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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 08-02-2024 / 09:02
FUERTES INTERNAS LIBERTARIAS Y VARIOS FUNCIONARIOS POLÍTICOS EN LA MIRA

La derrota de Milei no tiene padres (ni madres): Cacería de culpables y una crisis que se agrava

La derrota de Milei no tiene padres (ni madres): Cacería de culpables y una crisis que se agrava
Mientras Javier “el Loco” Milei redobla su ataque al Congreso, corta diálogo con gobernadores y estudia los riesgos de un plebiscito, la derrota en la Cámara de Diputados multiplicó las internas dentro del Gobierno, donde todos buscan a los “culpables”. Karina “el Jefe” Milei apunta contra Martín Menem y Guillermo Francos, pero Nicolás Posse señala al macrista Sturzenegger, el autor del proyecto, que a su vez acusa al secretario de Energía mileísta, que también metió mano en el texto. Aunque lo niega, a Luis “Toto” Caputo se le complicaron las cuentas en Economía y se prepara para incumplir el acuerdo con el FMI.
Mientras Javier "el Loco" Milei redobla su ataque al Congreso, corta diálogo con gobernadores y estudia los riesgos de un plebiscito, la derrota en la Cámara de Diputados multiplicó las internas dentro del Gobierno, donde todos buscan a los "culpables". Karina "el Jefe" Milei apunta contra Martín Menem y Guillermo Francos, pero Nicolás Posse señala al macrista Sturzenegger, el autor del proyecto, que a su vez acusa al secretario de Energía mileísta, que también metió mano en el texto. Aunque lo niega, a Luis "Toto" Caputo se le complicaron las cuentas en Economía y se prepara para incumplir el acuerdo con el FMI.
 
La caída de la Ley Ómnibus -que según creen muchos diputados no volverá a tratarse en el corto plazo-, incrementó las tensiones internas y los pases de factura en el gobierno, que ya venían gestándose desde el anuncio de la baja del paquete fiscal de esa norma. Una segunda crisis política en cuestión de días que, además, se monta sobre una recesión con alta inflación y números de impacto que jaquean la gestión de diferentes ministerios. En síntesis, incluso para el Gobierno, lo que empezó como un fracaso de estrategia parlamentaria termina siendo un golpe directo al devenir político diario, que tocará todas las áreas.
 
La secretaria de la Presidencia, Karina Milei, les apunta a dos funcionarios políticos por la responsabilidad de no conseguir los votos; el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, asegura que "es una derrota de Sturzenegger", autor de la ley;  y el asesor en desregulación ahora se desmarca y le echa la culpa a un funcionario mileísta.
 
En medio del caos, el ministro de Economía, Luis Caputo, quedó atrapado en una gestión de corto plazo sin herramientas: según se supo en su círculo íntimo ya afirman que, además de la recesión y el rebrote inflacionario, el Gobierno quedará al borde del incumplimiento del acuerdo reciente con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Por esto, el ministro viene advirtiendo que el ajuste que se viene será aún más violento del prometido.
  
Puede parecer increíble, pero en las últimas horas, mientras recibía fuertes cuestionamientos internos, Sturzenegger se desmarcó y le echó la culpa del fracaso de la ley a modificaciones a su proyecto original. Según contó a sus asesores, Eduardo Rodríguez Chirilo, secretario de Energía, modificó el capítulo vinculado a petroleras, que es uno de los que terminó trabando la delegación de facultades para operar sobre ese sector. "Esta ley ya no es mía", empezó a vociferar el ex BCRA.
 
Uno de sus enemigos internos, Posse, parece no compartir esa idea y entiende que "lo del lunes es un fracaso de Sturzenegger". Hace tiempo Posse no sólo se relaciona de manera sinuosa con el economista, sino que quedó en medio de una disputa de poder fomentada, con o sin intención, por el presidente Javier Milei, que empezó a darle un juego amplio a "Sturze".
 
Más allá de la pirotécnica de culpar por traidores a los gobernadores y a los opositores amigables, la persona más desconfiada del gobierno, Karina Milei, quiere ver cabezas políticas rodando, porque entiende que hay responsables más allá del técnico que redactó la norma. La hermana del presidente les apunta a dos dirigentes: el titular de Diputados, Martín Menem; y el ministro del Interior, Guillermo Francos. Al riojano lo viene midiendo desde la caída del paquete fiscal, que estuvo vinculado a la falta de votos para lograr aprobación de la ley en general.
 
Con Francos, el problema es la falta de resultados de un ministro con rol netamente negociador. "Hace tiempo Guillermo no le consigue nada al Presidente", lo operan los más críticos al ex BID y Corporación América. Es más, ya los sectores empresarios y sindicales le han restado importancia a la hora de intentar conseguir beneficios. 
 

 
Uno de los últimos episodios fue el pedido que el jefe de la UOCRA, Gerardo Martínez, para que le hable al presidente del daño que genera a los trabajadores y las empresas el fin de la obra pública. De hecho, no confirman aún desde el Gobierno si Francos viajará o no Roma, lugar donde debería estar el fin de semana, en el marco de la reunión de Milei con el Papa Francisco. Por ahora, el que zafa es Santiago Caputo, el asesor estrella del presidente, que se ha caracterizado por conseguir derrotas políticas, pero es un protegido de Milei y Karina.
 
 
Caputo, el Fondo y la crisis
  
Con algo de beneplácito a raíz de su encono con Sturzenegger, Caputo agarró su cuenta de X horas después de caída la ley y aclaró que no es un golpe político y que, en todo caso, habrá un ajuste mayor que compense. Sostiene Caputo que el 80 por ciento de su plan no tenía nada que ver con la ley. Una verdad a medias: hace unos días, por citar sólo un caso, Caputo puso en la Administración General de Puertos a un ex PriceWaterhouse Cooper, experto en desguace de empresas.
 
El ministro le prometió a Gastón Benvenuto que tendría vía libre, tras la salida de la ley, para arrancar la privatización de la AGP. Ahora, no sólo tiene el problema de que no sale la ley, sino que además los puertos dependen de Infraestructura, que tiene echado a su ministro y aún Caputo no se hizo cargo de esa área. Casi una pintura perfecta de la colección de inexperiencia e incapacidad política del Ejecutivo.
 
Además, aunque Caputo lo niegue, la ley habilitaba privatizaciones que redundarían en dólares frescos en un escenario en el que las divisas no sobran. El sector que le podría dar esos dólares es la agroindustria, que podría inyectar cerca de 28 mil millones de dólares en todo el año.
 
El asunto es que ya le avisaron a Caputo que el tipo de cambio no es competitivo y la presión devaluatoria sobre el ministro -impulsada además por la altísima inflación- es cada vez mayor. Si bien la cosecha gruesa llega en marzo y abril, en el campo ya frenaron las liquidaciones a la espera de un dólar más caro.
 
A la par, la recesión es cruel, muestra que el ajuste ya se instaló y los precios siguen subiendo. Un informe de la consultora Audemus, a cargo del ex ministro Matías Kulfas, refleja una pandemia para la producción: hace una especie de semáforo por sectores, con una estimación pesimista y otra optimista. Sacando al agro, petróleo y minería, que aparecen en verde, el resto está pintado de rojo.
 
Algunos ejemplos: la industria cae en su PBI un 9 por ciento en su escenario optimista y un 11,5 en el pesimista; la construcción, 14 y 17; el Comercio 9 y 11,5; y Finanzas un 6,5 y 9, respectivamente. En pocas palabras, corriendo al agro, el PBI sectorial total terminaría 2024 con un derrumbe de 5,4 en el escenario optimista y de 7,1 por ciento en el pesimista.
 
En este contexto, el Gobierno tiene además, con la ley caída, un problema madre: en el Staff Report del FMI se especifica que, en junio, el Ejecutivo prometió abrir el cepo cambiario y tener orden cambiario. En los pasillos de Hacienda, los racionales que están más allá del relato de Caputo, aseguran que las metas del organismo son "incumplibles" sin el paquete fiscal, sin privatizaciones y sin poder ajustar a la baja las jubilaciones.
 
Un dato importante más. En el Staff, el propio FMI afirma que es clave, para lograr los objetivos, tener respaldo político y popular, dos cosas que Milei perdió en la batalla sin cuartel de la Ley Ómnibus.
 
Por Leandro Renou
 
Fuente: Página 12
 

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21-01-2026 / 08:01
A pesar de la cerrada negativa oficial, la Justicia ordenó que el Gobierno de Javier "el Loco" Milei deberá poner en plena vigencia la Ley de Emergencia en Discapacidad. Si el 4 de febrero no está implementada toda la normativa aprobada por el Congreso Nacional, que hasta rechazó el veto de Milei, "comienzan a regir las multas diarias a funcionarios". Si en diez días hábiles no está implementada toda la normativa comenzaran a regir multas diarias a funcionarios como Manuel Adorni y Sandra Pettovello.
 
El Gobierno libertario había promulgado la ley, pero la había suspendido al mismo tiempo con la excusa de no tener fondos. Una mentira escandalosa. Este fallo de la Justicia le da la razón a quienes pelearon por su sanción. Milei, fiel a su política de motosierra y recorte sobre los sectores más vulnerables, la había suspendido mediante veto con la excusa de no tener fondos, dejando a miles de personas a la intemperie y a cientos de instituciones al borde del cierre. Aun así, con la movilización popular, el Congreso había rechazado el veto a la ley.
 
En plena feria judicial, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, hizo ejecutar una sentencia que había dictado a fines de diciembre e intimó al Poder Ejecutivo a poner la ley en funcionamiento dentro de las próximas dos semanas. En la misma resolución, además, ordenó al Ministerio de Salud y a la Agencia Nacional de Discapacidad que, en un plazo de cinco días, "informen y acrediten con la documentación correspondiente el avance de los trámites destinados al cumplimiento de la sentencia, todo ello bajo apercibimiento de sanciones". De no cumplirse, tanto el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, podrían enfrentar multas económicas y represalias judiciales.
 
"La Justicia le puso un ultimátum al Gobierno: el 4 de febrero la ley tiene que estar funcionando sí o sí, al cien por ciento. Ya llevamos más de 130 días desde que está vigente y no se cumple", manifestó la actriz Lola Berthet, referente del colectivo, y exigió al Ejecutivo que ponga fin a las "dilaciones y las excusas". "Ya no se aceptan más informes técnicos, como los que venían presentando hasta ahora. Esta es una intimación final", celebró la actriz Valentina Bassi, madre de un adolescente con trastorno del espectro autista.
 
El argumento de Milei, de la "sostenibilidad fiscal" es una excusa escandalosa. Mientras recortan a quienes más lo necesitan, el Gobierno sigue garantizando ganancias a los sectores empresarios, la fuga de capitales y los negocios de las patronales del campo. Como señala el fallo, el Gobierno realizó más de 19 modificaciones presupuestarias desde diciembre de 2023, demostrando que cuando se trata de beneficiar a los ricos siempre hay fondos. Pero para la discapacidad, la motosierra.
 
Desde las organizaciones, sin embargo, ponen en duda que Milei vaya a respetar los fallos judiciales. "Va a dilatar su implementación todo lo que pueda", advierte Lorena Aguirre, abogada y referente de la Asamblea Discas en Lucha, y anticipa que están evaluando presentar amparos colectivos en cada jurisdicción del país. "Necesitamos que todos los jueces federales cumplan con sus funciones, se expidan y sancionen al Gobierno, porque no se están respetando los compromisos internacionales. Existe un principio de no regresividad y de no discriminación que está siendo tolerado", añade Aguirre y solicita una mayor participación de la dirigencia opositora.
 
La experiencia de estos meses demuestra que no hay salida individual ni respuesta estatal si no es con la organización y la movilización popular.
 
La Opinión Popular
 

20-01-2026 / 09:01
"El proyecto de reforma laboral del Ejecutivo es extremadamente regresivo y nuestra oposición es total", declaró la diputada nacional de Fuerza Patria Kelly Olmos, en relación a una de las leyes que el Gobierno tratará de impulsar en las sesiones extraordinarias de febrero. Ante esto, el peronismo prepara una serie de propuestas para presentar una reforma laboral alternativa, que amplíe los derechos de las y los trabajadores. "Nosotros queremos alimentar el debate público y mostrar que lo que el Gobierno hace no moderniza sino que, por el contrario, precariza", sostuvo Olmos.
 
Por su parte, el senador Mariano Recalde aseguró que avanzaron en varios sentidos. "Trabajamos en ocho ideas fuerza que están plasmadas en muchos y diversos proyectos ya presentados en el congreso durante años". Por su parte, Olmos destacó que: "La modernización se asienta en otras regulaciones como las que nosotros promovemos", dijo la diputada.
 
El Peronismo avanza con una propuesta laboral diferente a la del oficialismo. Apunta a promover una recomposición salarial para que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo. También marca que los salarios deberán ser abonados íntegramente en dinero, a diferencia de la Reforma Laboral mileísta que abre la posibilidad de otorgar pagos en especie (bienes o servicios). "Lo que hace el Gobierno en su propuesta es congelar la situación actual, que es una de mucha precariedad y falta de derechos", dijo la diputada, y afirmó que la sociedad necesita de regulaciones para que todos sus actores puedan de verdad ejercer sus derechos, porque sin regulación no hay más libertad, como pregonan los libertarios, sino que hay más injusticia y concentración de poder.
 
La propuesta peronista podría incluir una reducción de la jornada laboral, con un máximo de 7 horas por día y 42 horas semanales, en contraste con la Reforma de Milei que busca conseguir jornadas de hasta 12 horas diarias. La reforma libertaria no busca modernizar sino flexibilizar y destruir derechos de los trabajadores. Olmos sostuvo que buscan una concepción más moderna para encarar las regulaciones laborales de los argentinos. "Para nosotros una concepción moderna es la que amplía derechos", aseguró.
 
Para el peronismo, la Ley de "Modernización Laboral" con la que insiste el Gobierno comprende dos grandes mentiras. La primera es la pretendida modernización que no es tal, ya que la ley propone aumentar la jornada laboral mientras el mundo busca reducirla, no protege a los trabajadores de las nuevas plataformas, la licencia por paternidad se mantiene en 2 días, y pretende derogar normas modernas como la ley de teletrabajo y restablecer artículos que tienen un siglo de antigüedad. La segunda mentira es que creará empleo, cuando en realidad desde que asumió Milei se destruyen puestos de trabajo todos los días, y esta ley no promueve la creación de empleo sino la reducción de indemnizaciones por despido.
 
Entre las propuestas del Partido Justicialista también resaltan las licencias parentales igualitarias, con licencias por maternidad de 120 días, por paternidad de 90 días, y también por adopción, lo que distribuye de manera más equitativa las tareas de cuidado y protege las oportunidades laborales de ambas partes. También contemplan un resguardo digital, para proteger los límites de la jornada laboral al garantizar el derecho de no contestar comunicaciones fuera de horario y, de ser así, compensar con tiempo y dinero.
 
En términos generales, el peronismo apunta al fortalecimiento de la negociación colectiva, para que el empleador y los empleados puedan dialogar de forma equilibrada. Olmos afirmó que la idea es "emparejar la cancha, donde los empleadores van de un modo organizado pero los trabajadores también, porque si el trabajador va sólo el desequilibrio hace que no haya negociación sino solo la posibilidad de adherir a la imposición del empleador". El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
 
La Opinión Popular
 

19-01-2026 / 18:01
Meses antes de que Donald Trump regresara a la Casa Blanca, Javier Milei ya había jugado todas sus fichas por el magnate republicano, incluso cuando Joe Biden todavía gobernaba Estados Unidos. Hoy, con Trump cumpliendo su primer año de mandato, esa apuesta se tradujo en una subordinación personal y política cada vez más obsecuente, con consecuencias directas para la política exterior argentina y un alineamiento automático con las decisiones de Washington.
 
La sintonía entre Milei y Trump se consolidó rápidamente. El presidente argentino convirtió a Estados Unidos en su principal destino internacional, con 15 viajes en lo que va de su gestión, y definió a ese país, junto con el gobierno genocida de Israel, como socios prioritarios. En paralelo, la Argentina comenzó a votar en bloque con Estados Unidos en los organismos internacionales y a respaldar su estrategia en Medio Oriente, dejando de lado cualquier margen de autonomía diplomática.
 
Desde la Casa Blanca llegaron gestos políticos y financieros de alto impacto. Trump recibió a Milei en Washington, impulsó señales públicas de respaldo a su programa económico neoliberal y apoyó a la Argentina en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
 
Además, el Tesoro yanqui desembolsó cerca de 20.000 millones de dólares para apuntalar la situación financiera del país en la antesala de las elecciones legislativas de octubre, una decisión que generó fuertes críticas internas en Estados Unidos, especialmente entre productores agropecuarios y sectores de la oposición. Ese rescate financiero no fue gratuito. Para Trump, el auxilio económico funcionó como una forma de asegurar lealtad política neocolonial en un momento en el que busca recuperar influencia del Imperio en el continente.
 
Para Milei, el respaldo tuvo un carácter vital, tanto para sostener su programa económico anarco capitalista en crisis como para reforzar su posición interna. La contracara fue una política exterior cada vez más subordinada, con gestos concretos de alineamiento estratégico y escasa distancia frente a las decisiones más agresivas de Washington.
 
En el plano económico y geopolítico, la relación también se inscribe en la disputa global entre Estados Unidos y China. Las reservas de hidrocarburos y de minerales estratégicos de la Argentina se volvieron un factor central para la Casa Blanca, que busca garantizar que esos recursos queden bajo el control de gobiernos políticamente afines. Al mismo tiempo, el éxito o fracaso del modelo económico de Milei es observado como una pieza clave para frenar la expansión de proyectos alternativos en América latina.
 
Sin embargo, no todo el impacto de esta sociedad es positivo para la Argentina. Las tarifas impuestas por Estados Unidos al acero y al aluminio afectan directamente a sectores industriales locales, y la dependencia del respaldo financiero externo deja al país expuesto a cambios bruscos en el humor político de Trump. La relación es marcadamente asimétrica: mientras Milei necesita imperiosamente el apoyo de Trump para sostener su gestión, para el presidente yanqui la alianza es útil, pero no determinante.
 
Pero el vínculo entre dos líderes de perfil confrontativo y decisiones imprevisibles deja abierto un interrogante central: qué ocurrirá cuando aparezcan los primeros desacuerdos de fondo y hasta dónde está dispuesta la Argentina a ceder autonomía para sostener una alianza que, en los hechos, favorece mucho más a la estrategia global de Estados Unidos que al desarrollo soberano del país. Este miércoles, Milei volverá a disertar en el foro internacional de Davos. Buscará mostrarse como el mejor alcahuete de Trump.
 
La Opinión Popular
 

17-01-2026 / 21:01
En una semana, los incendios se dieron la mano con la inflación sostenidos por un fenómeno de la época como la desinformación sumada al negacionismo ambiental. Inesperado en un mundo caótico, el informe sobre riesgo global para el Foro de Davos que comienza este lunes, advirtió que dos de los problemas centrales que afronta el planeta son la desinformación y el cambio climático.
 
Los incendios que asolaron sobre todo a la provincia de Chubut se produjeron 20 días después de que el vocero presidencial Manuel Adorni anunciara la intención de derogar las leyes de Tierras y la de Manejo del Fuego. La primera limitó la extranjerización de la tierra y la segunda trata de evitar los incendios intencionales de bosques nativos.
 
Durante la semana se habló mucho de los incendios y la destrucción que provocaron. El tema sumó negacionismo ambiental y desinformación como forma de manipulación política. Primero fue el intento bizarro de responsabilizar a la comunidad mapuche, lo que fue desmentido por el fiscal general de la provincia, Carlos Díaz Mayer.
 
La Constitución protege al bosque nativo, pero no habla de lo que sucede una vez que deja de existir porque lo incendian. Y allí empiezan desde proyectos mineros, turísticos, inmobiliarios o siembra de soja.
 
La Ley de Manejo del Fuego dice que a esas tierras no se les puede dar otro uso hasta 50 o 60 años después del incendio. Y con relación a la extranjerización, la ley delimita ese principio por departamento y por provincia, en cambio la Constitución habla en general de todo el país. Decir que con la Constitución alcanza, es otra forma de mentir.
 
El presidente Milei no fue a la zona de desastre para apoyar a los bomberos y acompañar a las víctimas. Colgó en sus redes una imagen como si estuviera en medio de las llamas saludando a un bombero y rodeado de pobladores que lo aplauden. No aclaró que se trataba de inteligencia artificial.
 
Milei tiene millones de seguidores en las redes que verán esa imagen y creerán que el presidente estuvo en la zona de desastre. La norma de este gobierno es abandonar las víctimas a su suerte. En Bahía Blanca hizo eso pero igual lo volvieron a votar. En Chubut también ganó a pesar del desinterés que demostró.
 
El informe sobre riesgo global de Davos 2026 señaló que el peligro de la desinformación es crítico cuando la sociedad ya no puede distinguir la ficción de lo real. Es interesante que el planteo haya sido presentado en Davos porque plantea un debate en el interior de un sector supuestamente favorecido por la desinformación.
 
Los incendios forestales demuelen el negacionismo ambiental, pero también revelan la forma como la manipulación de la información encubre la acción de priorizar el negocio sobre el cuidado ambiental, porque efectivamente se detectó que uno de los focos del incendio fue intencional.
 

15-01-2026 / 10:01
Desde que Javier "el Loco" Milei llegó a la Casa Rosada, cada 24 horas desaparecieron 30 empresas y se perdieron 400 empleos formales. Semejante carnicería productiva, 21.046 empresas y 272.607 puestos de trabajo menos en dos años, es resultado directo de las políticas oficiales, anarco capitalistas, que cerraron la Secretaría Pyme en el Ministerio de Economía y desfinanciaron todos los organismos destinados a impulsar la producción.
 
La destrucción del entramado productivo avanza a un ritmo sostenido en la Argentina bajo el gobierno de Javier Milei y no aparece como un efecto colateral inesperado, sino como una consecuencia directa del rumbo elegido. Entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 desaparecieron 21.046 empleadores con trabajadores registrados, lo que equivale a un promedio de 30 empresas menos por día.
 
En paralelo, se perdieron 272.607 puestos de trabajo formales en unidades productivas, una caída del 2,77 por ciento que implica la eliminación de casi 400 empleos registrados diarios desde el inicio de la gestión libertaria, según los datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesados por el Centro de Economía Política Argentina.
 
Lejos de tratarse de una anomalía transitoria, el retroceso del empleo y de los empleadores se inscribe en una definición política explícita del Gobierno nacional. Desde el inicio de la administración neoliberal de Milei, la política industrial fue descartada como herramienta de desarrollo.
 
"La mejor política industrial consiste simplemente en tener buenas políticas fiscales y monetarias", repiten los libertontos una consigna que se tradujo en el desmantelamiento de áreas específicas del Estado orientadas a sostener la producción, el entramado Pyme y el empleo formal.
 
En esa línea se inscribe el cierre de la Secretaría Pyme dentro del Ministerio de Economía, la eliminación de programas públicos de crédito productivo y el vaciamiento de instrumentos que históricamente apuntaban a sostener a las pequeñas y medianas empresas frente a los ciclos recesivos.
 
La contracción del Estado como actor de coordinación productiva dejó a miles de firmas expuestas a un contexto macroeconómico adverso, sin amortiguadores ni políticas contracíclicas que atenúen el impacto del ajuste.
 
Los números muestran que el deterioro no distingue rubros ni regiones. La cantidad total de empleadores cayó de 512.357 en noviembre de 2023 a 492.223 en octubre de 2025. El sector más afectado fue transporte y almacenamiento, con 5.042 empleadores menos, seguido por comercio, servicios inmobiliarios, servicios profesionales e industria manufacturera.
 
También la construcción y las actividades agropecuarias registraron caídas significativas, reflejando el efecto combinado de la paralización de la obra pública, la caída del consumo interno y el encarecimiento del financiamiento.
 
Mientras las empresas se cierran y crece la desocupación, Milei se va de joda a Jesús María y a Davos como si el país anduviera bárbaro. Este industricidio aberrante solo se puede hacer con una sociedad completamente desmovilizada, una CGT que parece un club de viejas jugando a la canasta y una juventud idiotizada por internet con toda esa mierda rentada de youtubers e influencers. Esto es tierra fértil para la canalla fascista criolla.
 
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