La Opinión Popular
                  21:47  |  Miércoles 16 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 15-09-2010 / 21:09
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 16 DE SEPTIEMBRE DE 1974 FUE ASESINADO, POR LA TRIPLE A, ATILIO LÓPEZ

“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba

“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba
El "Negro" Atilio López, un digno representante de los trabajadores que no los traicionó nunca, que entregó su vida por una Argentina mejor y que, sin embargo, ha sido excluido del merecido reconocimiento y aún espera una reivindicación histórica por su honestidad, su solidaridad y su trayectoria de permanente lucha en defensa de sus compañeros y de la Patria.
Sostiene Norberto Galasso, en su libro "Los Malditos", Volumen I que, El "Negro" Atilio López, como muchos peronistas, sufre su primera prisión, con el golpe gorila en 1955, y no bien recupera la libertad, se suma a "la Resistencia Peronista", brindándose entero en la lucha contra los usurpadores.
 
Se ganó así el respeto de los trabajadores durante la Resistencia, a poco de la caída de Juan Perón, cuando dirigió la primera huelga durante la "Revolución Fusiladora", enarbolando los programas obreros revolucionarios aprobados por la clase trabajadora en Huerta Grande y La Falda.
 
Histórico dirigente de la UTA y de la combativa CGT Córdoba, lideró en 1969 junto a Agustín Tosco y Elpidio Torres la gesta del Cordobazo que provocó la caída del dictador Juan Carlos Onganía. En 1973 el voto popular lo consagró vicegobernador de la provincia, como compañero de fórmula del legendario Ricardo Obregón Cano.
 
El 27 de febrero de 1974 se produce el "Navarrazo" o el anticordobazo, cuando un grupo de más de cincuenta policías, vestidos de civil, y al mando del Teniente Coronel Navarro, jefe de policía de la provincia, ingresó a la Casa de Gobierno y depuso al gobernador peronista Obregón Cano y a su vice, Atilio López. Junto a los mandatarios, los sediciosos detuvieron a unas setenta personas, entre las que se encontraba el autor de esta nota.
 
Atilio es secuestrado y asesinado por un grupo comando de las Tres A. Más de 130 balazos, calibre 9 mm., fueron descargados sobre sus cuerpos por los esbirros, en un crimen político que anunciaba una política de terrorismo de Estado basada en el exterminio de militantes políticos, sindicales y sociales que luchaban por la causa nacional y popular.
 
Escribe Blas García  

Preso por peronista
 
Cuenta la periodista Katy García que, a Atilio Hipólito López, sus padres le pusieron Hipólito como primer nombre en honor al presidente Irigoyen y porque compartían el ideario de la Unión Cívica Radical.
 
Desde muy joven, milita sindicalmente en el gremio del transporte. En 1952, se gradúa en la Escuela Sindical de la CGT. Al igual que la mayoría de los trabajadores cordobeses, se identificó con el peronismo, y poco después, pasa a desempeñarse como delegado de la Comisión Administrativa del Transporte Automotor (CATA), puesto en el que se encuentra al producirse el golpe militar del 16 de setiembre de 1955.
 
Sostiene el escritor Norberto Galasso, en su libro "Los Malditos", Volumen I que, como muchos peronistas, sufre su primera prisión y no bien recupera la libertad, se suma a "la Resistencia Peronista", brindándose entero en la lucha contra los usurpadores. Después de la disolución de la CATA -obra del interventor federal RogelioNores- redobla sus esfuerzos junto a otros compañeros para reorganizar el gremio.
 
 
Protagonista del Cordobazo
 
En 1969, Atilio ya es dirigente en uno de los gremios más combativos de Córdoba, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y como tal participa en el "Cordobazo", junto a Elpidio Torres y Agustín Tosco. Dos años después, también tiene una decidida intervención en "El Viborazo", que concluye con el gobierno reaccionario de José Camilo Uriburu, en Córdoba.
 
Muy querido por sus compañeros, para ellos "el Negro", interviene en 1971 en la unificación de la CGT local y es designado secretario general, llevando a Agustín Tosco, como secretario adjunto.
  
Comprometido con las ideas del peronismo revolucionario, como cuadro político sindical, el voto popular lo consagra, en 1973, vicegobernador junto a Ricardo Obregón Cano, en las elecciones del 11 de marzo, que, en segunda vuelta, derrota, el 15 de abril de 1972, a la fórmula radical Víctor Martínez-Felipe Celli. Integra así, jugando un rol importante, la oleada de ofensiva popular que se inicia con el Cordobazo y que pone término a la dictadura militar.
 
El fortalecimiento de la Juventud Peronista y del ala izquierda del peronismo hizo que estos sectores obtuvieran cinco gobernaciones importantes: Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Salta y Santa Cruz. También ocuparían cargos en el gobierno de Héctor Cámpora: Juan Carlos Puig en Relaciones Exteriores, Esteban Righi como ministro del Interior, Jorge Alberto Taiana en Educación, la dirección de la Universidad de Buenos Aires con Rodolfo Puiggrós y Arturo Jauretche como presidente de Eudeba.
 
Alineado junto a los sectores más combativos de la izquierda peronista, Atilio López recibe la crítica de la derecha del justicialismo, este enfrentamiento se agudiza durante 1973 y hace crisis a principios de 1974.
 
 
El "Navarrazo" o el anticordobazo
 
La noche del miércoles 27 de febrero de 1974 un grupo de más de cincuenta policías cordobeses, vestidos de civil, ingresó a la Casa de Gobierno provincial y depuso al gobernador peronista Obregón Cano y a su vice, Atilio López. Los rebeldes se encontraban al mando del Teniente Coronel (RE) Antonio Domingo Navarro, jefe de policía de la provincia.
 
Junto a los mandatarios, los sediciosos detuvieron a unas setenta personas que se encontraban en la gobernación. Entre ellos estaban los ministros de Bienestar Social y de Gobierno, Antonio Lombardich y Elio Alfredo Bonetto; el presidente del Banco de la Provincia de Córdoba, Julio Aliciardi; el Fiscal de Estado, Juan Carlos Bruera; el director de Prensa, Alejo Díaz Tiliar; y los diputados Luis Bruno y Blas García, autor de esta nota.
 
Acusados por el amotinado Navarro de "proveer armamento a grupos civiles", fuimos llevados al Comando Radioeléctrico de la Policía provincial, donde permanecimos cautivos durante varios días hasta que el juez federal nos liberó. Por las noches, escuchábamos tiroteos en distintas partes de la ciudad cuando civiles armados e identificados con brazaletes comenzaron a circular por las calles.
 
El jueves 28, el presidente de la Cámara de Diputados provincial, Mario Dante Agodino, asumió la gobernación interina. A la misma hora era llevado a cabo un atentado contra el domicilio de Obregón Cano.
 
Por su parte, el Gobierno Nacional, encabezado por Juan Perón, lejos de restituir a los funcionarios en sus cargos, en un principio no toma partido en la contienda. El sábado 2 de marzo al mediodía dio a conocer su posición: la intervención federal de la provincia.
 
 
Atilio es secuestrado y cobardemente asesinado
 
En los meses siguientes, el lopezrreguismo lo tiene en la mira, considerándolo uno de sus enemigos más peligrosos, dado que continúa recibiendo apoyo de los sectores gremiales combativos, especialmente de la UTA.
 
A mediados de setiembre de 1974, López viaja a Buenos Aires y se hospeda en el hotel "El Aldeano". El día 16, es secuestrado, junto a su asesor, activo militante del gremio, Juan José "El Gordo" Varas, por un grupo comando de las Tres A. Los cuerpos sin vida de ambos fueron encontrados, poco después, en Capilla del Señor, Provincia de Buenos Aires. Más de 130 balazos, calibre 9 mm., fueron descargados sobre los cuerpos por esbirros de la Triple A.
 

Su brutal y cobarde asesinato nos provocó una profunda conmoción a todos, la que quedó expresada durante el velatorio y el sepelio de sus restos, donde una multitud acongojada, nunca vista en esa ciudad en una situación similar, participó en sus exequias y lo acompañó a su última morada.

Todos presentimos que este crimen político anunciaba una política de terrorismo de Estado, luego concretada, que se asentó en el exterminio de militantes políticos, sindicales y sociales que luchaban por la causa nacional y popular.
 
Como se acuerda Norberto Galasso, Atilio tenía solo 44 años, y por esas ironías de la historia, lo fusilaron un 16 de septiembre, en un aniversario de La Fusiladora. Lo tenemos presente aún hoy los que fuimos sus compañeros, por su honestidad, su solidaridad y su trayectoria, en permanente lucha en defensa de los trabajadores y de la Patria.
 
Escribe Blas García

Agreganos como amigo a Facebook
“El Negro” Atilio López: expresión genuina de la clase trabajadora peronista y líder histórico de la CGT combativa de Córdoba
Según recuerda Blas García, que estuvo en ese acto: “el Negro” Atilio López habla en un aniversario de “El Cordobazo” en 1973. A su izquierda “El gringo” Agustín Tosco, a su derecha “el Negro” Miguel Ángel Bustos de Montoneros, caído el 8 de octubre de 1975 en Corrientes, y de lentes “el Chicato” Miguel Mozé, jefe de la JP Regional III, uno de los primeros presos políticos asesinados en 1976 durante la dictadura en la cárcel UP 1 de barrio San Martín en Córdoba, por lo que hoy es juzgado Videla. A la izq., de bigotes, está el gordo “Serrucho”, dirigente gremial cuyo apellido no se acuerda.
16-01-2019 / 09:01
16-01-2019 / 08:01
Primero, Mauricio Macri la canchereó, después la subestimó y luego se les fue de las manos. Y así la alianza Cambiemos se enfrenta ahora a cerrar el último año del mandato incumpliendo la promesa central de su discurso económico: no habrán podido tener ningún año de inflación bien por debajo de la que promedió Cristina Fernández.
 
"Que era lo más fácil de hacer porque dependía del gobierno", decía el presidente Macri o que abrir el cepo era gratis porque "los precios ya estaban a 15" como decía el primer ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, quedaron como ejemplos históricos del que sobra un problema nada menos que el costo de vida en Argentina.
 
Que "hay que mirar la inflación núcleo" porque ahí no hay impacto de tarifas, que "las metas no se cambian porque están para cumplirlas" y que "todos los países del mundo controlan la inflación con tasa de interés" son los regalos para los libros de la ilusión y el desencanto que dejaron los días de Federico Sturzenegger en el Banco Central.
 
Que "recalibramos las metas" del 12 al 15% para 2018 y "atrasamos un año" llegar al objetivo del 5% son los epígrafes que acompañarán por siempre la conferencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, del 28 de diciembre de 2017 que fue el punto de partida de la peor crisis desde 2002.
 
La inflación de 2018 fue la más alta en 27 años. Este martes el Indec dio a conocer la inflación del año pasado que llegó al 47,6%, y fue el nivel más elevado desde 1991 cuando la variación de precios fue del 84%. En diciembre la variación del índice de precios (IPC) fue del 2,6%.
 
Este "logro" del gobierno de Cambiemos no fue un acto de magia, sino que fue tejido en años previos en base a un deterioro cada vez más marcado de la situación externa que estalló en abril pasado, fue acompañado por tarifazos y falta de control de parte del Estado de precios sensibles para el bolsillo popular.
 
El estudio Eco Go calcula que si la luz, el gas y el transporte sólo se hubieran movido igual que la inflación (y no con subas del 1000% como tuvieron) el costo de vida acumulado de los tres años igual llega al 131,2%. Con los aumentos en pleno, da 158% hasta ahora. ¿Puede haber un número que resuma más el fracaso económico de Macri?
 
La contracara de la inflación es el brutal deterioro del poder adquisitivo de los salarios. Los trabajadores registrados del sector privado perdieron en noviembre de 2018 un 16 % de su poder de compra con respecto a noviembre de 2015. Los empleados públicos tuvieron una perdida mayor en los últimos tres años que alcanzó al 20 % en el mismo período. Mientras que los jubilados y todos los beneficiarios de asignaciones familiares, AUH, pensiones y otras prestaciones atadas a la movilidad, perdieron 23,7 % entre noviembre de 2015 y mismo mes de 2018.
 
La inflación produjo el hundimiento de la economía nacional, un deterioro generalizado de las condiciones de vida y es determinante en el giro del clima político en contra del incapaz Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

15-01-2019 / 09:01
Mauricio Macri ha realizado todos los deberes para el FMI, impulsó una batería de reformas estructurales neoliberales de la economía y buscó alianzas de dependencia estratégica con EE.UU., pero la "lluvia de inversiones" no llega.
 
Según Fundación Capital (FC), en el cuarto trimestre del 2018 la inversión tuvo una estrepitosa caída de 22,7% interanual. Así, para la consultora dirigida por el ex presidente del BCRA, Martín Redrado, ese componente clave de la demanda agregada marcaría un deterioro de 4,9% durante la totalidad del año pasado.
 
Si a ese derrotero se le suma la contracción del 10,5% que proyecta el Gobierno para el 2019, se acumulará un negativo de 15% durante el último bienio de la gestión y la inversión cerrará con niveles de formación de capital fijo tan bajos como no se veían desde la crisis global generada por las subprime.
 
Desde FC son un poco más optimistas que el Gobierno acerca de lo que ocurrirá en 2019 y esperan una caída 8%. En ese caso el bienio acumularía una contracción de "apenas" 12,6%. Pero para otros analistas incluso la proyección oficial de 10,5%, publicada en el Programa Financiero 2019 que salió a la luz la semana pasada, peca de optimista.
 
La inversión es un componente clave de la demanda agregada. Un PBI traccionado por ella garantiza a priori un crecimiento más sostenible y en base a una mayor productividad.
 
Las altas tasas de interés y a la vez la posibilidad de una devaluación holgada atentan hoy contra su despegue. A eso se le suma el parate en la obra pública, que es la base del acuerdo de ajuste con el FMI, y la fuerte caída del consumo, por la caída récord del salario real.
 
La Opinión Popular

14-01-2019 / 10:01
El gobierno de Mauricio Macri tiene una teoría para explicar la inflación. Es la teoría monetarista, que sostiene que el aumento de la cantidad de dinero en circulación por encima de la producción genera un aumento de la demanda de bienes y servicios, ya que el dinero se demanda fundamentalmente para transacciones. En un momento dado, esa demanda no se podrá satisfacer y subirán los precios.
 
Cuando la inflación se debe al exceso de demanda, las autoridades suelen intentar reducir dicha demanda aumentando impuestos y servicios, para conseguir que las familias, al disponer de menos dinero para gastar, reduzcan su consumo. Otra medida es subir los tipos de interés para encarecer el acceso a la financiación.
 
No obstante, no se puede obviar que desincentivar el consumo se traducirá en una baja de la producción y en un aumento del desempleo.
 
Cuando la inflación está generada por el exceso de dinero en circulación, las autoridades económicas neoliberales tratan de reducir la oferta monetaria, lo que reduciría la cantidad de dinero que hay en la economía y ello generaría presumiblemente una caída de los precios.
 
Durante el 2018 el Gobierno frenó en seco, a niveles cero, la emisión monetaria para financiar al Tesoro. Sin embargo, mañana el Indec publicará una inflación en torno al 47,5% para el 2018 y los analistas ya esperan, en base a tarifazos y devaluación relativamente moderada, una dinámica de precios en torno a 33% para el 2019.
 
Así, entre ambos años, incluso con la maquinita apagada, se acumulará un crecimiento generalizado de precios de casi 100%, más precisamente de 96,1%.
 
El propio presidente Mauricio Macri había afirmado en campaña que la solución a los aumentos de precios era "parar con la maquinita". Pero en 2018-2019 no parece haber correlación entre las variables emisión e inflación.
 
El Gobierno cerró el año con una emisión para financiar déficit fiscal de 0% del PBI, tal como mostró el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) en un informe publicado ayer, y cortó con una racha de nueve años de impresión sostenida de billetes.
 
Tomando por válidas las proyecciones de los analistas privados, cuando termine la gestión Cambiemos la inflación habrá acumulado 245%. Con los niveles pico de emisión monetaria, entre 2016 y 2017, acumuló 75%. Y con emisión cero, en 2018 y 2019, acumularía 96,1%.
 
La Opinión Popular

13-01-2019 / 17:01
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar