La Opinión Popular
                  17:06  |  Viernes 12 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
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Groucho Marx dijo: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". En ese punto, Javier Milei es marxista.
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Nacionales - 13-01-2024 / 08:01
LA CALLE ES PATRIMONIO DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES, DESDE LOS INQUILINOS, HASTA LA CGT, LOS JUBILADOS Y LA CLASE MEDIA QUE SALIÓ A CACEROLEAR

El Loco Milei y la revolución de los ricos: Políticas retrógradas y formas muy autoritarias

El Loco Milei y la revolución de los ricos: Políticas retrógradas y formas muy autoritarias
En el debate de la ley ómnibus, Unión por la Patria y la izquierda ocuparon el espacio opositor. Las demás fuerzas quedarán pegadas a un gobierno que pierde respaldo. La calle es patrimonio de los movimientos sociales, desde los inquilinos, hasta la CGT, los jubilados y la clase media que salió a cacerolear.
De la estrategia salvaje del oficialismo, sin intermediaciones políticas ni económicas, se deduce con claridad que solamente puede provocar una catástrofe. El gobierno dice que trata de evitarla, pero todo lo que hace tiende a demostrar que es lo que busca.
 
El presidente Javier "el Loco" Milei ha dicho -aunque sus seguidores no le creen cuando dice la verdad- que con esas intermediaciones no se puede destruir el sistema de convivencia democrática que a duras penas y con grandes problemas pudo lograr el país desde la última dictadura. Y lo que hace es consecuente con esa esencia autoritaria con que la vieja derecha golpeaba la puerta de los cuarteles.
 
Habló de espaldas al Congreso cuando asumió, una semana después emitió un MegaDNU que derogó y modificó más de 300 leyes para evitar al Congreso, tres días después envió al Congreso una ley ómnibus con 1649 artículos para ser discutidos en diez días y en las que pidió que deleguen el Poder Legislativo durante toda su gestión e insultó a los senadores y diputados que se le opusieran.
 
Nadie podrá decir que confía en la división de poderes que promovió Alberdi en Las Bases para evitar el absolutismo del Ejecutivo. A Milei, sólo le interesa el prócer que idealizaba el libre mercado. Pero ignora al Alberdi que, años después, en sus escritos póstumos, se espantaba por la irrupción en ese falsa utopía que había soñado, de los monopolios y de las maniobras del imperio británico para imponer sus intereses.
 
Milei es un presidente que no quiere al Congreso. Es una paradoja, porque lo quiere la mayoría de los congresistas despreciados. Contradicción: esa mayoría -mileístas, del PRO, radicales, de la Coalición Cívica, los pichetistas y schiaretistas- lo apoya porque la mayoría de ellos confía en las intermediaciones que implica la política y las quieren aplicar con alguien que no las acepta y que desconoce la potestad que tienen como Poder Legislativo.
 
Ese malentendido abrió una brecha por donde filtrará la esencia autoritaria y antidemocrática del modelo que propugna Milei. Esos congresistas cómplices o ilusos actúan bajo la permanente coerción del Ejecutivo. "Si no se aprueba la ley ómnibus, habrá medidas más duras", dijo el ministro Luis Caputo; "los legisladores que se opongan serán responsables de la crisis" dijo el vocero Manuel Adorni. Además de amenazarlos, Milei amagó con un referéndum. Antes cerró la canilla de las provincias para extorsionar a los gobernadores.
 
Se ha declarado enemigo del poder del Estado y encarnó en la forma más absolutista del Estado, que es la autoritaria, la que descarga el peso coercitivo con la represión brutal a la protesta. En el diccionario, "coercitivo" es antónimo de "liberador". Pero este presidente coercitivo y represor, se dice "libertario". Es como las viejas dictaduras "democráticas" que Milei justifica y defiende. Los militares decían que imponían la dictadura para defender la democracia. No es casual que sea un defensor de la peor dictadura que ensangrentó este país.
 

 
El único bloque que se ha opuesto en las dos Cámaras a la esencia autoritaria y clasista del Mega-DNU y la ley ómnibus ha sido el de Unión por la Patria, junto con la izquierda en Diputados.
 
La política fue desplazada de los partidos al Congreso. La calle es patrimonio de los movimientos sociales, desde los inquilinos, hasta la CGT, los jubilados y la clase media que salió a cacerolear. Allí el descontento mide al revés que en el Parlamento: la mayoría se queja y una minoría cree que todavía hay que darle tiempo al gobierno.
 
El mileísmo y el oficialismo de una parte de los radicales y del PRO así como la ambigüedad de otros bloques legislativos que buscan evitar el liderazgo que le correspondería, por cantidad de legisladores, a Unión por la Patria, en realidad le regalan el espacio opositor. Junto con la izquierda es el único que se instaló en ese lugar que empieza a sintonizar con el sentimiento que ya es mayoritario en la sociedad.
 
Los dos gobiernos anteriores defraudaron las expectativas de gran parte de sus electorados. El triunfo de Milei reveló una crisis de representación (no un vacío, porque los otros candidatos tuvieron respaldos importantes). Pero la falta de reflejo de la política se origina en ese aspecto.
 
Hay el despunte de una nueva generación, como Julia Strada, por nombrar a una entre varios y varias. La intervención de la diputada en el debate de la Comisión de Presupuesto y Hacienda fue impecable. Puso en evidencia el cinismo del gobierno sobre la privatización de las empresas estatales como YPF, El Banco Nación o ARSAT.
 
Y desnudó la mentira oficial sobre el sistema previsional. "Cómo puede ser que nos pidan que saquemos el índice de actualización de los jubilados porque quieren mejorar las jubilaciones, cuando hace poco, al anunciar los recortes dijeron que les sacarán el equivalente al 0,4 por ciento del PBI". El proyecto real es saquear y empobrecer a los jubilados.
 
Mientras se producía el debate parlamentario, el gobierno ideologizaba al máximo las relaciones internacionales y provocaba conflictos graves con China y Brasil, los dos socios comerciales más importantes de Argentina.
 
Además de los exabruptos cometidos por Milei en la campaña y por la canciller Diana Mondino en sus primeras reuniones con el embajador chino en el país, esta semana trascendió que Mondino se habría reunido de manera oficial con la encargada de negocios de Taiwán. La noticia de la reunión trascendió esta semana.
 
Al día siguiente, la embajada difundió una durísima declaración que había sido emitida a principios del mes a raíz de la reunión de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, en el Diálogo Indo-Pacifico. En esa declaración China advierte que es un solo país y que meterse en el conflicto con Taiwán será considerado como la intervención en asuntos internos.
 
China y Brasil apadrinaron la incorporación de la Argentina al grupo de economías emergentes denominado BRICS. Cuando el grupo había aprobado la incorporación y antes de que ésta se concretara, el gobierno de Milei renunció de manera totalmente descomedida. La actitud fue tomada como una falta de respeto.
 
Según Milei, la relación entre los gobiernos es secundaria porque los negocios se hacen entre privados. Pocas veces se ha dicho tamaña estupidez. China cerró la posibilidad de un segundo swap que hubiera necesitado Argentina y puede favorecer a Brasil y Australia para la compra de soja y carne. Es el principal comprador.
 
Y además, el intercambio en la industria automotriz entre Brasil y Argentina, se encuadra en acuerdos que realizan los gobiernos. Hay preocupación en las terminales argentinas porque la relación no es buena. Nunca hubo una Cancillería tan ideologizada y tan perjudicial para los negocios.
 
Si bien no pueden impedirlas, la dinámica democrática republicana constituye un obstáculo para las políticas reaccionarias. En cambio las formas autoritarias son las más funcionales para los cambios extremos que propone Milei. En algún momento confluyen políticas retrógradas y formas autoritarias. Eco de las palabras del Procurador del Tesoro, Rodolfo Barra: "Si existe crisis económica, la Constitución no estará vigente".  
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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12-07-2024 / 09:07
La ministra de Seguridad, Patricia "la Pistolera" Bullrich, vuelve a ser noticia por prácticas con tufo a corrupción. En el último Boletín Oficial se publicaron dos resoluciones que revelan un gasto superior a los 12 millones de dólares en armamento y vehículos para las fuerzas federales, adquiridos por contratación directa. Estas compras, que incluyen pistolas, escopetas, patrulleros y camionetas 4x4, se realizaron sin pasar por los mecanismos de control técnico de precios establecidos para transacciones de esta magnitud en el sector público. Además, no se detalla la cantidad de artículos adquiridos.
 
El argumento legal para justificar esta adquisición sin control es que se trata de una "contratación directa encuadrada en razones de emergencia". Sin embargo, no hay una emergencia en seguridad declarada en el país que justifique tal gasto. La referencia al "comité de crisis" formado en marzo en Rosario, tras el asesinato de un playero, se utiliza como justificación para estas compras.
 
En un contexto donde más de la mitad de los argentinos viven en pobreza y el Gobierno no invierte en alimentos, estas compras sugieren una preparación para responder con represión a potenciales reacciones sociales. Cabe recordar que el marido de la Bullrich se dedica a los negocios sucios con armas y municiones y se aprovecha del Estado para hacerse rico.
 
Para dimensionar la magnitud de esta compra, las adquisiciones de toda la administración anterior en cuatro años no alcanzaron esta suma. Entre las compras destacan escopetas y pistolas semiautomáticas 9 milímetros adquiridos a la firma Bersa por 6.144.800 dólares, a pesar de que en marzo se rescindió una licitación pública para adquirir las mismas pistolas a la firma Beretta por falta de presupuesto.
 
Es curioso que, en el mismo período, se planificara una nueva compra por contratación directa con un plazo de 60 días para la entrega de las armas, lo que contradice la supuesta emergencia y falta de fondos que se alegaron para cancelar la licitación anterior.
 
Esta situación recuerda otras compras polémicas de Bullrich en gestión de Macri, como lanchas y sistemas de monitoreo adquiridos a Israel que no pudieron utilizarse. La Oficina Anticorrupción detectó en su momento irregularidades en los procedimientos y sobreprecios.
 
Aunque se abrió una oferta pública para estas nuevas compras, quedaron fuera del sistema de control de precios testigos de la Sindicatura General de la Nación. Así, no se puede establecer si los precios pagados son adecuados.
 
El refuerzo vehicular se hizo en pesos: más de 2.800 millones a Toyota Argentina y más de 6.200 millones a la concesionaria Ford Igarreta, para adquirir una cantidad no informada de camionetas patrulleras 4x4 y doble cabina.
 
Sin una emergencia en seguridad declarada a nivel federal, Bullrich justifica estas compras por la situación en Rosario, donde se formó un comité de crisis en marzo pasado. La justificación se basa en hechos delictivos recientes en esa ciudad que, según el texto oficial, generaron una situación de conmoción social.
 
Aunque la "emergencia en seguridad" se cayó de la Ley Bases, Bullrich inventó una "emergencia" a su medida para gastar millones de dólares en pistolas, escopetas y camionetas 4x4 compradas en forma directa, por fuera del sistema de precios testigo de la Sigen.
 
La Opinión Popular
 

11-07-2024 / 08:07
Federico "Terminator" Sturzenegger va por su tercera oportunidad como alto funcionario en el Estado. Después de fundir al país con Fernando De la Rúa y Mauricio Macri, juró como ministro de Desregulación y Transformación del Estado de Javier "el Loco" Milei. Cada vez que Sturzenegger tuvo una lapicera cargada a las mayorías populares les fue mal. La élite oligárquica que integra y representa se hizo más rica, beneficiada por sus decisiones y acciones de gestión.
 
Ahora Sturzenegger debutó como ministro con un fuerte golpe contra Aerolíneas Argentinas. Con tres nuevos decretos, la obligan a ceder rutas y prioridades en los aeropuertos a favor de las compañías privadas nacionales e internacionales, que tendrán acceso ilimitado al mercado doméstico. "Esto es una desregulación total que no funciona en ningún lugar del mundo", respondieron desde los gremios, ante la entrega vendepatria de la soberanía y el espacio aéreo nacional.
 
Los primeros anuncios vía medios afines fueron que, entre las primeras medidas y decretos, estarán la reforma del código aeronáutico y la reforma del sector aerocomercial:
 
-      Reducción de rutas no rentables de Aerolíneas Argentinas (afecta conectividad).
-      Facilidades y autorización sin fin de rutas a las Low Cost y privadas (para competir con Aerolíneas).
-      Reordenamiento de Aeroparque y Ezeiza que obligaría a Aerolíneas a dejar posiciones en aeroparque para dárselas a las Low Cost que vienen reclamando hace rato.
 
Desde ya esto incluye seguir desfinanciando Aerolíneas Argentinas, que, a pesar de no ser privatizable, el gobierno insistirá en su destrucción y pérdida de soberanía en favor de las líneas aéreas privadas de capitales extranjeros, muchas de ellas con importantes
 
La quita de Aerolíneas, la línea aérea de bandera, del pliego de empresas a privatizar fue el resultado de una gran campaña de acciones desplegadas contra la privatización y contra los despidos, combinado con una crisis parlamentaria con los gobernadores, que lograron evitar momentáneamente el delirante plan de máxima de Milei. Pero "el Loco de la Motosierra" no se resigna y contraataca.
 
La política de cielos abiertos, también llamada "desregulación del mercado aerocomercial", que busca habilitar la participación de empresas extranjeras en el mercado de vuelos domésticos, ya se aplicó con las empresas como Flybondi en la gestión de Mauricio Macri. ¿Mejoró algo el mercado? Es una repetición de un fracaso anunciado. Vendrán aviones obsoletos, alquilados a las aerolíneas fundidas de África pero que aún pueden servir para el negocio sucio de los anarco-capitalistas y su verso de la "competencia" en el mercado. Sólo los "comisionistas" libertarios creen en ella.
 
La Opinión Popular
 

10-07-2024 / 09:07
El sermón en la misa de cuerpo presente es la que se dice estando el cadáver del difunto expuesto y preparado para llevarlo después al entierro. Es lo que escuchó el presidente Javier "el Loco" Milei del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, durante el Tedeum que se realizó por el Día de la Independencia en la Catedral metropolitana, quien pidió "no cascotear" el "esfuerzo esperanzador" que realizan los argentinos y exhortó al Gobierno a que "nadie quede afuera" y "que se agrande la torta".
 
Con cara de pocas horas de sueño, Milei escuchó cada palabra de la misa, en la que el religioso pidió "no cascotear" el "esfuerzo esperanzador" que realizan los argentinos en el marco de la crisis, con referencias explícitas al Papa Francisco y su prédica de la "cultura del encuentro". Son ideas que en cualquier otro momento habrían sido tildadas de "comunistas" por el anarco capitalista.
 
A muchos funcionarios les resultó difícil disimular el cansancio: todos participaron del acto en San Miguel de Tucumán en el que finalmente se firmó el Pacto de Mayo junto a la mayoría de los gobernadores. Todos, menos una figura clave: la vicepresidenta Victoria Villarruel. Su presencia en el tedeum sorprendió tras su faltazo a la ceremonia tucumana. La explicación oficial de su entorno fue que estaba engripada y su médico le recomendó no viajar.
 
Monseñor García Cuerva hizo un fuerte pedido de unidad en el marco de la crisis que vive la Argentina, recostado en pasajes bíblicos y en el espíritu de 1816. "Si los congresales de Tucumán insistían en sus diferencias, todavía hoy estarían discutiendo, aunque no sé si con los gritos, descalificaciones, expresiones vulgares y agresiones a las que nosotros tristemente estamos acostumbrados hace años. Pero no, los congresales entendiendo que por sobre todo está la Nación y el bien del pueblo argentino", sostuvo durante la misa.
 
"Señor Jesús, muchos argentinos están haciendo un esfuerzo enorme, un esfuerzo que conmueve, un esfuerzo esperanzador. No permitas que lo cascoteemos con intereses mezquinos, con la voracidad del poder por el poder mismo, con conductas reprochables que solo demuestran que a muchos le falta el termómetro social de saber lo que viven los argentinos de a pie", subrayó García Cuerva ante los presentes, entre los que se encontraba el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
 
El arzobispo porteño resaltó la necesidad de "un plan de desarrollo" ?concepto ausente hasta el momento en el vocabulario oficial? y repasó algunos datos que pintan la actual situación sociales de la Argentina, como que "6 de cada 10 chicos son pobres" o que hay "chicos escolarizados que no pueden leer de corrido ni interpretar un texto". "El hambre de instrucción no es menos deprimente que el hambre de alimentos", sintetizó.
 
Al final de la tradicional ceremonia, que contó con referencias explícitas al problema de la desigualdad ("Algo no está bien cuando tenemos dirigentes muy ricos y un pueblo trabajador muy pobre"), García Cuerva enumeró sus principales anhelos, que son también los de la Iglesia. "Que entren todos, que nadie quede afuera, que no haya excluidos, que se agrande la torta, que todos se sienten a la mesa de la dignidad, que todos reciban la mejor educación", exhortó el religioso.
 
Una vez terminada la misa, el liberal-libertario Milei volvió a la Casa Rosada. Desde allí, antes de partir rumbo al desfile militar sobre la avenida Libertador, el Presidente se dedicó a intercambiar pavadas con algunos de sus seguidores a través de su cuenta de X.
 
La Opinión Popular
 

09-07-2024 / 08:07
En un lunes frío de julio, en el que tantas familias tuvieron que apagar sus calefactores porque no pueden afrontar las tarifas de gas, un Gobierno simulador de patriotismo sacó provecho del aniversario de la Independencia para ir por su próximo objetivo: la firma conjunta de un documento que abre una nueva etapa de dependencia colonial de la administración anarco capitalista, esta vez signada por una nueva alianza con los gobernadores.

Pocos minutos después de la medianoche, todos vestidos de negro como exigía la invitación, y en una ciudad de Tucumán helada por las bajas temperaturas, el presidente Javier "el Loco" Milei y un grupo de 18 gobernadores colaboracionistas a los empujones firmaron por fin el postergado (y devaluado) Pacto de Mayo. Lo hicieron dentro del salón de la jura en la Casa Histórica, cuya cuadra estuvo todo el día vallada y rodeada por un gran operativo de seguridad que incluía a la policía federal, a la policía local y a la gendarmería nacional.


A la firma del pacto, con el que el gobierno pretende comenzar "una segunda etapa de la gestión", no solo faltaron seis gobernadores, la mayoría de los expresidentes --salvo Mauricio Macri y Adolfo Rodríguez Saá--, los jueces de la Corte Suprema de Justicia y la CGT, sino que también se borró la vicepresidenta "libertaria", Victoria Villarruel, que, según intentaron justificar en su entorno, "estaba muy resfriada".


Si bien la gobernación de Tucumán, para atraer a la gente, montó un show durante todo el día en la plaza Independencia, que incluyó hasta un recital de 
Panam, el Chaqueño Palavecino, Los Palmeras más empanadas tucumanas, en la Plaza San Martín iba a haber un festival en contra de la presencia de Milei que no se pudo realizar porque la policía local reprimió y se llevó detenidas a 4 personas.


Atados de pies y manos, los extorsionados mandatarios provinciales no tuvieron margen de acción para resistir en un contexto donde les urge reactivar la obra pública y obtener los fondos coparticipables que necesitan para mantener a flote a sus administraciones. Con la cabeza gacha y lapicera en mano, desfilaron por la histórica y emblemática Casa de Tucumán para allanarle el camino al presidente Milei, quien tanto los humilló en reiteradas oportunidades.


Sostenido ahora por una red de gobernadores, Milei intentará desde esta semana sostener gobernabilidad e impulsar la "batalla cultural" libertaria contra aquellos que se atreven a desafiar las delirantes reformas estructurales que llegarán en la segunda fase de su plan de ajuste, a través de la obtención de facultades especiales para avanzar con la motosierra.

Para ello, se nutrirá de las manos quemadas del polémico economista Federico Sturzenegger, flamante conductor del recientemente inventado Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que se dedicará a profundizar el desguace de los organismos públicos y continuar con la política de privatizaciones. Lo hará despreciando al Estado mientras sigue malgastando los recursos en lugar de destinarlos al bienestar general de una población que está asfixiada por sus medidas opresivas.

Los gobernadores se dejaron manipular y se subieron al trencito del delirio mileista, sometiéndose a un abuso de poder por parte de un Ejecutivo centralista que detesta el federalismo del interior e impone condiciones de manera unilateral bajo amenaza de cortarles el chorro. Este "pacto" falaz no es más que un nuevo plan neoliberal diseñado para seguir privilegiando a los ricos a expensas de trabajadores y jubilados, mientras millones de argentinos siguen esperando un cambio que les permita una vida mejor.

La Opinión Popular

07-07-2024 / 09:07
El país transita la tercera experiencia de Federico Sturzenegger en el gobierno. Tiene facultades políticas y legales para realizar una intervención profunda en el Estado. Expectativas y realidad de un gobierno en búsqueda de oxigeno.
 
Javier Milei no miente cuando se jacta de haber hecho "la reforma estructural más grande de la Argentina". Las disposiciones del DNU 70/23, que sigue en vigencia (con la excepción de un puñado de artículos frenados por el Poder Judicial), sumadas a las que fueron sancionadas en el marco de la ley de bases, sentaron la arquitectura legal para dar vuelta el país como una media.
 
Sus efectos pueden ser diferidos pero están destinados a cambiar, thatcherianamente, más temprano que tarde, el espíritu de la Nación, a quebrarlo hasta volverlo irreconocible. Ese es el objetivo explícito. El ejecutor es un viejo conocido: Federico Sturzenneger.
 
El problema es que todo lo que se hizo hasta ahora resulta insuficiente. Ni la aprobación tácita del DNU ni la explícita de la ley alcanzan para aplacar las dudas que generan un plan económico inconsistente y un gobierno sin palabra. 
 
Sin devaluación ni salida del cepo, nadie quiere apostar la suya: ni el campo, que liquidó apenas lo mínimo y necesario, ni el FMI, ni siquiera los empresarios locales que dictaron al oído del presidente las reformas que siempre soñaron y luego hicieron todo lo posible para conseguir su aprobación. Los grandes beneficiarios de estos primeros meses de Milei ya pasaron por caja, pero sólo retiraron su parte.
 
Sturzenegger, coordinador de este plan, que tiene sus terminales en los grandes estudios jurídicos de la City, asumió el viernes como ministro de Desregulación y Transformación del Estado. Hasta entonces, él y su equipo habían trabajado de manera cuasi clandestina, sin ninguna responsabilidad legal sobre su tarea.
 
Para sus primeros días en el cargo promete una nueva tanda de reformas. Gracias a la tarea de diputados y senadores, muchas de ellas podrán llevarse a cabo sin pasar por el Congreso; entre ellas algunas de las iniciativas que eran parte de la ley de bases original y quedaron por el camino fruto de las negociaciones con sus aliados.
 

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