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Nacionales - 13-02-2024 / 07:02
PARA EL FONDO, EL PLAN ES IMPRACTICABLE PORQUE LE FALTA CONSISTENCIA ENTRE VARIABLES CLAVE, COMO LAS TASAS DE INTERÉS, DE INFLACIÓN Y DE DEVALUACIÓN

El ajuste de Milei, que implementa el macrista Caputo, es el más grosero de la historia, pero no alcanza para pagar la deuda con el FMI

El ajuste de Milei, que implementa el macrista Caputo, es el más grosero de la historia, pero no alcanza para pagar la deuda con el FMI
Para el FMI, el plan de Javier Milei que propone Luis Caputo —que sin ley ómnibus depende más que antes de la motosierra sobre el gasto— es impracticable. Dudas sobre la liquidación de la cosecha y la continuidad del swap con China. El establishment prepara su plan B.
El chileno Rodrigo Valdés sonrió ante media docena de consultores argentinos que lo escuchaban del otro lado de sus pantallas. Junto al jefe para el Hemisferio Occidental del FMI estaba Luis Cubbedu, el jefe de la delegación permanente del organismo en Buenos Aires.
 
-El problema es que el programa del Presidente sigue siendo la dolarización -soltó.
 
-¿Y ustedes están de acuerdo? -preguntó uno de los economistas que participaban de la videoconferencia.
 
-Nosotros colaboramos con los programas que elabora cada país. Solo diré que los dos países que más trabajo le dan al Departamento por las dificultades que tienen son Ecuador y El Salvador -respondió Valdés, aludiendo sin rodeos a dos de los estados que resignaron su propia moneda para darle curso legal a la estadounidense.
 
El Fondo acababa de aprobar en su directorio el desembolso de U$S4.700 millones que llegaron el miércoles 31 de enero a la cuenta del Banco Central en Basilea y regresaron inmediatamente a Washington para cubrir los vencimientos de enero.
 
Una parte ya se había saldado con un préstamo puente de la Corporación Andina de Fomento (CAF) de US$960 millones, al que echó mano Luis Caputo haciendo "copiar/pegar" del que había recibido Sergio Massa en el tramo final de la campaña. A las pocas horas hubo que devolver eso también.
 
Todavía no había naufragado la Ley Ómnibus en Diputados ni Javier Milei había roto los últimos puentes de diálogo con los gobernadores y el sector de la oposición que dejó todo por complacerlo. Pero el staff del FMI ya había dejado constancia por escrito de que "el camino hacia la estabilidad será desafiante políticamente" y que la "implementación" del plan libertariano puede chocar "con un Congreso dividido y una situación social frágil".
 
Valdés fue más crudo en la videoconferencia. Sugirió que el ajuste fiscal que se propone Caputo es impracticable. Algo que también pusieron por escrito sus burócratas en el box 2 de la página 36 del staff report, donde detallaron que un recorte de gastos de 5% del PBI en un solo año pondría a la gestión de Milei en el 10% más severo de todos los ajustes registrados en el planeta en los últimos 30 años.
 
"Los ajustes exitosos son normalmente más graduales", dice el reporte, aunque concede que "algunas consolidaciones anticipadas, generalmente después de las crisis, se sostuvieron con éxito".
 
El jefe para América del Fondo también negó que estudie prestarle más a la Argentina ("tampoco lo pidieron") y deslizó que al programa de Caputo le falta consistencia entre variables clave, como las tasas de interés, de inflación y de devaluación. Los consultores argentinos que lo escuchaban tampoco creen que el jefe del Palacio de Hacienda pueda evitar otro salto brusco del dólar oficial antes de abril. 
 

 
El silobolsa contraataca
  
¿Por qué habría de liquidar su cosecha un productor o un acopiador si la inflación entre diciembre y marzo ya se va a haber comido la ventaja que representaba para él la devaluación de diciembre? ¿Podría acaso mejorar el "blend" 80/20 al que liquidan, un 80% en el mercado oficial y un 20% en el contado con liquidación? ¿Cómo hacerlo sin afectar el objetivo de juntar reservas por U$S10 mil millones más para pagarles al Fondo y a los acreedores privados que aceptaron reprogramar sus cobros? En total son vencimientos en divisas por U$S16.800 millones este año, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
 
Aunque la cosecha promete y resiste por ahora la ola de calor, en Washington temen que el campo esté preparando el escenario para volver a liquidarla de a cuentagotas, mientras financian la próxima siembra con préstamos en pesos a tasas menores que la inflación.
 
Por eso el Tesoro estadounidense pidió que viajara Nicolás Posse antes de darle el tibio espaldarazo que le dio a Milei. En la calle 19, la reputación de "Toto" quedó dañada irreversiblemente tras sus fallidas gestiones en Finanzas y el Central con Mauricio Macri. Incluso aunque haya sido eyectado de la silla que hoy ocupa Valdés el argenmex Alejandro Werner, quien escribió el año pasado que su designación "fue un gran error de Macri" y que "no tenía ninguna de las cualidades que se requerían para el cargo".
 
Además de Posse, que debió rendir examen ante el Tesoro, el Departamento de Estado y hasta la CIA, Caputo tuvo que apelar a dos hombres de la anterior administración para terminar de cerrar con el Fondo.
 
Uno es Leonardo Madcur, exjefe de asesores de Massa, yerno de Guillermo Nielsen y viejo compinche del propio Milei en los pasillos de la Corporación América, a quien había aceptado designar en la silla que tiene el país en el Board pero a quien empezó a llamar y consultar recién un mes después, cuando empezó a redactarse el staff report. El otro es Matías Mana, un director nacional ascendido a subsecretario que también conoce la gramática del mundo financiero multilateral mejor que los corredores de la financiera Anker.
 
El problema es que sin la ley ómnibus, el déficit financiero cero que le prometió Caputo al FMI depende más que antes de la motosierra sobre el gasto. Antes de renunciar al capítulo fiscal esperaba incrementar los ingresos en un 1,5% del PBI al reponer el impuesto a las Ganancias, subir las retenciones y cobrar por adelantado Bienes Personales.
 
Medio punto lo recuperó con la actualización del impuesto a los combustibles, al costo de volver a fogonear la inflación. El punto restante es el que empezó a descargar sobre las provincias con la eliminación del Fondo de Compensación del transporte público.
 
Lo que el Fondo no cree es que Caputo y Milei puedan sostener en el año el recorte inédito del 37% que hicieron en enero en términos reales. Es el promedio que estimó Analytica con picos del 70% para obra pública, 41% para programas sociales y 43% para jubilaciones. Los contratistas de obra pública ya advirtieron que en pocas semanas, si sigue sin haber plata, despedirán a 200.000 obreros. A los comedores populares, que no recibieron un solo peso, Sandra Pettovello ya empezó a prometerles algo de ayuda.
 
Lo que también colaboró con el ahorro forzoso de enero fue el vacío de poder. Hay muchísimas reparticiones donde todavía no hay quien firme siquiera reemplazos de personal. Ahí el desgobierno juega a favor de la licuadora. Pero no siempre lo hace. Ningún empleado estatal sufrió tampoco descuento alguno por el paro de la CGT, porque ninguna orden formal tradujo las amenazas ni los anuncios verbales de que los habría.
 
 
Dragones y becerros
  
Los vencimientos de deuda podrían incrementarse sensiblemente si China decidiera no renovar la libre disponibilidad de los 35.000 millones de yuanes (U$S5.000 millones) que habilitó el año pasado del swap vigente entre ambos bancos centrales. Es dinero que Massa usó para pagar importaciones entre junio y octubre y que vencen a los 365 días.
 
Es algo que Beijing no tenía en agenda aun ante la posibilidad de que Milei dolarice y el Banco Central desaparezca, pero que los coqueteos con Taiwán de la inexperta canciller Diana Mondino plantaron como un nuevo riesgo financiero externo.
 
Mondino dio un giro de 180 grados tras reunirse con el embajador chino Wang We el 10 de enero. Ahí le dio a entender que el joven tuitero y diputado bonaerense Agustín Romo, quien aceptó en diciembre una donación de 300 cajas navideñas de la oficina comercial taiwanesa y se fotografió con su jefa, había actuado por su cuenta e ignoraba la posición del Gobierno, históricamente alineado con el principio de "una sola China".
 
Los delegados de Xi Jinping, de todos modos, siguen escaldados por el rechazo de Milei de la invitación a sumarse al grupo BRICS, para la cual debieron vencer reticencias de India e incluso de Brasil. 
 
El "riesgo swap" inquieta al mismísimo Fondo Monetario. Lo dijo Valdés en la reunión con los consultores. Para Kristalina Georgieva, el peligro no es solo que aparezca otro acreedor a reclamar los dólares que el FMI pretende recuperar para sí. También que sea cuestionada su condición de acreedor privilegiado, ni más ni menos que por un estado que tiene su silla en el directorio pero que mantiene una rivalidad estratégica con su principal accionista.
 
Además, si se cae el swap, el Club de París podría reclamar el pago inmediato de los U$S 2.400 millones que tenía previsto cobrar en trece cuotas hasta 2028, por cláusulas de "cross-default" con cualquier otro acreedor bilateral.
 
Son minucias, parece, para un Presidente tan temerario como para arriesgarse a integrar el puñado de naciones que provocaron a todo el mundo árabe trasladando su embajada de Tel Aviv a Jerusalén. Algo que no tiene nada que ver con la fe ni con la cultura judías.
 
De hecho, según dicen cerca suyo, Milei no termina de convertirse al judaísmo porque el trabajo no le permite "desconectarse completamente" los días shabbat, pero sí se siente habilitado para amenazar a sus rivales con castigos divinos como los que sufrió el pueblo hebreo cuando se puso a adorar a un becerro dorado mientras Moisés recibía las tablas de la ley.
 
O para apoyar la cabeza en el Muro Occidental, algo inapropiado para la tradición. Mesiánico al fin, tampoco cree que deba dar explicaciones por los cinco meses que vivió gratis en el hotel cinco estrellas del magnate Eduardo Elsztain, su escolta durante toda la gira.
 
El establishment mantiene su apuesta por Milei, pero empieza a medir los riesgos y a hacerse a la idea de una tutela más estricta de Macri. Por las dudas, los empresarios que convenció Paolo Rocca de volar este fin de semana al Vaticano en simultáneo a su primera reunión con el Papa se armaron una agenda paralela con Giorgio Alliata Di Montereale, jefe de la Cámara de Comercio Ítalo-Argentina. Sobre todo por si la cita se pone áspera, como parecieron anticipar los dos comunicados episcopales que advirtieron en la última semana sobre la explosiva situación social.
 
Alejandro Bercovich
 
Fuente: eldiarioar.com
 

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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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