La Opinión Popular
                  10:02  |  Miércoles 16 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
“La incidencia del mínimo no imponible sobre el salario de los trabajadores es cada vez mayor, reduciendo el salario real, e incluyendo a mayor cantidad de empleados y autónomos entre los alcanzados por el impuesto". Juan Schiaretti
Nacionales - 01-07-2010 / 08:07
EL 1º DE JULIO DE 1973 FALLECE GUSTAVO REARTE, PRIMER JEFE DE LA JUVENTUD PERONISTA

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
La Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino aguerrido en la adversidad. Ejemplo de esa militancia, Gustavo Adolfo "Coco" Rearte fue un dirigente juvenil, político y sindical, una de las figuras más destacadas del peronismo combativo y revolucionario.
 
Rearte simbolizaba en su persona el nuevo peronismo surgido a partir de 1955, un peronismo de lucha, de la defensa popular de las conquistas logradas durante los diez años de gobierno, un peronismo que se construía desde el combate y el enfrentamiento contra la patronal, las fuerzas represi­vas y la burocracia sindical.
 
Rearte fue co-fundador de la Juventud Peronista en 1957 y además integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integraron los numerosos grupos de la Resistencia, formando parte del célebre Comando Juan José Valle.
 
La lucha por el retorno de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y organizarse con otros militantes peronistas, como Carlos Caride, Jorge Rulli, Envar El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, etc.
 
Además, Rearte, por haber sido él mismo dirigente obrero, sería parte de la articulación de una nueva dirección sindical combativa y revolucionaria que impulsará el Cordobazo lo que permitiría concretar la vuelta de Perón a la Patria y del peronismo al gobierno en 1973, quebrando los planes de la Libertadora.
 
Gustavo Rearte murió, el 1º de julio de 1973, víctima del cáncer.
 
Escribe: Blas García

Golpe gorila y represión militar
 
El 16 de septiembre de 1955 se produce el golpe contra el gobierno constitucional de Juan Perón. Los jefes militares del levantamiento, autodenominado la "Revolución Libertadora" asumen el mando.
 
Se agudiza la represión, llevándose a la práctica decretos como el 4.161, que prohíbe toda actividad peronista y se castiga con la cárcel nombrar a Perón y a Eva Perón, tener sus retratos o símbolos, cantar la marcha peronista, etc. Se intenta destruir los sindicatos, interviniendo la CGT, se asaltan los locales partidarios y se encarcela a los dirigentes más representativos. También se proscribe electoralmente al peronismo y se secuestran los restos mortales de Eva Perón.
 
 
Epopeya de la resistencia
 
El 22 de Febrero de 1956 estalla un polvorín militar en el Gran Buenos Aires, cerca de la Av. General Paz, y se suceden diferentes atentados: comienza a hablarse de la Resistencia Peronista, una sorda rebeldía inorgánica, asentada en la clase trabajadora, con tres polos de desarrollo: la fábrica, el barrio y los militares peronistas.
 
La exclusión política del peronismo, produjo un proceso de resistencia que cambiará el perfil del justicialismo. A partir de 1955 el peronismo aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado.
 
Podemos decir que la Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino fuerte también en la adversidad.
 
El espectro político peronista se tornó muy amplio y variado. El activismo peronista opositor realizó sus intentos por la vía del levantamiento cívico-militar, acciones de resistencia por métodos encubiertos, "trabajo a tristeza", sabotajes, colocación de explosivos, paros gremiales, atentados, ataques con bombas "Molotov", etc.
 
Eran las épocas en que John William Cooke es nombrado Delegado Personal del general Perón para encabezar la resistencia y se levantan los programas obreros revolucionarios de La Falda (1957) Huerta Grande (1962) y el Programa del 1° de Mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos.
 
 
Dirigente obrero
 
Rearte inició la militancia sindical antes de 1955, primero como metalúrgico y luego en la empresa Jabón Federal. En la época del régimen gorila, participa en las luchas obreras y en la recuperación del gremio.
 
Fue delegado, delegado general, y en 1957 Secretario general del gremio de Jaboneros y Perfumistas de la Capital Federal y gran Buenos Aires. Ese año, tiene una activa participación en el nacimiento de las 62 Organizaciones, que lanzan junto a la CGT Auténtica el famoso programa revolucionario de La Falda.
 
Rearte integra junto a Sebastián Borro, Avelino Fernández, Andrés Framini y otros dirigentes, el núcleo que permitió al peronismo recuperar la dirección del movimiento sindical luego de la Libertadora.
 
 
Jefe de la Juventud Peronista
  
El golpe que destituye a Perón produce un desbande de las fuerzas peronistas y el desmantelamiento de las estructuras del P.J. y el reemplazo de los ex funcionarios peronistas que estaban presos, perseguidos o que se "borraron" en 1955.
 
El posterior y relativamente veloz reagrupamiento, permite el surgimiento de una nueva y combativa legión de dirigentes, fundamentalmente obreros, y una fresca generación de jóvenes militantes dispuestos a dar la lucha contra el gobierno gorila y oligárquico.
 
Es la primera oleada de la J.P., muchachos de quince o dieciséis años que emergen para forjar la Juventud Peronista, asumiendo una conducta donde unían un sentido ético de lo social a un sentimiento heroico de la vida.
 
De esa oleada de resistencia surgen dirigentes juveniles de la talla de  Gustavo Rearte, Envar El Kadri, Susana Valle (hija del General fusilado), Carlos Caride, Jorge Rulli, Dardo Cabo, Héctor Spina, los Lisazo, Felipe Vallese, y otros hombres y mujeres del pueblo, que guardaban, para nosotros, militantes de la segunda ola de la J.P., la de los ´70, a la cual pertenecí, el aura novelesca de los fundadores y el prestigio de sus valientes conductas.
 
En noviembre de 1957, distintos grupos de jóvenes peronistas convergen en una Mesa Ejecutiva del Movimiento de la Juventud Peronista. Ahí están Rearte, El Kadri, Spina, Rulli, Brito Lima y algunos militantes universitarios, entre otros.
 
Con ellos se inicia la saga formidable por el retorno de Perón, truncada en Brasil  en 1964, y que nosotros retomamos, siguiendo su ejemplo, y culminamos, en 1972, con el "Luche y Vuelve", por ese viejo General, que las dos generaciones de la J.P. veneramos tanto.
 
Felipe Vallese, por ejemplo, con 22 años, fue el primer detenido-desaparecido político de la historia contemporánea argentina y tenía una intensa militancia en la Juventud Peronista.  
 
Vallese era integrante del grupo que había secundado a Gustavo Rearte en la primera operación armada urbana peronista: el copamiento del Destacamento Aeronáutico de Ciudad Evita en Ezeiza, en 1960, donde se sustrajeron armas, municiones y uniformes. Los compañeros llevaban brazaletes con la sigla EPLN (Ejército Peronista de Liberación Nacional).
 
El posterior asesinato de Vallese no hizo retroceder a la J.P., porque su ejemplo actuó como un enfervorizador de las conciencias.
 
 
Rearte, el revolucionario
 
Gustavo conoció al General en 1953, por un hecho fortuito a raíz de la designación de la empresa donde trabajaba como encargada de mantenimiento en la residencia pre­sidencial. Lo frecuentó también en distintas oportunidades cuando estaba en el exilio y Perón hablaba de él como si fuera un hijo.
 
Durante la Resistencia, la JP envía a Gustavo a Montevideo a establecer contacto con los mensajeros de Perón en el exilio y allí se reúne con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista.
 
De vuelta a Buenos Aires, cuando caminaba por la calle, es interceptado por una comisión policial de Coordinación Federal. Cuando le dan la voz de alto, Gustavo desenfunda el arma y se resiste, cae herido por un proyectil que le pro­duce nueve perforaciones en los intestinos.
 
Lo llevaron al Hospital Rawson y, en plena operación, se hace presente otra comisión policial con la orden de llevarlo para ser "interrogado". Los médicos se ponen firmes y con el apoyo del sacerdote del hospital impiden su traslado.
 
En agosto en 1964 se forma el Movimiento Revolucionario Peronista (M.R.P.) Rearte integra su conducción, redacta la Declaración de Principios del movimiento y dirige activamente la Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) fundada un año antes.
 
El M.R.P. es, en la perspectiva de Perón, una estructura para poner limites al avance del sindicalismo vandorista y al "peronismo sin Perón" y para preparar las condiciones del "Operativo Retorno" a la Patria.
 
En 1965, cuando los EE.UU. invaden Santo Domingo, se organiza en el país una campaña contra el envío de tropas argentinas. Gustavo está en esa tarea y visita la República Dominicana, llevando el apoyo del peronismo a la lucha que libraba el coronel Francisco Caamaño Deno con­tra los invasores yanquis.
 
La entrevista que sostiene con el Che en Cuba, y la relación asidua que establece con John William Cooke, el Mayor Alberte (por entonces Delegado Personal de Perón) y Perón mismo en España, seguirán enriqueciendo su formación política.
 
En el invierno del 67 viaja por segunda vez a La Habana, integrando la delegación argentina que se organiza para participar en el congreso de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). La delegación estaba presidida por John William Cooke y el congreso se realiza el 31 de julio.
 
Gustavo estuvo varias veces en Cuba y mantenía una relación muy estrecha con los castristas, nunca ocultó su solidaridad y apoyó la lucha que libraba el Che en Bolivia.
 
 
Rearte y la prensa militante
 
Gustavo combinó equilibradamente teoría y praxis. Y siempre le dio gran importancia a la prensa militante para propagar y difundir las ideas peronistas. Escribió numerosos artículos, demostrando su gran capacidad teórica de análisis político, en los periódicos Compañero, Revolución, etc., y dirigió el periódico peronista EN LUCHA, a partir de los '60 que llegó a publicar más de cincuenta números.
 
Con el surgimiento de la CGT de los Argentinos en 1968, que encarnó un sindicalismo más combativo, cuyo secretario general era Raimundo Ongaro, Perón nos ordena a los integrantes de la JP, a través de su Delegado Personal el mayor Alberte, que desde Córdoba apoyemos a la misma. Yo me encontraba en Tucumán y me ordenan volver a Córdoba y viajar a la Capital Federal a entrevistarme con Ongaro.
 
Me tocó participar en el primer Comité Central Confederal (C.C.C.) de la nueva C.G.T. y después en permanentes reuniones, coordinando nuestras acciones políticas -como agrupaciones de la nueva JP- con las de la propia Central Obrera y con los grupos del ala revolucionaria del peronismo que tenia dirigentes de la vieja JP como Rearte, El Kadri o Raimundo Villaflor, de cuya experiencia mucho aprendimos en esos tiempos.
 
En 1970, Gustavo organiza el Movimiento Revolucionario 17 de Octubre (MR-17), que aspira a la formación de un partido de la clase obrera. A mediados de 1975, el MR-17se fusiona con otra organización, el Frente Revolucionario Peronista, creándose el FR17, que durante la dictadura tendrán no menos de ochenta compañeros caídos.
 
 
Rearte, un ejemplo para los peronistas
 
El peronismo era un mito, especialmente para nuestra generación que al principio de los '60 se incorporaba al combate político, y la personalidad de los líderes y dirigentes juveniles, sindicales y barriales, surgidos al calor de la Resistencia contribuía a cimentar la dimensión mítica del peronismo.
 
Aquellos compañeros eran líderes admirables, hombres de epopeya, y quizás el más grande de ellos fue Gustavo Rearte. Sus características físicas y personales contribuían a acentuar su liderazgo. Robusto, atropellador, sus posturas dejaban ver su paso por el boxeo.
 
Su coraje personal era legendario. Había recibido más de un balazo, enfrentando a la policía que lo perseguía encarnizadamente. Y su coraje político le permitió siempre mirar la verdad de frente, hablar con claridad y sinceridad, sin ambigüedad ni especulaciones en sus planteos.
 
Cuando estaba en libertad era un activista formidable implantado en la zona oeste de Buenos Aires, alrededor de ese bastión peronista que era La Matanza. Aunque, desde 1955, su ambiente más frecuente fue la cárcel, que le permitió leer y formarse política e intelectualmente.
 
Era también un orador excepcional y un hombre que irradiaba capacidad natural de mando, seguridad ideológica y una convicción peronista que había adquirido desde su infancia. También tenía intransigencia y pureza de principios que, con entusiasmo, fuerza y convicciones profundas, trasmitía y contagiaba a todos.
 
Aquellos líderes de la JP de la Resistencia estaban forjados en un irreductible desprecio a las agachadas de los logreros y trepadores que pululaban en el justicialismo. Perón, para ellos, era intocable. De Perón para abajo, todos eran iguales.
 
De su intransigencia, me queda su recuerdo en el Plenario clandestino del Peronismo Revolucionario, realizado en una quinta en las inmediaciones del aeropuerto de Pajas Blancas en Córdoba, en enero de 1969, en vísperas de la insurrección popular del Cordobazo. Presidían la Mesa, el mayor Alberte y Pancho Gaitán del M.R.P., y participaban todos los dirigentes del sindicalismo nacional combativo.
 
La Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) a través de Rearte y del compañero Jordán se opusieron enérgicamente a la participación del Comando de Organización (CdeO) de la J.P., que dirigía Alberto Brito Lima, por razones obvias.
 
Discutieron y para que las cosas no pasaran a mayores, nuestra organización, el Integralismo cordobés, que era responsable de la seguridad del Plenario, se llevó "detenidos" a una habitación, a los integrantes del CdeO hasta que terminara el congreso. Eran épocas en las que los debates, a veces, se dirimían a los tiros.
 
 
Compromiso con la causa popular
 
Gustavo Rearte murió el 1º de julio de 1973, derrumbado por un cáncer a los 41 años. Nuestra generación le tiene un gran respeto y estoy convencido que nos hubiera sido muy útil su gran experiencia en aquellos tiempos difíciles, en los que más se necesitaba de su lúcido análisis para comprender la conflictiva coyuntura política.
 
Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
 
Así deberíamos ser todos los militantes peronistas. Y cada día pelear contra nuestras debilidades y falencias para llegar a parecernos un poquito a él.
 
Rearte demuestra que si hubo una juventud maravillosa en los '70, capaz de dar todo, fue porque hubo un pueblo maravilloso y un proyecto maravilloso que lideraba Juan Perón.
 
Y hubo una relación estrecha entre esa juventud y dirigentes que no eran tan jóvenes ya, como Gustavo Rearte, pero que lograron empalmar, con la nueva juventud, la experiencia de los hombres de la resistencia, la lucha de miles de peronistas que, desde 1955 en adelante, no bajaron los brazos, no se rindieron y lograron poner en pie y defender la gesta popular del retorno del General Perón a la Patria y al Poder.
 
Escribe: Blas García

Agreganos como amigo a Facebook
16-04-2014 / 09:04
Ayer, el ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció que la inflación de marzo fue del 2,6%, según el nuevo Índice de Precios. Lo hizo en medio de las dudas sobre las maniobras del gobierno de CFK para lograr una cifra por debajo del maldito 3%, que se comió el poder adquisitivo de los argentinos en sólo dos meses (3,7% en enero y 3,4% en febrero).

La proyección es aún peor si se considera la Inflación Congreso, que dan en marzo una suba de 3,3%. Ese número, representa un alza del 37,26% respecto de marzo de 2013. Además, Elypsis, que realiza un relevamiento de precios online, registró en marzo la inflación mensual del 3,2%. Y el Relevamiento de Precios Minoristas del Estudio Bein marcó 3%, lo que cierra un trimestre de 11% de suba.

La medición que marcó una aceleración respecto de febrero fue la de la ex directora de Precios del Indec, Graciela Bevacqua. Según sus datos, el IPC marcó 3,3%, acumula 12,8% en el trimestre y 35,8% en doce meses. Por su parte, FIEL y M&S calcularon que la inflación escaló un 3,6% el mes pasado.

Con manipulación o sin manipulación, los datos oficiales siguen siendo alarmantes. En el año, para el Gobierno la inflación fue del 10%, según el "Índice Pinocho", superior al número que había dibujado en el último presupuesto para todo 2014. Cifra por encima del aumento que Cristina anunció, semanas atrás, a los jubilados. En aquel acto, Kicillof aplaudía que nuestros abuelos pasarían a cobrar $9,50 más por día, 290 pesos más por mes. Toda una infamia.

En pose similar, anunciando que la "tendencia" es a la baja, Kicillof dijo que "en marzo se observó una desaceleración respecto a los meses precedentes", gracias al programa Precios Cuidados, negando que tuviera que ver con una caída en el nivel de consumo. Sin embargo, desde el Centro de Educación al Consumidor, Carolina Suárez recordó que "este programa no ha funcionado" y se registran problemas constantes, como "faltantes de productos en góndola, o falta de identificación de los mismos".

Sin embargo, Kicillof siguió con su optimismo, y adelantó que "la desaceleración (en la suba de precios) se ha extendido a las dos primeras semanas de abril". La realidad, una vez más, amenaza con desmentir al ministro, pues abril comenzó ya con una "estacionalidad alcista" propia del turismo de Semana Santa. Además, abril llegó con el efecto del tarifazo del gas, producto de la quita de subsidios residenciales, y con un fuerte incremento en las naftas para los autos.

La difusión del nuevo índice de inflación es menor a lo esperado y enfría el entusiasmo inicial por el aparente sinceramiento de las estadísticas oficiales manipuladas durante los últimos siete años. El Gobierno intenta hacer equilibrio entre contentar al FMI (que ahora lo fiscaliza), y mostrar un número anual maquillado por debajo del 30%.

De todos modos, la medición del nuevo Indec augura una proyección cercana a ese 30% anual que el cristinismo querría evitar. Y muestra la realidad de un proceso inflacionario cuya magnitud es el triple de la mentira sostenida desde 2007 en base a la destrucción de los equipos técnicos estatales cuya credibilidad nunca se había puesto en duda.

Décima más, décima menos, el gobierno de Cristina Fernández asume la inflación y le queda por delante el camino más difícil. El de poner en marcha un Plan que contenga la suba de precios mucho más serio que el placebo con el que pretende sobrevivir hasta 2015.

La Opinión Popular

15-04-2014 / 09:04
En su discurso de ayer, la presidenta Cristina Fernández luego de recordar al politólogo Ernesto Laclau, que falleció el domingo pasado, condenó los "comentarios acerca de la supuesta división que Ernesto generó entre los argentinos".

Tras hacer un recorrido por la historia argentina y las divisiones políticas imperantes a través de ella, Cristina resaltó que "nunca hemos podido discutir un proyecto de país desde nuestras diferencias", y reclamó "honestidad intelectual sin especulaciones: si discutiéramos mas sinceramente, podríamos saldar nuestras diferencias", concluyó.

Lo que parece no querer reconocer la Presidenta es que fue su gobierno, como nunca antes desde el retorno a la democracia en nuestro país, el que más ha atacado a todos aquellos sectores que cuestionan o tienen puntos de vista distintos respecto al relato oficial.

Por ejemplo, hemos visto como, públicamente, la Presidenta rompió con el secreto fiscal, revelando datos de un jubilado que había presentado un recurso de amparo para comprarle un dólar a su nieto. A su vez, en varias ocasiones, envió a la AFIP para apretar a periodistas, artistas y profesionales que se atrevieron a cuestionar, públicamente, a su gobierno.

Asimismo, desde la administración K se premia y castiga con recursos de la publicidad oficial, que salen de los impuestos que paga la ciudadanía, a los medios según su línea editorial. Es decir, la Presidenta administra los recursos del Estado como si fuese un patrón de estancia o un señor feudal de la Edad Media.

Los medios independientes son víctimas de este accionar, al ser discriminados de forma atroz, mientras que medios que publican notas dictadas desde los despachos oficiales, reciben mucha plata por mes, sin ningún tipo de control y sin importar que su tirada sea extremadamente reducida.

La Opinión Popular

15-04-2014 / 08:04
15-04-2014 / 08:04
15-04-2014 / 07:04
Cristina Fernández volvió a aparecer en público para anunciar, junto a sus habituales aplaudidores y con la ausencia en masa del sindicalismo afín al Gobierno, un proyecto de ley de "Promoción del Trabajo Registrado y Prevención del Fraude Laboral". El proyecto, que deberá ser tratado en el Congreso, otorga beneficios fiscales para los empleadores, de los cuales el 65% estarían dirigidos a las microempresas para que registren a sus trabajadores.

Cristina señaló que las empresas con menos de 7 empleados recibirán un descuento del 100% en el pago de aportes patronales por cada empleo que generen en el término de un año. En tanto, las empresas que tengan hasta 80 empleados tendrán un beneficio de hasta el 50%, mientras que para las firmas con más de 80 trabajadores el beneficio será del 25%.

La iniciativa resulta positiva, en momentos en que las pymes están con la soga al cuello por la inflación, la recesión y la agobiante carga fiscal. Pero la realidad es que llega demasiado tarde: una medida de este tipo se tendría que haber implementado hace mucho. Y debería haber alcanzado a todas las pymes ya que ello hubiese permitido, en momentos de expansión económica, crear empleo verdadero, generando un circuito virtuoso de producción y trabajo genuino.

Se dejó pasar el tren y ahora puede ser demasiado tarde ya que estamos atravesando por una aguda recesión. Hemos llegado al extremo que casi la mitad del sueldo bruto de los trabajadores registrados queda en mano del Estado debido a los descuentos que se le aplican que van desde la jubilación a la obra social; el pago de Ingresos Brutos, el abusivo Impuesto a las Ganancias y el Monotributo o incluso el Impuesto a los Bienes Personales.

En ese sentido, la cifra que ayer mencionó la Presidenta, acerca de que en los últimos 10 años se crearon 6 millones de puestos de trabajo, no resiste el menor análisis. La gran mayoría de los puestos de trabajo que se generaron son improductivos, vinculados con planes asistenciales de clientelismo político y diferentes conchavos del Estado, que actuaron como pantalla para intentar tapar la desocupación real que sigue siendo extremadamente elevada.

Hay números que hablan por sí solos: solamente en la administración nacional hay 570.000 ocupados, un tercio más que una década atrás. Pero los planteles crecieron con mucha más fuerza en el conjunto de provincias (47%) y en los municipios, donde hoy trabajan ocho personas más por cada 10 que lo hacían en 2002. La mayoría de estos empleados cobra salarios que los ubican al borde la pobreza.

Para poder afrontar el crecimiento elefantiásico del sector público en los que se refiere a la planta de personal, que no se tradujo en más y mejores servicios para la población (el deplorable estado de la salud pública y de la educación es una clara muestra de ello), aumentó de forma exponencial la presión fiscal sobre los sectores que a duras penas siguen produciendo para sostener todo ese sistema.
 
La Opinión Popular

NicoSal Web Design

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar