La Opinión Popular
                  10:24  |  Domingo 08 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 15-02-2024 / 09:02
¿CUÁNTO MÁS EMPOBRECIMIENTO PUEDE SOPORTAR EL PUEBLO ARGENTINO?

El éxito del ajuste de Milei: Inflación sin techo, salarios sin piso y recesión económica

El éxito del ajuste de Milei: Inflación sin techo, salarios sin piso y recesión económica
La disparada inflacionaria post devaluación sigue y tienen meses calientes por delante. La caída del salario tuvo su récord mensual histórico en diciembre, incluso por encima de la salida de la convertibilidad. Caída anual de 28,5% en ventas minoristas, con picos de 37% en alimentos y 47% en medicamentos. Motosierra y licuadora a toda máquina.
El IPC de 20,6% que se conoció en la tarde del miércoles consolida el "éxito" del plan motosierra y licuadora, el modelo económico de Javier Milei que impone una brutal caída del poder adquisitivo del salario y la recesión económica como las recetas milagrosas para bajar la inflación. Lo paradójico es que, en ese trayecto, es justamente una infernal disparada inflacionaria la que va haciendo el trabajo sucio de recortar salarios y frenar la actividad.
 
El resultado del combo son pésimos indicadores para esas tres variables en lo que va del experimento libertario, sin contar aún el impacto de incrementos que se dieron en febrero o se darán en los próximos meses, como el transporte público, las tarifas de servicios, nuevos aumentos en combustibles, etc.
 
La promesa es  la luz al final del túnel para el segundo semestre, cuando empezarían los brotes verdes, fórmula copiada y repetida del fracasado gobierno de Mauricio Macri, que falló justamente en no controlar la inflación, destruir los salarios y la actividad económica.
 
Aunque el Gobierno festeje la "tendencia a la desaceleración" de la inflación, lo cierto es que la disparada de los precios no sólo está tocando sus picos de las últimas tres décadas, sino que aún tiene meses muy calientes por delante. El 20,6% informado por el Indec para enero  y el 25,5% de diciembre son las dos mediciones mensuales más altas desde febrero de 1991, cuando el IPC fue del 27%. Aún en pañales, el proyecto anarco capitalista ya acumula 46% de inflación en sólo dos meses de gestión.
 
Lejos de ser resultados de una mala praxis, todos los indicadores mencionados y su impacto en la vida cotidiana de los argentinos fueron siempre el objetivo de Milei y su equipo económico. En su mesianismo de mercado, sólo después de una importante recesión con gran caída de los salarios será posible controlar el drama inflacionario y sentar las bases de una recuperación económica.
 
Milei, Caputo, Sturzenegger y compañía son perfectamente conscientes de las penurias a las que someten a la sociedad con sus decisiones, y eligen ese camino confiando religiosamente en las leyes del mercado.
 
El problema es que todas las experiencias previas que llevaron al país en esa dirección lo condujeron a peores crisis, con más pobreza y desempleo, y siempre dejándolo más endeudado. La confianza ciega en las mismas recetas que fracasaron una y otra vez denotan un pensamiento mágico por parte del Gobierno, que además toma decisiones mirando planillas de Excel y no la realidad de su pueblo en la calle.
 
¿Cuánto más ajuste, cuánto más empobrecimiento de la gran mayoría de la sociedad necesita el modelo teórico de motosierra y licuadora para empezar a mostrar algún resultado positivo? ¿Cuánto más ajuste, cuánto más empobrecimiento puede soportar el pueblo argentino, que viene perdiendo poder adquisitivo hace al menos seis años? ¿Qué será lo intolerable para una sociedad en la que se normalizó un 40% de pobreza, que vive hace 10 años entre el estancamiento y las caídas económicas y con inflaciones de al menos dos dígitos?
 
Cualquier pronóstico es futurología en la Argentina de la inestabilidad y la crisis permanente. Mientras tanto, Milei avanza con su plan motosierra y licuadora, respaldado por el establishment económico, hacia un país con más concentración económica y mayor fragmentación social.
 

 
Precios por ascensor
 
Nuevamente los bienes y servicios encabezaron la lista de aumentos, llegando a un 44,4% en enero que sumado al 32,7% de diciembre trepan al 77% exponiendo la brutalidad en la decisión de liberar todos los precios de la economía. Transporte también volvió a estar en el podio con un 26,3% de aumento, 58% sumando la suba de diciembre y sin que impacten aún los aumentos decretados por Economía para el transporte público. Comunicación completa la tríada de mayores aumentos, con un 25,1%.
 
Alimentos se ubicó esta vez levemente por debajo del nivel general, con un crecimiento de 20,4%, nueve puntos menos que en diciembre pero totalizando 51,4% en los dos meses del gobierno de Milei. Con esas cifras, el rubro Alimentos lleva 296,2% de aumento en los últimos doce meses, superando por más de 40 puntos el nivel general de 254,2% de inflación, y sólo superado por Bienes y Servicios que llegó al 311,4%.
 
Lo más preocupante es que, lejos de la mirada que pretende instalar el oficialismo, los aumentos recién empiezan y tienen pista libre para seguir corriendo. Por ejemplo, consultoras privadas ya relevaron un incremento del 3,8% para los alimentos tan solo en la primera semana de febrero, augurando un repunte de la merma observada entre diciembre y enero.
 
Marzo ya de por sí es un mes con importantes subas de precios estacionales, particularmente referidos a educación y servicios. A esos incrementos habrá que sumar el impacto de las subas en el transporte público que iniciaron en febrero y los nuevos aumentos que se esperan en este rubro para el mes que viene. Las tarifas de electricidad comenzaron a ajustarse en febrero y el mes que viene será el turno del gas. También habrá en marzo una nueva de suba en combustibles.
 
Los alquileres registran una suba interanual del 260%, por encima de la inflación, según un estudio de Zonaprop. Las prepagas aumentaron un 40% en enero y entre 25% y 30% en febrero. Tras la derogación del DNU 690/2020, que definió a las telecomunicaciones como servicios públicos en competencia y estableció una regulación de sus tarifas, internet y el cable promediarán nuevas subas en torno al 15% este mes.
 
Éstos son solo algunos de los precios que empujarán al alza la inflación en los próximos meses. Independientemente de que puedan registrarse algunos puntos de baja en el IPC general, la cuestión es cuánto resiste el bolsillo y la economía de los argentinos aumentos mensuales cercanos al 20%. La mega devaluación que tuvo un impacto del 118% de Caputo y Milei duplicó la velocidad a la que venían subiendo los precios, y esa es más bien la tendencia que se instala más que una baja de la inflación, aunque el gobierno celebre los cinco puntos menos que en diciembre.
 
  
Sueldos por escalera... y arrastrándose
 
La contracara a los aumentos de precios es la brutal caída de los salarios. En diciembre el salario real cayó un 13,7% según la medición del RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), marcando la mayor caída para un solo mes desde que se inició la serie en 1994.
 
La variación mensual indicó una suba del salario del 8,3% que, contrastada con el 25,5% de inflación determinó un primer hito para el modelo motosierra y licuadora: Milei ya tiene el título de ser el presidente que más hizo caer el poder adquisitivo de los trabajadores en un mes. El ataque al salario resultó superior incluso al de la salida de la convertibilidad, que tocó su techo con un retroceso del 9,4% en abril del 2002.
 
Para dimensionar esa caída basta contrastarla con el 20% de retroceso del salario real durante la gestión Cambiemos. Milei en un mes ajustó los salarios un 60% de lo que lo hizo Macri en cuatro años. El grupo de economistas nucleados en el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) comparó la pérdida del salario en diciembre con la peor serie histórica, que abarcó 14 meses entre 2002 y 2003 totalizando una caída del 29%.
 
Milei y Caputo recortaron la mitad de eso en sólo un mes, y según los economistas dejaron el poder adquisitivo "a muy poco del mínimo histórico alcanzado en abril del 2003".
 
La falta de recuperación del salario fue la gran deuda del gobierno del Frente de Todos, potenciada en los últimos meses de gestión y campaña. MATE tomó el salario promedio del sector privado registrado, que en diciembre se ubicó en los $484.298, y realizó un cálculo a pesos constantes en el que determinó que en noviembre ese promedio era de $560.932, y en julio de $631.588.
 
El resultado da una caída del 24%, un cuarto del poder adquisitivo del salario perdido en la última mitad del 2023, más de la mitad de ello durante el primer mes de la presidencia de Milei. A su vez, el año pasado fue el sexto año consecutivo de caída del poder adquisitivo, otra serie inédita en la historia.
 
Peor aún, el retroceso de los últimos meses sumado a la disparada inflacionaria dejó el salario promedio bien por debajo de la línea de pobreza. La canasta familiar para una familia de dos mayores y dos menores fue en diciembre de $495.798. Es decir, $11.500 más que el salario promedio, que quedó 21% debajo de esa línea. MATE comparó esta situación con el 2015, cuando un salario promedio alcanzaba la línea de pobreza de un hogar y aún le sobraba un 37% del ingreso.
 
Este jueves se dará la primera reunión bajo la presidencia de Milei del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil que definirá el nuevo sueldo básico. Durante 2023 el mínimo se incrementó en un 151,8%, totalizando una caída del 19% frente a la inflación anual del 211,4%. En diciembre, el haber mínimo quedó en la mísera suma de $156.000. Héctor Dáer, titular de la CGT, ya adelantó que la central pedirá un aumento del 85%, para dejar el mínimo en $290.000. Restará esperar la postura del Gobierno, aunque las perspectivas no son auspiciosas.
 
Para botón de muestra bastan las recientes declaraciones de Federico Sturzenegger en el Foro Panamericano de la Escuela Herbert de Negocios de la Universidad de Miami. El responsable del Megacanje (por el que fue procesado), protagonista del fracaso económico macrista y flamante ideólogo externo de las iniciativas medulares del gobierno de Milei, el DNU 70/2023 y la Ley Ómnibus, dejó en claro ante una tribuna amigable qué espera el oficialismo en torno a los salarios: "Cuando cayó la convertibilidad, los salarios bajaron 40%. Y la gente decía bueno, tiene que caer porque el otro sistema no aguantaba más. Yo siento que en la Argentina hay una sensación de la misma manera" afirmó con liviandad en medio de la crisis brutal que sufre el país.
 
 
Si no hay plata, no hay economía
 
El resultado inevitable del cuadro económico actual es un freno de la actividad y una fuerte caída del consumo. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó los resultados de su último relevamiento, en el que reveló una merma del 28,5% anual en las ventas de comercios minoristas pyme durante el mes de enero.
 
El panorama se ensombrece cuando se desglosa esa caída. En alimentos, la retracción fue del 37% mientras que las compras en farmacias cayeron 47%. Otros rubros importantes para seguir la evolución de la actividad económica también mostraron fuertes retrocesos, como la construcción, que se desplomó en un 29%, el patentamiento de autos que lo hizo en un 32,7% o el de motos, que cayó 18,7%.
 
A este contexto se le suma el brutal ajuste fiscal llevado adelante por el Gobierno Nacional. Los recortes de 30% en jubilaciones, 50 mil empleos públicos, 200 mil planes sociales, el ajuste del 97% en el Potenciar Trabajo, el freno total a la obra pública y las transferencias a las provincias, todas decisiones reivindicadas por el Presidente en una entrevista a la TV italiana, profundizan el cuadro recesivo de la economía argentina sin que aparezca ningún atisbo de recuperación en el horizonte.
 
Por Nicolás Baccaro
 
Fuente: diagonales.com
 
Agreganos como amigo a Facebook
07-02-2026 / 19:02
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, uno de los sectores que más se benefició en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, dijo que los empresarios votaron al cipayo Javier Milei porque esperaban un cambio. Bueno, el cambio llegó y ahora el ministro de Economía del gobierno que votó, promueve la ropa importada.
 
El problema de Drescher es que no es el único perjudicado. No lo dijo, es probable que no lo vea o no le importe, pero todos los miércoles apalean a los jubilados y el gobierno quiere imponer una nueva legislación laboral que precarizará el empleo. El trabajo está más barato que nunca porque con este gobierno el salario perdió el 35 por ciento de su valor, están más bajos que en el 2001. Zafan los que trabajan mal pagados en varios empleos.
 
Y el comercio debe pagar fletes, alquileres y tarifas astronómicas. Varias tiendas cerraron en la calle Avellaneda, pero una señora de condición humilde que pasaba por allí, fue entrevistada por el cronista "Sergio en la calle". La mujer dijo que le costaba llegar a fin de mes aunque tenía tres trabajos, pero que el rumbo del gobierno era correcto. "¿Qué le parecen estos comercios con las persianas bajas?" preguntó el youtuber. "No, eso no es culpa del Presidente, eso es por malas decisiones personales".
 
Con el kirchnerismo, pagando buenos salarios, los empresarios textiles hicieron fortunas, pero votaron el cambio, según Drescher. Como el empresario, la señora de la calle Avellaneda está peor, pero uno y otra son incapaces de asimilar que respaldan un modelo de país donde ellos no tienen ninguna importancia.
 
El gobierno que votaron para que las cosas cambien apareció envuelto en varios hechos de corrupción. Se destacaron dos por sus evidencias: el escándalo de las criptomonedas $Libra, que involucró de manera muy directa al presidente. El otro hecho de corrupción que destacó entre muchos, fueron las coimas del ocho por ciento a los laboratorios, por los remedios para discapacitados, una estafa denigrante, en la que se mencionó a Karina, la hermana del Presidente.
 
El modelo tiene banca también en el ámbito judicial. Esta semana un decreto de Milei retiró al Estado argentino como parte en la causa por el megacrédito tomado en 2018 con el FMI. La causa está caratulada como "Macri Mauricio y otros s/defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública". Entre los "y otros" están Federico Sturzenegger y el ministro de Economía que no compra nunca en Argentina, Luis Caputo.
 
La jueza María Eugenia Capuchetti, la misma que intervino en la fallida investigación del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, determinó que los delitos denunciados no eran tales sino "discrepancias con decisiones políticas". Por ese préstamo concedido de manera irregular, los funcionarios del Fondo que intervinieron, fueron expulsados. El fiscal Franco Picardi apeló la decisión de la jueza, porque el gobierno de Mauricio Macri tampoco siguió la normativa al tomar deuda y porque nunca se aclaró cuál sería el destino del préstamo ni en qué se usó. Esa deuda comprometió la soberanía argentina y el país quedó subordinado al control permanente de sus decisiones económicas.
 
Para Caputo no era una situación nueva. En 2017 apareció en los Panama Papers, en una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, como administrador de una gerenciadora de fondos de inversión en las islas Caimán, un paraíso fiscal. El periodista Marcelo Bonelli denunció en 2018 que la entonces "titular de la Oficina Anticorrupción y exlegisladora del PRO Laura Alonso, prometió al presidente Macri cerrar la investigación contra Caputo, por haber ocultado en sus declaraciones juradas que tenía acciones en dos compañías offshore en las Islas Caimán y que era dueño de una gerenciadora de fondos de inversión en Miami."
 

07-02-2026 / 11:02
El vergonzoso acuerdo que Javier "el Cipayo" Milei selló recientemente con Estados Unidos constituye el Estatuto Legal de Coloniaje, al transformar la actual dependencia de la Argentina respecto de Washington en un esquema permanente de subordinación colonialista que, además de poner en riesgo la producción y el empleo nacional en numerosos sectores, restringe severamente el margen de acción del estado nacional en áreas críticas. La decisión de convertir a la Argentina en un apéndice económico y político de la potencia yanqui ya está tomada.
 
La lectura rigurosa del tratado permite observar con claridad el contraste entre las partes. Washington utilizó el proceso para fijar reglas, ampliar su acceso al mercado argentino y alinear el marco regulatorio local con sus propias prioridades económicas y estratégicas. Los cipayos funcionarios libertarios, por su parte, aceptaron servilmente ese esquema sin introducir compensaciones, contrapesos ni salvaguardias. La Argentina incorpora más de un centenar de obligaciones operativas, mientras que Estados Unidos asume menos de una decena de compromisos, en su mayoría condicionales o discrecionales.
 
Ese patrón se reproduce capítulo por capítulo. En comercio de bienes, numerosos productos industriales pasan a tener arancel cero desde la entrada en vigor del acuerdo, incluyendo dispositivos médicos, instrumental hospitalario, reactivos químicos, maquinaria eléctrica y componentes industriales. Otros productos contemplan una reducción inmediata del arancel al 2 por ciento. Entre ellos, autopartes, insumos industriales y bienes de capital. La apertura recae, asimismo, sobre múltiples sectores sensibles, sin instancias de adecuación ni salvaguardias productivas, en un contexto de desindustrialización y destrucción de empleo.
 
El sector automotor es ilustrativo de esa lógica. El acuerdo habilita un cupo anual de 10.000 vehículos originarios de Estados Unidos con arancel cero, desde el primer año de vigencia. El impacto se concentra en provincias con fuerte base automotriz y autopartista como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Aquí tampoco se introducen mecanismos de administración del flujo ni exigencias de inversión, trasladando el impacto de la apertura directamente sobre la producción local.
 
En el complejo aviar, la asimetría es todavía más directa. El tratado obliga a habilitar el ingreso de aves y productos avícolas estadounidenses en un plazo máximo de un año. El régimen sanitario queda alineado así con los criterios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la certificación del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria, facilitando el acceso de productos provenientes de uno de los principales exportadores mundiales del sector y exponiendo al entramado avícola argentino, con impacto directo en Entre Ríos y Buenos Aires.
 
En salud, el acuerdo profundiza la apertura importadora de medicamentos y dispositivos médicos de uso humano. A esa liberalización comercial se suma un corrimiento del poder regulatorio del Estado argentino, al aceptar como suficientes las autorizaciones otorgadas por la autoridad sanitaria estadounidense. La combinación de apertura y subordinación normativa limita la capacidad de la ANMAT de definir estándares propios y condiciona el desarrollo del complejo médico-industrial local.
 
El capítulo aduanero consolida una apertura sin instrumentos de administración del comercio. Se elimina el requisito consular y se fija la eliminación de la tasa estadística en un plazo de tres años; mientras en economía digital, el tratado garantiza el libre flujo transfronterizo de datos, reconoce a Estados Unidos como jurisdicción adecuada y prohíbe requisitos de localización o transferencia tecnológica, restringiendo severamente la capacidad regulatoria del Estado sobre las grandes plataformas tecnológicas.
 

06-02-2026 / 09:02
Con un comunicado insólito el gobierno autoritario de Javier "el Loco" Milei anunció la creación de una cuenta de X que será la Oficina de Respuesta Oficial que tendrá como objetivo "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Asociaciones como Adepa (que agrupa a más de 180 empresas periodísticas) y Fopea (que nuclea a cientos de periodistas) expresaron su rechazo. El Gobierno anarco capitalista se autopercibe como dueño de la verdad y busca atacar la libertad de expresión con fondos públicos para imponer sus dogmas y su relato libertario.
 
"La Oficina de Respuesta Oficial fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas", anunció el Gobierno al crear esta página que funcionará como el oscuro "Ministerio de la Verdad" que Orwell anunció en su novela de ciencia ficción "1984". Del odio periodístico a la patrulla digital: el cipayo Milei copia a Trump y crea quilombo anti-fake news.
 
Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá la mentira de la inflación. Milei dijo que no cambiará el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció que es necesario cambiar el sistema que usó hasta ahora porque no arrojó resultados reales. La Oficina de Respuesta Oficial deberá aclarar porqué si reconoce que el Indec mintió cada mes, igual anunció que seguirá mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual está mintiendo.
 
Hay falsedades concretas por todos lados. Que la Oficina de Respuesta Oficial desmienta entonces a su inventor. En un canal de cable, la "psiquiatra pediátrica" Lilia Lemoine diagnosticó al chico autista Ian Moche como un chico sin autismo que simulaba su condición. El pibe recorrió los medios de comunicación para defender los derechos de la discapacidad, que el Gobierno abolió. Y la "psiquiatra" Lemoine diagnosticó que eso demostraba que no era autista. Al parecer Lemoine no es pediatra ni psiquiatra y, aunque lo fuera, nunca tuvo contacto con Ian como para diagnosticarlo. Mintió la terraplanista. Pero a Ian le hizo bien defender su dignidad, porque además lo hizo de manera inteligente, a diferencia de la señora mentirosa Lemoine que cree en la Tierra plana.
 
O sea, la terraplanista estaba mintiendo con el único objetivo de hacerle daño al pibe con autismo que lucha por sus derechos, que es lo mismo que luchar por dignidad. La Justicia le dio la razón a Ian y a su madre porque obligó al gobierno que integra Lemoine a reponer los derechos de la discapacidad que intentó retirarle. O sea, la señora Lemoine, mintió para hacer daño desde un lugar de poder y contra personas especialmente vulnerables. Como si un médico se ensañara con su paciente atado a la camilla. O sea que, además de mentirosa, es cruel y poco inteligente si se tiene en cuenta que era una mentira repugnante y de patas cortas.
 
Señores de la Oficina de la Respuesta Oficial de la República Argentina, ya tienen dos grandes mentiras para desmentir: la de una inflación de mentira que le ha comido el salario y la jubilación a los argentinos y una diputada que miente para atacar a un pibe de doce años para defender las mentiras del gobierno. Pero la Oficina Tal por Cual solo desmentirá y perseguirá a la verdad. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras.
 
En ese contexto, la "Oficina de Respuesta Oficial" no parece solo una herramienta comunicacional. Es la institucionalización de una lógica: responder siempre, atacar primero y convertir cada crítica en un enemigo. Una versión local de un libreto yanqui importado, aplicada con fanatismo y sin demasiados matices. La libertad de expresión y el derecho a la información están bajo ataque autoritario.
 
La Opinión Popular
 

05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar