La Opinión Popular
                  03:41  |  Martes 02 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 28-06-2010 / 09:06
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 28 DE JUNIO DE 1966 CAE ARTURO ILLIA

Derrocamiento del presidente radical Arturo U. Illia

Derrocamiento del presidente radical Arturo U. Illia
Arturo Umberto Illia asume la presidencia de Argentina el 12 de octubre de 1963.
La década de los '60, en la Argentina, estuvo signada por la impronta de los golpes militares: primero, a Arturo Frondizi, en 1962; luego al radical Arturo Illia, en 1966. Ambos golpes vinculados con uno de los temas más conflictivos de ese período: la imposibilidad de resolver el problema de la proscripción del peronismo, mantenido desde la sedición militar del 16 de septiembre de 1955.
 
Illia debió convivir con su propia debilidad derivada del hecho de haber sido elegido en elecciones tramposas, a causa de la proscripción del peronismo, muchos de los cuales votaron entonces en blanco, obteniendo la segunda minoría.
 
El triunfo del peronismo en 1965 agitó la situación interna de las Fuerzas Armadas y el golpe militar de Onganía se produjo para evitar el triunfo del peronismo en las elecciones a gobernador en la Provincia de Buenos Aires, que tenían que celebrarse en marzo de 1967. La restauración oligárquica de 1955 se tragó al último de sus hijos civiles.
  
De la redacción de La Opinión Popular

Inestabilidad política permanente
 
Luego del golpe de estado del 16 de septiembre de 1955 que derrocó al Presidente Constitucional Juan Perón se inició un largo período de inestabilidad política en la Argentina. Los militares proscribieron al peronismo y sus partidarios recurrían una y otra vez al voto en blanco para expresar su rechazo a las elecciones convocadas sin su participación.
 
Por otra parte la Unión Cívica Radical se dividió en dos, según la postura que cada sector asumía frente al peronismo: rechazando los radicales intransigentes (UCRI) o aceptando los radicales del pueblo (UCRP) su proscripción.
 
En 1961, el Presidente Arturo Frondizi (UCRI) legalizó al peronismo, que triunfó ampliamente en las elecciones para gobernadores del 18 de marzo de 1962. Once días después Frondizi fue derrocado y detenido por el golpe del 29 de marzo de 1962, que resultó en la toma del poder por parte de José María Guido, títere de los militares, quien anuló las elecciones, volvió a proscribir al peronismo, disolvió el Congreso y convocó a nuevas elecciones limitadas y controladas por los militares.
 
En esas condiciones se convocaron las elecciones del 7 de julio de 1963 en las que resultó electo Arturo Umberto Illia. Los resultados fueron los siguientes:
 
Arturo U. Illia - Carlos Perette (Unión Cívica Radical del Pueblo) con 2.441.064 votos, el 25,14%.
 
Votos en blanco: 1.827.464 votos, el 18,82%.
 
Oscar Alende - Celestino Gelsi (Unión Cívica Radical Intransigente) 1.593.992 votos, el 16,41%.
 
En el Colegio Electoral, la fórmula encabezada por Arturo Illia obtuvo 270 votos sobre 476 electores el día 31 de julio de 1963.
 
 
Gobierno de Illia
 
No interesa hacer un análisis del gobierno de Illia sino destacar que se fue quedando sólo con el apoyo de las magras huestes de la UCRP, pues careció de política y en su lugar siguió varias políticas -a menudo contradictorias- que terminaban por dejarlo mal con todo el mundo.
 
En esos tiempos el radicalismo se dividía en tres sectores: el balbinismo, basado en los medianos productores rurales de la provincia de Buenos Aires, y por ello de naturaleza pro-oligárquica; el unionismo conservador (del que Fernando De la Rúa sería un exponente) más relacionado con el poder tradicional, y el sabbatinismo cordobés, mas nacionalista, descendiente de los conservadores.
 
Lo real es que el radicalismo era un conglomerado de diversos sectores y tendencias de la burguesía unidos en función de la nostalgia; su gobierno fue un campo de batalla donde se enfrentaban los intereses económicos, sin que la crisis estructural del capitalismo argentino le permitiese satisfacer totalmente a ninguno ni integrarlos en un modus vivendi aceptable.
 
Mientras el "desarrollismo" lo calificaba de liberal anacrónico, Aciel, la UIA, la Bolsa de Comercio y Alsogaray, entre otros, denunciaban el rumbo "colectivista" que se imprimía al Estado.
 
Durante el gobierno de Illia hubo varios hechos importantes: la ley de medicamentos (conocida como Ley Oñativia), de defensa de los laboratorios nacionales y la anulación de los contratos de concesión de petróleo (Banca Loeb, Pan American, Tennessee, Shell, Esso) firmados por Frondizi, ambos hechos, según la leyenda radical, pudieron ser la causa de la caída del radicalismo en 1966.
 
 
Nacionalismo retórico
 
Como bien lo definía un prohombre del peronismo, John William Cooke, su nacionalismo, en cuanto quiso salir de la retórica proselitista, reveló su falta de realismo y su superficialidad demagógica.
 
La anulación de los contratos de petróleo le echó encima la furia de los representantes de los monopolios y terminó lastimosamente con la claudicación ante las compañías concesionarias; las declamaciones contra el Fondo Monetario Internacional, en una peregrinación a las fuentes que había comenzado por antagonizar; los principios irigoyenistas en política internacional, en un satelismo a dúo con el cipayismo gorila de Brasil.
 
Es que el nacionalismo sólo es posible como una política antiimperialista consecuente -que no sólo estaba fuera del alcance de la UCRP como práctica sino también como concepción-; y si en lugar de ella se toman medidas aisladas dentro del contexto de nuestra dependencia integral, el resultado es, que al final hay que buscar acuerdos con el imperialismo pagando altos precios económicos y políticos para compensar los desplantes iniciales.
 
 
Obrerismo aparente
 
Un supuesto obrerismo lo llevó a proyectar y aprobar las reformas a la ley 11.729, apuntalando de paso la maniobra divisionista en alianza con los sindicalistas "amarillos" independientes, contra las 62 y la CGT peronista, terminó en el veto posterior a 59 de sus 63 artículos, ante la presión empresaria quedando mal con patrones y obreros.
 
En febrero de 1964, la CGT anuncia su Plan de Lucha, que en mayo produce diez mil ocupaciones (pacíficas y breves) de establecimientos fabriles.
 
Paralelamente, se inicia el Operativo Retorno de Perón en 1964, que fracasa por la negociación de Augusto Timoteo "El Lobo" Vandor con Miguel Ángel Zabala Ortiz: el avión que conduce al líder desterrado y proscrito es detenido en Río de Janeiro y enviado de vuelta a España.
 
Las compadradas radicales sobre la poca importancia de Perón y de sus anuncios de retorno, concluyeron en el espanto y la apelación a la tiranía brasileña para que parasen el avión en que viajaba el ex presidente.
 
Por último, las afirmaciones de Ricardo Balbín de que al peronismo lo esperaban en las urnas para derrotarlo, es seguida por la aplastante derrota de marzo del 65 y la alucinada y permanente conclusión de que "el radicalismo no fue comprendido aun por el pueblo".
 
Los militares se fueron convenciendo de que el gobierno radical no podría con el peronismo, el "hecho maldito del país burgués".
 
 
Gobierno débil
 
El gobierno del Presidente Arturo Illia debió convivir con su propia debilidad derivada del hecho de haber sido elegido en elecciones tramposas, a causa de la proscripción del peronismo, muchos de los cuales votaron entonces en blanco, obteniendo la segunda minoría.
 
La falta de reconocimiento de legitimidad al gobierno de Illia por parte de los peronistas, se vio agravada por el plan de lucha del movimiento obrero, afectado por la decisión del gobierno de sancionar una legislación sindical sin consultar a los sindicatos.
 
En el año 1965 el gobierno convocó a elecciones legislativas eliminando todas las restricciones que pesaban sobre el peronismo en la etapa previa. El peronismo presentó sus propias listas de candidatos y triunfó ampliamente en las elecciones con 3.278.434 votos contra 2.734.970 de la Unión Cívica Radical del Pueblo. El triunfo del peronismo agitó la situación interna de las Fuerzas Armadas.
 
 
Indiferencia popular
 
El pueblo siguió todos los acontecimientos de la caída de Illia con el relativo interés que merecía un cambio de gobernantes en el que no tenía nada directamente en juego. Derrotar al deslucido radicalismo no era una hazaña particularmente heroica.
 
Esa indiferencia de la población explica otra característica del suceso: si bien nunca hubo un golpe que contase con tan amplio acuerdo en los mandos militares, paradojalmente, ninguno estuvo menos cargado de pasión contra el oficialismo depuesto.
 
Yrigoyen y Perón significaban el ascenso de la chusma insolentada contra las jerarquías tradicionales y, caídos sus gobiernos, aglutinaban a las fuerzas sociales que continuaban amenazando a los privilegios restaurados por la violencia; por eso se les odió y persiguió, lo mismo que a sus partidarios.
 
Mucho más el peronismo por la mayor profundidad de sus transformaciones y la potencialidad revolucionaria que le da su composición clasista.
 
Frondizi, en cambio, fue un gobernante del régimen contra quien, no obstante, las Fuerzas Armadas sentían una animadversión formada de desconfianza por su pacto con Perón.
 
Los radicales del pueblo, en cambio, eran insospechados en su antiperonismo, tenían una trayectoria de ininterrumpida solidaridad con la "revolución libertadora" de 1955 y, salvo algunas excepciones individuales, no se acusaba al gobierno de pecados demasiado graves (los ataques de la prensa enemiga presentaban al doctor Illia como objeto de burla pero no de imputaciones infamantes).
 
Las grandes culpas que se le endilgaban eran de omisión: no perseguir suficientemente al peronismo y facilitar con su pasividad la acción de "los verdaderos enemigos" que eran los que obligaban al golpe militar.
 
 
Dictadura militar
 
Así, el golpe militar del General Juan Carlos Onganía, el 28 de junio de 1966, se produjo para evitar el triunfo del peronismo en las elecciones a gobernador en la Provincia de Buenos Aires, que tenían que celebrarse en marzo de 1967.
 
El doctor Illia afrontó, la madrugada de ese día, el derrumbe definitivo en una actitud que por cierto no fue medrosa ni indigna, cuando la presencia de una dotación policial con lanzagases le impuso la necesidad de abandonar su poder en falencia. La restauración oligárquica de 1955 acababa de tragarse al último de sus hijos civiles. 
 
Se instaló una dictadura represiva sin capacidad para el diálogo y que despreciaba la política, mientras apostaba a la economía ultraliberal y postergaba indefinidamente la acción social.
 
La Cámara Argentina de Comercio, la Bolsa de Comercio, la Unión Industrial, la Sociedad Rural, CARBAP, la Asociación de Bancos y ACIEL (Instituciones Empresarias Libres) apoyaban la dictadura: ese régimen "apolítico" les garantizaba que sólo los militares y las grandes empresas operarían el poder.
 
Lo que siguió fue el abismo.
 
De la redacción de La Opinión Popular

Agreganos como amigo a Facebook
01-09-2014 / 16:09
 
Desde septiembre los precios de las naftas y el gasoil sufrirán un nuevo ajuste. Será de aproximadamente un 4 por ciento. Esta vez los menos afectados serán los clientes de combustibles premium. En lo que va del 2014, las naftas acumulan un salto de 34% y casi de 60% en seis meses.
 
Durante esta semana, los precios de las naftas y el gasoil registrarán el sexto aumento en lo que va del año. En la Capital Federal la súper pasaría a costar $11,90 el litro mientras que la nafta premium subiría a casi 13,50 pesos. En el interior del país, el combustible de mayor octanaje podría alcanzar los 16 pesos en las marcas más caras.
 
Según dijo el presidente de la Unión de Expendedores de Naftas y Afines bonaerense, Luis Malchiodi, el ajuste estaba previsto. "En agosto no hubo subas porque la economía estaba complicada y hubiera sido un nuevo agravio al consumidor", argumentó.
 
"La inflación no cesa, al contrario, para nosotros se está incrementando y esto trae la necesidad de hacer ajuste en los combustibles líquidos. Los ajustes van a ser pequeños de aquí a fin de año, pero serán actualizados a medida que los precios tengan que ser cambiados", dijo en declaraciones a radio La Red.
 
Para los estacioneros, decidir estas subas es complicado ya que si bien acomodan las finanzas, también disminuyen las ventas y provocan la retracción del mercado. "La venta de gasoil bajó porque la actividad económica es menor, y en la nafta también cayó; los aumentos que han asustado a los consumidores. Los salarios no han tenido el mismo camino que la inflación y hay una lógica disminución del poder adquisitivo", graficó el especialista.
 
De acuerdo a datos oficiales, el despacho de combustibles líquidos al público retrocedió en julio 6,5% respecto al mismo mes del año anterior. La premium y el gasoil tradicional fueron los productos más afectados aunque también se contrajo la demanda de la nafta súper.
 
La Opinión Popular

01-09-2014 / 10:09
 
En medio de una recesión con reportes de despidos y suspensiones, el dato de desempleo oficial del Indec aparece estable: expertos comenzaron a denunciar que el organismo miente con la cifra.
 
Las sospechas de los analistas privados empezaron con los cambios metodológicos que introdujo el Indec en el segundo trimestre, que hicieron más complejo el análisis de la información, y que a esta decisión se sumó la "disminución de puestos de trabajo, no reconocido oficialmente, y la baja de la tasa de actividad" de la que sí habla el Indec.
 
Según el último parte de prensa del organismo, la desocupación del segundo trimestre de 2014 fue de 7,5%, sólo tres décimas por encima del mismo período de 2013.
 
Lo novedoso: el Indec anunció que debía ajustar los tamaños muestrales de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), ya que se basaban en datos de 2001 y necesitaba adaptarlos por algunos cambios que surgían del último censo de 2010.
 
Para los analistas privados la modificación está "técnicamente justificada", pero estimaron que genera suspicacia que se aplique cuatro años después y en un contexto marcado por la caída de todos los datos que componen el PBI y que afectan el empleo.
 
Por otra parte, relacionado con la pérdida de ocupados mencionada consideran que los datos oficiales muestran otro foco de "polémica": se trata de la caída del porcentaje de la gente que trabaja o busca empleo (la tasa de actividad) al nivel más bajo desde 2002.
 
Extrañamente, el número de personas que ya no están ocupadas es muy similar al de aquellos que dejaron de buscar. 

01-09-2014 / 10:09
01-09-2014 / 10:09
01-09-2014 / 10:09
 
El peronista disidente Sergio Massa le impuso un duro golpe al radical ultra kirchnerista Gerardo Zamora tras ganar en las elecciones municipales de La Banda, la segunda ciudad más importante de Santiago del Estero, que tuvo elecciones municipales en 26 distritos.
 
En la caravana que encabezó esta noche por La Banda, Massa se dio el gusto además de recibir el apoyo del mítico caudillo radical José Zavalía, que se sumó a los festejos y anunció que iba a apoyar la candidatura presidencial del tigrense.
 
El massista Pablo Mirolo logró así derrotar a la candidata del kirchnerista Frente Cívico por Santiago, la ministra de Educación provincial, Mariela Nassif, quien esta noche reconoció su derrota.
 
Para Massa, que viajó a La Banda para festejar con Mirolo, fue un triunfo importante porque además de la pelea política con el cristinismo libró una batalla paralela con los encuestadores que llegaron a pornosticar un triunfo de Nassif por más de 12 puntos. Massa viene sosteniendo que a nivel nacional sufre una manipulación similar que lo coloca en un virtual triple empate con Daniel Scioli y Mauricio Macri, que según sus números no es tal.
 
El otro gran ganador de la elección de Mirolo fue el actual intendente Héctor "Chabay" Ruiz, un ex kirchnerista que saltó a las filas del Frente Renovador y tuvo que soportar ridículos intentos de presión de Zamora que llegó al absurdo de intentar paralizar su administración prohibiendo a las estaciones de servicio que le vendan combustible a la Municipalidad.
 
La elección fue también un balde de agua fría para el PRO que empezó a sentir el rigor de la falta de una estructura política sólida. Un ejemplo de ello fue la dura pelea en la capital provincial, donde se impuso el actual intendente, el zamorista Hugo Infante, por amplio margen. En esa ciudad, el PRO denunció que Zamora envió la Gendarmería para echar a los fiscales de las escuelas.
 
"Se terminó el miedo al látigo y la chequera. Se acabó el tiempo de los que creen que con plata y poder se puede doblegar la voluntad de la gente", dijo Massa apuntando directamente a Zamora y concluyó: "La gente puso en el pasado la soberbia y empezó a construir el futuro de la Argentina olvidándose de aquellos que sólo piensan en la Argentina dividida".

NicoSal Web Design

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar