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El clima en Paraná
“Sepan ustedes que la revolución libertadora se hizo para que en este país el hijo del barrendero, muera barrendero”. Contraalmirante Arturo Rial.
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Nacionales - 15-03-2023 / 09:03
EL INDEC COMUNICÓ UNA INFLACIÓN DE 6,6 POR CIENTO QUE ALCANZÓ 102,5 EN EL AÑO

Lo que mata es la inflación: en Economía reconocen que la inercia complica el objetivo del 60%

Lo que mata es la inflación: en Economía reconocen que la inercia complica el objetivo del 60%
En otro duro golpe al bolsillo, el Índice de Precios al Consumidor aumentó un 6,6% en febrero, lo que llevó la medición anual a 102,5%. La suba estuvo impulsada por el precio de la carne, que tuvo un salto de alrededor del 30%, y por el incumplimiento de los acuerdos de grandes empresas alimenticias. Economía promete ajustar el control, pero el lazo con el FMI lo condiciona.
Tras conocerse la inflación de febrero, que en la medición interanual quebró los tres dígitos, altas fuentes del Palacio de Hacienda ya reconocieron que no garantizan que puedan cumplir con el objetivo previsto para este año. "Nuestra meta es llegar a eso, ese es el norte que perseguimos. La macro es consistente con un 4% mensual, pero la dinámica de febrero dejó una inercia alta para marzo. No nos queda más remedio que seguir trabajando en el ordenamiento fiscal hasta que haga efecto. Podés tener un mal partido pero el sistema de juego es bueno y apuntamos a ganar el próximo encuentro", consideraron.
 
En ese proceso identificaron "factores inerciales" como la devaluación, las paritarias, el cepo y la brecha cambiaria, que según entienden funciona como incentivo para que las empresas aumenten sus márgenes de ganancia. También destacaron que en el salto del IPC de febrero jugó un papel fundamental la renovación de Precios Justos.
 
De todas formas, esto es algo que los economistas vienen señalando desde que se conocieron los detalles del Presupuesto 2023 y con el antecedente de que la inflación finalizó en 94,8% el año pasado. Por caso, la consultora Ecolatina explicó que para llegar al 60% el IPC debería promediar el 3,5% entre marzo y diciembre.
 
Uno de los factores claves para el Frente de Todos de cara a las elecciones es mostrar un buen resultado en ese frente. Los pronósticos privados anticipan que el tercer mes estará en torno al 7% y que el primer trimestre tocará el 20%, por lo que consumirá un tercio de la meta oficial.
 
En concreto, Economía resalta que el BCRA no financia directamente el déficit fiscal y que si se suma la emisión "indirecta" a través de pasivos remunerados la nominalidad debería estar en línea con sus proyecciones. La explicación que asignan al desvío que se observa actualmente tiene que ver con lo que llamaron "factores inerciales" que juegan en contra de bajar la dinámica de precios.
 
En ese sentido, en el Palacio de Hacienda consideraron que sostener la meta de déficit fiscal del 1,9% del PBI con el FMI a pesar de la sequía "debería ser una señal fuerte porque hacemos todo lo posible para no financiarnos con emisión". Eso, entienden, hace que no tengan que intentar un ajuste mayor al que está en marcha para sobreactuar la convergencia fiscal.
 
El equipo económico del Gobierno recuerda que a los efectos de la guerra en Ucrania se sumaron la sequía, las heladas y la ola de calor que perjudica algunos cultivos "como el tomate". Por otro lado, destacaron que más allá del impacto que tuvo la carne en el IPC de febrero el relanzamiento de Precios Justos generó aumentos por encima del 3,2% mensual que tienen las empresas como pauta.
 
Un informe de la Secretaría de Comercio, que conduce Matías Tombolini, mostró que el reemplazo de algunos productos que estaban congelados, a los que se les permitieron incrementos por hasta 9% promedio, y el ingreso de otros artículos con valores más altos jugó al alza. Hubo empresas que también aumentaron por encima de lo permitido. "El efecto del acuerdo debería notarse a partir de marzo, con una variación promedio más cerca del 3,2% o 3,5%, porque el cumplimiento es del 98%", mencionaron en Economía.
 
La Opinión Popular
 

 
Alimentos sin control, FMI y el golpe político
 
El dato de febrero, el más alto de la gestión Massa, combina el impacto inflacionario del acuerdo con el Fondo y la violación de los acuerdos de las alimenticias.
 
El 6,6 por ciento de inflación del mes de febrero que comunicó el INDEC fue un dato muy duro para el bolsillo, para la Casa Rosada y el Ministerio de Economía. El número, el más alto desde que Sergio Massa es ministro -detrás del 7 por ciento de arrastre de Martín Guzmán- y el más alto anualizado en 30 años obliga al Gobierno a tener, sí o sí, un IPC de 3,5 por ciento hasta fin de año para llegar a la meta del 60 por ciento del Presupuesto, casi un imposible.
 
Pero abre además el debate sobre una perspectiva a futuro, en un año electoral, más que compleja por dos razones centrales: es una de las primeras veces que se combinan, para este número que pone la inflación anual en 102,5 por ciento, las subas récord en alimentos y una serie de violaciones a los acuerdos de precios por parte de las alimenticias, con el efecto inflacionario que el acuerdo con el Fondo Monetario (FMI) tiene sobre algunas variables como tarifas y precios regulados. Todo en un escenario de sequía que instala un período de alta volatilidad.
 
Además, y quizás sea este uno de los datos más importantes, se da horas después de que el organismo que comanda Kristalina Georgieva emitiera un comunicado condonando parte de la meta de acumulación de reservas del Banco Central (BCRA) pero advirtiéndole a la vez a Economía que está atado de pies y manos, sin aval del organismo, para hacer dos cosas que en año electoral parecen fundamentales si la idea es contener los precios: usar sus dólares para intervenir en el mercado cambiario y pisar tarifas de los servicios. Esto adelanta que el mes de marzo volverá a tener una inflación elevada, más cercana a los 7 puntos, según analistas.
 
Según el INDEC, el 6,6 de febrero es el tercer mes seguido de inflación en alza y completa un primer bimestre con 13,1 por ciento de suba en los precios, teniendo a Alimentos y Bebidas como el rubro que más pegó en todo el país, con un alza de 9,8 por ciento. Jugaron allí muy fuerte carnes, derivados de leche y huevos, pero también mayores alzas de precios de góndola.
 
Como viene contando hace meses Página I12, las alimenticias, para compensar lo que pierden de aumentar en los grandes híper con Precios Justos, vienen subiendo los precios en los barrios muy por encima de la media.
 
En Argentina, 8 de cada 10 compran fuera de los híper, por eso el Gobierno estaba tan preocupado el mes pasado por cómo los precios se moverían allí y adelantaban que iba a impactar en el IPC. Ahora, en los próximos días se vendrán medidas muy fuertes contra los que especularon, según supo este diario.
 
Con alimentos hay otro dato más político: en el GBA, donde se concentra el núcleo de votantes del Frente de Todos, Alimentos y Bebidas subió 10,2 por ciento, por sobre el índice nacional. Pegó además con dureza la carne: 28,6 por ciento el asado, 35 la picada y 32,8 la nalga, con el resto de los productos en esa línea. Según datos del centro CEPA, el consumo de carne representa, en la conformación del IPC, entre 7% (GBA) y 13,3% (noreste) del total, por eso "este incremento afectó sensiblemente el indicador de precios del mes".
 
En frutas, en tanto, hubo subas muy fuertes, como el 72 por ciento de la naranja; además de más de un 13 por ciento en huevos y 6,8 en cebolla. En esos dos rubros, el Gobierno también tiene un lado ciego de control y cumplimiento.
  
  
Los otros rubros
  
En el ranking de mayores aumentos aparecieron también los rubros Comunicación (7,8%), sobre la que incidió el alza de los servicios de telefonía e internet, y Restaurantes y hoteles (7,5%). Lo de Comunicación es un dato muy fuerte porque ya el mes previo había subido 8 por ciento. Aquí el Gobierno, vale decir, está condicionado por el freno que la Justicia le puso a la declaración de las telecomunicaciones como servicio público, lo que no le permite regular las alzas.
 
Además, se destacó el aumento de las cuotas de las prepagas, que impactó sobre el rubro Salud (5,3%); cigarrillos, en Bebidas alcohólicas y tabaco (5,2%); los combustibles, dentro de Transporte (4,9%); y los servicios de electricidad y agua en algunas regiones, en Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (4,8% este mes, el previo había dado 8).
 
En ese pelotón, también, el Gobierno hizo poco para no convalidar subas en Prepagas y avaló alzas en naftas de manera permanente, que condicionan el resto de los precios de la economía. Y allí se ve además cómo las subas de tarifas y quitas de subsidios, una imposición en el acuerdo con el FMI, tienen un peso casi habitual en el IPC de los meses pasados, actuales y futuros.
 
De hecho, el IPC núcleo, que mide precios sin regular, tuvo un aumento de 7,7 por ciento, muy por encima de la media, mientras que regulados le cargó 5,1 por ciento, demasiado si la idea es que el promedio general baje. Incluso restando rubros que otrora cargaban mucho (textiles pasó de 10 mensual a 3,9 y hubo un alza de 3,2 en educación), se disparó la inflación por los alimentos y el acuerdo con el FMI.
 
 
En los despachos oficiales
  
El dato sorprendió a todos, incluso superando a los cálculos de las consultoras privadas y bastante por encima del 6 por ciento de inflación del organismo estadístico de la Ciudad de Buenos Aires. En los despachos oficiales ya se venía viendo desde principios de mes que alimentos tendría una penetración federal muy fuerte, la más fuerte desde que Massa es ministro.
 
Fuentes oficiales contaron a este diario que el IPC de febrero se explica en las condiciones climáticas que "impactaron en la producción y el precio de los alimentos". Señalan no sólo a la sequía sino también a la ola de calor y a una helada tardía que complicó el precio de los frescos.
 
En paralelo, sostienen aunque fue alta, es menor a la de febrero del 2022. En enero había sido al reves, máas alta este enero que el del 22. "No queremos decir que estamos conformes ni mucho menos, solo lo vamos a estar cuando consolidemos un sendero sostenido a la baja", aclaran de todos modos en el oficialismo.
 
Además, en los próximos habrá una convocatoria a todas las empresas que han aumentado precios en los barrios tratando de gambetear el Precios Cuidados. "Se acabó la Argentina de ganar especulando. Para ganar más hay que producir más, no aumentar los precios", se escuchó de boca de un alto funcionario de Hacienda, que admite que una de las razones del IPC alto de febrero es la "rentabilidad cruzada".
 
En un año electoral en el que el Frente de Todos no definió candidatos y más que alguno en particular lo que podría condicionar sus posibilidades es el escenario general de precios, se especulan diferentes frentes de aquí a lo que queda del año. Según reconstruyó este diario con diferentes consultoras como Ecolatina y Analytica, el escenario más probable es que se termine con una inflación superior al 90 por ciento y un promedio mensual de 5,5.
 
Luego, hay escenarios optimistas y pesimistas. El optimista es de 60,1 por ciento de inflación con 4 mensual; o 79,6 si todos los meses de acá a fin de año dieran 5 por ciento. Los pesimistas, en tanto, son un 101,2 por ciento con 6 todos los meses, o 152,2 por ciento si hubiera 7 mensuales.
 
En el Gobierno insisten en que el sendero se ordenará, pero los condicionantes de política económica del FMI ponen a prueba no sólo la pericia para manejar los números internos, sino para ver cuánta flexibilidad real tiene el organismo multilateral ante una Argentina a la que cumplir con el Fondo le dificulta la perspectiva de corto y largo plazo.
 
Por Leandro Renou
 
Fuentes: Página 12 y BAE Negocios
 

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25-02-2024 / 07:02
"No hay recursos. Faltan designaciones. La mitad del ministerio está paralizada. Así el Estado no funciona", reclamó un ministro en el momento más álgido de una reunión de gabinete que había subido de tono. Durante la mayor parte de esos encuentros, Javier "el Loco" Milei escucha en silencio. Muchas veces pierde la atención en la pantalla de su celular.
 
En su lugar contesta Santiago Caputo: "¿Cuál es el problema de que el Estado no funcione? Nosotros no queremos que funcione el Estado, queremos destruirlo. El Estado es nuestro enemigo". El presidente levantó la vista del teléfono y sonrió, encantado con la respuesta. La anécdota, que tiene algo más de quince días, la escribió esta semana el periodista Mariano Obarrio y la confirmaron dos testigos presenciales.
 
En menos de tres meses de gobierno Milei se convirtió en un peligro para la integridad nacional. El rumbo que tomó no tiene antecedentes. Más allá de las nomenclaturas ideológicas (neoliberal, neoconservador, neofascista, anarcocapitalista, libertario, aceleracionista), la característica distintiva de su gobierno reside en un profundo espíritu antiargentino que contamina cada una de sus decisiones y sus actos.
 
La motosierra que blande desde Olivos no poda tan sólo páginas en el presupuesto. También, o debería decir fundamentalmente, cercena las capacidades y responsabilidades fundamentales del Estado nacional: proveer servicios básicos, consolidar la soberanía territorial, acuñar su moneda y representar los intereses comunes ante otros países y ante las provincias.
 
La idea misma de Nación parece ajena a sus designios. Sus ínfulas místicas, que le dictan una misión divina infundida en pretensiones fundacionales, están atadas a una ideología, no a un país. Milei se percibe como economista de la escuela austríaca antes que como argentino. Su afán de trascendencia se desprende de esa lógica.
 
No es una oscura conspiración a espaldas del pueblo sino la regla que guía, en forma transparente, cada acto de su gestión. La visita del secretario de Estado yanqui, Antony Blinken, al balcón de la Casa Rosada, es el ejemplo perfecto de esa perversión de los atributos nacionales, aunque no el único. Se trata de la misma pulsión que rige la enloquecida pelea sin cuartel de Milei contra los gobernadores y contra el Congreso. Y que diseña su agenda internacional.
 
A esta altura es difícil encontrar alguien que niegue lo evidente: Milei no está apto para conducir los destinos de este país que no comprende, ni quiere, ni respeta. La pregunta del millón desde el 10 de diciembre es cuánto puede durar semejante experimento y en los últimos días comenzó a encontrar respuestas.
 
Incluso antes del principio de marzo, que era la fecha prevista en casi todos los pronósticos para un recrudecimiento de las tensiones, esta semana la agenda ya adoptó el ritmo de un país en conflicto: miércoles paro de transporte, jueves paro de sanidad, viernes corte de rutas y avenidas, lunes paro de docentes. El peronismo comenzó a acelerar los pasos de su recomposición política. Macri le bajó el pulgar al mandatario y activó su plan B. Los acontecimientos se precipitan.
 

24-02-2024 / 12:02
La disputa entre el Interior Federal y el puerto de Buenos Aires, con los gobernadores provinciales de todos los signos políticos sublevados, tuvo un nuevo y escandaloso capítulo ayer, con visos de ruptura. El puntapié lo dio el gobernador de Chubut, Ignacio "Nacho" Torres, quien atacó duramente a Javier "el Loco" Milei por la retención de $3000 millones por día de la coparticipación federal, en represalia por el reclamo por el subsidio al transporte y amenazó con "cerrar la válvula" que permite que la producción petrolera que genera esta provincia llegue al resto del país.
 
Se desató así una escalada de declaraciones y amenazas entre el gobierno nacional y el gobernador de Chubut, hasta ayer aliados, que ha puesto en evidencia la tremenda debilidad del gobierno de confundido Milei tras la derrota de la ley ómnibus en el Congreso nacional. A estas declaraciones de guerra de Torres y Milei se han sumado los gobernadores de Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, exigiendo la devolución de los fondos para subsidiar el transporte bajo amenaza de cortar el petróleo y el gas.
 
"Si para el miércoles no nos quitan la pata de encima, no va a salir un barril más de petróleo de Chubut para la Argentina", había lanzado Torres. Y en el documento firmado también por los gobernadores Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Claudio Vidal (Santa Cruz), Sergio Ziliotto (La Pampa), Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro), expresaron: "Hoy la provincia de Chubut está padeciendo las represalias que se anunciaron luego de que cayera el tratamiento de la Ley Ómnibus. En febrero, el Ministerio de Economía nos retuvo ilegalmente $13.500 millones, más de un tercio de nuestra coparticipación mensual", denunciaron.
 
El gobernador Axel Kicillof, sumó su apoyo a la misiva, al igual que Martín Llaryora, de Córdoba; Gerardo Zamora, de Santiago del Estero; Gildo Insfrán de Formosa; Ricardo Quintela, de La Rioja. Pero lo que más ruido provocó fue el texto conjunto de los gobernadores de Juntos por el Cambio: "el Gobierno Nacional debe cumplir con la Constitución y enviar urgentemente los recursos coparticipables que le pertenecen a la provincia (de Chubut)". Lleva la firma de Jorge Macri (CABA), Leandro Zdero (Chaco), Gustavo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe).
 
Además, la consistencia política del Gobierno se empantanó por el fracaso la eventual fusión con Mauricio Macri que era presentada como la posibilidad de aumentar el "volumen político" y parlamentario de Milei; luego del fracaso de la Ley Ómnibus que abrió una crisis y un enfrentamiento en el seno del gabinete (hasta se acusan de espiarse con los servicios de inteligencia); el Decreto de Necesidad y Urgencia está trabado en la Justicia y Milei se encarga de dinamitar todos los puentes con gobernadores y con la oposición colaboracionista que no sabe cómo hacer porque no la dejan colaborar. El radical De Loredo hasta se puso a llorar porque el gobierno del anarco capitalista "no se deja ayudar".
 
Esta crisis, por la rebelión de los gobernadores, abre la posibilidad de que se desarrolle un aprieto de gobernabilidad, con un Milei violento que ataca a los gobernadores, a los docentes, a los estatales, impone tarifazos y ajuste fiscal, recesión, todo a la vez.
 
La Opinión Popular
 

24-02-2024 / 09:02
Javier "el Loco" Milei liberó el precio de los alimentos que aumentaron hasta más del 400 por ciento y suspendió los envíos a 44 mil comedores populares. Es lo más parecido a sacarles el paracaídas a cientos de miles de argentinos y lanzarlos al vacío. Este gobierno llevó a la mayoría de los argentinos a la pobreza y los trató como vagos que no trabajan y viven del Estado.
 
La desesperación en los barrios humildes hizo que aumentaran los necesitados y desbordaran los comedores que aún funcionan, pero sólo pueden dar una comida y no todos los días a base de donaciones y de un enorme esfuerzo solidario. Otra vez la Argentina solidaria del pueblo frente a un gobierno empobrecedor y de los poderosos.
 
La catástrofe logró que se unieran los movimientos sociales de todos los colores, independientes, peronistas, trotskistas o autonomistas y marcharan en distintas ciudades del país. En CABA manifestaron hacia el Ministerio de Capital Humano entre forcejeos y gas pimienta con el que miles de policías de la Ciudad trataron infructuosamente de impedir que la multitud cortara el tránsito.
 
"¿Sabés cuánto vale un kilo de carne?". "No, porque yo no hago las compras", respondía el candidato Milei al periodista de Crónica en octubre del año pasado. "¿Sabés cuánto vale un boleto mínimo?", mirada perdida, trata de inventar y desiste: "No" responde Milei. El periodista insistió con el kilo de pan y la jubilación mínima y la respuesta fue la misma.
 
El tipo no sabía un pepino de la vida los argentinos de a pie, muchos de los cuales lo votaron para que les solucione esos problemas de los que el personaje no tenía la menor idea. "Porque yo miro los números agregados", trató de explicar.
 
Resulta un poco violento el encuadre entre el que votó al boleo y el candidato que no sabía los problemas de la gente. Cuando este tipo habla de libertad o de problemas se refiere a la libertad y los problemas de las corporaciones y no de la gente. Los pobres, o sea el 58 por ciento de los argentinos, no son "gente de bien", son vagos que prefieren no trabajar, según la cosmovisión de estos personajes.
 
Si cuando era candidato, el precio de la carne o del colectivo no estaba en su agenda de problemas, no resulta extraño que ahora no tenga la más mínima idea del infierno al que arrastró a la mayoría de los habitantes de este país.
 
Los recontraoficialistas de TN lo entrevistaron esta semana. Le señalaron que el aumento a los jubilados, de 27,18 por ciento, está muy por debajo del 60 o 70 por ciento de la inflación del trimestre. Este Presidente nefasto le repreguntó: "¿Cuál es el sector etario que tiene menos pobres, en proporción?" El abatatado periodista le contestó: "los jubilados".
 
Estos tipos viven en Narnia. El 49 por ciento de los jubilados cobra el haber mínimo, el 16 por ciento más de uno y menos de dos. Otro 10 por ciento cobra dos haberes mínimos. Todos esos están por debajo de la línea de pobreza y muchos del resto, que perciben más de las dos mínimas, también lo están.
 
Nadie puede predecir en qué momento el humor social llegará a su punto de hervor. Pero este gobierno está haciendo todo lo posible para que sea lo antes posible. La sociedad está sufriendo y la paciencia tiene un límite. Cualquiera lo sabe. Después de felicitarlo, la número dos del FMI, Gita Gopinath, le expresó esa preocupación a Milei.
 

23-02-2024 / 08:02
Organizaciones sociales y piqueteras realizarán este viernes una jornada nacional de protesta con 500 cortes en todo el país a fin de reclamarle el Gobierno nacional alimentos para los comedores populares. A través de una conferencia de prensa que brindaron en el Obelisco porteño, movimientos sociales de izquierda y peronistas sellaron la unidad para impulsar juntos una movilización que busca visibilizar los recortes que están sufriendo los 44 mil comedores comunitarios.
 
Esta medida de fuerza es la primera desde la asunción del presidente, Javier "el Loco" Milei, donde van a confluir organizaciones sociales ligadas al Peronismo, como la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y la Corriente Clasista y Combativa (CCC); y las que se identifican con la izquierda, como es el caso del Polo Obrero (PO).
 
"Vamos a ir a reclamar con una enorme delegación de compañeras que realizan la tarea de los merenderos y va a haber cortes en todo el conurbano", expresó el dirigente del PO, Eduardo Belliboni. "De una punta a la otra del movimiento piquetero y de desocupados de todas las organizaciones sociales nos unimos en una acción sin precedentes. Salimos a luchar para que le devuelvan la comida a los pibes de los comedores populares", agregó.
 
Mediante un comunicado, las agrupaciones denunciaron que no reciben "ni un kilo de alimentos" y que la falta de "diálogo" con el Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello ha llevado al "desabastecimiento" de los comedores comunitarios.
 
"Con un índice de pobreza de casi el 60 por ciento, una inflación del 20,6 por ciento en enero y una interanual del 254,2 por ciento, el Gobierno decide eliminar la última barrera de contención que tienen las familias más empobrecidas, la asistencia alimentaria", manifestaron las organizaciones sociales.
 
La protesta contará con concentraciones en distintos puntos de acceso a la ciudad y en el interior del país, pero el epicentro será el edificio de Juncal y Carlos Pellegrini, lugar donde la ineficiente ministra Pettovello tiene sus oficinas. Esta aseguró que no recibiría a "referentes" de organizaciones, pero sí a "los que tienen hambre". Al día siguiente, no recibió a ninguna de las personas que hicieron 27 cuadras de fila.
 
Con lo que quedó demostrado que no les molesta la intermediación, les molesta la organización y el poder popular y el de la clase obrera. Les molesta la justicia social y la lucha por las reivindicaciones populares, conjuntamente con los trabajadores de los sindicatos. Solo favorecen a los ricos, a los de arriba, a la especulación financiera, a los grandes grupos empresariales que son los ganadores del modelo anarco capitalista de Milei. Pero no les tiembla el pulso para sacarle la comida del plato a millones de familias.
 
También formarán parte de la convocatoria la Organización Libres del Sur, la Corriente Clasista y Combativa (CCC); el Frente Nacional Territorial (FeNat CTA-A); la Coordinadora por el Cambio Social; el Frente Barrial CTA-T, el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), entre otros.
 
La Opinión Popular
 

23-02-2024 / 07:02
No fueron todas buenas noticias para Javier "el Loco" Milei. El Presidente recibió a la subdirectora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, y se llevó la sorpresa de que la visitante mostró serios reparos en la sostenibilidad del plan de ajuste, con "licuadora" y "motosierra". Con lenguaje diplomático, la número dos del FMI elogió el resultado fiscal, pero le pidió que atienda a los más vulnerables y a los jubilados. El propio Milei hizo luego declaraciones televisivas en las que señaló que el superávit financiero logrado en enero había generado "fuerte admiración" en Gopinath.
 
Sin embargo, no todas fueron rosas. "Gopinath se mostró preocupada e hizo planteos por la falta de pagos o diferimiento de ellos por parte del Estado, la falta de aumentos a los jubilados y a los salarios, la demora de pagos a proveedores y no transferir alimentos para los sectores vulnerables", señalaron fuentes de la Presidencia.
 
Lo mismo había expresado Gopinath el miércoles último en la reunión con el ministro de Economía, el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, que tampoco hizo comunicación del encuentro. En ese encuentro participaron el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el representante argentino ante el Fondo, Leo Madcur.
 
Según aseguraron fuentes oficiales, la verdadera preocupación del Fondo es la consecuencia social y la ingobernabilidad del ajuste: considera que Milei hizo un ajuste fiscal demasiado ortodoxo, con una devaluación del 118%, la liberación de los precios de los combustibles, los alimentos, las prepagas y las tarifas, casi al mismo tiempo. La inflación trepó de 12% en noviembre a 25,5% en diciembre y a 20,6% en enero y se estima un 15 en febrero.
 
Pero al mismo tiempo mantuvo pisados o congelados los sueldos, las jubilaciones y los ingresos del sector privado. Muchos economistas liberales aseguran que el ajuste, a modo de "licuadora", aumentando la inflación al máximo, para generar una recaudación extraordinaria, y congelando los gastos, no es sostenible en el tiempo. También podría provocar una fuerte recesión, desempleo y caída de consumo, además de un desahorro de familias y Pymes, que usan sus ahorros en dólares para pagar gastos corrientes.
 
En el sector pasivo, millones de jubilados quedaron con sus ingresos demasiado atrasados y solo se anunciaron aumentos para marzo del 27% y un bono de 70.000 pesos, cuando la inflación acumulada en diciembre y enero es de 51% y todavía está por verse la de febrero, que rondaría 15%.
 
Por otra parte, la número dos del FMI conoce que la mayoría de los trabajadores registrados en la Argentina perforó la línea de la pobreza porque ganan menos de 600 mil pesos, el piso de ingresos para no ser pobre. Además, Gita Gopinath trajo el mandato de staff del Fondo de examinar el ánimo en la oposición, los sindicalistas y los empresarios y economistas porque en Washington preocupa la gobernabilidad de Milei. El fracaso de la Ley Ómnibus, de desregulación de la economía, y del DNU 70, que tiene dificultades en el Congreso y en la Justicia, también encendieron las alarmas. Preocupa el estilo y la falta de gobernabilidad de Milei.
 

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