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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 05-11-2023 / 10:11
EL BALOTAJE SERÁ VOTO A VOTO Y A CARA DE PERRO

La argentina democrática contra el fascismo violento de Milei apoyado por Macri

La argentina democrática contra el fascismo violento de Milei apoyado por Macri
La jugada que hizo Mauricio "Titiritero" Macri, pactar con Javier "el Loco" Milei su respaldo a cambio de impunidad para sus numerosas causas penales y de un potencial gobierno de coalición entre La Libertad Avanza y la extrema derecha del PRO, tuvo algún resultado. Le trasladó a Milei una porción de los votos de Patricia Bullrich. El efecto central de la jugada de Macri es que le quitó el terror a votar por Milei a sectores de Juntos por el Cambio. Vino acompañado de una nueva capitulación conceptual del libertario.
La jugada que hizo Mauricio "Titiritero" Macri, pactar con Javier "el Loco" Milei su respaldo a cambio de impunidad para sus numerosas causas penales y de un potencial gobierno de coalición entre La Libertad Avanza y la extrema derecha del PRO, tuvo algún resultado. Le trasladó a Milei una porción de los votos de Patricia Bullrich. El efecto central de la jugada de Macri es que le quitó el terror a votar por Milei a sectores de Juntos por el Cambio. Vino acompañado de una nueva capitulación conceptual del libertario.
 
Los apoyos de dirigentes para Milei son la promesa incumplida de Macri. Como parte del pacto de cara al balotaje, Macri se había comprometido a ir ganando el pronunciamiento de distintos referentes en favor del candidato de La Libertad Avanza. Pero hasta ahora no lo consiguió ni en el Congreso, ni entre los gobernadores opositores, incluido su primo Jorge Macri, ni entre dirigentes del PRO que daba por descontados, como Diego Santilli.
 
Hay un sector del poder económico que implosionó con el desplome interno que se generó en Juntos por el Cambio tras la derrota en la primera vuelta electoral. La caída en desgracia del PRO dejó al "campo" ante un dilema sin solución. La Mesa de Enlace se partió por una foto polémica contra el Gobierno en plena veda electoral. Los sojeros ultras PRO se tragan el sapo libertario. Pero la agroindustria y las economías regionales, están más cerca de Sergio Massa.
 
¿Por qué el poder económico está en silencio con el balotaje?  La plataforma de ultraderecha de Milei interpela a centrales de trabajadores, entidades de pymes y también a cámaras empresariales de las compañías más grandes. Por el momento sólo se ha escuchado un silencio estruendoso del gran poder económico. Sus miembros deberían aprender de la experiencia de Jair Bolsonaro. Y hay algo peor que el caos Milei: la hecatombe Milei con Macri
 
Macri obligó a Milei a grabar un video leyendo un mensaje. El economista aparece encerrado en una habitación, con un mueble vacío detrás de él. Parece un secuestrado en una película de Netflix que informa a su familia las condiciones del rescate. En ese video Milei promete que con él habrá "más educación pública y no menos", "más salud pública y no menos", "los programas sociales continuarán". Sólo le faltó terminar diciendo "Viva Perón, carajo".
 
La derecha vuelve a aceptar que no puede ganar elecciones si propone demoler el Estado de Bienestar argentino: educación pública en todos los niveles, salud pública, jubilación universal, y algún tipo de ingreso para trabajadores informales o desempleados. En el presupuesto del gobierno federal el 58% de los recursos se destinan a sostener el sistema previsional, es decir, a los más de seis millones de jubilados que tiene el país. ¿A dónde piensan entrar con la motosierra de Milei si no es ahí?
 
Milei había tenido hasta ahora una relativa honestidad intelectual. Su alianza con Macri incorporó la estrategia de mentir para tratar de ganar y "después vemos". Es central quitarle a Milei la máscara que se intenta poner. A pesar de esto, 21 días parecen pocos para que el "nuevo Milei" pueda convencer a la mayoría de los argentinos de que todo lo que dijo los últimos dos años era mentira.
 
Massa puede ampliar su respaldo en donde ya tiene fuerza: sectores populares con memoria, la clase media que ve en Milei una amenaza fascista antidemocrática, esto incluye votantes culturalmente radicales que se pondrán un broche en la nariz para meter la boleta del peronismo. Massa ha tenido la mejor campaña de todas luego de las PASO. Ha reunido apoyo de intelectuales, artistas, muchos de ellos con años de militancia anti K. El rechazo a Milei moviliza. Esa efervescencia de la sociedad es la mejor campaña de todas. La argentina democrática contra el fascismo violento. La moneda está en aire.
 
La Opinión Popular
 

 
PANORAMA POLÍTICO
 
Ballotage: la pelea por el centro (del país)
 
Los protagonistas esperan una definición cabeza a cabeza. ¿Dónde están los votos que le faltan a Massa para ganar el ballotage?
 
Por Nicolás Lantos
 
Un puñado de encuestas alcanzó para instalar la incertidumbre como clima generalizado de cara al ballotage; parece difícil, a quince días de esa cita, que algo cambie ese panorama. De no mediar una sorpresa mayúscula, los argentinos iremos nuevamente a las urnas sin tener mucha idea de qué país va a haber del otro lado, una vez que se cuenten los votos. Si el martes 21, cuando se reanude la actividad, tendremos un día negro, como después de las PASO, o uno tranquilo, como el que siguió a las generales. Eso, entre muchas otras cosas, está en juego en estas elecciones.
 
Los antecedentes cimentan esta presunción. En Brasil, a pesar de haber terminado la primera vuelta con más del 48 por ciento de los votos y cinco de ventaja, Lula no pudo llegar al 51 por ciento en el ballotage. Finalmente pudo derrotar a Jair Bolsonaro por un margen exiguo de dos millones de votos en un padrón de 155 millones. En Colombia la secuencia fue similar. Gustavo Petro terminó la primera vuelta con 40 por ciento de los votos y doce puntos de ventaja sobre su rival, el outsider Rodolfo Hernández. Petro ganó en segunda rueda pero no superó el 50,5 por ciento del total.
 
Estas elecciones pusieron en duda una verdad que parecía tallada en piedra por los analistas de este tipo de procesos electorales: que un ballotage se gana por el centro. Es decir, que en una definición mano a mano entre dos candidatos de perfiles ideológicos distintos terminará sacando ventaja aquel que logre menores niveles de rechazo entre los votantes de centro o cuyo voto no está basado en posiciones políticas predeterminadas. Suena lógico pero no siempre se corrobora. Al menos no en esta época en la que los extremos gozan de buena prensa y mejor salud.
 
Hay algo que es evidente: si se cumpliera ese axioma el 19 de noviembre en la Argentina el resultado sería un triunfo contundente de Sergio Massa, un dirigente que cultivó una imagen centrista durante toda su carrera y que, además, enfrenta a una fuerza absolútamente centrífuga. La comparsa neofascista que se montó alrededor de Javier Milei, tanto en su versión original como en el pack de expansión que desembarcó tras el ballotage de la mano de Mauricio Macri, abjura de la moderación y parece embarcada en una carrera enloquecida para encontrar las formas más originales y terribles de ocupar los bordes del sistema.
 
Todo protagonizado por un carrusel de voceros incapaces de permanecer más de diez minutos delante de un micrófono encendido sin decir algo inconveniente. Primero fueron los exabruptos de Milei que obligaron a tomar mayor protagonismo a su vice, Victoria Villarruel. Luego, cuando su reivindicación de la última dictadura se volvió inconveniente, sacaron a jugar a Ramiro Marra y Lilia Lemoine, que pocos días más tarde fueron reemplazados por Diana Mondino y Alberto Benegas Lynch. Finalmente, tras el ballotage, hubo que importar voceros del macrismo: Hernán Lombardi, Patricia Bullrich, hasta el propio Macri. Y ni así.
 
Existe, sin embargo, de cara a la segunda vuelta, otra batalla decisiva por el centro. No ya por el centro político, que está jugado, sino por el centro geográfico del país, donde, según se cree en ambos campamentos, están los votos que definirán, hacia un lado o el otro, esta elección. Las estrategias de uno y otro candidato pondrán allí su mayor esfuerzo en los doce días de campaña que quedan por delante. Es la franja donde supo tener su fortaleza electoral Juntos por el Cambio hasta este año. La disputa por el centro del país no es más que la disputa por los votos que dejó huérfanos esa alianza después de implosionar.
 
Todos los ojos del país estarán puestos en estos días en Córdoba. No solamente es el segundo distrito en cantidad de electores, solamente detrás de la provincia de Buenos Aires. Está gobernada por un excandidato presidencial en estas elecciones, Juan Schiaretti, que deja allí más de 600 mil votos huérfanos, a los que se le suman otros 520 mil de Bullrich, es decir que tendrá más de un millón de votos a repartir en el ballotage. Y además cuenta con la carga histórica de haber sido el territorio que le dio el triunfo en 2015 a Macri, que en la segunda vuelta embolsó el 72 por ciento de los votos, más de 900 mil sufragios.
 
Schiaretti por ahora mantiene una supuesta neutralidad que solamente se sostiene en lo formal. En la práctica, sus apariciones públicas suelen estar cargadas de críticas destempladas al candidato de Unión por la Patria. En cambio, no ha alzado la voz contra MIlei, a pesar de que el economista lo involucró personalmente en una operación al compartir en sus redes sociales una noticia falsa donde se consignaba una manifestación de apoyo del cordobés a su candidatura. Pensando más en su interna que en el país, no habrá ningún apoyo a Massa del gobernador y excandidato.
 
Esa decisión no está exenta de tensiones. La mano experimentada del todoterreno Juan José Alvarez comienza a verse en los respaldos al ministro de Economía por parte de la CGT cordobesa, de una enorme mayoría de intendentes peronistas de esa provincia y de otros actores relevantes, como la diputada nacional Natalia De La Sota y la vicepresidenta de la Legislatura, Nadia Fernández. Esta semana también se dio el primer acercamiento de una figura del círculo más cercano del gobernador electo Martín Llaryora: la secretaria de Salud y futura ministra de Salud Liliana Montero, que tuvo su foto con Malena Galmarini.
 
El 22 de octubre Massa obtuvo solamente el 13 por ciento de los votos en Córdoba, algo más de 300 mil votos. En su equipo apuestan a superar la performance de Scioli en 2015 y alcanzar, por lo menos, el 30 por ciento del padrón, lo que implicaría sumar otros 350 mil a la cuenta total. Buscarán apelar al voto del peronismo cordobés pero también del radicalismo tradicional de esa provincia, aprovechando el tono violento y despectivo que le dedicó Milei a la UCR durante toda la campaña. Los más optimistas creen que el candidato peronista puede sumar 35 puntos en esa provincia. Sería prácticamente game over.
 
Aunque se habla mucho del rol que tuvo Córdoba en la elección presidencial de 2015, se omite otro análisis tanto o más útil a la hora de explicar ese resultado. En el ballotage entre Macri y Scioli, la provincia de Buenos Aires terminó prácticamente empatada. El Frente de Todos solamente consiguió allí el 50,35 por ciento de los votos, contra el 49,65 que obtuvo Cambiemos. Menos de 60 mil votos de ventaja para el peronismo, que terminó pagando caro ese desliz en su territorio más favorable. Esta vez en Unión por la Patria cuentan con que el arrastre de Axel Kicillof ayude a Massa a obtener un triunfo más holgado allí.
 
¿Dónde más hay votos que Massa puede buscar para que el final de esta historia sea diferente del de ocho años atrás? Atención con la ciudad de Buenos Aires. Allí, Macri en 2015 arrasó con el 67,8 por ciento, sacándole más de 570 mil votos de ventaja a su adversario. Esta vez, mirando los números de 2021 y de octubre de este año, en el búnker de UxP creen que el candidato tendrá una performance muy superadora y hasta apuestan a que pueda quedarse con un triunfo. Si consigue achicar la diferencia en Córdoba (y Santa Fe), ensancharla en PBA y ganar la capital, el peronismo estaría en zona de definición.
 
Es, por ahora, apenas una hipótesis. Pero es la hipótesis que rige la estrategia de Massa para esta etapa de la campaña. El que gana el centro se queda con el país. Por eso la agenda del candidato para las próximas dos semanas tiene previstas visitas a Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, además de varias recorridas por el conurbano bonaerense y escalas por provincias donde gobiernan fuerzas aliadas y todavía hay margen para que el peronismo siga creciendo, como Misiones, Corrientes, Río Negro y Neuquén. Será voto a voto y a cara de perro. Así se gana o se pierde esta elección.
 
Fuente: El Destape
 

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16-02-2026 / 09:02
Si algo faltaba para completar la foto de una ofensiva gubernamental a todo trapo, llegó con las medias sanciones de reforma laboral y baja en la edad de punibilidad. Triunfo político del Gobierno, sin dudas, con paliza para la oposición. Sin embargo, resta constatar si esa foto es parte de una película rumbo a ser concluida o si, al cabo, no es más que un recuadro.
 
Lo que el oficialismo se anima a denominar como "modernización" de las condiciones laborales se vio impregnado por el despliegue represivo en los alrededores del Congreso. Hay que detenerse en este punto, porque algunos de sus rasgos son sustantivos para entender fondos de la cuestión.
 
Hubo una marcha de protesta -no impactante, sí muy numerosa- que se dispersó apenas diseminado el impresionante operativo policial. Esos manifestantes fueron ignorados por la prensa oficialista, desde ya. Pero resulta que los medios opositores, con escasas excepciones, también ningunearon a los manifestantes. Prefirieron centrarse en lo burdo de infiltrados y/o marginales que fueron a pudrirla, casi sin registro de quiénes, cuántos, con qué composición, habían ganado la calle.
 
Todo fue de manual. Cuando una manifestación es imponente y bien organizada, no hay services ni ocho cuartos capaces de empiojar. Hacía falta -y esto no se dice con el diario de lunes, sino con repetida evidencia- que los organizadores tomaran precauciones ante lo obvio. No lo hicieron, y lo obvio sucedió.
 
Primeros apuntes, entonces: una marcha justificadísima pero convocada sin mayor convicción, empezando por la otrora "central obrera", y unos marchantes que quedaron al arbitrio de ser operados en forma infantil.
 
Luego, adentro del Congreso ya estaba cocinado que la cúpula cegetista -no hablamos de toda la CGT- había conseguido retener sus cuotas de privilegios burocráticos en materia de aportes sindicales y empresariales. Ellos y los tránsfugas del peronismo "del interior" o "dialoguista", en reemplazo de otras definiciones que hoy resuman de qué se trata el peronismo por fuera de consignas clásicas.
 
Lo objetivo es que se medio-sancionó una reforma de la que, en primer término, una mayoría de la población no tiene o parece no tener ni la menor idea informativa. "Porque son todos iguales". "Porque gracias si me dedico a arreglarme como puedo". "Porque la política no me interesa" y, con sus variantes, sigue la lista de respuestas similares.
 
Viene la votación en Diputados. No debiera arriesgarse una sentencia concluyente porque, en un país político como éste que para bien y mal siempre depara sorpresas, habrá de verse si no falla alguna transa en el propio oficialismo. Por caso, es incierto que el ítem espeluznante de las licencias por enfermedad atraviese el filtro de la Cámara Baja.
 
Como fuere y de hecho, el gobierno de los Milei se metió sus denuncias retóricas contra "las ratas de los senadores" allí donde la espalda pierde su buen nombre y honor. Negoció cuanto era necesario y dos de los grandes bloques de intereses, el del empresariado sin un mínimo rasgo de burguesía inteligente y el de los dirigentes sindicales entregados, obtuvieron lo que querían.
 
Nadie en su sano juicio supone que esta reforma significará potenciar el mercado laboral, ni oportunidades de empleo, ni cosa que se le asemeje. Lo aceptan ellos mismos, los voceros del establishment, en sus diálogos reservados. Reconocen que se da trabajo cuando crece la economía y la gente tiene un mango en el bolsillo. No cuando se profundizan las condiciones contractuales entre el zorro y las gallinas.
 

15-02-2026 / 09:02
Hay algo que Javier "el Loco" Milei parece haber entendido con claridad y que demuestra que, más allá de cuán loco esté, tiene intuición política. Lo que Milei entendió es que la oligarquía: los sectores del poder fáctico de la argentina, los siete grupos empresarios aglutinados en AEA, los medios de comunicación hegemónicos, el Poder Judicial de la guarida de Cómodo Py, tienen un mismo jefe. Vive en Avenida Pennsylvania al 1600, en la Casa Blanca, ciudad de Washington. Milei puede decirle "señor chatarrín" al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo abierto de Donald Trump. El líder del Grupo Techint jamás entraría en fricción con el inquilino de la Casa Blanca. Lo mismo se aplica a Héctor Magnetto de Clarín y a toda la cúpula judicial. 
 
El "gran empresariado argentino", a diferencia del brasileño, no tiene proyecto nacional. Una "burguesía nacional" se piensa a si misma rivalizando con otras por negocios y mercados. Eduardo Duhalde, cuando fue presidente interino, decía que había que cobrarle impuestos a los grandes empresarios, pero "aliarse con ellos" para rivalizar con las empresas de otras latitudes. Es la concepción básica del capitalismo nacional. El punto es que los grupos económicos locales no tienen una visión de país. Su imaginario es el de quien administra un territorio colonial. Tienen sus cuentas en EE UU y consiguen ahí el financiamiento. Entonces están sometidos a la legislación americana y a los jueces americanos que sólo un niño puede creer que son independientes.
 
Cristina Fernández está presa por el deseo de venganza de la derecha argentina que quiere darle una lección a la clase política. Es cierto. Pero también es una perseguida política de un sector del poder estadounidense que hoy está gobernando. El anuncio del secretario de Estado Marco Rubio en marzo de 2025 de que le quitaba la visa a CFK para ingresar a EE UU fue la batiseñal para que el poder judicial argentino actuara. Y lo hizo de inmediato. El poder judicial es veloz cuando las órdenes vienen del jefe supremo. Hay que recordar el episodio vergonzoso del Boing 747 de la empresa venezolana Emtrasur que fue directamente robado por la justicia argentina por orden de EE UU. Los jueces le tienen terror a la CIA.
 
Incluso entre los políticos peronistas, si se mira con detenimiento, los que conservan buenas relaciones con Washington también tienen menos problemas judiciales. No es una crítica a esos dirigentes ni una acusación de cipayismo. Es una descripción de cómo funciona el poder en Argentina, de quién maneja los hilos detrás del telón. El economista Roberto Felleti sostiene la hipótesis de que Milei quiere reemplazar al gran capital argentino por uno de origen norteamericano. El único freno que ese proyecto podría tener está en el propio Estados Unidos. El gran capital local se entregaría sin ofrecer resistencia.
 
¿Cómo se libera a la Colonia Argentina? Liberarla del todo es imposible. Se pueden ganar márgenes de soberanía. Los 12 años de peronismo muestran que mientras más soberanía se gana mejor vive el pueblo. No existe la colonia próspera. Es la gran mentira de la derecha. Tampoco hay prosperidad enfrentándose por completo al imperio militar más poderosos que conoció la historia humana. Es un juego de equilibrios.
 
El documento que anunció la lista de unidad para elegir las autoridades del peronismo bonaerense es una luz en el camino. Se sabe que quienes lo firmaron no se quieren demasiado. No se reunirían para brindar en año nuevo. La política se trata justamente de construir entre los que no se quieren en pos de un objetivo superior. El documento tiene dos puntos clave: termina de posicionar a Axel Kicillof como jefe político y no como subalterno y pone el acento en la necesidad de lograr la liberación de CFK como objetivo estratégico. No hay recuperación de soberanía sin la liberación de Cristina. Y el peronismo no tiene sentido sin la búsqueda de soberanía.
 
La Opinión Popular
 

14-02-2026 / 10:02
Hace 12 meses, Javier "el Loco" Milei promocionó el lanzamiento de la memecoin $Libra: hizo perder decenas millones de dólares a inversores en distintos continentes. Quedan flotando en el aire al menos 20 preguntas distintas que el Jefe de Estado debería responder, pero en la causa $Libra, en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi y el fiscal Eduardo Taiano quienes aún no han citado a ninguno de los sospechosos.
 
La inacción llegó a tal punto que la Sala I de la Cámara Federal que le imprimiera celeridad a una acción que tiene como imputados al norteamericano Hayden Davis y los argentinos Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. Por el escándalo están denunciados también el propio Jefe de Estado; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el empresario Julian Peh y Sergio Morales, ex funcionario de la Comisión Nacional de Valores.
 
1-¿Por qué dijo que consiguió el código alfa numérico para hacer la inversión desde internet si esa fuente de números y letras nunca había tomado estado público antes que él posteara? Ahora, se sabe que el mensaje exclusivo nació en Dallas y contenía un código de 44 dígitos que alternaba mayúsculas, minúsculas y números.
 
Servía como llave para comprar la recién creada criptomoneda $LIBRA. Sin ese mensaje, el precio del token no se hubiese disparado. - ¿Por qué el ex jefe de gabinete Guillermo Francos tampoco respondió cuando fue citado por el Congreso Nacional cómo accedió Milei al "contrato"? La respuesta del experimentado funcionario fue tan escueta como inverosímil: "No sé dónde estaba ese código".
 
2-Si $Libra se creó el 14 de febrero a las 18:38 horas. ¿Cómo puede ser que a las 19:00 horas (22 minutos más tarde) 74 billeteras compraron US$ 13 millones en cripto antes del tuit de Milei? ¿Tenían información privilegiada? Uno de los grandes ganadores del truco financiero embolsó US$ 8 millones en ganancias. Cabe recordar que el tuit del Jefe de Estado se produjo a las 19:01, apenas un minuto después que las posiciones estuvieron consolidadas.
 
3-¿Por qué borró su posteo a las 00.36 horas del sábado 15 de febrero si la baja estrepitosa de la cotización ya llevaba más de 4 horas "masacrando" inversores que confiaron en Milei a lo largo y ancho de todo el mundo? Alcanzó un monto de US$ 280 millones la recaudación en apenas 5 horas de la nueva cripto.
 
4-¿Por qué su posteo se materializó un viernes de San Valentín a una hora de la tarde/noche cuando los mercados estarían cerrados hasta las llegada del lunes 17 de febrero de 2025?
 
5-¿Por qué promocionó un producto de un "empresario" como Hayden Davis, quien ya tenía antecedentes negativos en el mercado cripto? Este pseudo financista, minutos después de la publicación de Milei en redes, hizo movimientos de blockchain: 2 transferencias por US$ 507.000 cada una enviadas a una billetera virtual perteneciente a un hombre de 75 años, señalado como intermediario en la conversión de criptos a moneda tradicional.
 
6-¿Tampoco conocía los antecedentes de Novelli y Terrones quienes estuvieron involucrados en "esquemas ponzi"?
 
7-¿Por qué no se pusieron los hermanos Milei a disposición inmediata de la justicia y la comisión parlamentaria investigadora del caso? ¿No hubiera ayudado su completa colaboración en lugar de plantear chicanas para evitar que Karina tuviera que comparecer en el Congreso Nacional?
 
8-¿No le llamó nunca la atención que todos los involucrados en $LIBRA haya escogido el silencio absoluto frente a los requerimientos de la Comisión Investigadora y todavía no fueron citados por la Justicia?
 

13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
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