La Opinión Popular
                  03:57  |  Sabado 29 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 15-09-2010 / 21:09
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 16 DE SEPTIEMBRE DE 1974 FUE ASESINADO, POR LA TRIPLE A, ATILIO LÓPEZ

“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba

“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba
El "Negro" Atilio López, un digno representante de los trabajadores que no los traicionó nunca, que entregó su vida por una Argentina mejor y que, sin embargo, ha sido excluido del merecido reconocimiento y aún espera una reivindicación histórica por su honestidad, su solidaridad y su trayectoria de permanente lucha en defensa de sus compañeros y de la Patria.
Sostiene Norberto Galasso, en su libro "Los Malditos", Volumen I que, El "Negro" Atilio López, como muchos peronistas, sufre su primera prisión, con el golpe gorila en 1955, y no bien recupera la libertad, se suma a "la Resistencia Peronista", brindándose entero en la lucha contra los usurpadores.
 
Se ganó así el respeto de los trabajadores durante la Resistencia, a poco de la caída de Juan Perón, cuando dirigió la primera huelga durante la "Revolución Fusiladora", enarbolando los programas obreros revolucionarios aprobados por la clase trabajadora en Huerta Grande y La Falda.
 
Histórico dirigente de la UTA y de la combativa CGT Córdoba, lideró en 1969 junto a Agustín Tosco y Elpidio Torres la gesta del Cordobazo que provocó la caída del dictador Juan Carlos Onganía. En 1973 el voto popular lo consagró vicegobernador de la provincia, como compañero de fórmula del legendario Ricardo Obregón Cano.
 
El 27 de febrero de 1974 se produce el "Navarrazo" o el anticordobazo, cuando un grupo de más de cincuenta policías, vestidos de civil, y al mando del Teniente Coronel Navarro, jefe de policía de la provincia, ingresó a la Casa de Gobierno y depuso al gobernador peronista Obregón Cano y a su vice, Atilio López. Junto a los mandatarios, los sediciosos detuvieron a unas setenta personas, entre las que se encontraba el autor de esta nota.
 
Atilio es secuestrado y asesinado por un grupo comando de las Tres A. Más de 130 balazos, calibre 9 mm., fueron descargados sobre sus cuerpos por los esbirros, en un crimen político que anunciaba una política de terrorismo de Estado basada en el exterminio de militantes políticos, sindicales y sociales que luchaban por la causa nacional y popular.
 
Escribe Blas García  

Preso por peronista
 
Cuenta la periodista Katy García que, a Atilio Hipólito López, sus padres le pusieron Hipólito como primer nombre en honor al presidente Irigoyen y porque compartían el ideario de la Unión Cívica Radical.
 
Desde muy joven, milita sindicalmente en el gremio del transporte. En 1952, se gradúa en la Escuela Sindical de la CGT. Al igual que la mayoría de los trabajadores cordobeses, se identificó con el peronismo, y poco después, pasa a desempeñarse como delegado de la Comisión Administrativa del Transporte Automotor (CATA), puesto en el que se encuentra al producirse el golpe militar del 16 de setiembre de 1955.
 
Sostiene el escritor Norberto Galasso, en su libro "Los Malditos", Volumen I que, como muchos peronistas, sufre su primera prisión y no bien recupera la libertad, se suma a "la Resistencia Peronista", brindándose entero en la lucha contra los usurpadores. Después de la disolución de la CATA -obra del interventor federal RogelioNores- redobla sus esfuerzos junto a otros compañeros para reorganizar el gremio.
 
 
Protagonista del Cordobazo
 
En 1969, Atilio ya es dirigente en uno de los gremios más combativos de Córdoba, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y como tal participa en el "Cordobazo", junto a Elpidio Torres y Agustín Tosco. Dos años después, también tiene una decidida intervención en "El Viborazo", que concluye con el gobierno reaccionario de José Camilo Uriburu, en Córdoba.
 
Muy querido por sus compañeros, para ellos "el Negro", interviene en 1971 en la unificación de la CGT local y es designado secretario general, llevando a Agustín Tosco, como secretario adjunto.
  
Comprometido con las ideas del peronismo revolucionario, como cuadro político sindical, el voto popular lo consagra, en 1973, vicegobernador junto a Ricardo Obregón Cano, en las elecciones del 11 de marzo, que, en segunda vuelta, derrota, el 15 de abril de 1972, a la fórmula radical Víctor Martínez-Felipe Celli. Integra así, jugando un rol importante, la oleada de ofensiva popular que se inicia con el Cordobazo y que pone término a la dictadura militar.
 
El fortalecimiento de la Juventud Peronista y del ala izquierda del peronismo hizo que estos sectores obtuvieran cinco gobernaciones importantes: Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Salta y Santa Cruz. También ocuparían cargos en el gobierno de Héctor Cámpora: Juan Carlos Puig en Relaciones Exteriores, Esteban Righi como ministro del Interior, Jorge Alberto Taiana en Educación, la dirección de la Universidad de Buenos Aires con Rodolfo Puiggrós y Arturo Jauretche como presidente de Eudeba.
 
Alineado junto a los sectores más combativos de la izquierda peronista, Atilio López recibe la crítica de la derecha del justicialismo, este enfrentamiento se agudiza durante 1973 y hace crisis a principios de 1974.
 
 
El "Navarrazo" o el anticordobazo
 
La noche del miércoles 27 de febrero de 1974 un grupo de más de cincuenta policías cordobeses, vestidos de civil, ingresó a la Casa de Gobierno provincial y depuso al gobernador peronista Obregón Cano y a su vice, Atilio López. Los rebeldes se encontraban al mando del Teniente Coronel (RE) Antonio Domingo Navarro, jefe de policía de la provincia.
 
Junto a los mandatarios, los sediciosos detuvieron a unas setenta personas que se encontraban en la gobernación. Entre ellos estaban los ministros de Bienestar Social y de Gobierno, Antonio Lombardich y Elio Alfredo Bonetto; el presidente del Banco de la Provincia de Córdoba, Julio Aliciardi; el Fiscal de Estado, Juan Carlos Bruera; el director de Prensa, Alejo Díaz Tiliar; y los diputados Luis Bruno y Blas García, autor de esta nota.
 
Acusados por el amotinado Navarro de "proveer armamento a grupos civiles", fuimos llevados al Comando Radioeléctrico de la Policía provincial, donde permanecimos cautivos durante varios días hasta que el juez federal nos liberó. Por las noches, escuchábamos tiroteos en distintas partes de la ciudad cuando civiles armados e identificados con brazaletes comenzaron a circular por las calles.
 
El jueves 28, el presidente de la Cámara de Diputados provincial, Mario Dante Agodino, asumió la gobernación interina. A la misma hora era llevado a cabo un atentado contra el domicilio de Obregón Cano.
 
Por su parte, el Gobierno Nacional, encabezado por Juan Perón, lejos de restituir a los funcionarios en sus cargos, en un principio no toma partido en la contienda. El sábado 2 de marzo al mediodía dio a conocer su posición: la intervención federal de la provincia.
 
 
Atilio es secuestrado y cobardemente asesinado
 
En los meses siguientes, el lopezrreguismo lo tiene en la mira, considerándolo uno de sus enemigos más peligrosos, dado que continúa recibiendo apoyo de los sectores gremiales combativos, especialmente de la UTA.
 
A mediados de setiembre de 1974, López viaja a Buenos Aires y se hospeda en el hotel "El Aldeano". El día 16, es secuestrado, junto a su asesor, activo militante del gremio, Juan José "El Gordo" Varas, por un grupo comando de las Tres A. Los cuerpos sin vida de ambos fueron encontrados, poco después, en Capilla del Señor, Provincia de Buenos Aires. Más de 130 balazos, calibre 9 mm., fueron descargados sobre los cuerpos por esbirros de la Triple A.
 

Su brutal y cobarde asesinato nos provocó una profunda conmoción a todos, la que quedó expresada durante el velatorio y el sepelio de sus restos, donde una multitud acongojada, nunca vista en esa ciudad en una situación similar, participó en sus exequias y lo acompañó a su última morada.

Todos presentimos que este crimen político anunciaba una política de terrorismo de Estado, luego concretada, que se asentó en el exterminio de militantes políticos, sindicales y sociales que luchaban por la causa nacional y popular.
 
Como se acuerda Norberto Galasso, Atilio tenía solo 44 años, y por esas ironías de la historia, lo fusilaron un 16 de septiembre, en un aniversario de La Fusiladora. Lo tenemos presente aún hoy los que fuimos sus compañeros, por su honestidad, su solidaridad y su trayectoria, en permanente lucha en defensa de los trabajadores y de la Patria.
 
Escribe Blas García

Agreganos como amigo a Facebook
“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba
Según recuerda Blas García, que estuvo en ese acto: “el Negro” Atilio López habla en un aniversario de “El Cordobazo” en 1973. A su izquierda “El gringo” Agustín Tosco, a su derecha “el Negro” Miguel Ángel Bustos de Montoneros, caído el 8 de octubre de 1975 en Corrientes, y de lentes “el Chicato” Miguel Mozé, jefe de la JP Regional III, uno de los primeros presos políticos asesinados en 1976 durante la dictadura en la cárcel UP 1 de barrio San Martín en Córdoba, por lo que hoy es juzgado Videla. A la izq., de bigotes, está el gordo “Serrucho”, dirigente gremial cuyo apellido no se acuerda.
20-08-2026 / 10:08
17-08-2026 / 10:08
15-08-2026 / 09:08
09-08-2026 / 17:08
08-08-2026 / 09:08
El naufragio de la ley de propiedad privada dejó al descubierto la incompetencia política oficialista, las internas feroces en la Casa Rosada y un estruendoso choque contra el límite de sus propios aliados, en medio de una profunda crisis económica y un acelerado desencanto de la sociedad y de sus propios votantes. Un escenario agravado luego de que la cuestión Malvinas alrededor de la selección de fútbol generara un clima nacionalista que colisionó de frente contra el cipayismo libertario y expuso su escaso arraigo popular.
 
El bochornoso traspié de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado representa el síntoma terminal de un oficialismo cegado por el dogmatismo y desprovisto de oficio político. Lo que el Ejecutivo pretendía vender como un triunfo terminó convertido en un cascarón vaciado: acorralada por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas, la Casa Rosada debió capitular y retirar apresuradamente los capítulos centrales de extranjerización de tierras y la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego. El dictamen final fue aprobado desflecado y reducido a menos de un tercio de sus ambiciones originales, dejando al desnudo que las mayorías parlamentarias no se edifican con bravuconadas de redes sociales ni con intervenciones torpes como las del senador Joaquín Benegas Lynch, cuyos insultos a los senadores aliados terminaron de dinamitar los puentes de negociación.
 
Fiel a su matriz refractaria a la autocrítica, la reacción de la conducción libertaria ante semejante derrumbe consistió en desatar una inmediata cacería interna de chivos expiatorios. En lugar de asumir los errores de cálculo de la gestión, la Casa Rosada liderada por Javier y Karina Milei optó por aislar y "freezar" al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, amagando con congelar el resto de sus proyectos en carpeta tras convertirlo en un yunque político. Al mismo tiempo, el enojo oficialista apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por fallar en la contabilidad de los votos y perder el control de la sesión. Este pase de facturas expone un gabinete frágil y fracturado, donde los propios arquitectos del programa gubernamental son arrojados a los leones ante la primera turbulencia institucional.
 
 
En última instancia, la mutilación de este proyecto emblemático expone el techo del modelo libertario: una administración que chocó de frente contra el límite de sus aliados e incapaz de sostener consensos duraderos. La incapacidad para articular mayorías y la constante tendencia a refugiarse en la intransigencia demuestran que el dogmatismo autoritario se vuelve impotente ante la dinámica republicana. Con Sturzenegger desautorizado y Bullrich golpeada políticamente, el gobierno ingresa en una peligrosa fase de insularidad y parálisis parlamentaria, donde la falta de muñeca política condena al oficialismo a multiplicar derrotas mientras la gestión cotidiana se consume entre internas feroces e improvisación.
 
De la redacción de La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar