La Opinión Popular
                  05:03  |  Martes 03 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 19-01-2024 / 11:01
IDAS Y VUELTAS DE UNA DESEQUILIBRADA ACTUACIÓN

La desastrosa política internacional de Milei y su equipo ultraderechista rompe vínculos estratégicos

La desastrosa política internacional de Milei y su equipo ultraderechista rompe vínculos estratégicos
Más allá del alineamiento con Occidente y casi exclusivamente con Estados Unidos e Israel, la política internacional de Javier “el Loco” Milei pareciera ser romper los vínculos estratégicos con los socios comerciales más importantes de Argentina. A los traspiés de Milei y Diana Mondino con China y Brasil, se suman las polémicas declaraciones de Patricia Bullrich sobre el narcotráfico en Chile que ya generaron la reacción de funcionarios nacionales del país vecino.
Más allá del alineamiento con Occidente y casi exclusivamente con Estados Unidos e Israel, la política internacional de Javier "el Loco" Milei pareciera ser romper los vínculos estratégicos con los socios comerciales más importantes de Argentina. A los traspiés de Milei y Diana Mondino con China y Brasil, se suman las polémicas declaraciones de Patricia Bullrich sobre el narcotráfico en Chile que ya generaron la reacción de funcionarios nacionales del país vecino.
 
Es que el actual gobierno libertario tiene vocación de "papelonero", ya sea por falta de interés en la acción o el discurso, ya sea por desconocimiento o indiferencia con los temas tratados. Esto se ha visto ampliamente confirmado con el reciente discurso de Milei en el foro de Davos. Es que en esta selectísima reunión de las grandes fortunas del mundo y sus expresiones políticas, las palabras del presidente argentino causaron asombro, al margen de evidenciar la falta de ubicación para con el ámbito en que se encontraba. Típico porteño chanta. 
 
Milei en este, su debut internacional, cayó en tales alucinaciones relativas a su pensamiento económico y político libertario que, al margen de dilapidar el interés de los concurrentes en el enfoque de la economía de nuestro país, sacudió al auditorio con conceptos infantiles que movieron un espectro que osciló de un pasmo inicial a una disimulada risa final, con apenas unos aplausos de cortesía. Su arremetida para con su enemigo personal -el Estado- se dio de narices contra un público que, o bien lo respeta como entidad o bien lo utiliza, pero en modo alguno lo rechaza, reconociéndolo como una herramienta intermedia necesaria a sus intereses.
 
Reiterando su idea panfletaria de que la reunión de Davos está -nada menos-que "contaminada por el pensamiento socialista" que procura el manejo de ese Estado, no vaciló en meter en una misma bolsa a "comunistas, fascistas, nazis, socialistas, socialdemócratas, keynesianos, progresistas, populistas, nacionalistas o globalistas. En el fondo no hay diferencias sustantivas, todos sostienen que el Estado debe dirigir la vida de los individuos".

Después, para el asombro creciente de los concurrentes y como si fuera un discurso de los tiempos de la Guerra Fría, "advirtió" sobre los peligros de un comunismo y socialismo que están -según él- llevando el planeta hacia un desastre, esto en medio de un capitalismo en el que se refugia la esperanza del mundo. ¿Y cuáles serían las herramientas con las que esas pérfidas concepciones avanzan sobre occidente? Pues nada menos que el feminismo en todas sus manifestaciones y un sedicente cambio climático, todo lo anterior dicho en un tono admonitorio para con una elite que estaba muy lejos de aceptarlo, al margen de su total falta de coincidencia.


Si, en su ya evidente megalomanía, Milei esperaba un auditorio que lo ovacionara de pie, quizás habrá advertido que solamente tuvo unos muy tibios aplausos de focas -básicamente de la delegación que lo acompañó, y los gestos de extrañeza e incredulidad de los periodistas presentes que no podían creer lo que oían. El final, con un desubicadísimo: "Viva la libertad, carajo", (una expresión tribunera que habrá desorientado a los traductores de Davos), estuvo acorde con la esencia delirante del discurso. 
Lo despidieron sin pena ni gloria.


Al margen de este monumental papelón -porque lo fue-, el Presidente tuvo muy cuestionables acciones al asegurar a la titular del FMI que el ajuste que implementa es mayor que el pedido por el organismo; también una reunión con el canciller británico en un desequilibrio de jerarquías gubernamentales y en el que Malvinas fue ignorada.

La Opinión Popular

 
IDAS Y VUELTAS
 
Romper vínculos estratégicos: La desastrosa política internacional de Milei y su equipo
 
A los traspies de Javier Milei y Diana Mondino con China, ahora se suman las polémicas declaraciones de Patricia Bullrich sobre el narcotráfico en Chile que ya generaron la reacción de funcionarios nacionales del país vecino
 
Es que a las tensiones con Brasil y China, ahora, a poco más de un mes de gestión, se sumó un nuevo conflicto con Chile como consecuencia de polémicas declaraciones que hizo en las últimas horas la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.
 
La funcionaria nacional se refirió este martes el problema del narcotráfico y sostuvo que "la mayoría de la droga" que entra a la Argentina lo hace por Chile. Los dichos llegaron rápidamente al país vecino y la reacción no se hizo esperar.
 
El ministro de Justicia chileno, Luis Cordero, explicó que no comparte "ese juicio" y propuso que en lugar de señalar culpas a otro lado, se avance "en la coordinación con Chile, porque el país tiene una situación de seguridad y de narcotráfico mucho peor de la que tenía hace unos años".
 
Además, Cordero sostuvo que para "hacer una evaluación" como la que hizo Bullrich "es conveniente disponer de cierta evidencia, no sé si ella tiene esa evidencia para sustentar ese juicio".
 
En esa misma línea, la senadora y presidenta del Partido Socialista del país vecino, Paulina Vodanovic, opinó que las declaraciones de la dirigente PRO obedecen a "una estrategia política del nuevo gobierno de Argentina, tal vez de posicionarse y entrar en cierta confrontación con Chile".
 
"Encuentro una cosa bastante sui géneris esto de empezar a pelear con Chile, porque si ella tiene datos como para aquello, me parece más bien que hay que buscar una estrategia con el país vecino, mucho más que iniciar una confrontación", sentenció.
 
Cabe señalar que a pesar de que Chile está gobernado por un partido de izquierda, la relación bilateral con Argentina no se había visto afectada hasta ahora. Contrario a lo que se esperaba y a diferencia de los presidentes de Brasil y Bolivia que no participaron del acto de asunción de Javier Milei, Gabriel Boric sí lo hizo e incluso felicitó al mandatario argentino.
 
Es que más allá de las evidentes diferencias ideológicas que los seperan, el jefe de Estado chileno decidió priorizar la relación bilateral. Chile es el segundo destino de la región de las exportaciones argentinas y el cuarto destino a nivel mundial.
 
Además, luego de Uruguay, Chile es el segundo mercado más importante en términos de diversificación de las exportaciones nacionales. En tanto, Argentina es el cuarto destino de importancia en la región para Chile, y el tercer mercado más diversificado.
 
A su vez, en la actualidad, Argentina suministra cerca de la mitad del gas natural que se consume Chile y en 2022, el comercio total entre ambos países alcanzó los USD 5.797 millones, un 60,7% superior a 2019.
 
Dicho de otra manera, la relación con Chile es de vital importancia para el comercio y la economía argentina. Además, tiene un rol geopolítico fundamental para el fortalecimiento de la región, especialmente, cuando los vínculos con otras naciones vecinas como Brasil no atraviesan su mejor momento.
 
 
Brasil
 
 "No me reuniría con Lula da Silva. Es un corrupto y por eso estuvo preso y es un comunista", había dicho el presidente Javier Milei cuando aún estaba en campaña. Sin embargo, como lo hizo con muchas otras políticas y declaraciones, una vez que se sentó en el Sillón de Rivadavia el economista "liberal libertario" moderó su discurso e intentó dar marcha atrás.
 
Incluso, la cancillería argentina invitó a Lula da Silva a la asunción de Milei, pero el mandatario brasileño rechazó la invitación y mandó a su canciller.
 
Otra decisión que tensó la relación con el gigante sudamericano fue la salida de Argentina de los BRICS, grupo económico conformado por algunas de las economías mas grandes del mundo al que el país había ingresado gracias a las gestiones de Brasil.
 
Ambos países cuentan con una larga historia como socios comerciales, y miembros fundadores del Mercosur. De hecho, Brasil es el país que más productos argentinos importa desde hace al menos treinta años.
 
Por nombrar uno de los últimos datos más relevantes, en 2022, importó desde la Argentina productos por US$ 12,7 mil millones, casi un 60% más que China.
 
Conscientes de la tensión con el país vecino, Diana Mondino recibió ayer al embajador brasileño, Julio Bitelli, para recomponer realciones, abordar la agenda bilateral, comercial y las posibilidades de cooperación en diferentes ámbitos, tales como infraestructura física y energética, en materia nuclear, de defensa y en espacios regionales y multilaterales.
 
Sin embargo, la relación más conflictiva en estos momentos para Argentina es con su segundo socio comercial: China. Al igual que con Brasil, las rispideces comenzaron durante la campaña presidencial cuando Milei vociferaba en todos los medios a los que iba que rompería relaciones con el gigante asiático porque era comunista.
 
A partir del 10 de diciembre, el vínculo no mejoró. La alinación con Estados Unidos y Occidente, la salida de los BRICS y el acercamiento de la Cancillería con Taiwán, territorio chino independentista, provocaron preocupación y enojo en las autoriades chinas.
 
El último desatino argentino fue el supuesto recibimiento de Modino a representantes de Taiwán, hecho que China consideró como una grave provocación. Inmediatamente el Ministerio de Relaciones Internacionales salió a desmentir el presunto encuentro, pero el daño estaba hecho y necesitaba de un gesto para poner paños fríos.
 
Es que a causa de estos reiterados desaires, China primeró congeló la ampliación del swap por unos u$s6.500 millones que había sido acordado con el gobierno de Alberto Fernández y amenazó con la exigencia de pago del tramo utilizado, de aproximadamente 5.000 millones de dólares.
 
Entre las posibles represalias, además de exigir el pago del canje de monedas con el Banco Central, China también advirtió que podía disminuir las compras de carne y soja a Argentina y priorizar, en cambio, a proveedores como Uruguay, Australia y Brasil.
 
Cabe señalar que, según el Indec, en los primeros 11 meses de 2023, las ventas de productos argentinos al gigante asiático totalizaron USD 4.921 millones y las importaciones, USD 13.711 millones. Hoy se calcula que el impacto económico de eventuales cambios en la relación con China pondrían en juego unos 3.000 millones de dólares en exportaciones.
 
La canciller argentina entonces decidió recomponer la relación con Beijing y confirmó la defensa del principio de una sola China en una reunión el pasado 13 de enero con el embajador de la República Popular China en Argentina, Wang Wei.
 
La Cancillería reconoció al país asiático como socio estratégico y aceptó el financiamiento para infraestructura a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta auspiciada por China y que integran más de 140 países; financiamiento que antes habían puesto en duda al sostener una supuesta "falta de transferencia".
 
Dos días después de esa cumbre que parecía había puesto algunos parches entre China y Argentina, el presidente Milei volvió a criticar a la potencia oriental a través de sus redes sociales y tensó otra vez la cuerda.
 
El mandatario compartió un posteo que decía: "La izquierda quiere para vos: El salario de Cuba, La Libertad de Corea del Norte, La justicia de China y La abundancia de Venezuela".
 
Por Josefina López Palma
 
Fuente: diagonales.com
 

Agreganos como amigo a Facebook
02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar