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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 06-02-2024 / 09:02
FRENTE AL MINISTERIO DE PETTOVELLO SE FORMARON 27 CUADRAS DE PERSONAS QUE RECLAMAN ALIMENTOS Y ASISTENCIA A LOS COMEDORES. LA INFLACIÓN DE MILEI ESTÁN HACIENDO ESTRAGOS EN EL ESTÓMAGO DE MILLONES DE ARGENTINOS

La fila del hambre ridiculiza a Milei y su gobierno miserable, inhumano e improvisado

La fila del hambre ridiculiza a Milei y su gobierno miserable, inhumano e improvisado
Pasadas las siete de la mañana, cientos de personas comenzaron a llegar a las inmediaciones de Carlos Pellegrini y Juncal, donde esperaban que una ministra ya avisada de la convocatoria los recibiera. Decenas de carteles, pancartas y banderas identificaban a los comedores y merenderos de los barrios que se acercaron pedir ayuda para poder seguir alimentando a los que no tienen nada, y ahora también a los que cada vez tienen menos y caen en la necesidad.
Seguramente la ministra libertaria de Capital Humano, Sandra Pettovello, no imaginó el jueves pasado, cuando salió a las puertas del Ministerio a robar cámara con acting tan poco creíble como el mensaje que dejó, que sus palabras le volverían tan rápido para dejarla en ridículo. "Yo voy a atender uno por uno a la gente que tiene hambre, no a los referentes. ¿Chicos, ustedes tienen hambre? Venga de a uno que les voy a anotar el DNI, el nombre, de donde son y van a recibir ayuda individualmente", dijo muy campante la titular de una de las principales carteras del Gobierno ante el reclamo de las organizaciones sociales.
 
Cuatro días después, con dos de preaviso, decidió esconderse y no dar la cara frente a las decenas de miles de personas que hicieron fila desde Retiro a Constitución, sin cortar la calle, sin micros y no enormes columnas de las organizaciones. En la agenda de la ministra, una recorrida por zona oeste resultó más prioritaria. El miserable Gobierno de Javier Milei ninguneó así una vez más un reclamo legítimo y urgente que surge de los barrios, y al que esta vez no pueden correrle el foco hablando de las formas de la protesta.
 
Es probable que Pettovello huyera de aquello a lo que convocó días atrás simplemente por el hecho de no tener ninguna respuesta para dar. La improvisación viene siendo una marca del nuevo Gobierno y la ministra evidentemente continuó esa tendencia con sus dichos la semana pasada. Pettovello, que acumuló el mérito de ser asistente personal del Presidente en sus momentos de desborde para llegar a un superministerio central para la vida de los argentinos, recibió un primer gran golpe político quedando en ridículo frente a sus propios dichos.
 
El Plan Motosierra arrancó por los de abajo. Frente al 29,7% de inflación en alimentos en diciembre, primer mes de gestión de La Libertad Avanza, que completó un 251,3% de aumento de precios en ese rubro a lo largo del 2023, la respuesta del Gobierno fue cortar de cuajo toda asistencia alimentaria a comedores populares, merenderos y organizaciones territoriales que hacen llegar esa comida a los barrios. "Hay muchísima de gente asistiendo a los comedores, si hace unos meses había 80 o 100 personas en un comedor hoy tenés 200, se duplicó la demanda y frente a eso tenemos menos alimentos. Al día de la fecha el Gobierno no ha dado un solo paquete de fideos" explica Ramiro "Vasco" Berdesegar, dirigente de la CCC y la UTEP, desde donde se motorizó "la fila del hambre", la respuesta que hoy dieron en la calle las organizaciones y vecinos a la bravuconada de Pettovello.

El dirigente puntualizó que hay un "universo de 50.000 comedores registrados en el registro nacional de comedores populares que tiene el Ministerio. El año pasado 4.5 millones de personas las que iban a comedores, eso ha recibido cero pesos de asistencia en lo que va del Gobierno". 
El grado de provocación de estos libertarios es realmente sorprendente, son grotescamente maleducados.


Ajena a los pesares del pueblo al que unos días atrás salió a decirle cómo tenían que reclamar para ser atendidos por ella, Pettovello estaba por esas horas en José C. Paz firmando un convenio de asistencia alimentaria con la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la Argentina. Milei entregará más de 170 millones al pastor evangélico que lo apoyó en la campaña, Hugo Márquez, y que ubicó a su hija como diputada libertaria. La decisión mantiene la política de tercerizar la ayuda social que la ministra criticó, sólo que ahora en lugar de ser girada a los líderes de los movimientos sociales, se enviará a los pastores evangélicos aliados.

Fue una "mojada de oreja" lo que agrava la tensión con la Iglesia Católica. En respuesta a la miserable actitud de Pettovello, la Iglesia Católica se posicionó resaltando que la comida no puede ser un variable de ajuste. En un comunicado, la Conferencia Episcopal afirmó que "el Estado nacional, provincial y municipal" deben procurar que "todos los espacios de cuidado que dan de comer, todos los comedores comunitarios, de parroquias, Iglesias evangélicas, y de movimientos populares deben recibir ayuda sin dilación".

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 La fila, entre la necesidad, la esperanza y la bronca
 
Pasadas las siete de la mañana, cientos de personas comenzaron a llegar a las inmediaciones de Carlos Pellegrini y Juncal, donde esperaban que una ministra ya avisada de la convocatoria los recibiera. Decenas de carteles, pancartas y banderas identificaban a los comedores y merenderos de los barrios que se acercaron pedir ayuda para poder seguir alimentando a los que no tienen nada, y ahora también a los que cada vez tienen menos y caen en la necesidad.
 
La convocatoria no tuvo los elementos que la derecha siempre critica para evitar hablar del fondo de los reclamos. No se veían micros, ni enormes columnas de organizaciones, ni gente encapuchada o con palos, no tampoco se veían muchos niños a pesar de estar en fecha de vacaciones. No hubo cortes de calle y las guardias pretorianas que Bullrich exhibió afuera del Congreso brillaban por su ausencia al no ser necesaria ninguna contención de la fila interminable, aunque los medios hablaran del reclamo de "los piqueteros".
 
Para las once de la mañana, el acumulado de gente sentada en la vereda una detrás de otra llegaba hasta Constitución, superando las treinta cuadras de largo. Las opiniones oscilaban entre la esperanza y la bronca, elementos medulares del pueblo argentino. "Me gustaría que ella vaya a los lugares carenciados donde hacemos los merenderos y vea la necesidad que hay, porque nosotros podemos estar acá pero ella no conoce la realidad" dijo Hilda, de Florencio Varela, en relación a Pettovello, y completó "no creo que me pueda atender, pero las esperanzas están".
 
Rubén, de Esteban Echeverría, resaltó la cantidad de gente que suma día a día a los comedores en los barrios y resaltó que "somos pacíficos, venimos en paz a pedir comida, nada más". Ante la consulta sobre los dichos de la ministra, Rubén no esquivó el bulto: "te soy sincero, soy un tipo de barrio, nos está boludeando. No sabe lo que pasa en los barrios, no ha caminado ni siquiera una cuadra de tierra para saber qué necesita la gente".
 
Estela también llegó a la Capital desde Florencio Varela con expectativas de ser recibida por Pettovello. "Pienso que la ministra sí nos va a dar una solución, pienso que sí nos va a atender uno a uno, vamos a estar acá hasta que nos atienda". Mientras Estela contaba su historia a Diagonales, Pettovello recorría la zona oeste, bien lejos de las miles de personas que la esperaban, y estaba a minutos de anunciar que no los recibiría.
 
Jonathana, de Constitución, lo sabía y se despachó contra la ministra: "hoy esta demostración no es porque le creímos, sino que queremos que ella demuestre que realmente quiere atendernos uno por uno. Pero como pueden ver, la tipa se borró, no está acá. Acá estamos demostrando nuestra necesidad, estamos por alimentos, es lo mínimo para la dignidad de un ser humano, un plato de comida".
 
Vanesa, del merendero "Los últimos de la fila", destacó el rol social y comunitario que cumplen los comedores y las organizaciones que hoy se acercaron al centro porteño en busca de una respuesta.
 
"La situación es muy angustiante en los barrios, no llega ninguna ayuda a los merenderos desde Nación, y nosotros lo que prestamos es un servicio a la comunidad. Nos entristece mucho, porque van jubilados y muchas familias a retirar tanto las viandas como las meriendas". Escéptica, consideró que "no sé si nos va a recibir, pero nosotros necesitamos una respuesta, porque lo único que queremos es ayudar a la comunidad".
 
 
Ministra se busca
 
En paralelo, el Ministerio de Capital Humano informó en un comunicado que "los comedores que soliciten fondos deben hacerlo a través de los canales oficiales y cumpliendo los requisitos correspondientes. Nuestro objetivo es eliminar la intermediación, en ese proceso vamos a contener a los que menos tienen acercando asistencia de la manera más efectiva y transparente. La ayuda social se financia con el esfuerzo de todos los Argentinos".
 
Lo cierto es que las más de diez mil personas que se acercaron hoy en las condiciones establecidas por la propia ministra, volvieron a sus barrios y a la odisea de parar una olla vacía sin una mínima respuesta por parte de un Gobierno que los ninguneó.
 
"Lo que estamos pidiendo con urgencia es que se arme una mesa de trabajo con las organizaciones sociales, el Ministerio, las Iglesias, la Pastoral Social, que somos quienes en el territorio tenemos que enfrentar una situación verdaderamente dramática que es la falta de alimentos, que no se da sólo en los comedores sino también en las casas de millones de argentinos en todo el país" señaló el Vasco Berdesegar a Diagonales.
 
El dirigente de la CCC calificó al Gobierno de "ciego y sordo a la realidad, y mudo a la hora de dar respuesta a los reclamos de la gente. Estamos pidiendo comida para que puedan seguir funcionando los comedores". Y alertó: "lo que se pone en riesgo es que se está al borde de un estallido social. Cuando no hay comida en la mesa de los argentinos la gente va a salir a buscar y cuando el comedor no funciona, o la iglesia, o los clubes, caen las redes de contención necesarias para sostener una situación que es dramática con el crecimiento de las drogas, de la violencia y la inseguridad en los barrios".
 
El histórico referente de la UTEP, Esteban "Gringo" Castro, caminaba junto a un compañero cargando a la Virgen de Lujan en la convocatoria. "Cuando movilizamos con la Virgen lo hacemos también para que los funcionarios abran el corazón y pongan su oído en el pueblo" le expresó a Diagonales. Dirigente de años de los reclamos populares de los sectores excluidos, Castro consideró que "hasta ahora no veo voluntad de diálogo, ellos dicen de no hablar con intermediarios pero lo que no se dan cuenta es que la las referencias territoriales surgen de la organización popular. Como no vienen de ahí, para ellos es muy difícil entender nuestro trabajo, nuestra propuesta, nuestra dedicación al trabajo con los más pobres. Es casi incompatible la propuesta del Gobierno con lo que nosotros planteamos, pero tienen que abrir canales de diálogo".
 
Juan Grabois, ex candidato presidencial y dirigente de Argentina Humana, presentó por su parte una denuncia penal contra la ministra por incumplimiento de deberes de funcionario. "La verdad es que Pettovello no quiere resolver el problema, porque es una mala persona y una peor funcionaria. Porque ha demostrado ser una persona ignorante con su mente infectada de prejuicios" sentenció en su cuenta de X Grabois.
 
"Lo que Pettovello no entiende es que garantizar los derechos alimentarios de las familias humildes, en particular de los niños, no es algo sobre lo que puedan decidir, es una obligación Constitucional, una norma internacional y una ley nacional" finalizó el dirigente social, explicando la causa de la denuncia radicada contra Pettovello.
 
 
El hambre y las fuerzas del cielo
 
Pasadas las 12 del mediodía se conoció la declaración de la ministra sobre su negativa a atender a los manifestantes. Lentamente, las personas comenzaron a levantarse y agruparse para volver a sus barrios, con las manos vacías. Las caras de frustración y descontento alternaban con el humor popular que nunca falta, aún en las peores condiciones.
 
Quizás sin saberlo, los asistentes a la fila del hambre le asestaron un primer golpe importante a la ministra insensible. Porque la dejaron en ridículo. Porque si le faltaba encarnadura a la bravuconada irrealizable que vociferó la semana pasada frente a las cámaras, las miles de personas que hoy se manifestaron pacíficamente pidiendo comida para seguir alimentando a los más desprotegidos se la dieron de sobra. Bastaba recorrer las treinta cuadras entre Retiro y Constitución, las veredas del edificio del Ministerio, las del Obelisco, las del Hotel Marriot o cualquiera de las muchas referencias en ese trayecto para ver sólo un pueblo hambreado pidiendo ayuda ante un Gobierno con corazón de hierro.
 
Quedó claro que no son los piquetes, las personas encapuchadas o con palos, la presencia de niños en las marchas, las columnas multitudinarias que copan con micros la ciudad. Nada de eso es la verdadera causa para no escuchar a los más necesitados cuando reclaman. Lo que existe es una decisión política de garantizar los intereses corporativos del poder económico, y el resto que haga lo que pueda. Viva la libertad carajo.
 
La 9 de Julio se fue despoblando con tanta tranquilidad como se había llenado de gente y de urgencias. Al menos el clima dio un respiro, y las sofocantes temperaturas de la semana pasada aflojaron hoy para no someter a un suplicio más a quienes ya padecen demasiado. Esa, por ahora, pareciera ser la única ayuda que las fuerzas del cielo están dispuestas a otorgar a los sectores populares.
 
Fuente: diagonales.com
 

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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
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29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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