La Opinión Popular
                  03:36  |  Jueves 05 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Hay que recuperar el progresismo
Por Luis Alberto Romero - Historiador.
“El kirchnerismo no tiene futuro. Lo único que comparto es que yo no tengo nada que ver con ellos y ellos, nada que ver conmigo”. Juan Manuel Urtubey
Nacionales - 01-07-2010 / 08:07
EL 1º DE JULIO DE 1973 FALLECE GUSTAVO REARTE, PRIMER JEFE DE LA JUVENTUD PERONISTA

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
La Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino aguerrido en la adversidad. Ejemplo de esa militancia, Gustavo Adolfo "Coco" Rearte fue un dirigente juvenil, político y sindical, una de las figuras más destacadas del peronismo combativo y revolucionario.
 
Rearte simbolizaba en su persona el nuevo peronismo surgido a partir de 1955, un peronismo de lucha, de la defensa popular de las conquistas logradas durante los diez años de gobierno, un peronismo que se construía desde el combate y el enfrentamiento contra la patronal, las fuerzas represi­vas y la burocracia sindical.
 
Rearte fue co-fundador de la Juventud Peronista en 1957 y además integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integraron los numerosos grupos de la Resistencia, formando parte del célebre Comando Juan José Valle.
 
La lucha por el retorno de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y organizarse con otros militantes peronistas, como Carlos Caride, Jorge Rulli, Envar El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, etc.
 
Además, Rearte, por haber sido él mismo dirigente obrero, sería parte de la articulación de una nueva dirección sindical combativa y revolucionaria que impulsará el Cordobazo lo que permitiría concretar la vuelta de Perón a la Patria y del peronismo al gobierno en 1973, quebrando los planes de la Libertadora.
 
Gustavo Rearte murió, el 1º de julio de 1973, víctima del cáncer.
 
Escribe: Blas García

Golpe gorila y represión militar
 
El 16 de septiembre de 1955 se produce el golpe contra el gobierno constitucional de Juan Perón. Los jefes militares del levantamiento, autodenominado la "Revolución Libertadora" asumen el mando.
 
Se agudiza la represión, llevándose a la práctica decretos como el 4.161, que prohíbe toda actividad peronista y se castiga con la cárcel nombrar a Perón y a Eva Perón, tener sus retratos o símbolos, cantar la marcha peronista, etc. Se intenta destruir los sindicatos, interviniendo la CGT, se asaltan los locales partidarios y se encarcela a los dirigentes más representativos. También se proscribe electoralmente al peronismo y se secuestran los restos mortales de Eva Perón.
 
 
Epopeya de la resistencia
 
El 22 de Febrero de 1956 estalla un polvorín militar en el Gran Buenos Aires, cerca de la Av. General Paz, y se suceden diferentes atentados: comienza a hablarse de la Resistencia Peronista, una sorda rebeldía inorgánica, asentada en la clase trabajadora, con tres polos de desarrollo: la fábrica, el barrio y los militares peronistas.
 
La exclusión política del peronismo, produjo un proceso de resistencia que cambiará el perfil del justicialismo. A partir de 1955 el peronismo aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado.
 
Podemos decir que la Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino fuerte también en la adversidad.
 
El espectro político peronista se tornó muy amplio y variado. El activismo peronista opositor realizó sus intentos por la vía del levantamiento cívico-militar, acciones de resistencia por métodos encubiertos, "trabajo a tristeza", sabotajes, colocación de explosivos, paros gremiales, atentados, ataques con bombas "Molotov", etc.
 
Eran las épocas en que John William Cooke es nombrado Delegado Personal del general Perón para encabezar la resistencia y se levantan los programas obreros revolucionarios de La Falda (1957) Huerta Grande (1962) y el Programa del 1° de Mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos.
 
 
Dirigente obrero
 
Rearte inició la militancia sindical antes de 1955, primero como metalúrgico y luego en la empresa Jabón Federal. En la época del régimen gorila, participa en las luchas obreras y en la recuperación del gremio.
 
Fue delegado, delegado general, y en 1957 Secretario general del gremio de Jaboneros y Perfumistas de la Capital Federal y gran Buenos Aires. Ese año, tiene una activa participación en el nacimiento de las 62 Organizaciones, que lanzan junto a la CGT Auténtica el famoso programa revolucionario de La Falda.
 
Rearte integra junto a Sebastián Borro, Avelino Fernández, Andrés Framini y otros dirigentes, el núcleo que permitió al peronismo recuperar la dirección del movimiento sindical luego de la Libertadora.
 
 
Jefe de la Juventud Peronista
  
El golpe que destituye a Perón produce un desbande de las fuerzas peronistas y el desmantelamiento de las estructuras del P.J. y el reemplazo de los ex funcionarios peronistas que estaban presos, perseguidos o que se "borraron" en 1955.
 
El posterior y relativamente veloz reagrupamiento, permite el surgimiento de una nueva y combativa legión de dirigentes, fundamentalmente obreros, y una fresca generación de jóvenes militantes dispuestos a dar la lucha contra el gobierno gorila y oligárquico.
 
Es la primera oleada de la J.P., muchachos de quince o dieciséis años que emergen para forjar la Juventud Peronista, asumiendo una conducta donde unían un sentido ético de lo social a un sentimiento heroico de la vida.
 
De esa oleada de resistencia surgen dirigentes juveniles de la talla de  Gustavo Rearte, Envar El Kadri, Susana Valle (hija del General fusilado), Carlos Caride, Jorge Rulli, Dardo Cabo, Héctor Spina, los Lisazo, Felipe Vallese, y otros hombres y mujeres del pueblo, que guardaban, para nosotros, militantes de la segunda ola de la J.P., la de los ´70, a la cual pertenecí, el aura novelesca de los fundadores y el prestigio de sus valientes conductas.
 
En noviembre de 1957, distintos grupos de jóvenes peronistas convergen en una Mesa Ejecutiva del Movimiento de la Juventud Peronista. Ahí están Rearte, El Kadri, Spina, Rulli, Brito Lima y algunos militantes universitarios, entre otros.
 
Con ellos se inicia la saga formidable por el retorno de Perón, truncada en Brasil  en 1964, y que nosotros retomamos, siguiendo su ejemplo, y culminamos, en 1972, con el "Luche y Vuelve", por ese viejo General, que las dos generaciones de la J.P. veneramos tanto.
 
Felipe Vallese, por ejemplo, con 22 años, fue el primer detenido-desaparecido político de la historia contemporánea argentina y tenía una intensa militancia en la Juventud Peronista.  
 
Vallese era integrante del grupo que había secundado a Gustavo Rearte en la primera operación armada urbana peronista: el copamiento del Destacamento Aeronáutico de Ciudad Evita en Ezeiza, en 1960, donde se sustrajeron armas, municiones y uniformes. Los compañeros llevaban brazaletes con la sigla EPLN (Ejército Peronista de Liberación Nacional).
 
El posterior asesinato de Vallese no hizo retroceder a la J.P., porque su ejemplo actuó como un enfervorizador de las conciencias.
 
 
Rearte, el revolucionario
 
Gustavo conoció al General en 1953, por un hecho fortuito a raíz de la designación de la empresa donde trabajaba como encargada de mantenimiento en la residencia pre­sidencial. Lo frecuentó también en distintas oportunidades cuando estaba en el exilio y Perón hablaba de él como si fuera un hijo.
 
Durante la Resistencia, la JP envía a Gustavo a Montevideo a establecer contacto con los mensajeros de Perón en el exilio y allí se reúne con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista.
 
De vuelta a Buenos Aires, cuando caminaba por la calle, es interceptado por una comisión policial de Coordinación Federal. Cuando le dan la voz de alto, Gustavo desenfunda el arma y se resiste, cae herido por un proyectil que le pro­duce nueve perforaciones en los intestinos.
 
Lo llevaron al Hospital Rawson y, en plena operación, se hace presente otra comisión policial con la orden de llevarlo para ser "interrogado". Los médicos se ponen firmes y con el apoyo del sacerdote del hospital impiden su traslado.
 
En agosto en 1964 se forma el Movimiento Revolucionario Peronista (M.R.P.) Rearte integra su conducción, redacta la Declaración de Principios del movimiento y dirige activamente la Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) fundada un año antes.
 
El M.R.P. es, en la perspectiva de Perón, una estructura para poner limites al avance del sindicalismo vandorista y al "peronismo sin Perón" y para preparar las condiciones del "Operativo Retorno" a la Patria.
 
En 1965, cuando los EE.UU. invaden Santo Domingo, se organiza en el país una campaña contra el envío de tropas argentinas. Gustavo está en esa tarea y visita la República Dominicana, llevando el apoyo del peronismo a la lucha que libraba el coronel Francisco Caamaño Deno con­tra los invasores yanquis.
 
La entrevista que sostiene con el Che en Cuba, y la relación asidua que establece con John William Cooke, el Mayor Alberte (por entonces Delegado Personal de Perón) y Perón mismo en España, seguirán enriqueciendo su formación política.
 
En el invierno del 67 viaja por segunda vez a La Habana, integrando la delegación argentina que se organiza para participar en el congreso de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). La delegación estaba presidida por John William Cooke y el congreso se realiza el 31 de julio.
 
Gustavo estuvo varias veces en Cuba y mantenía una relación muy estrecha con los castristas, nunca ocultó su solidaridad y apoyó la lucha que libraba el Che en Bolivia.
 
 
Rearte y la prensa militante
 
Gustavo combinó equilibradamente teoría y praxis. Y siempre le dio gran importancia a la prensa militante para propagar y difundir las ideas peronistas. Escribió numerosos artículos, demostrando su gran capacidad teórica de análisis político, en los periódicos Compañero, Revolución, etc., y dirigió el periódico peronista EN LUCHA, a partir de los '60 que llegó a publicar más de cincuenta números.
 
Con el surgimiento de la CGT de los Argentinos en 1968, que encarnó un sindicalismo más combativo, cuyo secretario general era Raimundo Ongaro, Perón nos ordena a los integrantes de la JP, a través de su Delegado Personal el mayor Alberte, que desde Córdoba apoyemos a la misma. Yo me encontraba en Tucumán y me ordenan volver a Córdoba y viajar a la Capital Federal a entrevistarme con Ongaro.
 
Me tocó participar en el primer Comité Central Confederal (C.C.C.) de la nueva C.G.T. y después en permanentes reuniones, coordinando nuestras acciones políticas -como agrupaciones de la nueva JP- con las de la propia Central Obrera y con los grupos del ala revolucionaria del peronismo que tenia dirigentes de la vieja JP como Rearte, El Kadri o Raimundo Villaflor, de cuya experiencia mucho aprendimos en esos tiempos.
 
En 1970, Gustavo organiza el Movimiento Revolucionario 17 de Octubre (MR-17), que aspira a la formación de un partido de la clase obrera. A mediados de 1975, el MR-17se fusiona con otra organización, el Frente Revolucionario Peronista, creándose el FR17, que durante la dictadura tendrán no menos de ochenta compañeros caídos.
 
 
Rearte, un ejemplo para los peronistas
 
El peronismo era un mito, especialmente para nuestra generación que al principio de los '60 se incorporaba al combate político, y la personalidad de los líderes y dirigentes juveniles, sindicales y barriales, surgidos al calor de la Resistencia contribuía a cimentar la dimensión mítica del peronismo.
 
Aquellos compañeros eran líderes admirables, hombres de epopeya, y quizás el más grande de ellos fue Gustavo Rearte. Sus características físicas y personales contribuían a acentuar su liderazgo. Robusto, atropellador, sus posturas dejaban ver su paso por el boxeo.
 
Su coraje personal era legendario. Había recibido más de un balazo, enfrentando a la policía que lo perseguía encarnizadamente. Y su coraje político le permitió siempre mirar la verdad de frente, hablar con claridad y sinceridad, sin ambigüedad ni especulaciones en sus planteos.
 
Cuando estaba en libertad era un activista formidable implantado en la zona oeste de Buenos Aires, alrededor de ese bastión peronista que era La Matanza. Aunque, desde 1955, su ambiente más frecuente fue la cárcel, que le permitió leer y formarse política e intelectualmente.
 
Era también un orador excepcional y un hombre que irradiaba capacidad natural de mando, seguridad ideológica y una convicción peronista que había adquirido desde su infancia. También tenía intransigencia y pureza de principios que, con entusiasmo, fuerza y convicciones profundas, trasmitía y contagiaba a todos.
 
Aquellos líderes de la JP de la Resistencia estaban forjados en un irreductible desprecio a las agachadas de los logreros y trepadores que pululaban en el justicialismo. Perón, para ellos, era intocable. De Perón para abajo, todos eran iguales.
 
De su intransigencia, me queda su recuerdo en el Plenario clandestino del Peronismo Revolucionario, realizado en una quinta en las inmediaciones del aeropuerto de Pajas Blancas en Córdoba, en enero de 1969, en vísperas de la insurrección popular del Cordobazo. Presidían la Mesa, el mayor Alberte y Pancho Gaitán del M.R.P., y participaban todos los dirigentes del sindicalismo nacional combativo.
 
La Juventud Revolucionaria Peronista (J.R.P.) a través de Rearte y del compañero Jordán se opusieron enérgicamente a la participación del Comando de Organización (CdeO) de la J.P., que dirigía Alberto Brito Lima, por razones obvias.
 
Discutieron y para que las cosas no pasaran a mayores, nuestra organización, el Integralismo cordobés, que era responsable de la seguridad del Plenario, se llevó "detenidos" a una habitación, a los integrantes del CdeO hasta que terminara el congreso. Eran épocas en las que los debates, a veces, se dirimían a los tiros.
 
 
Compromiso con la causa popular
 
Gustavo Rearte murió el 1º de julio de 1973, derrumbado por un cáncer a los 41 años. Nuestra generación le tiene un gran respeto y estoy convencido que nos hubiera sido muy útil su gran experiencia en aquellos tiempos difíciles, en los que más se necesitaba de su lúcido análisis para comprender la conflictiva coyuntura política.
 
Gustavo Rearte adquiere, en esta época que nos toca vivir, una dimensión invalorable, ya que él era, no sólo un brillante pensador y luchador, sino mucho más que eso: era el testimonio de un compromiso inclaudicable con la causa popular.
 
Así deberíamos ser todos los militantes peronistas. Y cada día pelear contra nuestras debilidades y falencias para llegar a parecernos un poquito a él.
 
Rearte demuestra que si hubo una juventud maravillosa en los '70, capaz de dar todo, fue porque hubo un pueblo maravilloso y un proyecto maravilloso que lideraba Juan Perón.
 
Y hubo una relación estrecha entre esa juventud y dirigentes que no eran tan jóvenes ya, como Gustavo Rearte, pero que lograron empalmar, con la nueva juventud, la experiencia de los hombres de la resistencia, la lucha de miles de peronistas que, desde 1955 en adelante, no bajaron los brazos, no se rindieron y lograron poner en pie y defender la gesta popular del retorno del General Perón a la Patria y al Poder.
 
Escribe: Blas García

Agreganos como amigo a Facebook
04-05-2016 / 18:05
04-05-2016 / 10:05
 
El titular de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, dijo que la dirigencia gremial no habla desde la "ignorancia sino desde lo que fue haber vivido y sufridos las crisis" económicas, al responderle al presidente Mauricio Macri, quien se había preguntado si los cuestionamientos sindicales por la baja de retenciones a distintos sectores de la economía provenían "de la ignorancia o la mala fe".
 
"Me trató de ignorante, de alguna manera creo que el grado más alto de la ignorancia es cuando uno se cree que es superior a otro. No es ignorancia porque nosotros hemos vivido esa situación en otros tiempos, desde el lugar nuestro que no es vivir las crisis, sino sufrirlas", sostuvo Moyano. El líder camionero dijo que "lo que se está dando es una situación complicada, no es ignorancia ni que uno quiera hacer cosas que no corresponden".
 
Sobre el proyecto de ley antidespidos, que ya cuenta con media sanción del Senado, consideró que su aprobación "traería una tranquilidad a muchos sectores". En tanto, sobre la presencia de algunos dirigentes kirchneristas en la concentración sindical del viernes pasado Moyano aseguró que "no" los vio en el lugar pero sí luego "en fotos". No obstante, agregó que "hubiera sido un error no haber ido con la cantidad impresionante de gente que apoyó, desde todos los sectores".
 
También, Moyano ironizó: "Después de esa marcha multitudinaria con amplios sectores de la sociedad, si bien el Presidente pasó el día (del Trabajador) con sectores laborales, gastronómicos, nos dio un buen regalo, aumentó la nafta un 10 por ciento y con eso subió 30 por ciento en los últimos cuatro meses. Ese fue un regalo bastante perjudicial para nosotros".
 
La Opinión Popular

04-05-2016 / 08:05
Sergio Massa se desentendió del reclamo de Mauricio Macri y ratificó que acompañará la ley antidespidos que aprobó el Senado, pero buscará incorporarle beneficios para Pymes y empleo joven. "No sé por qué tengo que hacerle caso a Macri. Yo soy de otro bloque", comentó Massa, tras el pedido personal del presidente para que frene la ley antidespidos, aprobada la semana pasada por dos tercios del Senado.
 
Pero Massa no cambió la postura que ayer hizo pública tras reunirse con Miguel Pichetto, jefe de los senadores peronistas. En ese encuentro le anticipó que buscará cambiar la ley en Comisión, para que excluya a las Pymes, pero al salir aclaró que si no lo consigue no bloqueará el texto del Senado.
 
El proyecto que aprobó el Senado todavía no ingresó a Diputados y cuando lo haga deberá ser analizado en las comisiones de Trabajo y Presupuesto. El tema es que por cálculo político la vicepresidente Gabriel Michetti todavía no giró a Diputados la ley con media sanción. Fastidiado con la demora de Michetti, el kirchnerismo convocó a una sesión especial para tratar igual el proyecto y en todo caso denunciar en el recinto la demora de la vicepresidenta en cumplir con lo que dispone su rol institucional.
 
Por otro lado, en Diputados la estrategia de Cambiemos es congelar indefinidamente el proyecto en la Comisión de Presupuesto donde tiene mayoría, aunque se trata de una jugada explosiva ante la presión pública de las cinco centrales obreras. Hoy hasta el gastronómico Luis Barrionuevo, que se había bajado del acto del Día del Trabajador, cuestionó a Macri por oponerse a esta iniciativa.
 
De manera que si las comisiones funcionan y hay dictamen para el proyecto en el Senado, en el recinto los diputados podrán aprobarlo en general y sugerir cambios en particular, como los que plantea Massa. El kirchnerismo y el bloque peronista de Diego Bossio necesitan asegurarse el acompañamiento de Massa, para evitar que el proyecto se caiga. Si se aprueba con cambios volvería al Senado, donde los senadores pueden convertir en ley la iniciativa original mediante los dos tercios o simplemente aprobar el que giró Diputados con cambios.
 
Cualquiera de los dos escenarios sería una tremenda derrota política para Macri, que insólitamente le levantó el precio a una iniciativa que no afecta el nudo de su programa de Gobierno. El de Macri y Massa es uno de los múltiples conflictos personales sobre los que está construida la política argentina. No se odian y a veces hasta unen fuerzas, pero la de ellos es una convivencia con las tensiones de quienes son competidores.
 
La realidad es que Massa es el dirigente con mayor imagen positiva en las encuestas. Y lo concreto es que, en los últimos días, Massa se despegó de Macri para apoyar la ley de doble indemnización. Se alejan y se acercan de acuerdo a las circunstancias. Y tendrán la chance volver a enfrentarse en el 2017. La disputa de hoy es apenas un capítulo de una pelea que promete muchos más episodios.
 
La Opinión Popular

03-05-2016 / 08:05
Cuando faltan menos de dos meses para la última mitad del año, el camino de desaceleración de los precios, prometido por Mauricio Macri, parece muy lejano. Máxime tras el incremento del 10% en los combustibles, llevando hasta los $17,85 el litro de nafta repercutirá en los precios de la canasta básica, con un alza inflacionaria que entre abril y mayo podría llegar a picos de "entre el 6% y el 8%"; y, anualizada, por encima del 40%.
 
Peor aún, ayer, el ministro de Energía, el impolítico Juan José Aranguren, no descartó nuevas subas para este año: "El precio de los combustibles depende mucho del precio del crudo. [...] No puedo pronosticar qué es lo que va a ocurrir con algo que tiene variaciones de precios más allá de lo que ocurre en Argentina", justificó, y defendió como "gradual" este aumento -el cuarto del año- que, desde enero, acumuló un 31%.
 
El propio Aranguren reconoció que el precio de la nafta en el país está "entre los más altos del mundo", en plena crisis mundial del petróleo, cuando el barril ronda los US$ 40, mientras en la Argentina, el Estado lo subsidia alrededor de los US$70.
 
En otros países del mundo, la nafta está asociada a la evolución del precio del petróleo y en general baja. Aquí no pasa eso, porque el petróleo es subsidiado por el Estado a un precio altísimo. Mientras el gobierno quitó subsidios a la gente en la electricidad, el gas o el transporte, los mantuvo a las grandes petroleras.
 
Por esto, y pese al discurso oficial, el incremento resulta injustificado. Son privilegios a las petroleras, a costa del poder adquisitivo de la población. Al mismo tiempo, acelera la espiral inflacionaria, por el impacto que el incremento del combustible tiene en el costo del flete, transporte de pasajeros y producción en general, trasladándose inevitablemente a las góndolas.
 
En este esquema de alta inflación, con un abril para el olvido, meterle un 10% al combustible, un 20% a las prepagas, 40% a los cigarrillos es echarle más nafta al fuego y así, el panorama para mayo no es muy prometedor. De este modo, el gobierno aumenta la burbuja inflacionaria, cada vez más lejos de desinflarse y sin un plan económico integral a la vista.
 
"Bajar la inflación". Esa fue, quizá, la promesa de campaña insignia de Macri y su equipo económico, que aún desea y promete comenzar a reducirla en el segundo semestre de este año. ¿Cómo?: a costa de una mayor recesión, profundizando el enfriamiento de la economía.
 
La tendencia es preocupante: tenemos una proyección anual de entre el 35% y 40% de inflación. Y, como están dadas las cosas, la desaceleración prometida por Macri hoy parece una ocurrencia lejana. En definitiva, uno advierte que está todo atado con alambres, que no hay un esquema económico integral y que el gobierno está perdiendo la pelea contra la inflación.
 
La Opinión Popular

02-05-2016 / 11:05
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar