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Nacionales - 16-02-2024 / 09:02
EL PRESIDENTE PRETENDE ATEMORIZAR A FEMINISTAS CON VOZ PÚBLICA PARA CORRER EL FOCO DE LA AGENDA ECONÓMICA

Javier Milei contra Lali Espósito: violencia de machirulo fascista para disciplinar a las mujeres

Javier Milei contra Lali Espósito: violencia de machirulo fascista para disciplinar a las mujeres
El ataque sostenido a Lali Espósito, profundizado con el argumento machista autojustificatorio de la violencia de un niño de tercer grado (“Ella empezó”) generó la agenda pública que el Presidente se había propuesto, pero también una reacción que unió a personas de puntas opuestas del arco político: desde “la traidora” –como la llamó él- Carolina Píparo y Amalia Granata hasta Vilma Ibarra y ¡la CGT! El modelo Milei, como el de Donald Trump –obsesionado con denostar a Taylor Swift- y el de Jair Bolsonaro con su avanzada conservadora y voraz contra, por ejemplo, el artista drag Pabllo Vittar, sólo confirman que los feminismos y el movimiento LGBTIQ+ son sus grandes enemigos.
En la víspera de un nuevo tarifazo con aumentos del 150% en la electricidad y en plena pelea con gobernadores, más la suspensión del envío de alimentos a los comedores, el presidente Javier "Papada de sapo" Milei se sentó con tres "periodistas" de los más leales para una "entrevista" y dedicó un gran porcentaje del tiempo a mentir y atacar a Lali Espósito. El hostigamiento hacia la cantante y actriz no es nuevo: se trata de una estrategia sostenida que comenzó antes de su asunción como primer mandatario. El silencio atronador -cómplice- de los tres "entrevistadores" de La Nación+ no implicó, claro, réplica ni repregunta.

La elección de Lali como blanco, mientras el país se despedaza, no es casual. En principio, el Presidente se comporta como un troll y uno de sus principales objetivos es marcar agenda, una que se aleje de lo real y haga centro en lo virtual, el espacio que domina con soltura.
 
La consultora Ad hoc midió la conversación digital entre el miércoles y el jueves en redes sociales. Las conclusiones no sorprenden: "Tres de los cinco conceptos asociados a Javier Milei en el día de ayer refieren a sus dichos sobre Lali Espósito. Ni el dato de inflación ni la carta de Cristina Fernández modifican la agenda de conversación pública propuesta por el Presidente", dice el informe y concluye: "El oficialismo recupera el control de la agenda y logra evadir hablar de las clases, la inflación o de los vaivenes en el Congreso".
 
Lali Espósito cumple con todos los requisitos para convertirse en target para Milei y su séquito de seguidores varones incels, los célibes involuntarios que agreden a las mujeres porque no consiguen establecer relaciones afectivo-sexuales normales por su falta de habilidad. Lali es mujer y feminista; es artista y no se calla. La cantante ya había sufrido ataques feroces en redes sociales cuando, luego del resultado de las PASO, posteó en Twitter: "Qué peligroso. Qué triste", a propósito del triunfo del hoy presidente.
 
Lo que hace Milei con ella se llama discurso de odio y, se sabe, es habilitante de la violencia no sólo digital -en sí misma, brutal- sino fuera de las redes sociales. Diversos estudios -desde trabajos del Laboratorio de Estudios sobre Democracia y Autoritarismos de la UNSAM hasta de Naciones Unidas- coinciden en que las mujeres -mucho más, las feministas- están entre los objetos de odio privilegiados para los autodenominados "libertarios". El efecto buscado es claro: disciplinamiento, miedo, deshumanización.
 
Milei tiene una trayectoria de misoginia comprobada: en enero, luego de su participación en el Foro de Davos, donde definió al feminismo como "una pelea ridícula y antinatural entre el hombre y la mujer", llamó "mentirosa" a Luisa Corradini, corresponsal del diario La Nación. Antes, había usado el mismo calificativo para Silvia Mercado y también usó recursos violentos para referirse a las periodistas María ODonnell, María Laura Santillán, Jesica Bossi, Laura Serra y la salteña Teresa Frías. Siempre contra mujeres.
 
Algunos medios influyentes titulan Milei Vs. Lali. ¿Cómo comparar los ataques del Presidente de la Nación con las canciones de una mujer artista? No hay paridad en la pelea en la que, además, una de las partes implicadas sólo recibe los golpes, aunque sabe defenderse.
 
La Opinión Popular
 

 
TRAS LAS AGRESIONES DEL PRESIDENTE
 
La contundente respuesta de Lali a Milei: "La información falsa vuelve a su discurso injusto y violento"
 
Luego de ser calificada como "Lali Depósito" por el mandatario ultraderechista, la artista contestó al hostigamiento recibido en las últimas horas por los shows realizados en municipios y provincias. "Creo que la demonización de una industria y de las personas que la conforman no es el camino", manifestó.
 
"Mi nombre es Mariana Espósito, Nací en Parque Patricios, en el sur de la ciudad de Buenos Aires. Tengo 32 años y trabajo hace 22". Así arrancó la fuerte y contundente respuesta de Lali a Javier Milei, luego de sucesivos ataques en televisión, radio y redes sociales. Además, la cantante aprovechó para remarcarle al mandatario que toda la información falsa que consume y comparte "vuelve a su discurso injusto y violento".
 
 
"Ella empezó", las agresiones de Milei a Lali en Twitter y cómo los famosos salieron a bancarla
  
A través de un comunicado escrito por la propia compositora y publicado en X e Instagram, detalló toda su carrera y especificó sus éxitos y los logros personales que consiguió desde que arrancó en los medios a los 10 años.
 
"Además de desarrollarme como artista, pude hacerlo como productora en ficción y darle trabajo a mucha gente, entiendo que imagina el orgullo que representa. No lo quiero aburrir. Lo que quería decirle es que no conozco otra cosa que no sea trabajar y así me gano lo mío siempre", respondió la actriz luego de que el mandatario ultraderechista la calificara como "un parásito del Estado".
 
En esta línea, Espósito reconoció que participó de "varios shows municipales de todos los gobiernos" y le recordó la importancia de la cultura para el país.
 
"La cultura no solo genera muchísimo trabajo, sino que construye y narra la identidad de un pueblo y, sobre todo, genera alegría y emoción", reflexionó.
 
Sin embargo, la artista pop aprovechó para señalar que el discurso de Milei, basado continuamente en noticias falsas y en repostear publicaciones de seguidores y trolls, "vuelve a su discurso injusto y violento".
 
"Respeto, aunque no comparto, que su plan dé la espalda o no priorice a la cultura, pero creo que la demonización de una industria y de las personas que la conforman no es el camino, siento que la asimetría de poder entre Ud. y los que ataca por pensar distinto y la información falsa vuelve a su discurso injusto y violento", expresó la compositora.
 
"Presidente, Ud. es el capitán de un barco en el que viajamos todos, los que lo votaron y los que no, y por eso deseo que el camino que elija lleve a TODOS a un mejor lugar, democráticamente acepto el camino que eligió la mayoría y desde el respeto quiero tener la libertad de poder pensar distinto. No creo en el camino sea la falta de respeto y la descalificación sin sentido. Nos deseo a todos lo mejor. Siempre. Le mando un respetuoso saludo", cerró Lali, luego de haber recibido el apoyo de sus fanáticos, colegas y exponentes de la cultura nacional.
 
 
El origen de las agresiones de Milei a Lali
  
Los intercambios entre Lali y Milei comenzaron el año pasado luego de que la cantante lamentara la victoria del líder de La Libertad Avanza en las PASO de agosto.
 
"Qué peligroso. Qué triste", había publicado la cantante en Twitter. El tiempo pasó, pero la intérprete de éxitos como "Disciplina" y "N5" se convirtió en un blanco de hostigamiento por parte de los seguidores libertarios y los "trolls" de redes sociales.
 
Lo más reciente, fue el discurso de la actriz de la exitosa tira Casi Angeles en el que respondió a las críticas y ataques virtuales.
 
"Que si fumo/ que si vivo/ que si digo/ que si bebo/ que si vivo del Estado", cantó Lali en la presentación de su tema "Quiénes son?", al que le agregó la última frase para responder a los cuestionamientos que comenzaron desde que se expresó contraria a las ideas del gobierno libertario.
 
En otro tramo de la noche, le habló a sus seguidores y les dijo: "Esta fiesta que somos los argentinos, esta unión que genera el arte, la música, la cultura, nadie nos la va a sacar jamás. Depende de nosotros y de ustedes, de acompañar y defender. Esta canción es para los mentirosos, los giles, las malas personas, los antipatria y todos".
 
 
El comunicado completo de Lali
  
Sr Presidente Javier Milei.
 
Mi nombre es Mariana Espósito, Nací en Parque Patricios, en el sur de la ciudad de Buenos Aires. Tengo 32 años y trabajo hace 22. Comencé a trabajar a los 10 años en Televisión. En esos años tuve la dicha de participar de series y espectáculos con un éxito enorme.
 
Esas experiencias me permitieron aprender, crecer en la industria, profesionalizarme y ganar dinero para ayudar a mi familia. ¡Le pude comprar la casa a mis padres Sr. presidente!! No sabe qué emoción tan grande.
 
No solo eso, trabajando en esas series, publicidades y películas, pude hasta comprarme mi propia casa, algo no solo lejano, sino imposible lamentablemente para muchos de los jóvenes de nuestro país. Por eso enfatizo: ¿sabe qué orgullo tan grande es eso? Es un privilegio haber crecido y progresado haciendo lo que amo. Trabaje incansable y honradamente para que así sea.
 
 Hace poco más de 10 años que me dedico a la música. Comencé de manera independiente invirtiendo lo que ganaba en la tele en mi proyecto musical y la gente lo acompaño y lo hizo crecer sin parar hasta poder hacer mi primer estadio de futbol lleno el año pasado, producido de manera privada y con mi madre y mi familia siendo parte de mi equipo de trabajo, una emoción enorme.
 
Hice 5 discos que la gente recibió con amor y respeto, y que me llevaron a hacer giras hermosas, nacionales e internacionales por muchos países del mundo durante todos estos años. . Además de desarrollarme como artista, pude hacerlo como productora en ficción y darle trabajo a mucha gente, entiendo que imagina el orgullo que representa.
 
No lo quiero aburrir. Lo que quería decirle es que no conozco otra cosa que no sea trabajar y así me gano lo mío siempre.
 
 Participe de varios shows municipales con TODOS los gobiernos, como la mayoría de artistas convocantes maravillosos que tiene nuestro país. La cultura no solo genera muchísimo trabajo, sino que construye y narra la identidad de un pueblo y, sobre todo, genera alegría y emoción.
 
Respetó, aunque no comparto, que su plan dé la espalda o no priorice a la cultura, pero creo que la demonización de una industria y de las personas que la conforman no es el camino, siento que la asimetría de poder entre Ud. y los que ataca por pensar distinto y la información falsa vuelve a su discurso injusto y violento.
 
 Presidente, Ud. es el capitán de un barco en el que viajamos todos, los que lo votaron y los que no, y por eso deseo que el camino que elija lleve a TODOS a un mejor lugar, democráticamente acepto el camino que eligió la mayoría y desde el respeto quiero tener la libertad de poder pensar distinto. No creo en el camino sea la falta de respeto y la descalificación sin sentido. Nos deseo a todos lo mejor. Siempre. Le mando un respetuoso saludo.
 
Mariana Lali Espósito.
 
P/D Vi en sus redes que pone en duda mi profesionalismo y destreza sobre el escenario. SIN IRONÍA alguna y con ilusión lo invito a cualquiera de mis conciertos cuando quiera. Sería un placer tenerlo en el público y la pasaría muy bien. Se lo aseguro.
 
Fuente: Página 12
 
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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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