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Internacionales - 29-10-2023 / 07:10
29 DE OCTUBRE DE 1923

Kemal Ataturk asume como presidente de la nueva República de Turquía

Kemal Ataturk asume como presidente de la nueva República de Turquía
La República de Turquía fue fundada el 29 de octubre de 1923, y Mustafa Kemal elegido su primer presidente, cargo que conservaría hasta su muerte
Mustafa Kemal Atatürk fue un oficial del ejército turco y luego estadista, así como el fundador y primer presidente de la República de Turquía. Mustafa Kemal se consagró como comandante militar de renombre sirviendo al mando de una división en la batalla de Galípoli.
 
Después de la derrota del Imperio otomano a manos de los Aliados, y los proyectos para su partición como resultado de la misma, Mustafa Kemal lideró el Movimiento Nacional Turco, que desembocaría en la Guerra de Independencia Turca o Kurtuluþ Savaþý -«Guerra de Liberación»-.
 
Sus brillantes campañas militares condujeron a la liberación del país y al establecimiento de la República de Turquía. Como primer presidente de la República, Mustafa Kemal introdujo una variedad de reformas de gran alcance con vistas a crear un Estado moderno, democrático y secular.
 
La República de Turquía fue fundada el 29 de octubre de 1923, y Kemal elegido su primer presidente, cargo que conservaría hasta su muerte. El reconocimiento de la nueva República Turca por parte de las potencias permitió a Mustafa Kemal volver a centrarse en la reconstrucción interna del país a partir de 1923.
 
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Kemal Ataturk asume como presidente de la nueva República de Turquía
Atatürk y uno de sus acompañantes charlando con un pastor de camellos. 1921 en Gölbaşı, cerca de Ankara.


El 3 de marzo de 1924 se abolió el Califato (último resto de la soberanía otomana, restringida al plano religioso, que recaía en el príncipe Abdul-Medjid). Excepto por breves períodos, se trató de un régimen de partido único (el Partido Republicano del Pueblo, Cumhuriyet Halk Partisi - CHP). Si bien Kemal intentó la transición a la democracia organizando una oposición, no pudo realizarlo por lo que consideraba movimientos reaccionarios supuestamente instigados por los "países imperialistas". En todo caso, su prestigio era tan alto que durante la década de 1920 prácticamente no hubo oposición a su gobierno. Admiraba los aspectos antiimperialistas de la Unión Soviética, pero no fue comunista ni fascista.
 
Pero, por otra parte, Kemal era un ferviente nacionalista turco y estaba determinado a crear un Estado turco homogéneo. Por acuerdo con el gobierno griego, se realizaron intercambios masivos de población griega de Turquía y población turca de Grecia, lo que dio lugar a incidentes raciales serios. Se sostenía que los kurdos no eran una etnia diferente, sino que se les denominó «turcos de las montañas», y su lengua y cultura fueron perseguidas.
 
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12-04-2026 / 19:04
La estrepitosa caída de Viktor Orbán en Hungría no es solo un traspié electoral en el Viejo Continente; es el colapso del espejo donde Javier Milei proyectaba su fantasía de un régimen de excepción y ajuste perpetuo. Al quedarse sin su principal bastión en Europa, el proyecto libertario en Argentina tiene un traspié geopolítico, desnudando que la mística de las "fuerzas del cielo" carece de sustento cuando la realidad del bolsillo y el hartazgo social desintegran el marketing del odio.

 
El desmoronamiento del régimen de Orbán se tradujo en cifras que marcaron un giro copernicano en la política húngara: el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, alcanzó un contundente 46% de los votos, superando por más de diez puntos al oficialista Fidesz, que se hundió en un 35%, su peor desempeño en casi dos décadas. Esta brecha de 11 puntos no solo despojó a Orbán de su mayoría especial en el Parlamento, sino que sepultó la imagen de invencibilidad del modelo conservador, demostrando que el descontento social acumulado fue capaz de perforar un aparato estatal diseñado para la perpetuidad.


 
Este quiebre del eje derechista internacional funciona como una sentencia anticipada para quienes pretenden gobernar contra las mayorías: la derrota de Orbán demuestra que no hay blindaje mediático ni persecución política que logre frenar la voluntad popular cuando el autoritarismo se convierte en hambre. En la Casa Rosada, el impacto se siente. Orbán es uno de los principales referentes ideologicos de las nuevas derechas del siglo XXI, uno de los primeros y mas acabados exponentes. El miedo a que el "efecto Budapest" cruce el Atlántico y se expanda a latinoamerica ha dejado de ser una especulación de la oposición para transformarse en el fantasma que hoy recorre los pasillos de un gobierno que empieza a oler su propio fin de ciclo.

03-03-2026 / 18:03
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02-03-2026 / 19:03
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