La Opinión Popular
                  04:19  |  Sabado 13 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Groucho Marx dijo: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". En ese punto, Javier Milei es marxista.
Recomendar Imprimir
Internacionales - 19-11-2022 / 08:11
EL 19 DE NOVIEMBRE DE 1942, COMIENZA LA OFENSIVA RUSA EN EL VOLGA

Stalingrado, la batalla más sangrienta en la historia de la humanidad

Stalingrado, la batalla más sangrienta en la historia de la humanidad
La batalla de Stalingrado fue un enfrentamiento bélico entre el Ejército Rojo de la Unión Soviética y la Wehrmacht de la Alemania nazi y sus aliados del Eje por el control de la ciudad soviética de Stalingrado, actual Volgogrado.
La batalla de Stalingrado fue un enfrentamiento bélico entre el Ejército Rojo de la Unión Soviética y la Wehrmacht de la Alemania nazi y sus aliados del Eje por el control de la ciudad soviética de Stalingrado, actual Volgogrado, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943. Con bajas estimadas en más de dos millones de personas, entre soldados de ambos bandos y civiles soviéticos, esta batalla es considerada la más sangrienta de la historia de la humanidad.
 
La ofensiva alemana para capturar Stalingrado fue un intento por parte de Alemania de tomar los pozos petrolíferos del Cáucaso. Un masivo bombardeo de la Luftwaffe redujo buena parte de la ciudad a escombros, mientras las tropas terrestres del Eje debían tomar la ciudad edificio por edificio, en lo que ellos denominaron «Rattenkrieg» ('guerra de ratas').
 
El 19 de noviembre de 1942, una gran contraofensiva soviética embolsó al 6º Ejército Alemán del general Friedrich Paulus dentro de Stalingrado, no logrando escapar del cerco por la negativa de Adolf Hitler a renunciar a la toma de la ciudad. El desastre fue total, el VIº Ejército alemán quedó encerrado en Stalingrado con unos 250.000 hombres y sin suministros.
 
Este cerco, llamado por los alemanes «Der Kessel» ('el caldero'), significó el embolsamiento de todos los soldados nazis, debilitados rápidamente a causa del hambre, el frío y los continuos ataques soviéticos. Los constantes fracasos alemanes por intentar romper el cerco harían, contra las órdenes de Hitler, que Paulus rindiera su 6º Ejército en febrero de 1943. La grave derrota de la Alemania nazi representó el principio del fin del nazismo en Europa.
 
La Opinión Popular


Con la batalla de Stalingrado, comienza la ofensiva rusa en el Volga

 
La batalla de Stalingrado
 
La batalla de Stalingrado fue un enfrentamiento bélico entre el Ejército Rojo de la Unión Soviética y la Wehrmacht de la Alemania nazi y sus aliados del Eje por el control de la ciudad soviética de Stalingrado, actual Volgogrado, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943.
 
La batalla se desarrolló en el transcurso de la invasión alemana de la Unión Soviética, en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Con bajas estimadas en más de dos millones de personas entre soldados de ambos bandos y civiles soviéticos, la batalla de Stalingrado es considerada la más sangrienta de la historia de la humanidad.
 
La grave derrota de la Alemania nazi y sus aliados en esta ciudad significó un punto clave y de severa inflexión en los resultados finales de la guerra y representa el principio del fin del nazismo en Europa, pues la Wehrmacht nunca recuperaría su fuerza anterior ni obtendría más victorias estratégicas en el Frente Oriental.
 
La ofensiva alemana para capturar Stalingrado comenzó a finales del verano de 1942, en el marco de la Operación Azul o Fall Blau, un intento por parte de Alemania de tomar los pozos petrolíferos del Cáucaso.
 
Un masivo bombardeo de la Luftwaffe redujo buena parte de la ciudad a escombros, mientras las tropas terrestres del Eje debían tomar la ciudad edificio por edificio, en lo que ellos denominaron «Rattenkrieg» ('guerra de ratas').
 
A pesar de lograr controlar la mayor parte de la ciudad, la Wehrmacht nunca fue capaz de derrotar a los últimos defensores soviéticos que se aferraban tenazmente a la orilla oeste del río Volga, que dividía la ciudad en dos. En noviembre de 1942 una gran contraofensiva soviética embolsó al 6º Ejército Alemán del general Paulus dentro de Stalingrado, no logrando escapar del cerco por la negativa de Hitler a renunciar a la toma de la ciudad.
 
El 19 de noviembre de 1942, los 3.500 cañones soviéticos comenzaron a machacar despiadadamente las líneas enemigas más débiles entre Serafimovih y Klestkaya, estas eran las formaciones rumanas que se encontraban escasas de material antitanque, entre la nieve y la bruma mortecina del paisaje. Al son de trompetas, los obuses y Katiushas se dejaron caer en el sector rumano. Después de una hora de martilleo, los batallones de fusileros avanzaron sobre las filas de rumanos.
 
Los rumanos del II y IV Cuerpos pudieron contener bravamente las primeras oleadas de atacantes y luego fueron arrasados por carros de combate T-34 hacia el mediodía. Cuando los fortines fueron demolidos, los rumanos echaron a correr por la planicie blanca, siendo perseguidos por las oleadas siberianas.
 
Si bien hubo algunos intentos de responder al ataque, los comandantes del 6º Ejército no tomaron en serio el ataque hasta que fue muy tarde, inclusive los combates en la misma ciudad de Stalingrado no se detuvieron durante varios días una vez comenzado el ataque soviético. Los Stukas acudieron al lugar del desastre y ya nada se pudo hacer, salvo ametrallar a los fusileros soviéticos.
 
Si bien el ataque del sur fue por muchos factores más débil, este sector fue también atacado con éxito y las columnas avanzaron sin grandes reveses, salvo contraataques aislados que apenas produjeron momentáneas detenciones.
 
El objetivo donde convergían las tenazas de la trampa era el pequeño pueblo de Kalach y su puente, donde los alemanes no poseían una fuerza para enfrentar la amenaza y donde quedaban expuestos sus talleres y depósitos de suministros. El desastre era total, el VIº Ejército de Paulus quedó encerrado en Stalingrado con unos 250.000 hombres y sin suministros mayores.
 
Este cerco, llamado por los alemanes «Der Kessel» ('el caldero'), significó el embolsamiento de 250 000 soldados, debilitados rápidamente a causa del hambre, el frío y los continuos ataques soviéticos. Los constantes fracasos alemanes por intentar romper el cerco harían, contra las órdenes de Hitler, que Friedrich Paulus rindiera su 6º Ejército en febrero de 1943.
 
La derrota alemana en Stalingrado confirmó lo que muchos expertos militares sospechaban: las fuerzas alemanas no eran lo suficientemente poderosas en logística de abastecimiento como para mantener una ofensiva en un frente que se extendía desde el mar Negro hasta el océano Ártico.
 
Esto se confirmaría poco después en el nuevo revés que Alemania sufriría en la batalla de Kursk. El fracaso militar convenció a muchos oficiales de que Hitler estaba llevando a Alemania al desastre, acelerándose los planes para su derrocamiento y dando como resultado el atentado contra Hitler de 1944. La ciudad de Stalingrado recibiría el título de Ciudad Heroica.
 
Fuente: Wikipedia 

Agreganos como amigo a Facebook
Stalingrado, la batalla más sangrienta en la historia de la humanidad
Cartel de Propaganda Soviética.
Stalingrado, la batalla más sangrienta en la historia de la humanidad
Imagen de la batalla de Stalingrado.
12-07-2024 / 08:07
11-07-2024 / 07:07
11-07-2024 / 06:07
10-07-2024 / 08:07
08-07-2024 / 09:07
"Muchos criticaron mi viaje a Davos", dijo Javier "el Loco" Milei en un discurso con Jony Viale en TN. "Bueno, mi viaje a Davos fue muy importante, mirá el impacto que tuvo en Europa y cómo se dieron vuelta las elecciones y hundimos a los pobres progresistas pobristas", fruteó el presidente. La Pavada Avanza. Luego de esas declaraciones hechas menos de un mes atrás, los laboristas arrasaron en las elecciones británicas para volver al poder tras 14 años y la izquierda de Jean-Luc Mélenchon derrotó a Marine Le Pen en Francia. Semana negra para la derecha.

La sociedad civil francesa promovió una fuerte movilización durante toda la semana llamando a votar contra Le Pen y Jordan Bardella. Actores, músicos, periodistas, dirigentes sindicales, asociaciones y deportistas salieron a alertar sobre los riesgos de la extrema derecha en el poder. El caso más notable fue el de jugadores de la selección francesa: Kylian Mbappé, Marcus Thuram o Ibrahima Konaté.

Y contra todos los pronósticos de Milei, Francia le puso un freno al avance de la ultraderecha. El Nuevo Frente Popular de la izquierda quedó primero en las elecciones legislativas, la fuerza de Emmanuel Macron obtuvo el segundo lugar y Le Pen terminó en un sorpresivo tercer puesto, lo que sepultó la idea de un gobierno xenófobo y anti derechos que pusiese en riesgo los valores republicanos.

El domingo 9 de junio luego de perder las elecciones europeas el presidente Emmanuel Macron generó un terremoto político, disolvió la Asamblea Nacional y llamó a elecciones. La extrema derecha de Agrupamiento Nacional (RN), ganadora de la primera vuelta, tenía las mejores expectativas para obtener una mayoría de diputados en el balotaje.

En sólo cuatro días La Francia Insumisa (LFI), el Partido Socialista (PS), el Partido Europa Ecología Los Verdes (EELV) y el Partido Comunista (PCF), armaron una coalición de izquierda, el Nuevo Frente Popular (NFP). Esta coalición, en base a un programa y a candidatos comunes, ha logrado ganar la mayoría relativa en la Asamblea Nacional, donde alcanza unos 190 diputados.

La segunda fuerza política en esta nueva Asamblea será integrada por la coalición oficialista, Juntos, que ha sido la principal derrotada en esta elección que de 250 diputados baja a 160. Agrupamiento Nacional, triunfante en la elección europea, no alcanzó los objetivos en esta segunda vuelta electoral.

Todos los sondeos de opinión daban a la extrema derecha como vencedora. Jordan Bardella, el candidato a ser primer ministro en caso de triunfo de RN, afirmaba que tendrían mayoría absoluta en la Asamblea, es decir, 289 diputados. Pero la expectativa se ha visto frustrada, finalmente han quedado lejos de esa cifra, y hasta este momento alcanzan unos 140 diputados.

Mélenchon anunció que las primeras medidas que debe tomar el nuevo gobierno es la de aumentar el salario mínimo, derogar la reforma macronista que aumentó la edad de la jubilación de 62 a 64 años y congelar los precios de productos de primera necesidad; ideas pilares del programa de NFP.
 
Mientras, España y Alemania siguen siendo democráticas. El sistema de gobierno democrático no facilita las políticas de concentración económica y precarización del trabajo. El ascenso de las derechas se manifiesta en Francia y el mundo como una vía para consolidar el poder de los grandes grupos económicos. No obstante la democracia francesa ha cosechado una victoria.

La Opinión Popular


NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar