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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 05-11-2023 / 10:11
EL BALOTAJE SERÁ VOTO A VOTO Y A CARA DE PERRO

La argentina democrática contra el fascismo violento de Milei apoyado por Macri

La argentina democrática contra el fascismo violento de Milei apoyado por Macri
La jugada que hizo Mauricio "Titiritero" Macri, pactar con Javier "el Loco" Milei su respaldo a cambio de impunidad para sus numerosas causas penales y de un potencial gobierno de coalición entre La Libertad Avanza y la extrema derecha del PRO, tuvo algún resultado. Le trasladó a Milei una porción de los votos de Patricia Bullrich. El efecto central de la jugada de Macri es que le quitó el terror a votar por Milei a sectores de Juntos por el Cambio. Vino acompañado de una nueva capitulación conceptual del libertario.
La jugada que hizo Mauricio "Titiritero" Macri, pactar con Javier "el Loco" Milei su respaldo a cambio de impunidad para sus numerosas causas penales y de un potencial gobierno de coalición entre La Libertad Avanza y la extrema derecha del PRO, tuvo algún resultado. Le trasladó a Milei una porción de los votos de Patricia Bullrich. El efecto central de la jugada de Macri es que le quitó el terror a votar por Milei a sectores de Juntos por el Cambio. Vino acompañado de una nueva capitulación conceptual del libertario.
 
Los apoyos de dirigentes para Milei son la promesa incumplida de Macri. Como parte del pacto de cara al balotaje, Macri se había comprometido a ir ganando el pronunciamiento de distintos referentes en favor del candidato de La Libertad Avanza. Pero hasta ahora no lo consiguió ni en el Congreso, ni entre los gobernadores opositores, incluido su primo Jorge Macri, ni entre dirigentes del PRO que daba por descontados, como Diego Santilli.
 
Hay un sector del poder económico que implosionó con el desplome interno que se generó en Juntos por el Cambio tras la derrota en la primera vuelta electoral. La caída en desgracia del PRO dejó al "campo" ante un dilema sin solución. La Mesa de Enlace se partió por una foto polémica contra el Gobierno en plena veda electoral. Los sojeros ultras PRO se tragan el sapo libertario. Pero la agroindustria y las economías regionales, están más cerca de Sergio Massa.
 
¿Por qué el poder económico está en silencio con el balotaje?  La plataforma de ultraderecha de Milei interpela a centrales de trabajadores, entidades de pymes y también a cámaras empresariales de las compañías más grandes. Por el momento sólo se ha escuchado un silencio estruendoso del gran poder económico. Sus miembros deberían aprender de la experiencia de Jair Bolsonaro. Y hay algo peor que el caos Milei: la hecatombe Milei con Macri
 
Macri obligó a Milei a grabar un video leyendo un mensaje. El economista aparece encerrado en una habitación, con un mueble vacío detrás de él. Parece un secuestrado en una película de Netflix que informa a su familia las condiciones del rescate. En ese video Milei promete que con él habrá "más educación pública y no menos", "más salud pública y no menos", "los programas sociales continuarán". Sólo le faltó terminar diciendo "Viva Perón, carajo".
 
La derecha vuelve a aceptar que no puede ganar elecciones si propone demoler el Estado de Bienestar argentino: educación pública en todos los niveles, salud pública, jubilación universal, y algún tipo de ingreso para trabajadores informales o desempleados. En el presupuesto del gobierno federal el 58% de los recursos se destinan a sostener el sistema previsional, es decir, a los más de seis millones de jubilados que tiene el país. ¿A dónde piensan entrar con la motosierra de Milei si no es ahí?
 
Milei había tenido hasta ahora una relativa honestidad intelectual. Su alianza con Macri incorporó la estrategia de mentir para tratar de ganar y "después vemos". Es central quitarle a Milei la máscara que se intenta poner. A pesar de esto, 21 días parecen pocos para que el "nuevo Milei" pueda convencer a la mayoría de los argentinos de que todo lo que dijo los últimos dos años era mentira.
 
Massa puede ampliar su respaldo en donde ya tiene fuerza: sectores populares con memoria, la clase media que ve en Milei una amenaza fascista antidemocrática, esto incluye votantes culturalmente radicales que se pondrán un broche en la nariz para meter la boleta del peronismo. Massa ha tenido la mejor campaña de todas luego de las PASO. Ha reunido apoyo de intelectuales, artistas, muchos de ellos con años de militancia anti K. El rechazo a Milei moviliza. Esa efervescencia de la sociedad es la mejor campaña de todas. La argentina democrática contra el fascismo violento. La moneda está en aire.
 
La Opinión Popular
 

 
PANORAMA POLÍTICO
 
Ballotage: la pelea por el centro (del país)
 
Los protagonistas esperan una definición cabeza a cabeza. ¿Dónde están los votos que le faltan a Massa para ganar el ballotage?
 
Por Nicolás Lantos
 
Un puñado de encuestas alcanzó para instalar la incertidumbre como clima generalizado de cara al ballotage; parece difícil, a quince días de esa cita, que algo cambie ese panorama. De no mediar una sorpresa mayúscula, los argentinos iremos nuevamente a las urnas sin tener mucha idea de qué país va a haber del otro lado, una vez que se cuenten los votos. Si el martes 21, cuando se reanude la actividad, tendremos un día negro, como después de las PASO, o uno tranquilo, como el que siguió a las generales. Eso, entre muchas otras cosas, está en juego en estas elecciones.
 
Los antecedentes cimentan esta presunción. En Brasil, a pesar de haber terminado la primera vuelta con más del 48 por ciento de los votos y cinco de ventaja, Lula no pudo llegar al 51 por ciento en el ballotage. Finalmente pudo derrotar a Jair Bolsonaro por un margen exiguo de dos millones de votos en un padrón de 155 millones. En Colombia la secuencia fue similar. Gustavo Petro terminó la primera vuelta con 40 por ciento de los votos y doce puntos de ventaja sobre su rival, el outsider Rodolfo Hernández. Petro ganó en segunda rueda pero no superó el 50,5 por ciento del total.
 
Estas elecciones pusieron en duda una verdad que parecía tallada en piedra por los analistas de este tipo de procesos electorales: que un ballotage se gana por el centro. Es decir, que en una definición mano a mano entre dos candidatos de perfiles ideológicos distintos terminará sacando ventaja aquel que logre menores niveles de rechazo entre los votantes de centro o cuyo voto no está basado en posiciones políticas predeterminadas. Suena lógico pero no siempre se corrobora. Al menos no en esta época en la que los extremos gozan de buena prensa y mejor salud.
 
Hay algo que es evidente: si se cumpliera ese axioma el 19 de noviembre en la Argentina el resultado sería un triunfo contundente de Sergio Massa, un dirigente que cultivó una imagen centrista durante toda su carrera y que, además, enfrenta a una fuerza absolútamente centrífuga. La comparsa neofascista que se montó alrededor de Javier Milei, tanto en su versión original como en el pack de expansión que desembarcó tras el ballotage de la mano de Mauricio Macri, abjura de la moderación y parece embarcada en una carrera enloquecida para encontrar las formas más originales y terribles de ocupar los bordes del sistema.
 
Todo protagonizado por un carrusel de voceros incapaces de permanecer más de diez minutos delante de un micrófono encendido sin decir algo inconveniente. Primero fueron los exabruptos de Milei que obligaron a tomar mayor protagonismo a su vice, Victoria Villarruel. Luego, cuando su reivindicación de la última dictadura se volvió inconveniente, sacaron a jugar a Ramiro Marra y Lilia Lemoine, que pocos días más tarde fueron reemplazados por Diana Mondino y Alberto Benegas Lynch. Finalmente, tras el ballotage, hubo que importar voceros del macrismo: Hernán Lombardi, Patricia Bullrich, hasta el propio Macri. Y ni así.
 
Existe, sin embargo, de cara a la segunda vuelta, otra batalla decisiva por el centro. No ya por el centro político, que está jugado, sino por el centro geográfico del país, donde, según se cree en ambos campamentos, están los votos que definirán, hacia un lado o el otro, esta elección. Las estrategias de uno y otro candidato pondrán allí su mayor esfuerzo en los doce días de campaña que quedan por delante. Es la franja donde supo tener su fortaleza electoral Juntos por el Cambio hasta este año. La disputa por el centro del país no es más que la disputa por los votos que dejó huérfanos esa alianza después de implosionar.
 
Todos los ojos del país estarán puestos en estos días en Córdoba. No solamente es el segundo distrito en cantidad de electores, solamente detrás de la provincia de Buenos Aires. Está gobernada por un excandidato presidencial en estas elecciones, Juan Schiaretti, que deja allí más de 600 mil votos huérfanos, a los que se le suman otros 520 mil de Bullrich, es decir que tendrá más de un millón de votos a repartir en el ballotage. Y además cuenta con la carga histórica de haber sido el territorio que le dio el triunfo en 2015 a Macri, que en la segunda vuelta embolsó el 72 por ciento de los votos, más de 900 mil sufragios.
 
Schiaretti por ahora mantiene una supuesta neutralidad que solamente se sostiene en lo formal. En la práctica, sus apariciones públicas suelen estar cargadas de críticas destempladas al candidato de Unión por la Patria. En cambio, no ha alzado la voz contra MIlei, a pesar de que el economista lo involucró personalmente en una operación al compartir en sus redes sociales una noticia falsa donde se consignaba una manifestación de apoyo del cordobés a su candidatura. Pensando más en su interna que en el país, no habrá ningún apoyo a Massa del gobernador y excandidato.
 
Esa decisión no está exenta de tensiones. La mano experimentada del todoterreno Juan José Alvarez comienza a verse en los respaldos al ministro de Economía por parte de la CGT cordobesa, de una enorme mayoría de intendentes peronistas de esa provincia y de otros actores relevantes, como la diputada nacional Natalia De La Sota y la vicepresidenta de la Legislatura, Nadia Fernández. Esta semana también se dio el primer acercamiento de una figura del círculo más cercano del gobernador electo Martín Llaryora: la secretaria de Salud y futura ministra de Salud Liliana Montero, que tuvo su foto con Malena Galmarini.
 
El 22 de octubre Massa obtuvo solamente el 13 por ciento de los votos en Córdoba, algo más de 300 mil votos. En su equipo apuestan a superar la performance de Scioli en 2015 y alcanzar, por lo menos, el 30 por ciento del padrón, lo que implicaría sumar otros 350 mil a la cuenta total. Buscarán apelar al voto del peronismo cordobés pero también del radicalismo tradicional de esa provincia, aprovechando el tono violento y despectivo que le dedicó Milei a la UCR durante toda la campaña. Los más optimistas creen que el candidato peronista puede sumar 35 puntos en esa provincia. Sería prácticamente game over.
 
Aunque se habla mucho del rol que tuvo Córdoba en la elección presidencial de 2015, se omite otro análisis tanto o más útil a la hora de explicar ese resultado. En el ballotage entre Macri y Scioli, la provincia de Buenos Aires terminó prácticamente empatada. El Frente de Todos solamente consiguió allí el 50,35 por ciento de los votos, contra el 49,65 que obtuvo Cambiemos. Menos de 60 mil votos de ventaja para el peronismo, que terminó pagando caro ese desliz en su territorio más favorable. Esta vez en Unión por la Patria cuentan con que el arrastre de Axel Kicillof ayude a Massa a obtener un triunfo más holgado allí.
 
¿Dónde más hay votos que Massa puede buscar para que el final de esta historia sea diferente del de ocho años atrás? Atención con la ciudad de Buenos Aires. Allí, Macri en 2015 arrasó con el 67,8 por ciento, sacándole más de 570 mil votos de ventaja a su adversario. Esta vez, mirando los números de 2021 y de octubre de este año, en el búnker de UxP creen que el candidato tendrá una performance muy superadora y hasta apuestan a que pueda quedarse con un triunfo. Si consigue achicar la diferencia en Córdoba (y Santa Fe), ensancharla en PBA y ganar la capital, el peronismo estaría en zona de definición.
 
Es, por ahora, apenas una hipótesis. Pero es la hipótesis que rige la estrategia de Massa para esta etapa de la campaña. El que gana el centro se queda con el país. Por eso la agenda del candidato para las próximas dos semanas tiene previstas visitas a Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, además de varias recorridas por el conurbano bonaerense y escalas por provincias donde gobiernan fuerzas aliadas y todavía hay margen para que el peronismo siga creciendo, como Misiones, Corrientes, Río Negro y Neuquén. Será voto a voto y a cara de perro. Así se gana o se pierde esta elección.
 
Fuente: El Destape
 

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06-02-2026 / 09:02
Con un comunicado insólito el gobierno autoritario de Javier "el Loco" Milei anunció la creación de una cuenta de X que será la Oficina de Respuesta Oficial que tendrá como objetivo "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Asociaciones como Adepa (que agrupa a más de 180 empresas periodísticas) y Fopea (que nuclea a cientos de periodistas) expresaron su rechazo. El Gobierno anarco capitalista se autopercibe como dueño de la verdad y busca atacar la libertad de expresión con fondos públicos para imponer sus dogmas y su relato libertario.
 
"La Oficina de Respuesta Oficial fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas", anunció el Gobierno al crear esta página que funcionará como el oscuro "Ministerio de la Verdad" que Orwell anunció en su novela de ciencia ficción "1984". Del odio periodístico a la patrulla digital: el cipayo Milei copia a Trump y crea quilombo anti-fake news.
 
Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá la mentira de la inflación. Milei dijo que no cambiará el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció que es necesario cambiar el sistema que usó hasta ahora porque no arrojó resultados reales. La Oficina de Respuesta Oficial deberá aclarar porqué si reconoce que el Indec mintió cada mes, igual anunció que seguirá mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual está mintiendo.
 
Hay falsedades concretas por todos lados. Que la Oficina de Respuesta Oficial desmienta entonces a su inventor. En un canal de cable, la "psiquiatra pediátrica" Lilia Lemoine diagnosticó al chico autista Ian Moche como un chico sin autismo que simulaba su condición. El pibe recorrió los medios de comunicación para defender los derechos de la discapacidad, que el Gobierno abolió. Y la "psiquiatra" Lemoine diagnosticó que eso demostraba que no era autista. Al parecer Lemoine no es pediatra ni psiquiatra y, aunque lo fuera, nunca tuvo contacto con Ian como para diagnosticarlo. Mintió la terraplanista. Pero a Ian le hizo bien defender su dignidad, porque además lo hizo de manera inteligente, a diferencia de la señora mentirosa Lemoine que cree en la Tierra plana.
 
O sea, la terraplanista estaba mintiendo con el único objetivo de hacerle daño al pibe con autismo que lucha por sus derechos, que es lo mismo que luchar por dignidad. La Justicia le dio la razón a Ian y a su madre porque obligó al gobierno que integra Lemoine a reponer los derechos de la discapacidad que intentó retirarle. O sea, la señora Lemoine, mintió para hacer daño desde un lugar de poder y contra personas especialmente vulnerables. Como si un médico se ensañara con su paciente atado a la camilla. O sea que, además de mentirosa, es cruel y poco inteligente si se tiene en cuenta que era una mentira repugnante y de patas cortas.
 
Señores de la Oficina de la Respuesta Oficial de la República Argentina, ya tienen dos grandes mentiras para desmentir: la de una inflación de mentira que le ha comido el salario y la jubilación a los argentinos y una diputada que miente para atacar a un pibe de doce años para defender las mentiras del gobierno. Pero la Oficina Tal por Cual solo desmentirá y perseguirá a la verdad. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras.
 
En ese contexto, la "Oficina de Respuesta Oficial" no parece solo una herramienta comunicacional. Es la institucionalización de una lógica: responder siempre, atacar primero y convertir cada crítica en un enemigo. Una versión local de un libreto yanqui importado, aplicada con fanatismo y sin demasiados matices. La libertad de expresión y el derecho a la información están bajo ataque autoritario.
 
La Opinión Popular
 

05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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