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El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 19-11-2023 / 10:11
LOCURA: MILEI, EL FASCISTA QUE PODRÍA LLEGAR AL GOBIERNO A TRAVÉS DE LAS URNAS PARA INSTALAR UNA TIRANÍA

Sensatez: Sergio Massa busca cerrar la grieta y plasmar un gobierno de unidad nacional

Sensatez: Sergio Massa busca cerrar la grieta y plasmar un gobierno de unidad nacional
La moneda está en el aire. La democracia argentina enfrenta hoy unas elecciones que ponen en juego su futuro. La opción de Sergio Massa, concentrado en su propuesta de Gobierno de Unidad Nacional y crecimiento con inclusión, choca con la de Javier “el Loco” Milei, que va de la dolarización a la destrucción de todo lo público y de los derechos sociales y laborales adquiridos. A ello, sumó la amenaza de agitar el fraude si las urnas no lo favorecen.
La moneda está en el aire. La democracia argentina enfrenta hoy unas elecciones que ponen en juego su futuro. La opción de Sergio Massa, concentrado en su propuesta de Gobierno de Unidad Nacional y crecimiento con inclusión, choca con la de Javier "el Loco" Milei, que va de la dolarización a la destrucción de todo lo público y de los derechos sociales y  laborales adquiridos. A ello, sumó la amenaza de agitar el fraude si las urnas no lo favorecen, como ya hizo la derecha en EE.UU. y Brasil.
 
Después de cinco meses de campaña, de realineamientos partidarios, de candidatos que quedaron en el camino y, finalmente, de una reconfiguración casi absoluta del mapa político - con alianzas impensadas hasta hace unas semanas -, Massa y Milei se enfrentan en la batalla final por la presidencia de la Argentina.
 
Es el ballotage que ambos candidatos deseaban y por el que trabajaron desde el comienzo de la campaña, eligiéndose mutuamente para polarizar y construir sus candidaturas en oposición a la figura del otro: la amenaza neo fascista y psiquiátrica, para uno, la casta corrupta y eternizada en el poder, para el otro.
 
El tablero político, empresario, sindical y mediático se fue reordenando alrededor de cada candidato y, al día de hoy, si hay algo en los que coinciden los dos - además de la existencia de un impenetrable 10-12 por ciento de blancos e indecisos - es que, pase lo que pase este 19-N, la Argentina comenzará una nueva etapa.
 
Si gana Milei, asume con una fragilidad única, casi sin legisladores, sin gobernadores y sin intendentes. Colgado del pincel de una alianza apurada con el "casta" Mauricio "Titiritero" Macri que ni siquiera logró juntar todos los pedazos del PRO. Con las internas prestadas de Juntos y las propias de La Libertad Avanza y la presunción de un peronismo muy agresivo del otro lado, el camino hacia el autoritarismo, la represión y la tiranía parece inevitables si ganan. Como lo señaló su candidata a vice, la pro dictadura Victoria Villarruel.
 
Es que aún perdiendo el peronismo seguirá siendo muy fuerte. Tiene la provincia de Buenos Aires, la mayoría de las intendencias del Conurbano, el norte del país y quedó a seis votos de los dos tercios en el Senado para el juicio político. Maneja la zona dura del conflicto social. Y si pierde el poder en manos de un recién llegado como Milei, en una elección cerrada, el rencor va a ser inimaginable.
 
Si gana Massa se puede esperar orden político, pero también tensiones con el kirchnerismo si aplica el ajuste que hay que aplicar para estabilizar. Pero bien mirado, en el caso de Massa los temores no vienen por el lado de la gobernabilidad. Más bien lo contrario, el temor es que surja un nuevo Néstor Kirchner, por el manejo férreo del poder.
 
"Massa es un Néstor más eficiente que nos puede poner en riesgo, por eso tal vez sea mejor el caos de Milei, un gobierno débil más fácil de condicionar", analiza uno de los empresarios más importantes del país. No es la opinión que comparten sus pares, que prefieren mayoritariamente la previsibilidad que le asignan a Massa, aún descontando que no será fácil negociar con él, si resulta electo presidente.
 
Gane quien gane, hay dos planos políticos antagónicos: uno que abre la puerta a la locura inimaginable y otro que insinúa un nuevo orden nacional y popular, racional, con lo bueno y lo malo que eso implica.
 
La Opinión Popular
 

 
MÁS DE 35 MILLONES DE ARGENTINOS PODRÁN ELEGIR AL PRÓXIMO PRESIDENTE
 
Sergio Massa versus Javier Milei: la batalla final por el futuro de la Argentina
 
Los equipos técnicos de ambos candidatos coinciden en que existe un panorama de empate técnico. Los balances de la campaña y las expectativas sobre el veredicto de las urnas.
 
·         En vivo. El balotaje Massa vs Milei, minuto a minuto
 
Más de 35 millones de argentinos y argentinas están habilitados para votar, este domingo, por la fórmula Sergio Massa - Agustín Rossi o Javier Milei - Victoria Villarruel. Si bien las últimas encuestas le dan una leve ventaja a la fórmula de La Libertad Avanza, los equipos técnicos de ambos candidatos coinciden en que se encuentran frente a un escenario de empate técnico.
 
Milei llega al domingo más eufórico, revigorizado por su alianza con el macrismo - que le impuso el tono y color de la campaña y de su futuro gabinete, así como lo nutrió de nuevos votos, financiamiento y estructura para fiscalizar - y convencido de que está a un paso de la victoria. Massa, en cambio, se muestra con un optimismo más moderado, satisfecho por el camino recorrido y confiado en el respaldo de la estructura peronista en todo el territorio nacional.
 
La cuenta regresiva llega, a su vez, con una mancha: el fantasma de fraude que las filas libertarias agitan desde hace días. LLA tuvo que echarse atrás - por falta de pruebas - en su denuncia contra Gendarmería, pero el peronismo está en estado de alerta: teme que se ensucie el proceso electoral - como ya pasó en Estados Unidos y Brasil - y se genere un clima espeso durante la jornada, especialmente tras la decisión de Milei de no enviar la cantidad de boletas obligatorias a la Cámara Nacional Electoral. 
 
 
Sergio Massa: el candidato imposible
 
El ministro candidato de Unión por la Patria se cargó al hombro una campaña imposible de manera prolija y sin sobresaltos. En eso coinciden kirchneristas y massistas, bonaerenses y norteños. Los más optimistas identifican que este fenómeno - un "milagro", reconocen, en un contexto de 140 por ciento de inflación -, junto a la estructura territorial del peronismo y el repelús que genera la figura de Milei, será suficiente para ganar.
 
Los más pesimistas temen que el anti peronismo - activado, con fiereza, por Mauricio Macri desde que intervino en la campaña - y el desgaste de los últimos ocho años terminen pesando más. "Se hizo la mejor campaña que se podría haber hecho: de menor a mayor, de saco y corbata a una más virulenta. Ahora ya está. La elección se define en si pesa más el 'No' a Milei o si pesa más el anti peronismo", resume, exhausto, uno de los dirigentes nacionales más activos de la campaña.
 
Sergio Massa trazó una hoja de ruta para la campaña y la cumplió al pie de la letra. La primera etapa estuvo signada por consolidar el voto kirchnerista - aún en la interna contra Juan Grabois - y de afianzar la candidatura de unidad luego de años de internismo furioso en el Frente de Todos. Cristina Fernández de Kirchner, que venía de arrastrar un operativo clamor por su candidatura, se encargó de convencer a la tropa de que Massa era la mejor opción y participó activamente de la campaña.
 
Después de las PASO, sin embargo, comenzó otra etapa con mayor protagonismo de Massa, y tanto la vice como Alberto Fernández dieron un paso al costado, casi desapareciendo de la escena pública. En esta segunda fase, el tigrense comenzó a polarizar con Milei, así como a comparar la (relativa) paz interna a la que había llegado el FdT con la guerra desatada dentro de Juntos por el Cambio tras la victoria de Patricia Bullrich.
 
Después de las elecciones generales, con las dos ofertas claramente asentadas y delimitadas, comenzó la etapa del "gobierno de unidad nacional". Massa convocó a todos los actores políticos a hacer un frente común frente a la amenaza libertaria: les prometió una coalición de gobierno amplia y heterogénea, con presencia de "los mejores" de cada partido opositor en lugares de toma de decisiones (desde la Oficina Anticorrupción, pasando por el directorio del Banco Central y el gabinete nacional).
 
Se re apropió de una de sus principales debilidades - el reproche por "panqueque" o "traidor" - para construir el imaginario de su futuro gobierno, haciendo hincapié en la necesidad de diálogo y de dejar atrás "la grieta". Se fueron sumando opositores largamente enemistados con el kirchnerismo - Juan Manuel Urtubey, Natalia de la Sota, Graciela Camaño, Roberto Lavagna - y le tiró una soga al radicalismo, que estaba atrapado entre su rechazo visceral a Milei y la alianza con sus socios macristas (que casi rompen para apoyar al libertario).
 
La verdadera estrategia - la única que en UxP percibían que podía movilizar a las personas a ir a las urnas a votar por Massa - era, sin embargo, la del miedo a Milei. Mercado de órganos, privatización de la Educación, compra venta de niños, identificación del matrimonio igualitario con la pediculosis, venta libre de armas: esos fueron los ejes que el peronismo intentó explotar hasta último momento. Eso y el peligro que representaba su inestabilidad emocional o su incapacidad para sostener la gobernabilidad de un futuro gobierno (con sus escasos apoyos en el Congreso y su escasa experiencia en el manejo de la cosa pública). 
 
Ahora llegó finalmente el día y el panorama es de una incertidumbre absoluta. "Un día me levanto pensando que vamos a ganar, y el otro estoy convencido que vamos a perder": la frase de un dirigente peronista santafesino sintetiza el clima que, hace más de 72 horas, predomina en las filas de UxP. La gran incógnita es ese universo entre el 10 y 12 por ciento de indecisos que oscilan entre votar en blanco, no votar o decidirse al momento de entrar al cuarto oscuro. En las filas de LLA manejan el mismo número y ninguno de los dos comandos de campaña está del todo seguro de cómo se expresará. Solo saben que ese es el porcentaje que definirá la elección.
 
La fórmula Massa-Rossi sacó unos 9,8 millones de votos en las generales y se estima que necesita unos 3 millones más para acercarse a ganar el ballotage. El peronismo, para ganar, necesita hacer una buena elección en el Norte y no desinflarse mucho en el Centro, es decir todas esas provincias que suelen ser más reactivas al kirchnerismo (y en donde Milei pisa más fuerte): Santa Fe, Córdoba y Mendoza.
 
Como cada elección, sin embargo, la verdadera batalla se da en la Provincia de Buenos Aires: en UxP calculan que necesitan sacar más del 55 por ciento de los votos. En el comando de campaña están confiados en que el aparato territorial de gobernadores e intendentes funcionará aceitadamente, pero más de un dirigente bonaerense observa con preocupación los números del conurbano. 
 
 
Javier Milei: la rabia al poder
 
De outsider furibundo que ocupa horas en el prime time televisivo hablando de dinamitar el Banco Central a, en solo dos años, finalista de un ballotage contra un funcionario con más de 35 años de trayectoria política: el recorrido de Javier Milei es, por lejos, uno de los más insólitos de los últimos 40 años de democracia.
 
El economista de extrema derecha logró consolidarse como el principal referente opositor - cuando, hace solo un año, el lugar común era decir que el vencedor de la interna cambiemita sería el futuro presidente de la Argentina - y hoy se posiciona, incluso, como el favorito de todas las encuestas. En LLA están entusiasmados: el cierre de campaña en Córdoba - que contó con la participación estelar de su ex contrincante, Patricia Bullrich - los dejó conformes y ahora aguardan a que las urnas les confirmen lo que venían pronosticando hace meses: que el futuro de la Argentina es libertario.
 
A diferencia de Massa, Milei tuvo que hacer un cambio de 180 grados después de las elecciones generales. En la búsqueda de los votos que le permitieran superan su techo, el libertario escondió la motosierra, pactó con Mauricio Macri y emprendió una campaña que podría haber sido diseñada por Marcos Peña (aunque más de un macrista, frente al descontrol generalizado de la campaña, atisbó a lamentar en voz alta la ausencia del ex jefe de Gabinete macrista).
 
Reversionó su grito desaforado contra la casta por la mesurada consigna de "continuidad versus cambio". Se abrazó con dirigentes del PRO a los que antes había acusado de poner bombas en jardines de infantes. Rechazó la gran mayoría de sus propuestas de gobierno - desde los vouchers educativos hasta la privatización de la Salud - y acusó a los dirigentes que se las recordaban de hacer "campaña del miedo". 
 
Macri, a cambio, lo nutrió de más financiamiento y, fundamentalmente, de una estructura de fiscalización. El PRO se puso al hombro la tarea de fiscalizar en PBA y aquellas provincias y municipios con mayor presencia del macrismo, pero desde el primer día hubo problemas de coordinación.
 
En el PRO se lo achacan a la falta de experiencia de LLA: "Son un quilombo, tienen menos capacidad operativa que Schiaretti en el conurbano. El problema es que agarraron a los punteros que había hasta desechado el peronismo. Muchos agarran la plata y después te clavan", masculla bronca uno de los armadores macristas que están a cargo de la fiscalización en PBA.
 
Para cubrir los baches que puedan ir surgiendo, el comando de campaña PRO-LLA va a diseñar un sistema de auditoría, con militantes que vayan en auto a cada escuela a chequear que no falten fiscales. En aquellas que falten, se comunicará al centro de operaciones del distrito y se organizará para enviar a alguien.
 
Más allá de los preparativos, en LLA ya están agitando el fantasma del fraude. En el PRO intentaron despegarse, pero en el armado de Milei están dando señales de que se pondrán en actitud de guerra si el resultado no los favorece. En la última semana, por ejemplo, Karina Milei y su equipo denunciaron que la Gendarmería cambiaba el contenido de las urnas para favorecer a Massa.
 
Tuvieron que salir a desdecirse, pero en el peronismo temen que arremetan con la idea de fraude durante toda la jornada. En UxP intuyen que lo hacen para movilizar fiscales y votantes, instalando en el imaginario anti peronista el fantasma de un PJ corrupto que se roba boletas, presiona fiscales y reemplaza urnas. A 40 años de democracia, y por más confianza que genera en todo el espectro político el trabajo de la Cámara Nacional Electoral, el ballotage tendrá un condimento adicional: el peligro de que un grupo radicalizado se niegue a aceptar la derrota.
 
Por María Cafferata
 
Fuente: Página 12
 

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23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
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18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
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