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Nacionales - 10-01-2024 / 08:01
RÁPIDO Y FURIOSO PERO CALZA 37

En un mes de gobierno, Milei pierde respaldo en la sociedad y desordena totalmente el mapa de la política

En un mes de gobierno, Milei pierde respaldo en la sociedad y desordena totalmente el mapa de la política
A los 15 días de la entrada de Milei a la Casa Rosada, la encuestadora Zuban Córdoba midió que su imagen positiva estaba perdiendo un punto por día. Ganó con el 55, al otro día subió a 60 y 15 días después estaba en 45. Otra encuesta reciente dijo que el 65 por ciento de los argentinos creen que su situación económica va a empeorar. No le tienen mucha simpatía.
En un mes de gobierno, Javier "el Loquito de los Perros" Milei rompió el récord de pérdida de respaldo en la sociedad y al mismo tiempo desordenó el mapa de la política. El Congreso discute ahora el mega-DNU y la ley ómnibus según la foto congelada de la distribución de fuerzas que expresó la segunda vuelta de las presidenciales.
 
A los 15 días de la entrada de Milei a la Casa Rosada, la encuestadora Zuban Córdoba midió que su imagen positiva estaba perdiendo un punto por día. Ganó con el 55, al otro día subió a 60 y 15 días después estaba en 45. Otra encuesta reciente dijo que el 65 por ciento de los argentinos creen que su situación económica va a empeorar. No le tienen mucha simpatía.
 
El voto de Juntos por el Cambio que Milei sumó en segunda vuelta fue un voto más ideológico y antiperonista que el casi 30 por ciento que sacó en primera vuelta. Gran parte de ese voto, tuvo un origen peronista, incluso algún votante de Cristina Kirchner, decepcionado del gobierno de Alberto Fernández.
 
Ese voto que lo apoyó en primera vuelta es el que primero tiende a desilusionarse para integrar ese 65 por ciento que está al borde o cayendo por el precipicio de la devaluación del 118 por ciento, los aumentos descontrolados de los remedios, la carne, la nafta y demás.
 
Todavía hay un resto de aumento y aguinaldo y algún colchón para vacacionar, pero el drama de la carestía pegó de lleno en la pequeña y mediana empresa y desde allí para abajo: capas medias, trabajadores y desocupados.
 
Y los de la economía informal -una de las canteras principales del voto a Milei-- tomaron conciencia de que podían estar peor al ritmo de los aumentos desaforados y la pérdida de clientes y trabajos.
 
Todavía quedan algunos que mantienen el fuego de la ilusión y también los macristas, pero el Milei que quiere mostrar que calza más de 37, ni siquiera es el mismo que ganó las elecciones. El debate sobre el DNU y la ley ómnibus en el Congreso parece fijado en la fotografía congelada del resultado electoral. Una imagen que ya no existe.
 
El nuevo cuadro de situación se percibe en la calle, en el súper o en la fila del banco cuando empiezan a despotricar contra el gobierno y los posibles votantes del oficialismo guardan silencio vergonzante. O cuando el gobierno tiene que reformular una y otra vez su política de comunicación, en la que se movía con tanta facilidad antes de asumir.
 
En pocos días cambió a la titular de la Secretaría de Medios y le sacó la cuenta presidencial y de Casa Rosada a la banda de influencers y youtubers que perdieron mucha inserción en las redes.
 

 
La base que más lo aguanta es la del PRO, la derecha radical, y la Coalición Cívica, más los pichettistas. Y son las que ahora sostienen en el Congreso el contenido del ajuste. De hecho son los que tomaron las comisiones al aislar y desplazar a Unión por la Patria de la primera minoría a la que le hubiera correspondido más presencia.
 
Después de negociar el respaldo del PRO en la segunda vuelta, Mauricio Macri se ufanó públicamente de la forma como había infiltrado los puestos estratégicos del gabinete presidencial. En el debate electoral de los candidatos a presidentes, Milei quedó muy mal parado frente a Sergio Massa. Pero en el de los candidatos a vice, la derecha dio por ganadora a Victoria Villarruel, quien rápidamente sacó un sello propio y empezó a hacer declaraciones por su cuenta.
 
Fue la sentencia al exilio de Macri y Villarruel. Ahora hacen reuniones misteriosas en el country de súper millonarios de Cumelén, donde Villarruel pasó la noche luego de reunirse con el expresidente. Es poco congruente que la vicepresidenta sea la que concurra al domicilio del interlocutor y no al revés. Pero el poder no tiene locación clara, ni siquiera para eso.
 
Hace tan poco que asumió y ya esa reunión se puede interpretar tanto como el encuentro de dos desahuciados por Milei para recomponerse, como de dos posibles conspiradores que buscan desplazar al bizarro mandatario. Puede ser expresión de fuerza o de debilidad, tanto de los que se reunieron, como del presidente con pies de niño.
 
La estrategia brutal pudo basarse en la conciencia de la impopularidad de las medidas o por la fragilidad de sus apoyos. La rapidez y la brutalidad pueden ser correctas o no, pero no tienen por qué ser equivocadas con relación a la finalidad que buscan. Lo real es que perdería respaldo y tenía que hacerlo cuando todavía se sintiera el resultado electoral. La equivocación fue no negociar con los que ahora van a defender esa política en el Congreso.
 
Unión por la Patria aparece así como el único opositor claro, junto con la izquierda. Pero los tiempos son diferentes. Lo que perdió Milei no lo recuperó Unión por la Patria. Hay un vacío político hasta que se reformule un proyecto alternativo que recoja los reclamos de la calle.
 
Ese vacío, por ahora está cubierto a los ponchazos por los movimientos sociales, la CGT, las CTA, los caceroleros, los inquilinos y los espontáneos. Es a los ponchazos, porque la función de los movimientos sociales es representar los reclamos sectoriales. La de los políticos es convertir esos reclamos en una propuesta alternativa creíble.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
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