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                  18:12  |  Lunes 02 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 28-05-2023 / 10:05
EL PUEBLO COMO PROTAGONISTA

La Plaza colmada en una convocatoria masiva, por la necesidad de sumar participación e identidad

La Plaza colmada en una convocatoria masiva, por la necesidad de sumar participación e identidad
Se empaparon, protagonizaron. Cantaron la letanía, sí. Callaron y escucharon atentos mientras hablaba la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Una hora, empapados. Es sencillo ponderar cuántos dirigentes argentinos tienen la convocatoria de Cristina y concitan tamaña escucha. Una sola.
"Una más y no jodemos más", coreaba la muchedumbre, con sentido del humor, haciendo el último esfuerzo por cambiar el final o intuyéndolo. Nadie profanó el recuerdo de 1810 porque nadie había ido a evocarlo. Los cánticos, las escarapelas, la fiesta, honraban otra efeméride: el 25 de mayo de 2003.  ¿Cuántos eran en la Plaza histórica y sus inmediaciones? Cientos de miles. Suponga mínimo 10.000 cuadrados metros por cuadra, estime usted cuantas personas por metro cuadrado (el apiñamiento varía, ojo), adicione las cuadras repletas y más de media Plaza colmada. Haga su cálculo, lector.
 
Se empaparon, protagonizaron. Cantaron la letanía, sí. Callaron y escucharon atentos mientras hablaba la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Una hora, empapados. Es sencillo ponderar cuántos dirigentes argentinos tienen la convocatoria de Cristina y concitan tamaña escucha. Una sola. La narrativa dominante mira el palco, deja a un lado a la gente común. La describe con desdén: masas disponibles, clientela cautiva, cuando no "ovejas", "ganado", "negros" en los quinchos más atrevidos. Más allá del desprecio elitista la gente es protagonista, ocupa el espacio, hay quien recorre cientos o miles de kilómetros para participar, amucharse, poner el cuerpo.
 
No se dejaban ver expendios de chorizos gratuitos. Nadie tomaba lista para repartir dádivas entre los presentes y privar de derechos a los ausentes. Un vistazo a ojímetro registró preponderancia de argentinos de sectores populares, humildes, laburantes de clase media baja. Un conjunto distinto al habitual en las movilizaciones del 24 de marzo. Columnas numerosas, macizas. Gente suelta llegando en torrente.
 
Si la gente existiera, si la ciudadanía gravitara, acaso podrían repensarse acepciones de "populismo" y "feudalismo", dos sustantivos que se usan como adjetivo para emparejar, para vilipendiar. El populismo vendría a ser para la derecha rancia la etapa superior del feudalismo. El feudalismo domina ciertas provincias. Funciona sencillo. Un caudillo impone una constitución que admite reelecciones. Listo el pollo, a partir de ahí gobierna ininterrumpidamente. ¿Se suprimen elecciones en esos territorios? Sí, por lo visto. Las reelecciones salen por ventanilla.
 
Postergamos acá la polémica sobre el proverbio "la verdadera democracia es hacer lo que el pueblo quiere (o vota)" versus un republicanismo abstracto, flojo de papeles, chanta. O sus variantes intermedias, interesantes. Una lectura sencilla revela que la palabra "alternancia" no forma parte de la Constitución que admite reelecciones sin límite o cargos vitalicios (jueces, cortesanos). No le hace, leer la Carta Magna es jactancia de populistas.
 
Tanto como insistir en que los mandatos largos son habituales en repúblicas del primer mundo. Perduraban mejor años ha con estabilidad política y económica, con bipartidismos fuertes. Sistema parlamentario sólido con bipartidismo acuña líderes como Angela Merkel, Tony Blair, Margaret Thatcher, Felipe González. Un amigo, el politólogo sueco que escribe su tesis sobre la Argentina, nos chimenta que Olof Palme fue once años primer ministro de su país: en dos tramos, el segundo tronchado por su asesinato.
 
En contingencias turbulentas puede ser otro cantar, la estabilidad general y el bienestar inciden en la perduración de los liderazgos acá o en la vieja Europa. En el pasado remoto la exdiputada Elisa Carrió se opuso fieramente a una propuesta del fallecido exgobernador santafesino Hermes Binner: implantar un sistema parlamentario en la Argentina, reforma constitucional mediante.
 
Lilita clamaba que era una maniobra K para perpetuarse en el poder porque los primeros ministros no tienen límites para ser reelegidos. Carrió sabe ser conspirativa y denuncista aunque en contrapeso tiene mejores lecturas que los sabiondos del Agora o de los medios.
 

Dos décadas atrás: 
 
La Corte Suprema disputa palmo a palmo el descenso a la B con la menemista. Cristina las compara, conoce el terreno. Bueno es recordar que  aquella Corte infame fue la que el fallecido presidente Néstor Kirchner heredó de su antecesor Eduardo Duhalde.
  
Formaba parte del legado que en estos días se embellece hasta el delirio para "bajarle el precio" al mandato y a la obra de Kirchner. Cualquier bondi viene bien para llegar a esa meta. Kirchner enfrentó a la "mayoría automática" la destituyó mediante juicio político. Duhalde había amagado pero reculó.
 
Duhalde sembró todo, Kirchner cosechó fácil, viento de cola etcétera... ajá. Algo habrá pasado porque Duhalde buscaba ser presidente electo en 2003 y se quedó en el camino. El repaso de los aniversarios es revelador.
 
El índice de desocupación superaba el 22 por ciento.
 
La leyenda K enseña que Kirchner viajó a Entre Ríos con su ministro Daniel Filmus porque esa provincia (entre otras) adeudaba los salarios de los docentes desde principios de año. No es exacto: adeudaba los sueldos de todos los empleados públicos.
 
Julio Nazareno amenazaba con declarar la nulidad de los corralitos y de la pesificación. Duhalde temía esa movida, no le daba el cuero para confrontar. Nazareno amenazaba con ratificar la constitucionalidad de las leyes de la impunidad garantizando un confortable porvenir a los represores del terrorismo de estado. Duhalde no temía a esa movida, la anhelaba y promovía. Se la sugirió a Kirchner quien no le hizo caso.
 
La deuda externa seguía impaga, Kirchner llevó la exitosa negociación.
 
Maximiliano Kosteki y Darío Santillán no murieron a causa de la crisis aunque los medios hegemónicos lo hayan contado así.
 
Duhalde, a su pesar, completó la racha de presidentes efímeros, Kirchner consolidó una época de continuidad y gobernabilidad, con crecimiento. "¡Sin alternancia!" señala la claque "demócrata". De nuevo, fue el pueblo soberano quien votó. Plebiscitó dos veces a Cristina. Se pronunció gente común, la ciudadanía, ejercitando el derecho-deber sagrado del voto. La muchedumbre, el electorado, las decisiones colectivas, escapan al radar de los gurúes.
 
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Democracias degradadas:
 
"Negociemos don Inodoro" sugería el inmortal Mendieta. Dale, no mencionaremos en este artículo la palabra "lawfare". Cristina Kirchner podría presentarse a las elecciones. Claro que bajo amenaza con la espada de Damocles de una sentencia condenatoria amañada que va a rumbo a confirmaciones por camaristas aliados de la derecha política. Comensales del expresidente Mauricio Macri, asiduos de su quinta, comensales invitados a Lago Escondido.
 
En esta semana el antaño fiscal de la República Guillermo Marijuán confesó carecer de pruebas para incriminar a Cristina en la causa apodada "la ruta del dinero K", El funcionario se dio todos los gustos antes de llegar a una conclusión obvia: los supuestos delitos requieren pruebas, la culpa penal no se acredita con titulares en los medios ni con retroexcavadoras hollando suelo patagónico. La acusación no equivale a condena o mejor dicho no debería equivaler. La gran prensa se indigna "¿no hay que investigar?". Ya tratasteis, muchachos, sin dar con los billetes buscados, los bolsos virtuales.
 
Las persecuciones contra Cristina existen, gravitan, se construyeron en todo este lapso. Minga de exclusividad nacional. El presidente de Brasil Lula da Silva pasó años en prisión, proscripto por delitos desestimados en la última instancia judicial. Su partido participó en elecciones con un candidato respetable pero sin su liderazgo, perdió. Lula dio batalla, recuperó la libertad y ahora conduce su país.
 
El expresidente boliviano Evo Morales fue derrocado mediante un sangriento golpe de estado. Consiguió salvar tal vez la vida merced al auxilio y al asilo de los presidentes argentino Alberto Fernández y mexicano Andrés Manuel López Obrador. Luis Arce es presidente de Bolivia, hazaña conseguida mientras Evo seguía exiliado y proscripto. Condición que ahora mismo afecta al expresidente de Ecuador Rafael Correa.
 
Las vidas paralelas no son idénticas aunque sí semejantes, configuran una matriz de la época. Las fuerzas populares resisten participando en desventaja, sostienen al sistema democrático dañado. Tal la apuesta del peronismo en esta contingencia: denunciar las persecuciones, las irregularidades, las complicidades y arriesgarse a seguir bregando con los reducidos márgenes disponibles como en Brasil, Bolivia, en Ecuador mismo.
 
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Cuestiones judiciales:
 
Tucumán es un ejemplo cercano, San Juan podría serlo. Juan Manzur dio un paso al costado, el peronismo rearmó la fórmula para las elecciones que se celebrarán el 11 de junio. Acató un fallo discutible e inoportuno de la Corte Suprema, compite. El gobernador sanjuanino Sergio Uñac imagina una sentencia que anule su candidatura, se adecuará también si se confirman los vaticinios.
 
La ofensiva suprema se ceba y desboca en Formosa cuya constitución valida la reelección sin resquicio para interpretación en contrario. Una sentencia contra la candidatura del gobernador Gildo Insfrán vulneraría a esa norma, atacaría al federalismo, plasmaría un escándalo institucional. 
 
El procurador general Eduardo Casal dictaminó en ese sentido pero no se privó de un párrafo pavote, culposo, chupamedias, vergonzoso. Este dictamen no es vinculante, sus Señorías pueden resolver de otro modo. La verdad de Perogrullo, enunciada en el contexto, equivale a abrir el paraguas para los Supremos.
 
En simultáneo, un policía mata a quien le robó su moto. Cuatro alevosos balazos en la espalda del hombre que huía: homicidio clavado salvo que se prueben eximentes o atenuantes. La presunción de inocencia cede cuando se prueba la causa de la muerte. 
 
La exministra Patricia Bullrich defiende al agresor, un Chocobar potenciado. Es coherente con su credo, defiende la libre portación de armas y el gatillo fácil, lo que en etapas aciagas se llamaba "ley fuga". Ella comandó el operativo en el que la Prefectura asesinó por la espalda a Rafael Nahuel.
 
La derecha muestra los dientes y la idiosincrasia. Sin pudores ni respeto a la vida "de los otros" ni apego a la ley vigente.
 
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Bastones de mariscal: 
  
Cristina Kirchner ratifica su centralidad y convoca a la multitud a militar, a convencer, a hacer política desde el lugar que tenga. El peronismo conserva identidad y vigencia mientras reconoce no ser mayoría para afrontar una elección "en tercios".
 
Los ministros Eduardo de Pedro y Sergio Massa (en ese orden) insinúan el uso del bastón de mariscal, comienzan a moverse como en campaña. Wado comparte un acto con el ministro de Economía. Representan fracciones diversas del Frente de Todos, con diferentes trayectorias, unidos en la acción.
 
Numerosos gobernadores pegaron faltazo al palco en la Plaza, van midiendo. Es dudoso que actúen en conjunto, es improbable que callen o se que encolumnen así nomás. Las votaciones en provincias incidirán en sus movimientos.
 
Las polémicas acerca del pasado son tan necesarias como insuficientes. Sin ellas, es imposible definir pertenencias, comparar con el macrismo. Es imperioso, asimismo, crecer, multiplicarse, convencer a los compatriotas que desean y merecen bienestar y representación ya mismo. En el contado lapso que le queda el actual oficialismo debe "elaborar" los errores cometidos, ser (más) coherente con las promesas de 2019 en el tramo final de gestión. Valorar los logros del fallido gobierno de Alberto Fernández. Que los hubo y que Cristina apuntó también.
 
La gente existe, es protagonista, el número cuenta. Para imponerse en las elecciones hace falta trascender las fronteras partidarias. Las elecciones constituyen el recurso y la oportunidad para abrir las mentes, iluminar un futuro, recobrar optimismo. Sumar porque el número cuenta. Néstor Kirchner lo supo y por eso cambió la historia creando las condiciones de posibilidad para el salto cualitativo: desde un 22 por ciento prestado hasta tres mandatos consecutivos. Con la gente adentro, también en el cuarto oscuro.
  
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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