La Opinión Popular
                  17:20  |  Viernes 28 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 26-12-2011 / 08:12
LA EMBESTIDA PREOCUPA A GOBERNADORES, QUE ESPERAN UN 2012 DE ESTRECHEZ FINANCIERA

Empleados públicos de las provincias exigen piso salarial del 20% y subas de hasta el 35%

Empleados públicos de las provincias exigen piso salarial del 20% y subas de hasta el 35%
Antonio Bonfatti, José Manuel de la Sota, Sergio Urribarri, Martín Buzzi.
Los combativos gremios de empleados públicos de las provincias advirtieron a los gobernadores la necesidad de comenzar a discutir en paritarias -a más tardar en febrero- un aumento salarial, que en ningún caso estaría por debajo del 20% y que, en algunos distritos, incluso, trepa hasta un techo del 35%.
 
El reclamo preocupa a los gobernadores, que deben enfrentar un inicio de mandato con cuentas deficitarias, vencimientos de deuda que aún no fueron refinanciados por el Gobierno K y de probables sacudidas en la actividad económica por la crisis financiera internacional.
 
Este anticipo marca el nivel de conflictividad que deberán enfrentar los gobernadores, y quizás también el sector privado y el Estado nacional. La postura gremial en el interior se da en sintonía con la estrategia de Hugo Moyano, de poner un piso del 25% de incremento salarial para discutir en paritarias.
 
Otra discusión difícil será la que se dará con los docentes de todo el país.

 
Estatales exigen piso salarial del 20% y subas de hasta el 35%
 
Como pesado presente de fin de año, los gremios de la administración pública de las provincias comenzaron a advertir a los gobernadores que no aceptarán una negociación salarial que contemple un incremento menor al 20 por ciento, aunque los primeros planteos incluyen el reclamo de aumentos de hasta el 35%.
 
El escenario preocupa a los Ejecutivos locales, que deben enfrentar un inicio de mandato resbaladizo de la mano de cuentas deficitarias masivas, de vencimientos de deuda que aún no fueron refinanciados por Nación y de potenciales coletazos en la actividad económica de la crisis financiera internacional.
 
La postura gremial en el interior se da en sintonía con la estrategia del titular de la CGT nacional, Hugo Moyano, de poner un piso del 25% de incremento salarial para discutir en paritarias.
 
Un caso testigo se vive en Santa Fe, donde los trabajadores estatales adelantaron que exigirán un piso de entre el 20% y el 23% de aumento al flamante Gobierno del socialista Antonio Bonfatti.
 
En esa línea, el titular de la seccional local de la Unión del Personal Civil de la Nación, Alberto Maguid, señaló que no se van «a sentar por menos del 20% en la Comisión Paritaria Central».
 
Por su parte, el secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado, Jorge Hoffmann, consideró que el aumento «tiene que rondar» entre el 23% y el 24%, ya que -dijo- «el Gobierno (provincial) ha fijado esa pauta para el aumento de las tarifas de los servicios».
 
En la vereda oficial, Bonfatti se negó a «tirar una cifra por tirar» porque -evaluó- sería «aventurado, no sabiendo cuál va a ser el comportamiento de la economía y teniendo presente que después a los sueldos hay que pagarlos». No obstante, adelantó que su administración discutirá salarios en las paritarias de febrero y recalcó que la premisa será que los trabajadores «no pierdan poder adquisitivo respecto de la inflación».
 
En Chubut, en tanto, el mandatario Martín Buzzi -dasnevista devenido K- se topó a poco de asumir con una movilización de los trabajadores nucleados en ATE, que exigen el inicio de las negociaciones salariales 2012 y el pago de un plus navideño (que ya fue descartado sin embargo por la cartera económica local).
 
Los estatales exigen una suba salarial del 35%. «Se le elevó al gobernador un pedido de incremento del 35% para la generalidad de los empleados públicos, pero hay que discutir algunas particularidades», afirmó el secretario general del gremio, Edgardo Hompanera.
 
 
Diálogo
 
Por su parte, y en un intento de domar la tensa conflictividad gremial que aqueja a Córdoba, el justicialista crítico José Manuel de la Sota inició días atrás una ronda de diálogos con los sindicatos en conflicto. Sin embargo, en las últimas horas volvieron a estallar las protestas en el combativo ámbito de la salud, que declara una huelga por tiempo indeterminado. En este contexto, el viernes el gremio de los agentes públicos acordó con el Gobierno cordobés postergar hasta febrero los reclamos de mejoras salariales. Hasta ese momento se mantendrá el ámbito permanente de negociación, para luego avanzar hacia acuerdos de reajuste trimestral.
 
En Neuquén, en tanto, el Gobierno de Jorge Sapag (Movimiento Popular Neuquino) ya selló un temprano entendimiento con los docentes nucleados en ATEN, que incluye un incremento salarial del 15%. Pero desató luego la reacción de los dirigentes de ATE. «Se fijó el techo salarial que quiere el Gobierno», cuestionó el delegado Jorge Marillán.
 
En rigor, el grueso de las discusiones salariales entre los gremios de la administración pública y los gobernadores se iniciará recién en febrero.
 
Esas conversaciones, junto con las paritarias docentes, marcarán el grado de estrechez que ostentarán las cuentas locales 2012, a partir del hecho del alto impacto que genera el pago de sueldos en los presupuestos de las provincias. 
 
Fuente: ambito.com

Agreganos como amigo a Facebook
20-08-2026 / 10:08
17-08-2026 / 10:08
15-08-2026 / 09:08
09-08-2026 / 17:08
08-08-2026 / 09:08
El naufragio de la ley de propiedad privada dejó al descubierto la incompetencia política oficialista, las internas feroces en la Casa Rosada y un estruendoso choque contra el límite de sus propios aliados, en medio de una profunda crisis económica y un acelerado desencanto de la sociedad y de sus propios votantes. Un escenario agravado luego de que la cuestión Malvinas alrededor de la selección de fútbol generara un clima nacionalista que colisionó de frente contra el cipayismo libertario y expuso su escaso arraigo popular.
 
El bochornoso traspié de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado representa el síntoma terminal de un oficialismo cegado por el dogmatismo y desprovisto de oficio político. Lo que el Ejecutivo pretendía vender como un triunfo terminó convertido en un cascarón vaciado: acorralada por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas, la Casa Rosada debió capitular y retirar apresuradamente los capítulos centrales de extranjerización de tierras y la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego. El dictamen final fue aprobado desflecado y reducido a menos de un tercio de sus ambiciones originales, dejando al desnudo que las mayorías parlamentarias no se edifican con bravuconadas de redes sociales ni con intervenciones torpes como las del senador Joaquín Benegas Lynch, cuyos insultos a los senadores aliados terminaron de dinamitar los puentes de negociación.
 
Fiel a su matriz refractaria a la autocrítica, la reacción de la conducción libertaria ante semejante derrumbe consistió en desatar una inmediata cacería interna de chivos expiatorios. En lugar de asumir los errores de cálculo de la gestión, la Casa Rosada liderada por Javier y Karina Milei optó por aislar y "freezar" al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, amagando con congelar el resto de sus proyectos en carpeta tras convertirlo en un yunque político. Al mismo tiempo, el enojo oficialista apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por fallar en la contabilidad de los votos y perder el control de la sesión. Este pase de facturas expone un gabinete frágil y fracturado, donde los propios arquitectos del programa gubernamental son arrojados a los leones ante la primera turbulencia institucional.
 
 
En última instancia, la mutilación de este proyecto emblemático expone el techo del modelo libertario: una administración que chocó de frente contra el límite de sus aliados e incapaz de sostener consensos duraderos. La incapacidad para articular mayorías y la constante tendencia a refugiarse en la intransigencia demuestran que el dogmatismo autoritario se vuelve impotente ante la dinámica republicana. Con Sturzenegger desautorizado y Bullrich golpeada políticamente, el gobierno ingresa en una peligrosa fase de insularidad y parálisis parlamentaria, donde la falta de muñeca política condena al oficialismo a multiplicar derrotas mientras la gestión cotidiana se consume entre internas feroces e improvisación.
 
De la redacción de La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar