en valores de 2003 y si no hay medidas concretas podría alcanzar, este semestre, su punto más bajo en la tabla histórica. La capacidad industrial instalada está en 54 por ciento, los mismos niveles que durante la pandemia, y desde ese nivel se espera un retroceso para este año en trece de los dieciséis sectores productivos del país. Es récord la subasta de bienes de capital. La industria de la construcción perdió desde diciembre 140 mil puestos de trabajo. Ese número puede duplicarse o triplicarse.
 
La contracara de ese proceso de destrucción de la capacidad económica del país es el deterioro acelerado de las condiciones de vida de sus habitantes. Con la inflación corriendo al veinte por ciento mensual, en enero se desplomó un 45 por ciento la venta en Farmacias; Alimentos y Bebidas cayó un 37 por ciento. Es lógico, si los argentinos pagamos los mismos precios que en España con salarios nueve veces más bajos, tal como destacó un informe de la señal de noticias "kirchnerista" CNN que se hizo viral en redes esta semana.
 
No fue magia. La Oficina de Presupuesto del Congreso le puso números al superávit financiero que celebran Milei y Caputo. El gasto primario de la administración nacional (es decir gastos corrientes más inversión pública) se retrajo, a valores constantes, un 30 por ciento respecto al año pasado. Los principales recortes fueron en jubilaciones (32,5 por ciento abajo), programas sociales (¡59,6 por ciento abajo!) y salarios (18 por ciento menos). Debe notarse que todavía no impacta el recorte a subsidios de energía y transporte.
 

 
Este fin de semana el Observatorio Social de la UCA publicó su estimación de pobreza, que dio el resultado más alto de los últimos veinte años: un 57 por ciento, es decir unos 27 millones de personas. Con Milei, en la Argentina hay tres millones y medio de nuevos pobres en solamente dos meses. La indigencia también saltó de cinco a siete millones de personas. Para tener como referencia, la misma serie arrojaba un 28,2 por ciento de pobres en 2015, 39,8 por ciento en 2019 y 44,7 por ciento en noviembre del año pasado.
 
Es inevitable preguntarse cuánto tiempo puede durar la licencia social para esta clase de políticas autolesivas. Para complejizar el cuadro, desde la Casa Rosada no hay señales de querer desescalar. Por el contrario, por momentos se estimula el conflicto con bravuconadas como el boicot al Consejo del Salario, la amenaza de desregulación de las Obras Sociales y la eliminación de la paritaria nacional docente y el FONID. Queda para el debate de sobremesa si es genialidad estratégica o llana estupidez. Pronto vamos a saberlo.
 
A medida que se acerca el comienzo del año político, vuelven a encenderse los motores del conflicto social. Este miércoles la Fraternidad hará un paro de trenes por 24 horas. El jueves 22 la CTERA (docentes) hará un Congreso Nacional donde seguramente se anuncie una medida de fuerza para el comienzo de clases. ATE (estatales) decidió esta semana hace un paro nacional antes de fin de mes, aún sin fecha. UTA (transporte público) lleva a cabo paros a nivel local en todo el país.
 
Mientras tanto la CGT define la fecha de su próxima medida de fuerza: una huelga de 24 horas con movilización, esta vez no al Congreso sino a Plaza de Mayo. Aunque el sector más dialoguista de la central especulaba con demorar la medida hasta abril, el congelamiento del salario mínimo aceleró los tiempos. En las últimas horas tanto Héctor Daer como Pablo Moyano, que conducen los dos sectores más numerosos, advirtieron públicamente que están dadas las condiciones para actuar con celeridad.
 
La cúpula de la CGT está mandatada para convocar un paro cuando lo estime conveniente. Por ahora la fecha más probable es en los primeros días del mes que viene, en coincidencia con el comienzo de las clases, la llegada a las casas de las primeras facturas de servicios sin subsidios y con aumentos que van a llegar al 150 por ciento, y del período de sesiones ordinarias en el Congreso. Existe otra fecha marcada en rojo en el calendario: el 24 de marzo se está organizando una movilización histórica y unificada. La idea es no encimarse.
 
Además de la calle, la otra incógnita que pesa sobre el gobierno es la deriva económica. Existen enormes dudas sobre la premisa de que, a pesar de este formidable abrazo de oso fiscal, exista una tendencia a la baja en el número de inflación de los próximos meses. Otros factores, como la indexación de varios precios clave, como nafta y tarifas, abonan el escepticismo. Si el ritmo de los precios no cede, la presión para que el gobierno vuelva a devaluar, justo durante el bimestre más turbulento de la V, puede volverse insostenible.
 
En resumen: si persiste la conflictividad social (y nada hace pensar que vaya a suceder otra cosa) y no baja la inflación sensiblemente (y existen dudas razonables de que eso se corrobore) Milei estará en problemas. Esas son las dos variables que darán forma al futuro del gobierno y del país. En función de cómo se resuelvan, y de acuerdo al análisis que por estas horas hacen políticos, empresarios, consultores e inversores, se abren por delante tres escenarios posibles para transitar el otoño.
 
En el primero, el presidente consigue, en efecto, bajar la inflación y estabilizar la macro, evitando una nueva devaluación y pavimentando el camino para dolarizar, tal como planea. La cosecha se liquida en tiempo y forma, y aparece financiamiento externo para darle aire a las reservas. En un contexto de enorme crisis social, lograría sin embargo un sostén político robusto que le permitiría conformar mayorías circunstanciales en el Congreso o, al menos, gobernar por decreto sin encontrar barreras en otros poderes del Estado.
 
La oposición queda consolidada alrededor de una minoría intensa pero incapaz de modificar el estado de las cosas. El descontento se vuelca en las calles, causando altos niveles de conflictividad permanente pero inefectiva, con una considerable respuesta represiva por parte del Estado. Con el correr de los meses se iría asentando una "nueva normalidad". Los niveles de popularidad del gobierno vuelven a crecer. A medida que se acerca el 2025, Milei redibuja el sistema político (y, de esa forma, el país) a su imagen y semejanza.
 
El segundo escenario es el opuesto absoluto, la opción nuclear. De acuerdo a esa hipótesis, la malaria económica y la conflictividad social marcan un rapidísimo final para el experimento Milei. Los dólares no aparecen, la cosecha no se liquida, la inflación no cede y debe volver a devaluar. En poco tiempo el conflicto laboral y social desborda a las fuerzas de seguridad, que responden con fuego. Las calles quedan tomadas. Puede haber saqueos por la dificultad de acceder a alimentos y medicinas. Las clases no empiezan.
 
En este punto, los senderos se bifurcan. El presidente puede dar un paso al costado, ser depuesto en un juicio político o simplemente ceder el control de su gobierno a otros actores sin renunciar a su cargo. En cualquier caso, su proyecto de poder queda truncado. El expresidente Mauricio Macri es un ferviente convencido en este escenario y trabaja para fomentarlo, convencido de que cuando llegue el momento será su teléfono el que suene en busca de ayuda. Tiene planes de contingencia con y sin Milei, con y sin Victoria Villarruel.
 
La tercera opción, intermedia, y acaso la más probable en el corto plazo, es la de una crisis episódica, no terminal, que acompañe un lento declive del esquema de poder actual. La economía no rebota pero tampoco llega a estallar, sostenida en un precario equilibrio por aquellos mecanismos y sectores que se salven del desguace. La conflictividad laboral y social sucede de forma espaciada en el tiempo y el territorio nacional, en forma de focos que estallan y se apagan sin continuidad ni evolución
 
Esta deriva catastrófica en cámara lenta, sin embargo, sólo puede durar lo que tarde en surgir una chispa. Tarde o temprano, la falta de apoyos, de recursos y de resultados terminan configurando una combinación fatal. Cosas como el crecimiento sin dinero o las victorias sin el número suficiente de soldados para la  batalla son cosas que solamente existen en fantasías fabriles. En el mundo real las cosas funcionan de otra forma. Uno quiere creer, todavía, que el presidente de la Nación entiende esa diferencia.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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06-01-2026 / 12:01
Efecto motosierra. Denuncian que el Ejecutivo despidió a los especialistas que coordinan el plan a nivel nacional. Unos 7.000 bebés nacen con malformaciones cardíacas cada año. El cruel gobierno anarco capitalista de Javier "el Loco" Milei vació el Programa de Cardiopatías Congénitas y miles de niños luchan por sus vidas. En 2023, el desquiciado Milei había votado en contra de la ley.
 
Un repentino recorte en el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) encendió las alarmas en el sector de salud en toda la Argentina. Sin aviso previo, el Gobierno de Milei instrumentó un fuerte ajuste sobre el plan, que cada año asiste a unos 7.000 bebés que nacen con malformaciones en el corazón, y despidió al equipo de especialistas que coordina el proyecto en el país. Médicos advierten por la "situación crítica" en el área.
 
En los últimos días, el Gobierno libertario ordenó el desmantelamiento del PNCC a través de una medida imprevista como parte de los recortes en la órbita del Ministerio de Salud. El Programa fue creado en 2008 y ayudó a reducir drásticamente la mortalidad por causas de cardiopatías congénitas, según informó la Federación Argentina de Cardiología (FAC) luego de que se diera a conocer la resolución.
 
En concreto, Milei autorizó la desvinculación de los profesionales especializados que conducen el plan a nivel nacional. En un comunicado publicado por la Asociación Argentina de Salud Pública, médicos y personal de salud denunciaron que "se procedió al despido de integrantes fundamentales para el sostén de las actividades" del área, lo que "desencadenó la dimisión del resto del equipo coordinador".
 
Dada esa situación, el PNCC quedó diezmado y ahora crece la preocupación por el futuro del Programa que ayuda a tratar tanto a niños como a adultos en todo el país. Cabe destacar que, en 2023, cuando todavía era diputado, Milei votó en contra de la Ley de Cardiopatías Congénitas ya que "implicaba más presencia del Estado" y "más gastos", y, principalmente, el proyecto "interfería en la vida de los individuos". Una ridiculez.
 
Organizaciones científicas, asociaciones médicas y organizaciones de familias se encuentran promoviendo acciones de divulgación y plan de lucha para revertir esta inhumana decisión del miserable Gobierno de Milei que una vez más afecta a los más débiles.
 
La Opinión Popular
 

05-01-2026 / 11:01
El Congreso de Estados Unidos planteó reparos al swap de 20 mil millones de dólares que la administración de Donald Trump le otorgó al gobierno argentino. Los congresistas estadounidenses advirtieron que la gestión de Javier Milei aún no puede garantizar la sostenibilidad de sus reformas, el pago de la deuda a tiempo ni la relevancia como socio comercial.
 
Estos planteos fueron plasmados por el Servicio de Investigación del Congreso (CRS) estadounidense en un informe. El mismo se centró en la asistencia financiera del gobierno de Estados Unidos a Argentina, y expone que el principal obstáculo para la política económica argentina es la limitada disponibilidad de divisas.
 
En este sentido, el documento destacó que el swap se implementó en un contexto de presión sobre el valor del peso y creciente oposición en el Congreso argentino. Además, advirtió que dicho instrumento financiero es la principal fuente de divisas de Argentina, ya que el país "no cuenta con un superávit comercial sólido".
 
Dicho esto, el análisis alertó que "con el peso cerca del techo de la banda y pagos de deuda en aumento para los próximos tres años, el Gobierno podría enfrentar nuevos obstáculos para profundizar las reformas".
 
Asimismo, proyectó que "si el Gobierno queda sin fondos suficientes para los pagos de deuda y para sostener la política cambiaria, podría enfrentar decisiones difíciles, como un décimo default o permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso".
 
En ese escenario, señaló que "el gobierno podría buscar apoyo adicional de Estados Unidos, el FMI (Fondo Monetario Internacional) u otros organismos", al remarcar que "las perspectivas de obtener ese apoyo no son claras, dadas las dudas sobre la disposición del FMI para ampliar la asistencia, considerando su alta exposición a Argentina en comparación con otros países miembros".
 
Al mismo tiempo, el informe sostuvo que "también existen dudas sobre la importancia de Argentina como socio comercial para Estados Unidos, ya que sus crisis previas no han tenido efectos de contagio significativos para la economía estadounidense ni global".
 
El CRS repasó la "larga historia de turbulencia económica" argentina y lo calificó como un país con una alta dependencia del FMI e historial de defaults. Asimismo, si bien destacó las reformas implementadas por la gestión de Milei, señaló que se vienen dando resultados ambiguos.
 
El escrito también exhibe las críticas de algunos congresistas estadounidenses sobre el swap. Los mismos señalan que desfavorece a los exportadores estadounidenses que compiten con Argentina, que utiliza dinero de los contribuyentes para financiar a un país con un historial de incumplimiento de pagos, y que podría ejercer una influencia indebida en las elecciones democráticas extranjeras o beneficiar a inversores privados.
 
El CRS concluye que el futuro de la estabilidad económica y el pago de la deuda argentina sigue envuelto en un manto de "duda", y aún está por verse hasta qué punto el Congreso estadounidense apoyará las medidas de asistencia económica de Trump.
 
La Opinión Popular
 

04-01-2026 / 17:01
La doctrina "Donroe" (Donald + Monroe) arrasa con la prevención que tuvo hasta George W. Bush para no ser confundido con la ilegalidad de los setenta en América Latina. Al amigo narco de Honduras, todo; al dictador "comunista" de Venezuela, ni justicia. Sin épica, ni coherencia, ni discurso; prima la violencia de los hechos. Milei se recluye en el papel que se asignó: rabia y goce.
 
Aunque Trump gaste algunas palabras sin convicción, no promete la victoria de la libertad frente al totalitarismo como en la Guerra Fría, ni la primacía de la razón en el choque de civilizaciones desatado tras la caída del Muro de Berlín. Vocifera la guerra contra el comunismo, un enemigo casi inexistente. En rigor, el magnate no dedica mucha energía al engaño: quiere asegurar(se) negocios.
 
Ayer se cumplió un mes del indulto de Trump a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras, condenado por narcotráfico a 45 años de prisión por un tribunal federal de Nueva York. Testimonios tomados en cuenta por el jurado indican que Hernández recibió al menos USD 1 millón del Chapo Guzmán y que se vanagloriaba de "meter la droga a los gringos en sus narices".
 
El fallo del jurado fue unánime, pero, como Hernández es derechista y su delegado en la elección reciente de Honduras, Nasry Asfura, promete seguir la agenda ultra, Trump lo dejó en libertad. Maduro será trasladado a Nueva York para ser juzgado por narcotráfico en los próximos días. Probablemente le tocará el mismo tribunal que juzgó a Hernández, pero éste lo mirará desde alguna finca de lujo entre Florida o Tegucigalpa.
 
Tampoco hay que prestar atención a los versículos sobre el amor por la democracia y contra los crímenes de lesa humanidad. Ello no está en la agenda real de Trump ni de Milei. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tiene pedido de captura de la Corte Penal Internacional por sus supuestos crímenes de lesa humanidad, mientras Israel como Estado es juzgado por genocidio en la Corte Internacional de Justicia.
 
Son procesos que se rigen por el derecho internacional, con acusaciones, testigos, expertos y defensas garantizados por la ley. El presidente estadounidense no sólo desconoce esos procesos, sino que activa sanciones abusivas contra investigadores, jueces y fiscales que los llevan a cabo.
 
Maduro se transformó en un dictador y está acusado de delitos contra la humanidad, pero nadie puede sospechar que un mandatario, Trump, que dispara misiles contra barcazas y coquetea con supremacistas de su país tiene alguna intención real de combatir el narcotráfico ni los abusos de los derechos humanos. Qué decir de Milei, gozador patológico con los apaleamientos a jubilados y familiares de discapacitados, y negacionista del terrorismo de Estado.
 
El Presidente y los suyos entraron en éxtasis ayer por la mañana. Agustín Romo, presidente del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires y uno de los fieles de mayor peso de gurú Santiago Caputo, se sintió poseído por un protagonismo hollywoodense para explicar la razón real del ataque de Trump a Venezuela.
 
"Why? Because we fucking can. And if we can, we do" ("¿Por qué? Porque podemos, carajo. Y si podemos, lo hacemos"). Su segundo mensaje fue contra Axel Kicillof. "Sos un zurdo hijo de puta que defiende dictadores, asesinos y narcotraficantes. No metas a los bonaerenses en tu mierda, forro", posteó el jefe de la oposición de la principal provincia argentina ante la condena del gobernador de Buenos Aires a la intervención armada yanqui.
 
No se trató de un arrebato circunscripto a un integrista católico enardecido como Romo. Pablo Quirno, veterano del JP Morgan, ahora ocupa el cargo de canciller. También se dirigió a Kicillof a través de un reposteo. "Ya que les gusta tanto el derecho, empezá por cerrar bien el orto, enano comunista". La brutalidad de la época avergüenza, pero la historia demostró que no concluye en sus destellos más revulsivos.
 

02-01-2026 / 10:01
El 26 de abril de 1933, en Alemania, Hermann Göring establece la policía secreta nazi Gestapo. Fue la policía secreta oficial de la Alemania nazi. En los juicios de Núremberg, la Gestapo fue considerada una organización criminal. La función de la Gestapo era la de investigar y combatir todas las tendencias peligrosas para el Gobierno. Tenía autoridad para investigar los casos de traición, espionaje y sabotaje, además de los casos de ataques al Partido oficial y al Gobierno.

La norma de 1936 que regulaba su actuación le otorgó carta blanca y la situó por encima de la ley al excluirla de cualquier forma de control judicial. El poder de la Gestapo que más le permitía abusar era la Schutzhaft o custodia preventiva, un eufemismo para designar los encarcelamientos sin procedimientos legales, típicamente en campos de concentración. La persona encarcelada incluso tenía que firmar su propio Schutzhaftbefehl (documento donde declaraba su deseo de ser encarcelada). Esto se lograba sometiéndola a tortura.

El demente argentino que nos preside, copiando al demente alemán que perdió la Segunda Guerra Mundial, creó su propia Gestapo, una SIDE que puede detener, desde este viernes, a cualquier ciudadano en base a una reforma del sistema nacional de inteligencia impuesta por la vía unilateral e inconstitucional del decreto de necesidad y urgencia (DNU). 
Además, a la SIDE se la ha sumado un cuantioso presupuesto de gastos reservados, sin rendición de cuentas, para sobornar, legisladores, jueces y periodistas.


Tal vez por las dificultades que el Gobierno vislumbra en el futuro cercano, acaso por los efectos políticos y sociales que podría tener un brutal ajuste que no puede dejar de replicarse, posiblemente por su creciente tendencia a la política de hecho y el autoritarismo o por una combinación de todos esos factores, el Gobierno arranca el año con el DNU 941/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial.

Es nefasto que una reforma sobre una materia tan delicada y de contenido tan controvertido haya trascendido primero, durante el feriado de Año Nuevo, en medios y círculos políticos, y su articulado circuló ampliamente en las redes sociales. ¿Pero cómo no habría de ser así cuando en la Argentina gobernada por la extrema derecha los servicios de inteligencia contarán con autoridad para arrestar gente en contextos diversos, potestad que evoca las vigentes en la última dictadura?

Milei esperó a que se terminaran las sesiones extraordinarias del Congreso para firmar un DNU que produce una reforma total del sistema de inteligencia. La recientemente resucitada Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) incrementará su poder y su opacidad. Todas las actividades de la central de espías pasarán a ser "encubiertas".
 
Los agentes podrán aprehender personas y el Señor Cinco podrá convocar a las Fuerzas Armadas para que hagan tareas de inteligencia interior. Fuerza Patria, el socialismo, la Coalición Cívica y el FIT coinciden en señalar que el espionaje político estará a la orden del día. "Es una reforma muy regresiva y peligrosa", denunció Paula Litvachky, directora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).
 
Hay cinco puntos especialmente graves: la posibilidad de detener sin orden judicial; que las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad van a poder hacer tareas de inteligencia interior cuando la SIDE lo requiera; que los militares van a negociar el presupuesto y los recursos con el jefe de la SIDE; la eliminación de la DNIEM, que profundiza la politización de la defensa militar; y la contrainteligencia que investigará las fugas de información, en lo que será una maniobra para perseguir al periodismo crítico.
 
La Opinión Popular
 

 

01-01-2026 / 21:01
Primero, el gobierno para los ricos de Javier Milei arremete contra el poder adquisitivo de sectores medios pisando salarios, destruyendo empleos de calidad y con políticas que alteran los precios relativos en detrimento de la demanda a través la liberalización brusca de precios en rubros de gastos insustituibles que aumentan considerablemente más que la medición oficial de inflación (como en salud, tarifas de servicios públicos, combustibles y alquileres).
 
De esa forma, consiguieron neutralizar el boom del consumo en rubros distintivos del paisaje urbano nacional, como en este caso del sector gastronómico, asimilando progresivamente el perfil local de consumo al común de las ciudades latinoamericanas que carecen de sectores de ingresos medios nutridos.
 
Sus sociedades son mucho menos integradas, es habitual la existencia de circuitos exclusivos para la clase alta y otros para la clase baja y casi no hay espacios comunes, como los que están depredándose hoy en Argentina. Liquidados estos negocios por el derrumbe de las ventas, las propiedades pueden ser compradas con menor dificultad. Es un primer obstáculo eliminado en favor del negocio inmobiliario.
 
Un segundo paso necesario para alcanzar los objetivos del gobierno de Milei es exhibir un desconocimiento absoluto del problema distributivo negando terminantemente sus efectos e inclusive, para intentar validar su relato, manipulando las estadísticas oficiales. Desde el oficialismo, repiten hasta el hartazgo que el consumo no cae y atacan a todo aquel que lo insinúe. Ricardo Darín puede dar fe.
 
Los medios de comunicación más influyentes tampoco hacen eco del drama de la gran mayoría de los comercios. No sólo de gastronomía. Es muy difícil encontrar un rubro en los dos últimos años, no vinculado al negocio financiero, de extracción de recursos naturales o de energía, que hoy se salve de la depresión.
 
Con un estilo más sofisticado que el de Guillermo Moreno, mejor tecnología y blindaje mediático operan sobre el Indec. Lo principal no radica en una medición subestimada de la inflación que, por caso, entre noviembre de 2023 y el mismo mes de 2025 arrojó 18,5 puntos porcentuales menos de aumentos de precios que el IPC de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí no está el grueso del ocultamiento del deterioro de los ingresos.
 
El gobierno se concentra en aplicar cambios metodológicos en áreas de impacto en los grandes números de la economía, pero donde, al mismo tiempo, existen dificultades de medición rigurosa. De esa forma, evitan que surjan estudios frecuentes y consistentes que puedan contradecirlos de forma contundente.
 
Sin embargo, los cambios metodológicos en el cálculo de la evolución de los salarios de los trabajadores informales derivan en resultados grotescos. Esconden el drama social de disminución del consumo e inciden de forma determinante en una virtual disminución de la pobreza.
 
Según los datos oficiales, la informalidad laboral alcanzó el 43,3% en el tercer trimestre de 2025. No obstante, en base a la medición salarial del Indec, el crecimiento de la informalidad debería entenderse como algo natural y que inclusive debería haber sido considerablemente mayor (en el cuarto trimestre de 2023 era de 41,4%).
 
Esos trabajadores, según las mediciones oficiales, a lo largo de los dos últimos años consiguieron vencer por goleada a la inflación y lograron también aumentos salariales muy superiores a los obtenidos por los trabajadores registrados, tanto del sector público como del privado. Todo eso a pesar de haber tenido que soportar una crisis que incluyó en diciembre de 2023 la segunda mayor devaluación en 35 años y picos históricos de inflación.
 

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