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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 06-02-2024 / 09:02
FRENTE AL MINISTERIO DE PETTOVELLO SE FORMARON 27 CUADRAS DE PERSONAS QUE RECLAMAN ALIMENTOS Y ASISTENCIA A LOS COMEDORES. LA INFLACIÓN DE MILEI ESTÁN HACIENDO ESTRAGOS EN EL ESTÓMAGO DE MILLONES DE ARGENTINOS

La fila del hambre ridiculiza a Milei y su gobierno miserable, inhumano e improvisado

La fila del hambre ridiculiza a Milei y su gobierno miserable, inhumano e improvisado
Pasadas las siete de la mañana, cientos de personas comenzaron a llegar a las inmediaciones de Carlos Pellegrini y Juncal, donde esperaban que una ministra ya avisada de la convocatoria los recibiera. Decenas de carteles, pancartas y banderas identificaban a los comedores y merenderos de los barrios que se acercaron pedir ayuda para poder seguir alimentando a los que no tienen nada, y ahora también a los que cada vez tienen menos y caen en la necesidad.
Seguramente la ministra libertaria de Capital Humano, Sandra Pettovello, no imaginó el jueves pasado, cuando salió a las puertas del Ministerio a robar cámara con acting tan poco creíble como el mensaje que dejó, que sus palabras le volverían tan rápido para dejarla en ridículo. "Yo voy a atender uno por uno a la gente que tiene hambre, no a los referentes. ¿Chicos, ustedes tienen hambre? Venga de a uno que les voy a anotar el DNI, el nombre, de donde son y van a recibir ayuda individualmente", dijo muy campante la titular de una de las principales carteras del Gobierno ante el reclamo de las organizaciones sociales.
 
Cuatro días después, con dos de preaviso, decidió esconderse y no dar la cara frente a las decenas de miles de personas que hicieron fila desde Retiro a Constitución, sin cortar la calle, sin micros y no enormes columnas de las organizaciones. En la agenda de la ministra, una recorrida por zona oeste resultó más prioritaria. El miserable Gobierno de Javier Milei ninguneó así una vez más un reclamo legítimo y urgente que surge de los barrios, y al que esta vez no pueden correrle el foco hablando de las formas de la protesta.
 
Es probable que Pettovello huyera de aquello a lo que convocó días atrás simplemente por el hecho de no tener ninguna respuesta para dar. La improvisación viene siendo una marca del nuevo Gobierno y la ministra evidentemente continuó esa tendencia con sus dichos la semana pasada. Pettovello, que acumuló el mérito de ser asistente personal del Presidente en sus momentos de desborde para llegar a un superministerio central para la vida de los argentinos, recibió un primer gran golpe político quedando en ridículo frente a sus propios dichos.
 
El Plan Motosierra arrancó por los de abajo. Frente al 29,7% de inflación en alimentos en diciembre, primer mes de gestión de La Libertad Avanza, que completó un 251,3% de aumento de precios en ese rubro a lo largo del 2023, la respuesta del Gobierno fue cortar de cuajo toda asistencia alimentaria a comedores populares, merenderos y organizaciones territoriales que hacen llegar esa comida a los barrios. "Hay muchísima de gente asistiendo a los comedores, si hace unos meses había 80 o 100 personas en un comedor hoy tenés 200, se duplicó la demanda y frente a eso tenemos menos alimentos. Al día de la fecha el Gobierno no ha dado un solo paquete de fideos" explica Ramiro "Vasco" Berdesegar, dirigente de la CCC y la UTEP, desde donde se motorizó "la fila del hambre", la respuesta que hoy dieron en la calle las organizaciones y vecinos a la bravuconada de Pettovello.

El dirigente puntualizó que hay un "universo de 50.000 comedores registrados en el registro nacional de comedores populares que tiene el Ministerio. El año pasado 4.5 millones de personas las que iban a comedores, eso ha recibido cero pesos de asistencia en lo que va del Gobierno". 
El grado de provocación de estos libertarios es realmente sorprendente, son grotescamente maleducados.


Ajena a los pesares del pueblo al que unos días atrás salió a decirle cómo tenían que reclamar para ser atendidos por ella, Pettovello estaba por esas horas en José C. Paz firmando un convenio de asistencia alimentaria con la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la Argentina. Milei entregará más de 170 millones al pastor evangélico que lo apoyó en la campaña, Hugo Márquez, y que ubicó a su hija como diputada libertaria. La decisión mantiene la política de tercerizar la ayuda social que la ministra criticó, sólo que ahora en lugar de ser girada a los líderes de los movimientos sociales, se enviará a los pastores evangélicos aliados.

Fue una "mojada de oreja" lo que agrava la tensión con la Iglesia Católica. En respuesta a la miserable actitud de Pettovello, la Iglesia Católica se posicionó resaltando que la comida no puede ser un variable de ajuste. En un comunicado, la Conferencia Episcopal afirmó que "el Estado nacional, provincial y municipal" deben procurar que "todos los espacios de cuidado que dan de comer, todos los comedores comunitarios, de parroquias, Iglesias evangélicas, y de movimientos populares deben recibir ayuda sin dilación".

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 La fila, entre la necesidad, la esperanza y la bronca
 
Pasadas las siete de la mañana, cientos de personas comenzaron a llegar a las inmediaciones de Carlos Pellegrini y Juncal, donde esperaban que una ministra ya avisada de la convocatoria los recibiera. Decenas de carteles, pancartas y banderas identificaban a los comedores y merenderos de los barrios que se acercaron pedir ayuda para poder seguir alimentando a los que no tienen nada, y ahora también a los que cada vez tienen menos y caen en la necesidad.
 
La convocatoria no tuvo los elementos que la derecha siempre critica para evitar hablar del fondo de los reclamos. No se veían micros, ni enormes columnas de organizaciones, ni gente encapuchada o con palos, no tampoco se veían muchos niños a pesar de estar en fecha de vacaciones. No hubo cortes de calle y las guardias pretorianas que Bullrich exhibió afuera del Congreso brillaban por su ausencia al no ser necesaria ninguna contención de la fila interminable, aunque los medios hablaran del reclamo de "los piqueteros".
 
Para las once de la mañana, el acumulado de gente sentada en la vereda una detrás de otra llegaba hasta Constitución, superando las treinta cuadras de largo. Las opiniones oscilaban entre la esperanza y la bronca, elementos medulares del pueblo argentino. "Me gustaría que ella vaya a los lugares carenciados donde hacemos los merenderos y vea la necesidad que hay, porque nosotros podemos estar acá pero ella no conoce la realidad" dijo Hilda, de Florencio Varela, en relación a Pettovello, y completó "no creo que me pueda atender, pero las esperanzas están".
 
Rubén, de Esteban Echeverría, resaltó la cantidad de gente que suma día a día a los comedores en los barrios y resaltó que "somos pacíficos, venimos en paz a pedir comida, nada más". Ante la consulta sobre los dichos de la ministra, Rubén no esquivó el bulto: "te soy sincero, soy un tipo de barrio, nos está boludeando. No sabe lo que pasa en los barrios, no ha caminado ni siquiera una cuadra de tierra para saber qué necesita la gente".
 
Estela también llegó a la Capital desde Florencio Varela con expectativas de ser recibida por Pettovello. "Pienso que la ministra sí nos va a dar una solución, pienso que sí nos va a atender uno a uno, vamos a estar acá hasta que nos atienda". Mientras Estela contaba su historia a Diagonales, Pettovello recorría la zona oeste, bien lejos de las miles de personas que la esperaban, y estaba a minutos de anunciar que no los recibiría.
 
Jonathana, de Constitución, lo sabía y se despachó contra la ministra: "hoy esta demostración no es porque le creímos, sino que queremos que ella demuestre que realmente quiere atendernos uno por uno. Pero como pueden ver, la tipa se borró, no está acá. Acá estamos demostrando nuestra necesidad, estamos por alimentos, es lo mínimo para la dignidad de un ser humano, un plato de comida".
 
Vanesa, del merendero "Los últimos de la fila", destacó el rol social y comunitario que cumplen los comedores y las organizaciones que hoy se acercaron al centro porteño en busca de una respuesta.
 
"La situación es muy angustiante en los barrios, no llega ninguna ayuda a los merenderos desde Nación, y nosotros lo que prestamos es un servicio a la comunidad. Nos entristece mucho, porque van jubilados y muchas familias a retirar tanto las viandas como las meriendas". Escéptica, consideró que "no sé si nos va a recibir, pero nosotros necesitamos una respuesta, porque lo único que queremos es ayudar a la comunidad".
 
 
Ministra se busca
 
En paralelo, el Ministerio de Capital Humano informó en un comunicado que "los comedores que soliciten fondos deben hacerlo a través de los canales oficiales y cumpliendo los requisitos correspondientes. Nuestro objetivo es eliminar la intermediación, en ese proceso vamos a contener a los que menos tienen acercando asistencia de la manera más efectiva y transparente. La ayuda social se financia con el esfuerzo de todos los Argentinos".
 
Lo cierto es que las más de diez mil personas que se acercaron hoy en las condiciones establecidas por la propia ministra, volvieron a sus barrios y a la odisea de parar una olla vacía sin una mínima respuesta por parte de un Gobierno que los ninguneó.
 
"Lo que estamos pidiendo con urgencia es que se arme una mesa de trabajo con las organizaciones sociales, el Ministerio, las Iglesias, la Pastoral Social, que somos quienes en el territorio tenemos que enfrentar una situación verdaderamente dramática que es la falta de alimentos, que no se da sólo en los comedores sino también en las casas de millones de argentinos en todo el país" señaló el Vasco Berdesegar a Diagonales.
 
El dirigente de la CCC calificó al Gobierno de "ciego y sordo a la realidad, y mudo a la hora de dar respuesta a los reclamos de la gente. Estamos pidiendo comida para que puedan seguir funcionando los comedores". Y alertó: "lo que se pone en riesgo es que se está al borde de un estallido social. Cuando no hay comida en la mesa de los argentinos la gente va a salir a buscar y cuando el comedor no funciona, o la iglesia, o los clubes, caen las redes de contención necesarias para sostener una situación que es dramática con el crecimiento de las drogas, de la violencia y la inseguridad en los barrios".
 
El histórico referente de la UTEP, Esteban "Gringo" Castro, caminaba junto a un compañero cargando a la Virgen de Lujan en la convocatoria. "Cuando movilizamos con la Virgen lo hacemos también para que los funcionarios abran el corazón y pongan su oído en el pueblo" le expresó a Diagonales. Dirigente de años de los reclamos populares de los sectores excluidos, Castro consideró que "hasta ahora no veo voluntad de diálogo, ellos dicen de no hablar con intermediarios pero lo que no se dan cuenta es que la las referencias territoriales surgen de la organización popular. Como no vienen de ahí, para ellos es muy difícil entender nuestro trabajo, nuestra propuesta, nuestra dedicación al trabajo con los más pobres. Es casi incompatible la propuesta del Gobierno con lo que nosotros planteamos, pero tienen que abrir canales de diálogo".
 
Juan Grabois, ex candidato presidencial y dirigente de Argentina Humana, presentó por su parte una denuncia penal contra la ministra por incumplimiento de deberes de funcionario. "La verdad es que Pettovello no quiere resolver el problema, porque es una mala persona y una peor funcionaria. Porque ha demostrado ser una persona ignorante con su mente infectada de prejuicios" sentenció en su cuenta de X Grabois.
 
"Lo que Pettovello no entiende es que garantizar los derechos alimentarios de las familias humildes, en particular de los niños, no es algo sobre lo que puedan decidir, es una obligación Constitucional, una norma internacional y una ley nacional" finalizó el dirigente social, explicando la causa de la denuncia radicada contra Pettovello.
 
 
El hambre y las fuerzas del cielo
 
Pasadas las 12 del mediodía se conoció la declaración de la ministra sobre su negativa a atender a los manifestantes. Lentamente, las personas comenzaron a levantarse y agruparse para volver a sus barrios, con las manos vacías. Las caras de frustración y descontento alternaban con el humor popular que nunca falta, aún en las peores condiciones.
 
Quizás sin saberlo, los asistentes a la fila del hambre le asestaron un primer golpe importante a la ministra insensible. Porque la dejaron en ridículo. Porque si le faltaba encarnadura a la bravuconada irrealizable que vociferó la semana pasada frente a las cámaras, las miles de personas que hoy se manifestaron pacíficamente pidiendo comida para seguir alimentando a los más desprotegidos se la dieron de sobra. Bastaba recorrer las treinta cuadras entre Retiro y Constitución, las veredas del edificio del Ministerio, las del Obelisco, las del Hotel Marriot o cualquiera de las muchas referencias en ese trayecto para ver sólo un pueblo hambreado pidiendo ayuda ante un Gobierno con corazón de hierro.
 
Quedó claro que no son los piquetes, las personas encapuchadas o con palos, la presencia de niños en las marchas, las columnas multitudinarias que copan con micros la ciudad. Nada de eso es la verdadera causa para no escuchar a los más necesitados cuando reclaman. Lo que existe es una decisión política de garantizar los intereses corporativos del poder económico, y el resto que haga lo que pueda. Viva la libertad carajo.
 
La 9 de Julio se fue despoblando con tanta tranquilidad como se había llenado de gente y de urgencias. Al menos el clima dio un respiro, y las sofocantes temperaturas de la semana pasada aflojaron hoy para no someter a un suplicio más a quienes ya padecen demasiado. Esa, por ahora, pareciera ser la única ayuda que las fuerzas del cielo están dispuestas a otorgar a los sectores populares.
 
Fuente: diagonales.com
 

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06-02-2026 / 09:02
Con un comunicado insólito el gobierno autoritario de Javier "el Loco" Milei anunció la creación de una cuenta de X que será la Oficina de Respuesta Oficial que tendrá como objetivo "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Asociaciones como Adepa (que agrupa a más de 180 empresas periodísticas) y Fopea (que nuclea a cientos de periodistas) expresaron su rechazo. El Gobierno anarco capitalista se autopercibe como dueño de la verdad y busca atacar la libertad de expresión con fondos públicos para imponer sus dogmas y su relato libertario.
 
"La Oficina de Respuesta Oficial fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas", anunció el Gobierno al crear esta página que funcionará como el oscuro "Ministerio de la Verdad" que Orwell anunció en su novela de ciencia ficción "1984". Del odio periodístico a la patrulla digital: el cipayo Milei copia a Trump y crea quilombo anti-fake news.
 
Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá la mentira de la inflación. Milei dijo que no cambiará el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció que es necesario cambiar el sistema que usó hasta ahora porque no arrojó resultados reales. La Oficina de Respuesta Oficial deberá aclarar porqué si reconoce que el Indec mintió cada mes, igual anunció que seguirá mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual está mintiendo.
 
Hay falsedades concretas por todos lados. Que la Oficina de Respuesta Oficial desmienta entonces a su inventor. En un canal de cable, la "psiquiatra pediátrica" Lilia Lemoine diagnosticó al chico autista Ian Moche como un chico sin autismo que simulaba su condición. El pibe recorrió los medios de comunicación para defender los derechos de la discapacidad, que el Gobierno abolió. Y la "psiquiatra" Lemoine diagnosticó que eso demostraba que no era autista. Al parecer Lemoine no es pediatra ni psiquiatra y, aunque lo fuera, nunca tuvo contacto con Ian como para diagnosticarlo. Mintió la terraplanista. Pero a Ian le hizo bien defender su dignidad, porque además lo hizo de manera inteligente, a diferencia de la señora mentirosa Lemoine que cree en la Tierra plana.
 
O sea, la terraplanista estaba mintiendo con el único objetivo de hacerle daño al pibe con autismo que lucha por sus derechos, que es lo mismo que luchar por dignidad. La Justicia le dio la razón a Ian y a su madre porque obligó al gobierno que integra Lemoine a reponer los derechos de la discapacidad que intentó retirarle. O sea, la señora Lemoine, mintió para hacer daño desde un lugar de poder y contra personas especialmente vulnerables. Como si un médico se ensañara con su paciente atado a la camilla. O sea que, además de mentirosa, es cruel y poco inteligente si se tiene en cuenta que era una mentira repugnante y de patas cortas.
 
Señores de la Oficina de la Respuesta Oficial de la República Argentina, ya tienen dos grandes mentiras para desmentir: la de una inflación de mentira que le ha comido el salario y la jubilación a los argentinos y una diputada que miente para atacar a un pibe de doce años para defender las mentiras del gobierno. Pero la Oficina Tal por Cual solo desmentirá y perseguirá a la verdad. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras.
 
En ese contexto, la "Oficina de Respuesta Oficial" no parece solo una herramienta comunicacional. Es la institucionalización de una lógica: responder siempre, atacar primero y convertir cada crítica en un enemigo. Una versión local de un libreto yanqui importado, aplicada con fanatismo y sin demasiados matices. La libertad de expresión y el derecho a la información están bajo ataque autoritario.
 
La Opinión Popular
 

05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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