La Opinión Popular
                  20:56  |  Jueves 17 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 10-02-2024 / 10:02
10 DE FEBRERO DE 1975

El gobierno de María Estela Martínez decide que el Ejército intervenga contra la guerrilla

El gobierno de María Estela Martínez decide que el Ejército intervenga contra la guerrilla
Los genocidas Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Massera rodean a María Estela Martínez: un símbolo de lo que ocurriría luego. El dictado de este decreto de aniquilamiento del accionar de la subversión fue la excusa de los militares para iniciar el Terrorismo de Estado y aniquilar a los guerrilleros, realizando un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de opositores políticos y sociales.
Como la violencia política de derecha y los ataques terroristas de izquierda iban en aumento, el 10 de febrero de 1975 el gobierno de María Estela Martínez de Perón decide que el Ejército intervenga contra la guerrilla.
 
Un decreto -de carácter secreto y desconocido para la opinión pública- autorizó al Ejército a "ejecutar las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de elementos subversivos que actúan en la provincia de Tucumán", poniendo a disposición del Ejército las fuerzas de la Policía federal, la Policía provincial y el apoyo de la Armada y la Fuerza aérea.
 
El dictado de este decreto de aniquilamiento del accionar de la subversión fue la excusa de los militares para iniciar el Terrorismo de Estado y aniquilar a los guerrilleros, realizando un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de opositores políticos y sociales.
 
Se estima que durante el período de las fuerzas represoras del gobierno de facto hicieron desaparecer a aproximadamente 30.000 personas.
 
La Opinión Popular 

 
El gobierno de María Estela Martínez decide que el Ejército intervenga contra la guerrilla 
María Estela Martínez.

La presidente Martínez organizó el Operativo Independencia, para lo cual dictó el primer decreto de aniquilamiento o Decreto 261/75 del 5 de febrero de 1975. La decisión establecía una zona de emergencia en un sector de la Provincia de Tucumán, con el fin de combatir militarmente la guerrilla del ERP que pretendía crear una zona liberada.
 
Esta solución no contentaba plenamente a algunos sectores militares, como el principal responsable del operativo, el Gral. Acdel Vilas, que reconoce haberse extralimitado en sus funciones, no respetando el espíritu de la orden presidencial y pasando por encima de las autoridades políticas legales del país.
 
La operación fue llevada a cabo por el Ejército Argentino y la Fuerza Aérea Argentina en la localidad de Monteros y de Famailla, para aniquilar a la Compañía Ramón Rosa Jiménez del ERP, y a los guerrilleros Montoneros, que intentaron un "foco revolucionario" en el monte tucumano, con la intención de crear una zona independiente (la "Tucumania") y buscar un reconocimiento internacional, que algunos países ya habían anticipado.

 
El gobierno de María Estela Martínez decide que el Ejército intervenga contra la guerrilla 
María Estela Martínez pasando revista a las tropas en la prov. de Tucumán, acompañada por el general de brigada Acdel Vilas, primer comandante del Operativo Independencia; mediados de 1975.

Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar