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Internacionales - 03-11-2023 / 06:11
POCO DESPUÉS DE SEPARARSE DE COLOMBIA, SE INICIA LA CONSTRUCCIÓN DEL CANAL

Impulsados por los yanquis, los secesionistas proclaman la República de Panamá

Impulsados por los yanquis, los secesionistas proclaman la República de Panamá
Convención Nacional de 1904 con Manuel Amador Guerrero, Presidente de la República de Panamá.
La separación de Panamá de Colombia​ fue un hecho ocurrido el 03 de noviembre de 1903, después de la Guerra de los Mil Días, y que desencadenó la proclamación de la República de Panamá, lo que constituyó un atentado contra la integridad político-territorial de Colombia, que fue ideado por los Estados Unidos en asociación con la oligarquía istmeña de la época.
 
El político istmeño José Agustín Arango conspiró en secreto con inversionistas de Wall Street para la preparación del movimiento secesionista y conformó una junta revolucionaria clandestina destinada a separar el istmo de la soberanía colombiana, y así poder negociar directamente con Estados Unidos la construcción del canal interoceánico por Panamá.
 
El 13 de noviembre de 1903, Estados Unidos reconoce formalmente a la República de Panamá (después de haberla reconocido extraoficialmente del 6 al 7 de noviembre), Francia lo haría al día siguiente y antes de finalizar noviembre, otros quince países de América, Europa y Asia lo harían también. Para el 18 de noviembre de ese mismo año, el secretario de Estado norteamericano, John Milton Hay, firma en unión con el francés Phillipe Bunau-Varilla un tratado para la construcción del Canal de Panamá.
 
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Impulsados por los yanquis, los secesionistas proclaman la República de Panamá
Departamentos de Colombia en el siglo xix.
 

Si bien es cierto que la independencia panameña de España fue un movimiento ajeno a la revolución bolivariana, la unión voluntaria del istmo a la Gran Colombia, en busca de un mejor futuro bajo el liderazgo de Simón Bolívar, fue una decisión tomada por los istmeños en 1821, la cual estuvo marcada por las situaciones adversas vividas en las diferentes repúblicas colombianas como guerras civiles, enfrentamientos políticos y una mala situación económica.
 
Luego de 17 intentos de separación y 4 separaciones declaradas con un posterior reintegro a Colombia, el fracaso de la construcción del canal por parte de los franceses, la Guerra de los Mil Días trasladada a territorio panameño, el fusilamiento del caudillo liberal Victoriano Lorenzo, el rechazo del senado colombiano​ al tratado Herrán-Hay para la construcción del canal interoceánico​ por parte de los Estados Unidos sirven de detonante para un nuevo movimiento separatista liderado por José Agustín Arango, Manuel Amador Guerrero, Carlos Constantino Arosemena, General Nicanor A. De Obarrio, Ricardo Arias, Federico Boyd, Tomás Arias y Manuel Espinosa Batista.
 
Según algunos historiadores, el político istmeño José Agustín Arango conspiró en secreto con inversionistas de Wall Street la preparación del movimiento separatista y conformó una junta revolucionaria clandestina destinada a separar el istmo de la soberanía colombiana, y así poder negociar directamente con Estados Unidos la construcción del canal interoceánico por Panamá, ya que los Estados Unidos exploraba la posibilidad de la construcción de la vía entre Nicaragua y Costa Rica.
 
Por su parte, Manuel Amador Guerrero viajó en secreto a los Estados Unidos en busca de apoyo para el plan. Asimismo, el movimiento obtuvo en Panamá el respaldo de importantes jefes liberales y el apoyo del comandante militar Esteban Huertas, acordándose la puesta en marcha del plan separatista para un día no definido del mes de noviembre de 1903.
 
Los insistentes rumores sobre un movimiento en Panamá, hicieron que Colombia movilizara al Batallón Tiradores desde Barranquilla, con instrucciones para reemplazar al Gobernador José Domingo de Obaldía y al General Esteban Huertas, quienes ya no gozaban de confianza por parte del gobierno de Bogotá.
 
La mañana del 03 de noviembre de 1903, desembarca en Colón el Batallón Tiradores, al mando de los generales Juan B. Tovar y Ramón G. Amaya. El contingente armado debió ser transportado hacia la ciudad de Panamá, pero fueron comunicados de contratiempos, por parte de las autoridades del ferrocarril de Panamá, quienes actuaron en complicidad con el movimiento separatista. Sin embargo los generales y altos oficiales accedieron a transportarse a la ciudad de Panamá sin sus tropas.
 
Una vez llegados a ciudad de Panamá, Tovar, Amaya y sus oficiales fueron arrestados por órdenes del general Esteban Huertas, quien comandaba el Batallón Colombia, de cuya jefatura pretendían reemplazar.
 
La decisión del general Huertas de apoyar el movimiento separatista y arrestar a los generales colombianos dependió del apoyo que le brinda el general Domingo Díaz quien junto al pueblo del arrabal de Santa Ana tomaron las armas, formando un ejército de más de mil panameños listos a defender la separación. La flota naval anclada en la bahía de Panamá se rindió sin oponer resistencia.
 
En Colón quedó la tropa del Batallón Tiradores bajo el mando del coronel Eliseo Torres, quienes fueron sometidos por las fuerzas separatistas y obligados a zarpar del istmo rumbo a Colombia.
 
La ciudad de Panamá se encontraba conmocionada y en los barrios se escuchaban los gritos de celebración y festejo de la naciente República de Panamá.
 
En la noche del 03 de noviembre de 1903 el Consejo Municipal de la ciudad de Panamá, presidido por Demetrio H. Brid se reunió bajo la voluntad del pueblo de ser libre y de establecer un gobierno propio, independiente, y soberano, sin la subordinación de Colombia, bajo el nombre de República de Panamá, decisión que halló inmediatamente respaldo en el resto del país.
 
 Ante el surgimiento de un gobierno de facto, Demetrio H. Brid se convirtió entonces en el primer Presidente de facto de la República de Panamá.
 
El Consejo Municipal de Panamá, por intermedio de su Presidente, estableció el 04 de noviembre a una Junta Provisional de Gobierno, quedando conformada por José Agustín Arango (Presidente), Federico Boyd y Tomás Arias, quienes ejercieron funciones hasta el 19 de febrero de 1904 cuando la Convención Nacional Constituyente designó a Manuel Amador Guerrero como primer Presidente Constitucional de la República de Panamá.
 
Hubo varios intentos por parte del gobierno colombiano para revertir la separación del istmo, desde reuniones de alto nivel entre representantes de Bogotá y Panamá, ofrecimientos políticos como la aprobación del tratado del canal que había sido rechazado y el traslado de la capital de Colombia a Panamá, así como un fracasado intento de invasión militar a través de las selvas del Darién y hasta la invocación del tratado Mallarino-Bidlack que exigía a los Estados Unidos someter militarmente al pueblo panameño a fin de restablecer una soberanía colombiana sobre el istmo.
 
Sin embargo la decisión para los panameños ya estaba tomada y la República de Panamá fue rápidamente reconocida por las naciones latinoamericanas, los Estados Unidos y las potencias europeas.

 
Impulsados por los yanquis, los secesionistas proclaman la República de Panamá 
Facsímil del Acta de Independencia del Istmo realizado por Jorge Marbotín y Victoriano Endara.

 
Fuente: Wikipedia

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12-04-2026 / 19:04
La estrepitosa caída de Viktor Orbán en Hungría no es solo un traspié electoral en el Viejo Continente; es el colapso del espejo donde Javier Milei proyectaba su fantasía de un régimen de excepción y ajuste perpetuo. Al quedarse sin su principal bastión en Europa, el proyecto libertario en Argentina tiene un traspié geopolítico, desnudando que la mística de las "fuerzas del cielo" carece de sustento cuando la realidad del bolsillo y el hartazgo social desintegran el marketing del odio.

 
El desmoronamiento del régimen de Orbán se tradujo en cifras que marcaron un giro copernicano en la política húngara: el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, alcanzó un contundente 46% de los votos, superando por más de diez puntos al oficialista Fidesz, que se hundió en un 35%, su peor desempeño en casi dos décadas. Esta brecha de 11 puntos no solo despojó a Orbán de su mayoría especial en el Parlamento, sino que sepultó la imagen de invencibilidad del modelo conservador, demostrando que el descontento social acumulado fue capaz de perforar un aparato estatal diseñado para la perpetuidad.


 
Este quiebre del eje derechista internacional funciona como una sentencia anticipada para quienes pretenden gobernar contra las mayorías: la derrota de Orbán demuestra que no hay blindaje mediático ni persecución política que logre frenar la voluntad popular cuando el autoritarismo se convierte en hambre. En la Casa Rosada, el impacto se siente. Orbán es uno de los principales referentes ideologicos de las nuevas derechas del siglo XXI, uno de los primeros y mas acabados exponentes. El miedo a que el "efecto Budapest" cruce el Atlántico y se expanda a latinoamerica ha dejado de ser una especulación de la oposición para transformarse en el fantasma que hoy recorre los pasillos de un gobierno que empieza a oler su propio fin de ciclo.

03-03-2026 / 18:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 19:03
02-03-2026 / 19:03
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