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“Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores… y hacer que nuestros simpatizantes lo repitan en todo momento”. De Joseph Goebbels a Javier Milei
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Nacionales - 07-12-2023 / 11:12
EL NUEVO GOBIERNO NEOLIBERAL PINOCHETISTA

Malas noticias para la aventura de Javier Milei: antes de asumir ya le marcaron la cancha

Malas noticias para la aventura de Javier Milei: antes de asumir ya le marcaron la cancha
La aventura Milei tiene, además, un contexto de realidad, el que generó el fenómeno que el ultraderechista encarna: la percepción generalizada sobre un estado de cosas que no da para más, una economía al borde del colapso y una sociedad dañada por la pobreza. Hay que darle a cualquier presidente recién asumido la chance de desplegar su proyecto, explicarlo y ponerlo a prueba en la realidad. Así será porque así lo decidió el voto, pero la crítica será inevitable y oportuna si, tal como lo sugirió sobradamente en la campaña, comienza barriendo consensos democráticos y normas de convivencia. La nueva Argentina ultraderechista nace muy tensa.
Este domingo, Javier Milei jurará como presidente y pondrá en marcha una aventura que nace cruzada por una dicotomía asombrosa: la intención de realizar el cambio económico y social más radical desde la redemocratización de 1983 y, en paralelo, una falta de recursos políticos sin precedentes. Malas noticias para Milei antes de asumir ya le "marcaron la cancha". Desde supuestas versiones de las FFAA, Mauricio Macri, mediante Eduardo Feinmann, lo condiciona a Luis Petri, flamante Ministro de Defensa.
 
Es que la aventura Milei tiene, además, un contexto de realidad, el que generó el fenómeno que el ultraderechista encarna: la percepción generalizada sobre un estado de cosas que no da para más, una economía al borde del colapso y una sociedad dañada por la pobreza. Hay que darle a cualquier presidente recién asumido la chance de desplegar su proyecto, explicarlo y ponerlo a prueba en la realidad. Así será porque así lo decidió el voto, pero la crítica será inevitable y oportuna si, tal como lo sugirió sobradamente en la campaña, comienza barriendo consensos democráticos y normas de convivencia. La nueva Argentina ultraderechista nace muy tensa.
 
Quienes apostaron por La Libertad Avanza se entusiasman con la idea de que el nuevo gobierno barra a "la casta", racionalice el aparato del Estado, relance la economía y genere oportunidades de progreso social y personal. Muchas de esas personas se dicen dispuestas a hacer sacrificios en pos de esos objetivos, a recortar presupuestos familiares desde hace mucho tiempo insuficientes, a afrontar tarifas más caras y a percibir salarios que no correrán a la misma velocidad que la inflación que viene.
 
A ellas y, es de esperar, a toda la ciudadanía -sin comenzar a dividir peligrosamente a la Argentina entre "la gente de bien" y la que supuestamente no lo es- el mandatario inminente les hablará desde la explanada del Congreso. Sin embargo, el hecho de que la situación sea delicada le pone un límite a la tolerancia social. Muy pronto, el ajuste -apenas el primero que se verá- dejará de ser el otro y comenzará a doler en carne propia. Que lo pague la política será una mentira que pronto se desvanecerá en el verano que se acerca.
 
La nueva Argentina de Milei será un laboratorio sin precedentes históricos: el intento de una reforma neoliberal pinochetista de la economía y la sociedad en democracia. Sobre ese experimento flota un exotismo de la ideología: un gobierno anarcocapitalista. En el camino, puede que el futuro jefe de Estado aprenda algo sobre la vida que no figura en los libros de la escuela austríaca, si no lo traiciona su conocida aversión a la frustración.
 
La ideología pesará, sobre todo al inicio y en base a alineamientos internacionales que privilegiarán a Estados Unidos, Israel y el "mundo libre" por encima de las oportunidades de negocios e inversiones de Brasil, China, los BRICS y hasta el Mercosur. Pronto, sin embargo, la realidad irá poniendo diques de contención, que habrá que ver cómo sobrellevan las nuevas autoridades, ocasión en la que, como distracción, podría ganar protagonismo una agenda ideológica de derecha dura. Lo que viene será una guerra entre dogma y pragmatismo, entre proyecto y realidad, entre posibilidades y limitaciones.
 
Las diferencias ideológicas se dirimirán en lo político; en lo que pase con los derechos individuales y colectivos; en lo que ocurra con el consenso de memoria verdad y justicia; con la tolerancia en el debate público; con la paz social y con el manejo de la protesta social, pero también estarán presentes cuando se discuta el modelo económico. Lo que viene es la primacía absoluta del mercado, aun cuando sea monopólico, y el retiro voluntario del Estado. Esa es la paradoja del anarcocapitalismo, que en la práctica apenas puede ser un minarquismo: eliminar todo lo que sea posible de la autoridad estatal.
 
A eso seguirá un paquetazo de proyectos de ley, una masiva derogación de regulaciones, una liberación total de precios, una suba fuerte de tarifas y combustibles, suelta de remarcaciones, eliminación de dependencias enteras del Estado, despidos voluminosos y cese de contratos... Bienvenido, "mercado".
 
La Opinión Popular
 

 
¿QUÉ QUEDÓ DE LA MAGIA DE LA LIBERTAD AVANZA?
 
Milei desnudo se parece demasiado a Bullrich
  
El abandono de las promesas centrales del "libertario" plantea un escenario muy distinto al imaginado la noche del balotaje. Queda en pie la vieja receta de devaluación y ajuste que tanto defendió Juntos por el Cambio y con la que ya chocaron Martínez de Hoz, el menemismo y el macrismo.
 
Por Ernesto Tiffenberg
 
"Milei está desnudo", podría gritar cualquier chico que este domingo se acerque al Congreso para ver el despojado debut del que se autodenomina "el primer presidente libertario de la historia mundial". Abandonados la dolarización, la voladura del Banco Central, la inmediata apertura del cepo, la ruptura con China y Brasil y el repudio a la casta, poco queda de aquellos vestidos tan mágicos como extravagantes con que supo conquistar la imaginación de tantos argentinos.
 
A cambio, lo único que sobrevivió de su revulsivo discurso es la vieja receta de devaluación y recorte del déficit público, con el consiguiente impacto recesivo, explosión de precios, creciente desocupación y caída de los salarios reales y jubilaciones. En otras palabras, la vieja receta neoliberal que Patricia Bullrich convirtió en su principal oferta electoral con el resultado previsible: el fracaso en las urnas y la implosión de Juntos por el Cambio.
 
Aunque esta vez se busca una manera más marketinera de venderlo (hablan de inflación "reprimida" y de "liberación" de precios de la misma manera que se denominan "libertarios" para terminar con derechos y libertades), habrá que ver si finalmente este ajuste neoliberal tiene mejor final que sus tres tristes antecesores: con la dictadura, el menemismo y el macrismo.
 
Mientras tanto, para disimular un poco el gris del revival, la novela de la transición cambia cada día el eje de la trama. En un capítulo Javier Milei es un genio que fue derrotando en etapas a los que podían interponerse en su ascenso. En otro es una marioneta en manos del hacedor supremo, Mauricio Macri, que humilló a Rodríguez Larreta, Bullrich y finalmente al presidente electo. Cada giro, como en las mejores series de suspenso, resignifica todo lo anterior.
 
Pero si se deja de lado la ficción, solo quedan en pie dos cosas que casi nadie discute. Que se viene otro guadañazo sobre los ingresos populares y que no existe derecho al pataleo porque, como se pasan repitiendo los voceros periodísticos del futuro presidente, "el 80 por ciento de los argentinos votó el ajuste". Quizás convenga empezar a discutirlo.
 
 
Ajustes del dicho al hecho
  
Lo vetusto de la propuesta contrasta con la ingenuidad de su defensa. "Es la primera vez que quien llega a la presidencia lo hace diciendo que hay que ajustar. (...) A contramano de los Durán Barba de este mundo que te dicen no digas nada, un tipo que dijo la verdad ganó. No prometimos mentiras y anticipamos ajuste. Ahora es el momento de gobernar", dicen los voceros que Milei dijo a sus voceros.
 
Y hacen bien en difundirlo, pero no harían bien en creerlo. La gran ventaja de la campaña de Milei sobre la de Juntos por el Cambio fue que mientras Bullrich prometía sangre, sudor y lágrimas para todos, los libertarios prometían lo mismo, pero solo para la vilipendiada casta política. Y la gran mayoría de los votantes tienen toda la razón en considerar que no forman parte de esa casta y por lo tanto la amenaza no los alcanza.
 
La consultora Opina Argentina, dirigida por Facundo Nejamkis, lo puso en números en un estudio sobre las actuales expectativas. De las propuestas de Milei, sólo la de "Reducción de ministerios y cargos públicos" y "Privatización de los medios públicos" concitan la aprobación de más del 50%. Las demás, sobre todo la eliminación de los subsidios a la luz, el agua y el gas, generan un amplio rechazo.
 
 
La inflación de la inflación
  
Los analistas de todas las corrientes políticas coinciden en que la aceleración inflacionaria fue una de las principales causas de la derrota peronista. Y que una buena parte de la población, sobre todo entre los jóvenes, creyó que el mantra de la "dolarización" traería pronto algo de paz a sus bolsillos.
 
Archivada por ahora esa fantasía, la prometida devaluación a unos "razonables" (al decir de Guillermo Francos) 650 pesos por dólar, promete llevar la trayectoria de los precios a un nuevo, y mucho más elevado, escalón mensual. El propio Milei lo dio por cierto al asegurar que se avecinan dos años de "estanflación".
 
La minoría que tiene sus ahorros en dólares quizás pueda navegar por esas aguas. Pero surge la pregunta de cómo lo hará sin ahogarse la mayoría que verá subir vertiginosamente precios y tarifas mientras la pelea por sus salarios choca con la creciente desocupación.
 
¿Estará toda la gente de bien dispuesta a ver pacientemente cómo siguen cayendo sus ingresos mientras las mágicas mejoras prometidas por Milei siguen tan invisibles como el traje del emperador?
 
En el cuento de Hans Christian Andersen, la ceguera colectiva solo dura hasta que un chico grita "¡El rey está desnudo!" y la obviedad termina por despertarlos a todos. ¿Tendrá también moraleja la repetida historia argentina?
 
Fuentes: Pagina 12 y Letra P
 

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04-03-2024 / 17:03
Legisladores, referentes políticos, exfuncionarios, sindicatos y organizaciones de derechos humanos, entre otros actores, expresaron este lunes su solidaridad con los trabajadores y trabajadoras de Télam, la agencia nacional de noticias que este lunes amaneció vallada por la Policía, luego de que el viernes el presidente Javier Milei anunciara su cierre definitivo en la apertura de sesiones legislativas. 
 
El rechazo al anuncio de cierre y "al intento de cercenar el derecho a la información de toda la población" tuvo su principal expresión este lunes al mediodía en las puertas de Télam, donde se realizó un abrazo simbólico convocado por los trabajadores de la agencia y del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba), aunque también se sintió por redes sociales.
 
Uno de los primeros en repudiar el cierre de la agencia en redes fue Germán Martínez, jefe de bloque de Unión por la Patria (UxP) en Diputados. "Despiadados antidemocráticos. En un claro acto de censura, el gobierno de Milei valló la agencia TÉLAM, suspendió su web y a los trabajadores les impide ir a trabajar. Es una medida totalmente autoritaria que hiere a nuestra democracia y pone en vilo a cientos de familias argentinas", escribió en su cuenta de X.
 
El gobierno de La Libertad Avanza, añadió el legislador, "quiere completar lo que dictaduras y Macri no pudieron hacer: cerrar la agencia pública de noticias que fue creada hace 78 años, cuya labor diaria es la de difundir información de y a todo el país con carácter federal y plural". Y concluyó: "Acompañar a cada uno de los excelentes profesionales de TÉLAM es defender nuestra democracia".
 
La diputada nacional del Frente de Izquierda Myriam Bregman, en tanto, anunció por redes sociales que presentó un proyecto en la Cámara baja "en defensa de Télam", en el que se resuelve "rechazar todo intento de avanzar en el desguace y vaciamiento de la agencia"; "denunciar que detrás del cierre se esconde un nuevo ataque al derecho a la comunicación, a la información y la libertad de expresión"; y reclamar "el fin del operativo policial" frente a la sede de Bolivar y la inmediata apertura de las instalaciones, "así como el cese de la suspensión a todos los trabajadores y trabajadoras y el alta de su página web y servicio de cablera".
 
El interbloque de Senadores de UxP también rechazó "de manera categórica" el cierre de Télam, "creada hace setenta y ocho años para contrarrestar el manejo de la agenda noticiosa en el territorio nacional ejercido por dos agencias periodísticas norteamericanas, es decir, para que hubiera soberanía informativa en la República Argentina".
 
En un comunicado, los legisladores de UxP aseguraron que el anuncio de cierre que hizo el viernes el ultraderechista, así como el "licenciamiento obligado de sus trabajadores y la baja de su página web y servicio noticioso", significa un "claro acto de censura, un ataque a la democracia, a la pluralidad de voces, al federalismo informativo y al derecho a la información veraz y plural del pueblo argentino". 
 

03-03-2024 / 09:03
Parado sobre un banquito para parecer más alto tras su atril, el Presidente Javier "el Loco" Milei había terminado su primer discurso de apertura de sesiones del Congreso y se retiraba del palacio, entornado por el Festilindo de las bancadas ultraderechistas y las barras de jóvenes fóbicos al Estado que consiguieron acceso.
 
Su pieza oratoria incluyó ofensas ("políticos como muchos de ustedes son ricos", "autores de una fiesta obscena"), anuncios de guerra ("se encontrarán con un animal muy distinto al que están acostumbrados"), una repetida lotería de extravagancias (15.000% de inflación, 17% de déficit fiscal, el país más rico del mundo que cayó al puesto 140), anuncios de motosierra cruel (cierre de Télam, regreso de las AFJP y vía libre al gatillo fácil y la ejecución "en legítima defensa"), mercantilización de la política (financiamiento privado de los partidos), una barbarie negacionista de la pandemia y del terror de Estado en una misma frase, en torno al número 30.000, y "la bomba", "la revelación bíblica", "la refundación" que encandiló a los medios oficialistas: un contrato de adhesión a un decálogo neoliberal a ser firmado el 25 de mayo, en Córdoba, sujeto a la aprobación de la ley ómnibus que fue retirada tras su fracaso en Diputados.
 
El Pacto de Mayo, aclaró Milei, muy probablemente naufragará más temprano que tarde, porque "la corrupción, la mezquindad y el egoísmo están demasiado extendidos".
 
Con esas palabras todavía resonando en el palacio legislativo, el jefe del bloque radical, Rodrigo de Loredo, no perdió oportunidad de demostrar la falta de altura, capacidad estratégica, valores e ideología de la política líquida que representa.
 
Dijo De Loredo ante los cronistas: "Celebramos el tono con el que ha encarado este anuncio de apertura de sesiones el Presidente. En buena hora. Celebramos que haya trazado un diagnóstico de lo recibido con más precisión, menos eslóganes, pero con una cruda descripción de la situación crítica de la Argentina. Nos parece que es un gran aporte. La propuesta que, fiel a su estilo, denomina una serie de reformas anticasta, prácticamente diría que cada una de esas iniciativas son desde hace tiempo iniciativas que el radicalismo propicia... Nuestra expresión política siempre ha hecho un culto a la austeridad en la administración del Estado. Estamos muy contentos...".
 
De Loredo da la nota desde que asumió Milei, por el palmario contraste entre su voluntad de dar una mano y el desprecio que le depara el libertario. El jefe de la bancada de la UCR no fue, sin embargo, el único que pareció querer volver a la situación previa al 7 de febrero, cuando el Gobierno decidió retirar la ley ómnibus tras un par de votaciones en contra en artículos sensibles.
 
¿Qué significa esta oferta de rendición a "las ratas" y "los traidores"? ¿Milei mueve fichas desde una posición de fortaleza o de debilidad? ¿La oposición amigable tiene oportunidad de retornar a su zona de confort? ¿Pronunció el ultra un discurso "histórico", "impresionante", "fundacional", "de estadista" y "sensacional" que describieron los canales de TV de los principales grupos de comunicación del país, Clarín y La Nación?
 
Un primer dato es que Milei necesita tener la ley Bases aprobada como tal o con un cuerpo central y proyectos satélite. Si quiere concretar la reducción de cinco puntos del PBI, se impone que la licuación de jubilaciones, salarios y planes de asistencia conseguida este verano gracias a la devaluación de diciembre quede cristalizada en una ley.
 

02-03-2024 / 12:03
En el marco de un país con el 60 por ciento en la pobreza, con una inflación que duplica a la del gobierno anterior y con un salto abrupto de despidos en la industria y la construcción, Javier "el León" Milei tuvo su fiesta fantástica con aplaudidores, cánticos y tribunas propias en el "nido de ratas". Fiesta por un lado y sufrimiento por el otro.
 
El que no concuerda con las ideas del oficialismo es parte de una "casta corrupta" y la única forma de evitar la confrontación sería que todos se sometan a sus designios. Desde esa construcción autoritaria les planteó a los gobernadores que el 25 de Mayo en Córdoba firmen un Pacto de Mayo que tiene el mismo contenido que fue rechazado en la ley ómnibus, desde una reforma laboral antiobrera, hasta una reforma previsional contra los jubilados.
 
Hay una suma de significados retorcidos. Como cuando habla de libertad y no aclara que no es para la gente de a pie, sino libertad económica para las grandes corporaciones y las trasnacionales. O suspender la comida a los comedores populares y decir que es una medida anticasta o que de esa manera se sabe adónde va la comida. En realidad suspendió la comida para lograr el superávit fiscal y no le interesó nunca quién la recibe. Más que significados retorcidos, son mentiras.
 
Hizo una gran denuncia sobre los niveles de pobreza que recibió del gobierno anterior, pero esos niveles aumentaron 15 puntos en su gobierno, como nunca antes en tan poco tiempo, a partir de la devaluación del 128 por ciento, con los ingresos congelados, con los aumentos siderales de tarifas y con la desregulación de los precios de los remedios y los alimentos.
 
Nadie puede discutir que todas esas medidas han tenido efectos devastadores en grandes sectores de las capas medias que han caído en la pobreza. Resulta de un cinismo patológico rasgarse las vestiduras por los pobres cuando sabe que las medidas que está tomando los perjudican a ellos y favorecen sólo a la casta del poder económico.
 
Ha dicho mil veces que la educación y la salud no son temas en los que tendría que invertir el Estado. Usar como excusa la crítica a la curricula de las universidades supuestamente "anticapitalista" y de izquierda para recortar el 70 por ciento del presupuesto universitario, que apenas alcanzará hasta el mes de mayo. Este presidente no cree en la educación pública porque defiende la educación como negocio privado.
 
Mintió cuando dijo que el 70 por ciento del ajuste, con el que alcanzó el superávit fiscal en tiempo record, fue sobre la política, porque el grueso de ese ajuste lo constituyó el retiro a los subsidios que provocó el aumento de tarifas y del transporte, el cierre de la canilla a los gobernadores y la suspensión de todas las obras públicas que implicó pérdidas enormes para las arcas públicas y el despido de cientos de miles de trabajadores. Lo que le sacó a la política es mínimo, pura demagogia, discurso berreta para los ingenuos.
 
Resulta falso mostrarse preocupado por los muertos en la pandemia cuando su gobierno dejó sin asistencia a los enfermos de cáncer. Además de mentiroso, también es demagogia barata en un tema tan delicado.
 
Si estuviera preocupado por la educación no les achicaría el presupuesto a las universidades, si estuviera preocupado por la salud, no hubiera cortado los tratamientos oncológicos, si estuviera preocupado por la pobreza, la hubiera incluido en alguno de los puntos del Pacto de Mayo que propuso. El discurso se escenificó como una fiesta cuando la gente no está para festejar. 
 

01-03-2024 / 09:03
Tras un verano marcado por los calientes debates alrededor de la fallida Ley Ómnibus, el presidente Javier "el Loco" Milei dará un nuevo show en el inicio, este viernes, a un nuevo período de sesiones ordinarias en el Congreso, al que recientemente caracterizó como un "nido de ratas". No se descarta la posibilidad de que el anarco capitalista haga algún anuncio "sorpresa", además de enfocarse en explicar el sentido de las brutales medidas de ajuste que tomó su gobierno y de las que se verán sus peores consecuencias, según sus propios dichos, en marzo y abril.
 
Técnicamente, serán las primeras palabras que pronunciará Milei como presidente ante el conjunto de los legisladores, a quienes no duda en tildar de "coimeros" y "extorsionadores" cada vez que tiene oportunidad. En diciembre, en una decisión atípica, el libertario pateó el tablero al no realizar su discurso en el recinto de la Cámara de Diputados -el "nido de ratas" que supo tenerlo sentado en una de sus bancas- y sí hacerlo en la explanada del Palacio Legislativo, desde donde se dirigió a la gente que había llegado a la plaza del Congreso para escucharlo. "No hay plata", fue el latiguillo de aquel discurso, al que no le faltaron ínfulas refundacionales.
 
En esa línea, la jornada de este viernes contará con al menos dos particularidades inéditas: Milei hablará por la noche, a las 21, en lugar de hacerlo al mediodía, con el argumento de que eso ayudará a tener una mayor audiencia televisiva. Se trata de un cambio tan disruptivo como otro: lo hará parado, delante de un atril que estará ubicado frente al estrado, en una puesta en escena que busca copiar el formato del recinto del Capitolio de los Estados Unidos.
 
Milei es consciente de sus limitaciones para llevar adelante las reformas estructurales que tiene trazadas en su horizonte. En una entrevista que brindó al medio británico Financial Times, cargó contra los políticos que "no tienen problema en dañar los intereses de los argentinos para mantener sus privilegios", y dio a entender que pretende prescindir del Congreso hasta diciembre de 2025.
 
Sucede que, para el Presidente, mientras el Poder Legislativo mantenga su composición actual -La Libertad Avanza cuenta con una marcada minoría en ambas cámaras- se le va a hacer imposible aprobar los delirantes cambios que se propone. Por eso dio a entender que planea avanzar con decretos para consolidar su plan económico, a pesar de las advertencias del propio Fondo Monetario Internacional (FMI). La semana pasada, a través de un comunicado, el organismo pidió reforzar el apoyo a los sectores vulnerables para que la carga del ajuste "no recaiga desproporcionadamente en las familias trabajadoras".
 
Unos 5.000 efectivos de distintas fuerzas estarán desplegados en las inmediaciones del Congreso, en un operativo de seguridad que contará con un vallado apostado a lo largo de toda la Avenida de Mayo. Sin embargo, nada de eso parece detener a las organizaciones de izquierda que ya anunciaron que se acercarán a las puertas del Palacio Legislativo para hacer escuchar sus reclamos. La ministra de Seguridad, la macrista Patricia Bullrich, ya tiene todo el operativo preparado para reprimir.
 
La Opinión Popular
 

29-02-2024 / 08:02
En la búsqueda de enemigos, el Gobierno ultra derechista inhumano habilitó un nuevo frente: los "jubilados ficticios". Así lo definió Juliana Santillán, sobre aquellos mayores que no completaron aportes. Para la diputada del bloque libertario, brindar la mínima a ese universo de personas "genera emisión monetaria". Es que en medio de un ajuste brutal que afecta principalmente a los jubilados y pensionados, el presidente Javier "el Loco" Milei analiza derogar la Ley de Movilidad Jubilatoria vigente para impulsar una nueva fórmula que dejaría afuera a casi cuatro millones de personas que se jubilaron mediante moratorias previsionales.
 
En lugar de intentar mejorar los haberes que reciben estas personas, el Gobierno anarco capitalista evalúa convertirlos en beneficiarios de planes sociales dado que consideran "una injusticia" que se hayan podido jubilar sin haber hecho los aportes a tiempo y los responsabilizan del desfinanciamiento del sistema previsional.
 
"Esta iniciativa forma parte de la decisión del Presidente de terminar con todas las injusticias heredadas", aseguraron desde Casa Rosada. Desde el ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, contemplan la posibilidad que las 3,6 millones de personas que accedieron a las moratorias sean transferidas a un sistema de subsidios. Es decir que en lugar de ser jubilados, serían beneficiarios de planes sociales.
 
En nuestro país el sistema de jubilaciones funciona a través de un régimen de reparto en el que los trabajadores en actividad y las empresas contribuyen con sus aportes al pago de los haberes pasivos. A esto se suman también otros fondos provenientes de impuestos y aportes del Tesoro nacional.
 
Para acceder a una jubilación una persona debe contar con 30 años de aportes laborales y tener 60 años de edad en el caso de las mujeres, y 65 años en los hombres. Sin embargo, existen varios régimen especiales y de excepción, entre los que se encuentran las moratorias.
 
Las moratorias previsionales consisten en un plan de facilidades de pago para que aquellas personas que no cumplen con los 30 años de aportes obligatorios puedan acceder a una jubilación. De esta manera, la persona paga la deuda previsional a través de descuentos que se aplican a sus haberes.
 
Cabe señalar que no tener 30 años de aporte no significa que la persona no haya trabajado durante esa cantidad de años, especialmente en un país con un alto índice de empleo informal. Muchos de los jubilados por moratorias son personas que no tuvieron un trabajo registrado y allí se incluye también el reconocimiento de aportes por tareas de cuidado a las mujeres que se destinaron a la crianza de sus hijos.
 
La mayoría de esas jubilaciones son percibidas por mujeres a quienes en su vida laboral no se les reconocieron los aportes o trabajaron sin remuneración, y que el gobierno busca separar del resto de los haberes. Un nuevo intento por dividir entre jubilados de primera y de segunda, mientras con la inflación aplastó la capacidad de compra un 30 % en los tres primeros meses de gobierno.
 
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