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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 19-02-2024 / 12:02
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Milei y Caputo celebran el superávit de la motosierra y en la calle se potencia la preocupación por las consecuencias sociales del plan

Milei y Caputo celebran el superávit de la motosierra y en la calle se potencia la preocupación por las consecuencias sociales del plan
Este fin de semana el Observatorio Social de la UCA publicó su estimación de pobreza, que dio el resultado más alto de los últimos veinte años: un 57 por ciento, es decir unos 27 millones de personas. Con Milei, en la Argentina hay tres millones y medio de nuevos pobres en solamente dos meses. La indigencia también saltó de cinco a siete millones de personas. Para tener como referencia, la misma serie arrojaba un 28,2 por ciento de pobres en 2015, 39,8 por ciento en 2019 y 44,7 por ciento en noviembre del año pasado. Junto a Caputo, el coqueto Milei, bajando la pera para que no se le vea la papada de sapo que tiene.
La sombra de una nueva crisis mundial, la tercera en cuatro años, asoma en el horizonte. En este escenario la Argentina sufre un triple riesgo. Por un lado, porque su matriz económica sobreexpone al país a los vaivenes internacionales y lo deja a la merced de cada uno de los cimbronazos. Esa ha sido la regla durante el último medio siglo, con la única pero notable excepción de la crisis de 2008. A diferencia de entonces, hoy el sobreendeudamiento y la escasez de reservas actuales potencian la intemperie y limitan las herramientas a mano para capear la tormenta.
 
Pero principalmente el peligro reside en que el plan de gobierno de Javier "el Loco" Milei es como salir a campo abierto sin impermeable y blandiendo un pararrayos como si fuera su varita mágica. Es algo de lo que han tomado nota quienes que tienen un inmenso poder sobre el destino de países a la hora de elegir dónde depositan sus inmensas carteras de inversiones, así como los burócratas de los organismos internacionales de crédito. Así lo han hecho saber a emisarios del gobierno y la oposición durante esta semana.
 
El presidente y su ministro de Economía, el endeudador serial macrista Luis "Toto" Caputo, apoyado por un formidable aparato de propaganda en medios y redes, intentaron instalar que, gracias a la licuadora y la motosierra, por primera vez en una década se cerraba un mes con equilibrio en las cuentas.
 
Ahora es Milei quien promete un horizonte en plazos. "Lo peor llegará en marzo y abril, cuando toquemos fondo", vaticinó en una de las rigurosas entrevistas que dio durante los contados ratos libres que le dejan sus responsabilidades como tuitero en Jefe de la Nación. Su gobierno comenzó hace diez semanas, 70 días, la misma cantidad de tiempo que falta para finales del más cruel de los meses. En la V que proyecta el presidente, todavía no llegamos a la mitad de la caída. El paisaje al pie del tobogán resultará irreconocible.
 
La jubilación mínima ya está en valores de 2003 y si no hay medidas concretas podría alcanzar, este semestre, su punto más bajo en la tabla histórica. La capacidad industrial instalada está en 54 por ciento, los mismos niveles que durante la pandemia, y desde ese nivel se espera un retroceso para este año en trece de los dieciséis sectores productivos del país. Es récord la subasta de bienes de capital. La industria de la construcción perdió desde diciembre 140 mil puestos de trabajo. Ese número puede duplicarse o triplicarse.
 
La contracara de ese proceso de destrucción de la capacidad económica del país es el deterioro acelerado de las condiciones de vida de sus habitantes. Con la inflación corriendo al veinte por ciento mensual, en enero se desplomó un 45 por ciento la venta en Farmacias; Alimentos y Bebidas cayó un 37 por ciento. Es lógico, si los argentinos pagamos los mismos precios que en España con salarios nueve veces más bajos, tal como destacó un informe de la señal de noticias "kirchnerista" CNN que se hizo viral en redes esta semana.
 
No fue magia. La Oficina de Presupuesto del Congreso le puso números al superávit financiero que celebran Milei y Caputo. El gasto primario de la administración nacional (es decir gastos corrientes más inversión pública) se retrajo, a valores constantes, un 30 por ciento respecto al año pasado. Los principales recortes fueron en jubilaciones (32,5 por ciento abajo), programas sociales (¡59,6 por ciento abajo!) y salarios (18 por ciento menos). Debe notarse que todavía no impacta el recorte a subsidios de energía y transporte.
 

 
Este fin de semana el Observatorio Social de la UCA publicó su estimación de pobreza, que dio el resultado más alto de los últimos veinte años: un 57 por ciento, es decir unos 27 millones de personas. Con Milei, en la Argentina hay tres millones y medio de nuevos pobres en solamente dos meses. La indigencia también saltó de cinco a siete millones de personas. Para tener como referencia, la misma serie arrojaba un 28,2 por ciento de pobres en 2015, 39,8 por ciento en 2019 y 44,7 por ciento en noviembre del año pasado.
 
Es inevitable preguntarse cuánto tiempo puede durar la licencia social para esta clase de políticas autolesivas. Para complejizar el cuadro, desde la Casa Rosada no hay señales de querer desescalar. Por el contrario, por momentos se estimula el conflicto con bravuconadas como el boicot al Consejo del Salario, la amenaza de desregulación de las Obras Sociales y la eliminación de la paritaria nacional docente y el FONID. Queda para el debate de sobremesa si es genialidad estratégica o llana estupidez. Pronto vamos a saberlo.
 
A medida que se acerca el comienzo del año político, vuelven a encenderse los motores del conflicto social. Este miércoles la Fraternidad hará un paro de trenes por 24 horas. El jueves 22 la CTERA (docentes) hará un Congreso Nacional donde seguramente se anuncie una medida de fuerza para el comienzo de clases. ATE (estatales) decidió esta semana hace un paro nacional antes de fin de mes, aún sin fecha. UTA (transporte público) lleva a cabo paros a nivel local en todo el país.
 
Mientras tanto la CGT define la fecha de su próxima medida de fuerza: una huelga de 24 horas con movilización, esta vez no al Congreso sino a Plaza de Mayo. Aunque el sector más dialoguista de la central especulaba con demorar la medida hasta abril, el congelamiento del salario mínimo aceleró los tiempos. En las últimas horas tanto Héctor Daer como Pablo Moyano, que conducen los dos sectores más numerosos, advirtieron públicamente que están dadas las condiciones para actuar con celeridad.
 
La cúpula de la CGT está mandatada para convocar un paro cuando lo estime conveniente. Por ahora la fecha más probable es en los primeros días del mes que viene, en coincidencia con el comienzo de las clases, la llegada a las casas de las primeras facturas de servicios sin subsidios y con aumentos que van a llegar al 150 por ciento, y del período de sesiones ordinarias en el Congreso. Existe otra fecha marcada en rojo en el calendario: el 24 de marzo se está organizando una movilización histórica y unificada. La idea es no encimarse.
 
Además de la calle, la otra incógnita que pesa sobre el gobierno es la deriva económica. Existen enormes dudas sobre la premisa de que, a pesar de este formidable abrazo de oso fiscal, exista una tendencia a la baja en el número de inflación de los próximos meses. Otros factores, como la indexación de varios precios clave, como nafta y tarifas, abonan el escepticismo. Si el ritmo de los precios no cede, la presión para que el gobierno vuelva a devaluar, justo durante el bimestre más turbulento de la V, puede volverse insostenible.
 
En resumen: si persiste la conflictividad social (y nada hace pensar que vaya a suceder otra cosa) y no baja la inflación sensiblemente (y existen dudas razonables de que eso se corrobore) Milei estará en problemas. Esas son las dos variables que darán forma al futuro del gobierno y del país. En función de cómo se resuelvan, y de acuerdo al análisis que por estas horas hacen políticos, empresarios, consultores e inversores, se abren por delante tres escenarios posibles para transitar el otoño.
 
En el primero, el presidente consigue, en efecto, bajar la inflación y estabilizar la macro, evitando una nueva devaluación y pavimentando el camino para dolarizar, tal como planea. La cosecha se liquida en tiempo y forma, y aparece financiamiento externo para darle aire a las reservas. En un contexto de enorme crisis social, lograría sin embargo un sostén político robusto que le permitiría conformar mayorías circunstanciales en el Congreso o, al menos, gobernar por decreto sin encontrar barreras en otros poderes del Estado.
 
La oposición queda consolidada alrededor de una minoría intensa pero incapaz de modificar el estado de las cosas. El descontento se vuelca en las calles, causando altos niveles de conflictividad permanente pero inefectiva, con una considerable respuesta represiva por parte del Estado. Con el correr de los meses se iría asentando una "nueva normalidad". Los niveles de popularidad del gobierno vuelven a crecer. A medida que se acerca el 2025, Milei redibuja el sistema político (y, de esa forma, el país) a su imagen y semejanza.
 
El segundo escenario es el opuesto absoluto, la opción nuclear. De acuerdo a esa hipótesis, la malaria económica y la conflictividad social marcan un rapidísimo final para el experimento Milei. Los dólares no aparecen, la cosecha no se liquida, la inflación no cede y debe volver a devaluar. En poco tiempo el conflicto laboral y social desborda a las fuerzas de seguridad, que responden con fuego. Las calles quedan tomadas. Puede haber saqueos por la dificultad de acceder a alimentos y medicinas. Las clases no empiezan.
 
En este punto, los senderos se bifurcan. El presidente puede dar un paso al costado, ser depuesto en un juicio político o simplemente ceder el control de su gobierno a otros actores sin renunciar a su cargo. En cualquier caso, su proyecto de poder queda truncado. El expresidente Mauricio Macri es un ferviente convencido en este escenario y trabaja para fomentarlo, convencido de que cuando llegue el momento será su teléfono el que suene en busca de ayuda. Tiene planes de contingencia con y sin Milei, con y sin Victoria Villarruel.
 
La tercera opción, intermedia, y acaso la más probable en el corto plazo, es la de una crisis episódica, no terminal, que acompañe un lento declive del esquema de poder actual. La economía no rebota pero tampoco llega a estallar, sostenida en un precario equilibrio por aquellos mecanismos y sectores que se salven del desguace. La conflictividad laboral y social sucede de forma espaciada en el tiempo y el territorio nacional, en forma de focos que estallan y se apagan sin continuidad ni evolución
 
Esta deriva catastrófica en cámara lenta, sin embargo, sólo puede durar lo que tarde en surgir una chispa. Tarde o temprano, la falta de apoyos, de recursos y de resultados terminan configurando una combinación fatal. Cosas como el crecimiento sin dinero o las victorias sin el número suficiente de soldados para la  batalla son cosas que solamente existen en fantasías fabriles. En el mundo real las cosas funcionan de otra forma. Uno quiere creer, todavía, que el presidente de la Nación entiende esa diferencia.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

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