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Sociedad e Interés General - 12-10-2020 / 08:10
MADURA EL 17 DE OCTUBRE DE 1945 (Nota IV)

Comunistas y Socialistas: Ala Izquierda del Frente Oligárquico en Octubre de 1945

Comunistas y Socialistas: Ala Izquierda del Frente Oligárquico en Octubre de 1945
CHANCHO BURGUÉS. El embajador yanqui Spruille Braden en una fotografía de 1946. Además de su lamentable paso por la Argentina dirigiendo la Unión Democrática, fue lobbista a sueldo de la United Fruit Company y cuando los intereses de esta empresa fueron afectados en Guatemala, influyó para el golpe de Estado reaccionario y proimperialista que derrocó al presidente, el patriota Jacobo Arbenz en 1954.
 
En las históricas jornadas de octubre de 1945, los Partidos Comunista (PCA) y Socialista (PS) fueron el ala izquierda del frente oligárquico organizado en torno a la Unión Democrática y liderado por el embajador yanqui Spruille Braden.
 
El PCA y el PS, nutriendo las filas de la Unión Democrática, se alinearon junto a la Sociedad Rural, la Cámara de Comercio, la Unión Industrial, la embajada de EE.UU. y buena parte de las fuerzas conservadoras, reaccionarias y liberales que había constituido la Concordancia desde la Década Infame.
 
Como el liderazgo de Juan Perón entre los trabajadores se consolidaba día a día, la reacción antiperonista, impotente por si misma para destruir ese vinculo, recurrió a la mediación del Partido Comunista con el fin de desviar a los obreros de la lucha por sus autenticas reivindicaciones junto a Perón.  
 
Así, juntos comunistas, conservadores y radicales, forjaron las raices del antiperonismo.

Escribe Blas García

NdelaR: Hasta el 18 de octubre, relataremos, día por día, los acontecimientos y eventos más importantes acaecidos en octubre de 1945, y que culminarán en el histórico 17.

 


Blas García


Resumen de los artículos anteriores
 
El 4 de junio de 1943, Juan Perón participó en la Revolución que terminó un proceso de fraude y corrupción política iniciado con el golpe militar de 1930 que derrocó al Presidente Hipólito Yrigoyen.
 
En el nuevo gobierno Perón dirigió el Departamento Nacional del Trabajo dedicado a los asuntos laborales y sindicales. Desde este lugar inició su contacto con la clase trabajadora argentina comprendiendo sus problemas y necesidades.
 
Impulsó la organización de los trabajadores en sindicatos transmitiendo al movimiento obrero una visión reivindicadora del trabajo y promovió una legislación protectora inspirada en los principios de justicia social.
 
Por su desempeño comenzó a crecer la popularidad de Perón en la clase trabajadora lo cual despertó desconfianza en los mandos del Ejército conservadores y oligárquicos. Fue obligado a renunciar a todas sus funciones el 10 y fue detenido el 13 de octubre 1945.
 

Perón y los trabajadores contraatacan
 
El 10 de octubre de 1945, en un acto improvisado Perón -ya sin cargos- se despide de los trabajadores. Allí pronuncia un célebre discurso en el que detalla un avanzado programa de reivindicaciones laborales. Y deja también un mensaje de esperanza y su decisión de luchar. "Venceremos en un año o venceremos en diez, pero venceremos", sostiene.
 
 
Del poder a la cárcel de Martín García 
 
El 11 de octubre de 1945 la vieja política de la UCR pierde la oportunidad histórica: Sabattini, caudillo Radical de Córdoba, se niega a respaldar al Coronel Perón. El 12 de octubre se realiza el picnic oligárquico frente al Círculo Militar donde se discute la salida a la crisis. El 13 de octubre arrestan a Perón y lo trasladan, en carácter de detenido, a la cañonera "Independencia", para tomar rumbo hacia la isla Martín García.


El 14 de octubre comunistas y socialistas embisten a Perón 

En las jornadas de octubre de 1945, los partidos comunistas y socialistas fueron el ala izquierda del frente oligárquico organizado en torno a la Unión Democrática, y se alinearon junto a la Sociedad Rural, la Cámara de Comercio, la Unión Industrial, la embajada de EE.UU. y buena parte de las fuerzas conservadoras y liberales que había constituido la Concordancia gobernante desde junio de 1943.
 
Como el liderazgo de Perón entre los trabajadores se consolidaba día a día, la reacción antiperonista, impotente por si misma para destruir ese vinculo, recurrió a la mediación del Partido Comunista con el fin de desviar a los obreros de la lucha por sus autenticas reivindicaciones junto a Perón.  
 
Carece de importancia averiguar si el embajador yanqui Braden y los conservadores estaban convencidos de que el PC podía sustraer a los trabajadores del liderazgo de Peron e incorporarlos a la Unión Democrática. La necesidad los obligaba a aceptar a los socialistas y comunistas como los legítimos representantes de la autentica clase obrera, en contraste con el peronismo que solo agrupaba, según ellos, a la chusmao al lumpenproletariat, formado por los elementos degradados, desclasados, al margen de la legalidad o en la marginación social.
 
Con esta política, el Partido de Victorio Codovilla se aislaba cada vez más de los trabajadores, perdía influencia en el movimiento obrero y se consustanciaba con los círculos liberales pro imperialistas, tradicionales enemigos de la clase obrera.
 
 
El PC plantea entregar el Gobierno a la Suprema Corte
 
El 14 de octubre, el diario "La Época" informa de una declaración del Comité Centro y Constitución del Partido Comunista:
 
"Por la entrega del poder a la Suprema Corte y un ministerio de conciliación nacional. Pueblo de la Capital: las bandas nazifascistas juntamente con su policía gestapista y con la complicidad del Gral. Avalos, han ametrallado a mansalva al pueblo de Buenos Aires congregado en la Plaza San Martín, en el día de ayer. Numerosos muertos y heridos constituyen el saldo de esta vandálica represión -sin precedentes en la historia argentina- contra toda la ciudadanía que exige la entrega del Gobierno a la Suprema Corte y la constitución de un ministerio de Unidad Nacional, donde estén representados todos los partidos políticos antifascistas, el movimiento obrero independiente, el estudiantado y todos los sectores económicos y sociales, civiles y militares de la Nación que aspiran al retorno inmediato de la normalidad constitucional. No hay solución política actual a espaldas del pueblo. Pueblo argentino: No intimidarse. Salid a la calle y aplastad a los nazis y pistoleros peronianos".
"La Época" comunica, asimismo, que el planteo de los dirigentes políticos oligárquicos de entregar "el gobierno a la Corte" significaría la asunción, como presidente, del Dr. Roberto Repetto, "gran amigo de Robustiano Patrón Costas y de otros fuertes empresarios azucareros del Norte".

Relata Norberto Galasso que ese mismo día 14, el Gral. Eduardo Avalos, jefe militar de la reacción oligárquica, visita a Victorio Codovilla, dirigente del Partido Comunista, en el Departamento de Policía. Pocas horas antes de que el dirigente stalinista recuperase la libertad, Avalos mantuvo una larga plática con él, de la cual sólo trascendió esta información: "El dirigente comunista habría dicho: - Hemos cometido un error en no haber apoyado antes a este gobierno. Temo que ya sea tarde".
 
La contradicción entre el Partido Comunista Argentino, adhiriendo a la Unión Democrática, y la clase obrera, apoyando en masa  a Perón en las históricas jornadas de Octubre 1945, en que comenzó a irrumpir el proyecto nacionalista, popular y revolucionario del peronismo, es señalada también por el historiador y político Rodolfo Puiggros que narra esta entrevista y comenta que, por supuesto, "al decir este gobierno, Codovilla se refería al que representaba Avalos, es decir, que para el secretario general del Partido Comunista los militares dejaban de ser nazifascistas por el mero hecho de haber detenido a Perón".
 
A su vez Ghioldi, otro dirigente del mismo partido proporciona fe de su vocación "democrática" visitando al otro gran enemigo de Perón, el jefe de la Armada: "Con un grupo de personas- recuerda Rodolfo Ghioldi- fuimos a ver al almirante Vernengo Lima al ministerio y me permití decirle: - Pero, ustedes van a ser derrocados pasado mañana; la policía está en las mismas manos, la policía no deja que los sindicatos hagan asambleas, persigue gente que quiere luchar y salir a la calle, les está metiendo palos y llevándola a los calabozos... Me dijo que estaba equivocado y como yo insistiese, se comprometió a comunicárselo al Gral. Avalos". 
 
 
Perón escribe a Mercante y Evita 
 
El domingo 14 Perón, preso en Martín García, le escribió una carta a su amigo el Coronel Mercante en la que le dice entre otras cosas:
 
"Con todo, estoy contento de no haber hecho matar un solo hombre por mí y de haber evitado toda violencia. Ahora, he perdido toda posibilidad de seguir evitándolo y tengo mis grandes temores que se produzca allí algo grave... Le encargo mucho a Evita, porque la pobrecita tiene sus nervios rotos y me preocupa su salud. En cuanto me den el retiro, me caso y me voy al diablo".
 
El mismo día le envía otra a Eva, en la que dice entre otras cosas:
 
... Hoy he escrito a Farrell pidiéndole que me acelere el retiro, en cuanto salgo nos casamos y nos iremos a cualquier parte a vivir tranquilos... ¿Qué me decís de Farrell y de Avalos? Dos sinvergüenzas con el amigo. Así es la vida...Te encargo le digas a Mercante que hable con Farrell para ver si me dejan tranquilo y nos vamos al Chubut los dos....Trataré de ir a Buenos Aires por cualquier medio, de modo que puedes esperar tranquila y cuidarte mucho la salud. Si sale el retiro, nos casamos al día siguiente y si no sale, yo arreglaré las cosas de otro modo, pero liquidaremos esta situación de desamparo que tú tienes ahora...Con lo que yo he hecho estoy justificado ante la historia y se que el tiempo me dará la razón. Empezaré a escribir un libro sobre esto y lo publicaré cuanto antes, veremos entonces quien tiene razón...
 
Este proyecto de alejarse de la acción pública- aunque, al mismo tiempo, anuncia su decisión de escribir un libro para continuar la lucha- constituiría, según algunos ensayistas peronistas, un nuevo intento de despistar a quienes revisasen la correspondencia.
 
Sin embargo, parece más razonable entenderlo como una actitud propia de quien se encuentra detenido, traicionado por sus camaradas de armas y cuando aún no se ha producido la reacción popular en su defensa.
 
 
Mazza intenta que Perón salga de la prisión

A media tarde de ese día 14, llega a Martín García el capitán-médico Miguel Angel Mazza, quien desde hace años atiende la salud de Perón. Mazza le trae la siguiente información, que le envía el coronel Franklin Lucero: "Según Lucero, había que contar con tres generales: Sosa Molina, Solari y Urdapilleta. El Ejército del interior no podía estar con Campo de Mayo... La famosa Escuela de Guerra, termómetro de la reacción en el Ejército, estaba ahora dividida y se balanceaba a favor de Perón".
 
Acerca de los obreros, Mazza le informa que "el mayor Estrada estaba en contacto con Alcides Montiel y que se trabajaba secretamente". Mazza y Perón conversan extensamente y convienen en plantear -tomando por base unas radiografías de años atrás- que el clima húmedo de la isla daña seriamente su salud, reclamándole a Farrell que disponga su traslado a la Capital. Madura el 17 de octubre.
 
 
Escribe: Blas García 
 
Fuentes:
-Norberto Galasso. Perón - Formación, ascenso, caída (1893 - 1955) editorial Colihue.
-Rodolfo Puiggros. Historia Crítica de los Partidos Políticos Argentinos. Editorial: Argumentos.

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Comunistas y Socialistas: Ala Izquierda del Frente Oligárquico en Octubre de 1945
Marcha del embajador yanqui Spruille Braden y la “Unión Democrática” contra Perón, el 19 de septiembre de 1945. Braden declara que no solo ha estado en la parte final de la marcha sino que el personal de la embajada fue dispuesto estratégicamente a lo largo del itinerario. The New York Times sostiene: "250.000 personas se congregaron a favor de la libertad. Multitud record gritó ¡Muera Perón!".
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
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